Mejora inmunológica: La carencia esencial en el Covid-19 Parte 1

Traducción del artículo original: Immune Enhancement – The Missing Covid-19 Essential (Part 1)

Graeme Sait

Este artículo se publicará en tres partes en los siguientes días, así que asegúrese de revisar el blog para las próximas entregas.

En este primer segmento, analizaré la necesidad urgente de una iniciativa proactiva y analizaré dos de las deficiencias minerales más comunes que todos debemos abordar.

Estoy atónito por un grave descuido en la crisis de Covid. ¿Dónde está el consejo médico del gobierno sobre la estrategia más obvia para prepararse para el ataque? Estamos lavando la piel de nuestras manos, esterilizando nuestros alrededores y autoaislados para aplanar la curva. Se nos informa que los más vulnerables son los ancianos y los inmunocomprometidos. Sin embargo, no hay una palabra sobre cómo podríamos contrarrestar el contagio a nivel personal, al aumentar nuestro sistema inmunológico y reducir el impacto.

Hay cientos de artículos revisados ​​por pares relevantes para la mejora inmune, pero parece haber una desconexión enorme dentro del modelo médico moderno.

Por favor, que se entienda, este llamado no es a la comunidad médica. A medida que avanzamos de crisis en crisis, los médicos se convertirán en la próxima versión de nuestros increíbles bomberos. Aquí en Australia, estos héroes bomberos sorprendieron al mundo con su valentía para salvar miles de hogares y vidas. Eso fue hace unos pocos meses, ahora tenemos otra llamada a las armas.

El desafío que enfrentan nuestros médicos y enfermeras es horrible. Muchos de los médicos de primera línea en Italia sugieren que es posible que nunca se recuperen de los escenarios donde se vieron obligados a elegir quién vivió y quién murió, debido a la escasez de ventiladores.

Nuestros profesionales médicos son más preciados que nunca en estos tiempos tumultuosos, pero nadie está nunca por encima de la crítica. He notado que la nutrición apenas se estudia en las escuelas médicas. ¿Cómo se puede esperar comprender la bioquímica protectora de ciertos minerales, antioxidantes y vitaminas, si su papel se pasó por alto durante su educación?

Nuestros médicos se gradúan con maravillosas habilidades quirúrgicas, y han dominado el arsenal de medicamentos para el tratamiento de síntomas disponibles, pero esto es medicina reactiva. Ahora, más que nunca, requerimos un enfoque proactivo. Todos y cada uno de nosotros deberíamos aumentar nuestra inmunidad en preparación para este virus.

Este es un nuevo enemigo, por lo que no hay forma de evitarlo. Nuestros sistemas inmunes no tienen forma de identificar y responder a esta invasión. Si estamos en contacto con un portador durante el tiempo suficiente, todos enfermaremos. Por lo tanto, debemos mantener una distancia suficiente para reducir la propagación a través del aire. Sin embargo, es más difícil cuando se trata de evitar las superficies que albergan el virus.

Irónicamente, se acaba de descubrir que en el plástico, el material que causa más daño ambiental, mantiene al virus durante más tiempo que cualquier otra superficie. Según un nuevo estudio, publicado recientemente en The New England Journal of Medicine, el cartón alberga el virus durante 24 horas, el acero inoxidable durante 48 horas y el plástico durante 3 días. Esto hace que nuestras incursiones en los supermercados sean especialmente preocupantes.

Me parece irónico, porque hemos creado mucho daño ambiental con plástico, y ahora se ha convertido en un huésped primario para esta nueva enfermedad. Se podría uno preguntar si la naturaleza ha intervenido de alguna manera.

Durante los últimos años, en mis seminarios que he impartido por todo el mundo, he estado argumentando que necesitamos una desaceleración económica para darle al planeta un respiro que necesita desesperadamente. Estamos muy cerca del punto de inflexión del cambio climático, y una recesión / depresión cambia esta trayectoria.

Durante estas recesiones, hay mucha menos demanda de carbón, petróleo y hormigón. Este trío proporciona la mayor parte de los gases de efecto invernadero. Cuando las empresas se ralentizan, también lo hacen los requisitos de energía y hormigón para la construcción.

En un contexto ambiental, la interrupción de nuestra tan querida libertad de viaje puede verse de manera más positiva. El colapso de la industria de las aerolíneas y el nulo movimiento de decenas de miles de aviones significa que ya no se queman miles de millones de toneladas de combustible. Podemos estar sintiéndonos desesperados, pero ¿está nuestro planeta sonriendo? La atmósfera es la más limpia en décadas. Se puede ver el fondo de los canales de Venecia por primera vez en décadas, y los delfines vuelven a las bahías, hace mucho tiempo abandonados por ellos.

Podría verse extrañamente como kármico, que este virus perdone en gran medida a los niños y se centre en la generación de los baby boomers. Este es el grupo demográfico reinante desde hace mucho tiempo (al que pertenezco) que tan orgullosamente ha impulsado el materialismo extractivo y la desaparición asociada de lo natural. Realmente no creo que la naturaleza pida su venganza, pero es una coincidencia interesante.

Rezo para que esta recesión / depresión pueda desencadenar un restablecimiento que salve el planeta. Podríamos ser sacudidos al reconocer que el modelo materialista y de consumo del crecimiento perpetuo es inherentemente defectuoso. Seremos testigos del cambio completo de un modelo de «toma más, gasta más, crece más», de una espiral descendente. A medida que más de nosotros perdamos nuestros empleos y más empresas fracasen, habrá menos demanda de los consumidores en todos los niveles, e incluso más de nosotros perderemos nuestros empleos a medida que más empresas colapsen.

Entonces, podríamos reevaluar lo que es importante, y el cambio podría fluir desde allí.

Esta agitación completa bien podría sacar lo peor de la humanidad (ver las largas colas en las tiendas de armas de los EE. UU.) O podría sacar lo mejor. Yo veo el vaso medio lleno.

Desde este punto de vista, veamos cómo podríamos preparar nuestro sistema inmunológico para luchar más hábilmente y para asegurarnos de sobrevivir para presenciar este maravilloso reinicio.

 

Preparando la Protección contra la pandemia

El apoyo inmunitario implica una serie de estrategias comprobadas para maximizar el rendimiento de nuestro sistema de protección. Estos incluyen cuatro minerales clave, tres vitaminas clave, un par de fitoquímicos y el uso de probióticos para estimular a los microorganismos intestinales.

Hay cuatro minerales claves involucrados y son zinc, magnesio, selenio y yodo. Irónicamente, estos «Cuatro Grandes» son los minerales que más faltan en la mayoría de nosotros, por lo tanto, si buscamos aumentar la protección contra la pandemia, es urgentemente necesario abordar esta escasez.

 

Los «cuatro grandes» protectores

Piensa en zinc

Se estima que hasta el 79% de la población, somos deficientes en zinc y magnesio. La glándula timo requiere zinc para la producción de células clave del sistema inmune. También es el mineral más importante para la salud de la próstata. De hecho, una próstata sana contiene siete veces más zinc que una glándula agrandada o cancerosa. Se ha demostrado que solo una deficiencia de zinc del 10% compromete la respuesta inmune.

Hay varias razones por las que somos tan deficientes en este mineral, incluida la baja capacidad de almacenamiento de zinc en nuestros cuerpos.

El zinc es deficiente en la mayoría de los suelos donde se producen cereales, y la absorción se ve afectada en muchos vegetales debido al alto contenido de fósforo (un notorio inhibidor de la absorción del zinc en planta). Sin embargo, la mayor contribución a nuestra escasez de zinc se relaciona con nuestro consumo excesivo de cereales. Realmente no fuimos diseñados para desayunar cereales y tostadas, seguidos de un almuerzo a media mañana de galletas y pan, seguidos de sándwiches para la comida y pasta o arroz para la cena. Los granos de cereales contienen un ácido natural llamado ácido fítico. Esta sustancia se une al zinc y forma un fitato de zinc insoluble, que luego excretamos.

El zinc es muy importante en la ecuación de inmunidad, pero no estamos siendo advertidos de este hecho. En un estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition, los científicos descubrieron que aquellos con niveles aceptables de zinc en la sangre tenían aproximadamente un 50% menos de probabilidades de desarrollar neumonía que aquellos con bajas concentraciones.

Se han realizado múltiples estudios en relación con el papel del zinc en la reducción de la gravedad de la neumonía infantil. Curiosamente, en varios de esos estudios, la respuesta protectora más grande comenzó después de tres meses de suplementación con zinc a una tasa de 20 mg por día.

En este punto, es importante tener en cuenta las diferencias en dosis para adultos y niños (y esto se aplica a todos los suplementos). 100 mg por día es el límite superior tolerable para adultos durante un período corto, pero 30 mg de zinc por día es una tasa típica para la suplementación a largo plazo.

De 5 a 10 mg de zinc se consideran apropiados para niños entre 1 y 7 años, mientras que 15 mg son aplicables para niños mayores.

Sin embargo, el hallazgo sobre zinc más importante se relaciona específicamente con los virus corona. Es sorprendente preguntarse por qué estos hallazgos no han desencadenado la respuesta global y las directivas de suplementación de zinc asociadas.

Es un poco complicado, pero esencialmente el virus secuestra a las células, y sus propios mecanismos de replicación celular (que involucran ADN y ARN) ahora están secuestradas para la replicación del virus. Una parte crítica de este proceso involucra una enzima utilizada por el virus, llamada ARN polimerasa dependiente de ARN (RdRP). Esta enzima es esencial para la replicación y la supervivencia continua del virus, por lo que la inhibición de esta enzima se convierte en una pieza central de la investigación farmacéutica.

En una revisión de la literatura sobre el zinc, encontré un estudio que demuestra que el zinc inhibe la RdRP. La deficiencia de zinc también se encuentra comúnmente en personas con problemas de asma y en aquellos con trastornos autoinmunes. Sabemos que la mayoría de nosotros somos deficientes en este mineral clave de apoyo inmunológico. ¿Por qué no abordaríamos esta deficiencia con urgencia? ¿Qué posible daño podría ocurrir? ¡Incluso podría salvar su próstata en el proceso!

Simplemente busque en Internet “el zinc inhibe los virus corona” (“zinc inhibits corona viruses”), y encontrará los estudios relevantes. También hay un gran video que explica la mecánica de la capacidad protectora del zinc. Proviene de un sitio llamado MedCram.com, donde la ciencia médica compleja se vuelve más accesible.

Una característica del estudio de inhibición de zinc fue el uso de un potenciador de la absorción para aumentar los niveles de zinc en las células. Si estamos buscando la forma más efectiva de suplementación para maximizar la absorción celular de zinc, es difícil pasar el zinc liposomado. Hay más de 54,000 artículos publicados sobre el suministro de liposomas, algunos de los cuales han mostrado una respuesta de absorción equivalente al tratamiento intravenoso. ¿Cómo funciona este sistema de entrega?

Los liposomas son pequeñas burbujas. De hecho, son mil veces más pequeños que el ancho de un cabello humano. Estas diminutas cápsulas están hechas de grasas llamadas fosfolípidos. Esta es la misma grasa que comprende nuestras membranas celulares, a través de la cual los nutrientes se mueven hacia la célula. Aquí yace el secreto. Nuestra membrana celular absorbe fácilmente su propio tipo, y cuando esas burbujas de grasa se han precargado con nutrientes solubles en agua y solubles en grasa, tenemos un suministro (de zinc) dramáticamente acelerado.

Si no puede obtener zinc liposomado en su región, cualquier forma de zinc quelado será suficiente, pero existe una estrategia clave de tiempo que maximizará la absorción y el almacenamiento.

El secreto de la suplementación de zinc para adultos es tomar 30 mg de zinc quelado, antes de acostarse. De esta forma se evitará las pérdidas relacionadas con la alimentación con cereales, y el almacenamiento de zinc puede ser repuesto mientras duerme. Un bote de zinc quelado junto a su mesa de noche, debe ser parte de su régimen suplementario diario por el resto de su vida, y esa vida podrá ser más larga si decide seguir este consejo.

 

Magnesio – El Mineral Maestro

Siempre me refiero al magnesio como el «mineral maestro», ya que está vinculado a muchas más enzimas que cualquier otro mineral. Cada respiro, cada movimiento que realiza, se realiza mediante el uso de enzimas; y su sistema inmunológico también es impulsado por estos catalizadores basados ​​en proteínas (enzimas).

Quizás se pregunte por qué a casi 8 de cada 10 de nosotros nos falta este mineral central. Un factor clave de esta deficiencia es el estrés. La “respuesta de luchar o huir” es generada por el estrés y la ansiedad, que la mayoría de nosotros experimentamos de manera regular. En este momento en particular, rara vez ha habido niveles más altos de estrés en nuestras vidas. La respuesta de lucha o huida relacionada con la ansiedad implica muchos cambios metabólicos importantes, incluida la producción de adrenalina. Todos estos cambios son impulsados ​​por el magnesio, por lo tanto, el estrés absorbe nuestras reservas de magnesio.

Irónicamente, el magnesio es el «mineral de crucero» que nos hace sentir relajados. El estrés recurre constantemente a nuestras reservas de magnesio, por lo que nos sentimos más estresados ​​y en consecuencia se requiere aún más magnesio. El resultado final podría ser un derrame cerebral o un colapso suprarrenal, ninguno de los cuales es muy agradable. Cada aspecto de la enfermedad coronaria, nuestro mayor asesino, también tiene un vínculo con el magnesio, y también está el vínculo del sistema inmune con el cáncer y la protección contra los virus.

Aquí estamos considerando el vínculo de inmunidad, pero el potencial para reducir el estrés del magnesio puede salvar también. El potencial de daño colateral relacionado con el estrés de esta crisis actual aún no se ha evaluado.

Hay algunos hallazgos recientes importantes que relacionan el magnesio y al sistema inmune. Existen varios estudios relacionados con la inflamación y el magnesio. La deficiencia de magnesio parece aumentar la producción de citocinas proinflamatorias, y esto puede estar profundamente relacionado con el gran incremento de citoquinas (proinflamatorias) que a menudo están relacionadas con las muertes por Covid-19. Explicaré este fenómeno con más profundidad un poco más adelante en este artículo.

La deficiencia de Mg también parece acelerar la involución del timo. Uno de los resultados más notables, con respecto a los efectos de la deficiencia de Mg en el organismo, es el mayor nivel de apoptosis (muerte celular) que ocurre en los timos de ratas con deficiencia de Mg, en comparación con los testigos (Malpuech-Brugère et al, 1999).

El timo es la glándula que produce linfocitos T que luego se distribuyen por todo el cuerpo. La involución del timo es a menudo una característica del proceso de envejecimiento, donde las células del timo mueren, la glándula se encoge y nuestra capacidad inmunológica disminuye.

Esto parece algo que deberíamos tratar de evitar desesperadamente al enfrentar esta crisis, particularmente cuando la deficiencia de magnesio está tan extendida entre la comunidad.

Supongo que puede estar pensando, cómo puede solventar su probable deficiencia de magnesio en este momento. La suplementación oral puede no ser su mejor opción. Si ha tenido deficiencia de magnesio durante algún tiempo, un efecto secundario de esta deficiencia crónica es una capacidad reducida para absorber magnesio a través del revestimiento intestinal y hacia la sangre. Puede acelerar la corrección por medio de inyecciones intramusculares o por medio de una inyección intravenosa directa. Sin embargo, también hay una corrección más fácil de realizar, llamada suplementación transdérmica de magnesio. Eso implica reconocer que la forma más rápida de introducir algo en su cuerpo es a través de la piel. Aquí, no hay una interfaz intestinal. La sustancia deseada ingresa fácilmente a través de la piel y va directamente al sistema sanguíneo.

La suplementación transdérmica de magnesio es diez veces más eficiente que la suplementación oral. Podría rociar debajo de sus brazos o en las plantas altamente absorbentes de sus pies, con los populares productos de aceite de magnesio (cloruro de magnesio). También, podría ocupar la antigua estrategia de bañarse en sales de Epsom (sulfato de magnesio). Esto es muy efectivo y puede ser muy económico si compra un costal de 20 kg de sulfato de magnesio. La receta consiste en permanecer durante treinta minutos en un baño (de tina) de agua tibia mezclada con dos tazas (500 gramos) de sulfato de magnesio. El costal alcanza para 40 baños con sales de Epsom, lo que equivale a un costo de menos de 50 centavos (de dólar australiano) por tratamiento. Los niños incluso podrían compartir un baño.

El agua tibia abre los poros de la piel y aumenta la absorción del magnesio. Este baño súper relajante debe realizarse justo antes de acostarse, y usted dormirá como un bebé.  Sin duda comprenderá por qué el magnesio se llama el «mineral de relajación», cuando experimente este relajante baño.

En el próximo segmento, destacaré nuestra necesidad de ocupar el selenio y el yodo en nuestro régimen de mejora de nuestro sistema inmune, y también trataremos sobre la participación de tres vitaminas clave.

Manténgase seguros y saludables.

Un cordial saludo,

Graeme.

https://blog.nutri-tech.com.au/immune-enhancement-the-missing-covid-19-essential-part-1/

 

 

Cambiando la Agronomía con Biología Parte 2

¿Cómo influyen las Plantas y la Biología en la Química del suelo?

Las plantas envían señales a microorganismos específicos (bacterias y hongos del microbioma) para que liberen nutrientes que se encuentran escasos y así estos son liberados de las reservas del suelo donde se encuentran inmovilizados. Dichas señales se transmiten mediante el sistema de raíces, generalmente en forma de compuestos (exudados) y en algunos casos como señales eléctricas, pero si una planta comunica su necesidad de un mayor suministro de Fósforo, y las bacterias, micorrizas, tricodermas u otros organimos que solubilizan este elemento no están presentes, no se da ninguna liberación.

Si bien es cierto que podemos cambiar la forma en que la que manejamos nuestros suelos y nuestros cultivos a fin de crear un ambiente propicio para que la biología se recupere (la biología del suelo tiene una capacidad increíble de recuperación) y reconstruir así la población en el perfil de suelo; en muchos casos, a la población que se pretende recuperar pueden faltarle muchos  de los microorganismos esenciales para la liberación de nutrientes y  la supresión de enfermedades; de aquí la importancia del uso de inoculantes.

El uso de inoculantes es indispensable para asegurarnos de tener la disponibilidad de los distintos nutrientes de los que dependen las plantas ya que no podemos confiar solo en la condición del suelo para su liberación. La experiencia nos ha mostrado que sin aplicaciones de inoculantes no tenemos los mismos patrones de liberación de nutrientes y que cuando las bacterias u hongos necesarios están ausentes, estos permanecen en el suelo en forma compleja.

Un aspecto relevante que debemos considerar en relación con la presencia de biología en el suelo es que ésta controla y regula la bioquímica en la rizosfera (zona del suelo inmediata a las raíces). Si bien es cierto que el pH del volumen de suelo es un factor muy importante que debe manejarse de la mejor forma posible; la biología es la que regula el pH en la rizosfera, de hecho, es la que controla directamente todo lo que sucede en esta zona incluyendo la disponibilidad de nutrientes. La biología trabaja muy activamente para mantener un pH ácido (generalmente 3.5 a 4.5), a unas cuantas micras de la superficie de la raíz y así, demás de estar produciendo enzimas para desencadenar la liberación de nutrientes, genera un ambiente propicio para que los que se encuentran en forma compleja sean liberados. En este sentido sería conveniente prestar menos atención al pH del suelo y mucha más atención a la presencia de biología.

Ahora bien, los efectos biológicos de la liberación de nutrientes solo ocurren cuando los microorganismos tienen el ambiente adecuado, por lo que no importa cuántos inoculantes agreguemos ni lo que adicionemos desde la perspectiva de nutrición al cultivo para provocar cambios en los resultados del análisis de suelo, si los microorganismos no tienen el entorno apropiado, no vamos a obtener esa respuesta.

Contar con el ambiente adecuado significa tener:

1.- Un buen estado de agregación en el suelo (buena estructura).  Esto es esencial para que se establezcan y prosperen las bacterias, hongos y demás organismos que conforman su red alimentaria.

 

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2.- Un buen intercambio gaseoso, para lo cual es muy importante que el suelo tenga una estructura granular o de migajón.

Respecto al intercambio de gases y particularmente dentro de la comunidad de agricultura biológica, existe la idea de que necesitamos tener suelos aeróbicos, que estén dominados por bacterias y organismos aerobios ya que los organismos anaerobios son “malos”, producen enfermedades, degradación de materiales orgánicos y no producen sustancias húmicas estables; sin embargo, es posible que esto no sea estrictamente cierto.

Si se piensa en ambientes aeróbicos versus ambientes anaeróbicos (una forma diferente de decirlo sería ambientes oxidados versus ambientes reducidos) debe tenerse en cuenta que hay diversos tipos de bacterias y organismos que prosperan en diferentes partes dentro de este rango.

Se trata de un espectro completo, no solo es negro o blanco. Si por ejemplo se realiza laboreo del suelo o se trabaja en un sustrato para macetas, se tiene algunos grupos de bacterias o algunos organismos que pueden prosperar en ambientes extremadamente aeróbicos (muy oxidados) y lo mismo ocurre en el otro extremo del espectro; en el caso de suelos duros que están completamente compactados en los que no hay ni flujo ni intercambio de gases o bien en el caso de suelos saturados ya sea terrenos con exceso de humedad o bien campos inundados.

En estos suelos fuertemente anaeróbicos se presenta una fermentación completamente anaerobia con ninguna inclusión de oxígeno. Sin embargo, hay una parte que está en medio de este rango, es decir, no es un ambiente completamente aeróbico, ni completamente anaeróbico. Aquí se encuentra un grupo de bacterias que se denominan anaerobicas facultativas, esto significa que pueden prosperar tanto en ambientes aeróbicos como en ambientes hasta cierto punto. Esto es importante porque la gran mayoría de las bacterias y hongos benéficos(aunque particularmente las bacterias benéficas) que deseamos tener en nuestros sistemas de producción, esto es todas las bacterias supresoras de enfermedades y todas las solubilizadoras de nutrientes, pertenecen a este grupo de anaerobios facultativos.

Entonces no se trata de tener suelos que sean completamente aeróbicos, con una presencia de altos niveles de oxígeno (muy oxidados); más bien necesitamos suelos que puedan respirar libremente, es decir que tengan un buen intercambio gaseoso, porque eso significa una buena liberación de CO2 de su superficie.

Cuando se tiene un cultivo de alto rendimiento, en condiciones saludables, con una nutrición bien equilibrada y buen desarrollo, en muchos de los casos un factor limitante para lograr una fotosíntesis eficiente es la disponibilidad de CO2, por ello es muy importante que los suelos tengan un intercambio gaseoso realmente bueno, que pueda liberarse CO2 a partir de la respiración de sus comunidades microbianas y asimismo, pueda darse un flujo e intercambio de oxígeno en su perfil.

Es conveniente recordar que el oxígeno que fluye hacia el interior del suelo, no va a permanecer como gas oxígeno por mucho tiempo, de hecho, generalmente en cuestión de minutos va a ser utilizado en las reacciones químicas que involucran al Nitrógeno. El proceso de nitrificación por ejemplo, lo usará muy rápidamente, por lo que realmente no hay mucho oxígeno presente en el perfil del suelo.

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3.- Una fuente de alimento (exudados de la raíz). Este aspecto es el que nos permite manejar e impulsar la biología durante toda la temporada de crecimiento, para lo cual es necesario que las plantas fotosintetizen de la forma más eficiente posible.

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Podemos usar la biología del suelo para liberar nutrientes sin depender completamente del uso de enmiendas (hay que tener en cuenta que estos se pueden liberar sin utilizarlas). No obstante, en ocasiones hay suelos en los que es difícil desarrollar una buena biología ya que para ello primero deben corregirse algunos de los desequilibrios nutricionales que presentan, como son niveles de Magnesio muy altos y una proporción Calcio/Magnesio muy baja. En estos casos se puede llegar a tener suelos muy compactos y con  una estructura pobre (poca formación de agregados), lo mismo puede ocurrir si existen niveles altos de sodio o bien de bicarbonatos en el agua de riego. En cualquiera de estas situaciones es primordial abordar los desequilibrios bioquímicos a fin de desarrollar una estructura adecuada (granular o de migajón) que favorezca la presencia de una biología diversa y activa. Producir cultivos de cobertura y manejar la labranza de manera diferente son prácticas que contribuyen a generar un ambiente en el que la biología realmente puede prosperar, sin embargo, hay que tener presente que corregir los desequilibrios de nutrientes no significa que la biología se va a recuperar completamente por si misma, por lo que se necesita reinocular cepas especificas de los microorganismos faltantes mediante el uso de inoculantes.

Fuente: “Changing Agronomy with Biology?”
John Kempf. Advancing Eco Agriculture

 

Uso de yodo para biofortificar y promover el crecimiento y la tolerancia al estrés en cultivos Parte 1

Introducción, y absorción del yodo por las plantas

El yodo no se considera esencial para las plantas terrestres; sin embargo, en algunas plantas acuáticas, El yodo juega un papel crítico en el metabolismo antioxidante.

En humanos, el yodo es esencial para el metabolismo de la tiroides y para el desarrollo de habilidades cognitivas; está asociado con la reducción de riesgo a desarrollar ciertos tipos de cáncer. Por lo tanto, se han hecho grandes esfuerzos para garantizar la ingesta adecuada de yodo a la población, por ejemplo, la yodación de la sal de mesa.

Como una alternativa, se evalúa el uso de diferentes técnicas de fertilización con yodo para biofortificar los cultivos y que proporcionen un suministro adecuado de yodo. La biofortificación con yodo es un área activa de la investigación, con varios de resultados relevantes.

La aplicación agrícola de yodo para mejorar el crecimiento, la adaptación ambiental y la tolerancia al estrés en las plantas no se han explorado por completo, aunque esto también pudiera contribuir a un mayor uso de este elemento en la práctica agrícola y, por lo tanto, apoyar a la biofortificación de cultivos.

Esta revisión presenta sistemáticamente los resultados publicados sobre la aplicación de yodo en la agricultura, considerando diferentes condiciones ambientales y sistemas agrícolas en diversas especies y diferentes concentraciones del elemento, sus distintas formas químicas y su método de aplicación. Algunos estudios informan efectos beneficiosos del yodo, que incluyen un mejor crecimiento y cambios favorables en la tolerancia al estrés y el incremento en la capacidad antioxidante; mientras que otros estudios informan que las aplicaciones de yodo no causan respuesta o incluso pueden ter efectos adversos. Se proponen diferentes supuestos que intentan explicar estos resultados contradictorios, considerando la posible interacción del yodo con otras elementos trazas, así como las diferentes condiciones fisicoquímicas y biogeoquímicas que dan lugar a la distinta disponibilidad y volatilización del elemento.

Absorción del yodo

El yodo es un elemento que puede ser absorbido por la raíz y por las estructuras aéreas, tanto por los estomas como por las ceras cuticulares con alto grado de insaturación (Shaw et al., 2007; Tschiersch et al., 2009). El yodo puede ser absorbido tanto en forma disuelta, como en forma de gas como I2, y CH3I. No se ha verificado el impacto de las diferencias entre especies en el perfil y la cantidad de ceras cuticulares en la absorción de yodo por las hojas. Esta información puede ser relevante considerando que la absorción de yodo a través de las ceras cuticulares puede ser una alternativa para la biofortificación (antes y después de la cosecha) de frutas y semillas. No hay información que indique cuánto del elemento que las plantas han absorbido proviene del suelo y cuánto de la atmósfera, pero se sabe que la absorción de yodo en forma de gas puede ser significativa (Barry y Chamberlain, 1963; Nakamura y Ohmomo, 1984; Whitehead, 1984). Por lo contrario, Tsukada y otros (2008), estiman que la contribución atmosférica a la absorción de yodo en el arroz es de sólo 0.2%. Se esperaría que la contribución atmosférica directa sea mayor en las regiones cercanas al mar y menor en las áreas continentales; sin embargo, la evidencia indica que la volatilización del yodo que se fija en el suelo también puede ser un factor importante en la transferencia de yodo a los organismos (Whitehead, 1984; Fuge y Johnson, 2015). Una vez que el yodo se absorbe, se transporta a través del xilema; su redistribución a través del floema es baja (Herrett et al., 1962); Por lo tanto, se acumula en mayores cantidades en las hojas que en los frutos y semillas.

Sin embargo, en plantas de lechuga tratadas con yodo por aspersión foliar, Smolen et al. (2014a) encontraron evidencia de transporte de yodo desde las hojas hasta las raíces. En plantas de trigo, incluso cuando el yodo se aplicó mediante pulverización foliar, la movilidad de las hojas a los granos (denominado factor de translocación) fue muy baja (0.2–1.1%), pero este valor parece ser acumulativo, es decir, el yodo se transloca de las hojas al grano con cada evento de aplicación (Hurtevent et al., 2013). Los factores de translocación observados para el rábano, la papa y el frijol varían de 0.8 a 2.6%, 0.1 a 2.3% y 0.1 a 2.6%, respectivamente (Henner et al., 2013). Por otro lado, el factor de transferencia de yodo (ITF) se refiere al elemento que es absorbido por la raíz, y se define como la relación entre la concentración de yodo en los tejidos de la planta vs su concentración en el sustrato. La ITF es mayor en cultivos frondosos como las espinacas (ITF≥2.0), comparado con frutos como los tomates y las nectarinas, o los cereales (0.0005 ≤ ITF ≤ 0.02; Shinonaga et al., 2001; Lawson, 2014). Por ejemplo, con una concentración de yodo en el suelo de 48 mg kg 1, la distribución del yodo que se absorbe por una planta de arroz (peso seco) es la siguiente: 53 mg kg -1 en la raíz, 16 mg kg -1 en las hojas, y 0.034 mg kg-1 en el grano pulido (Tsukada et al., 2008). Cuando el yodo se aplica a las plantas como IO− 3, se reduce a I – por la acción de una yodato reductasa, que responde a la disponibilidad de yodo en el medio (Kato et al., 2013). Esta enzima también se encuentra en microorganismos (Amachi, 2008), pero se desconoce la magnitud de la contribución microbiana en el suelo.

En los suelos, IO-3 es absorbido más eficientemente por las plantas, en comparación con I- (Lawson et al., 2015), y en cultivos sin suelo, la aplicación de I- puede inducir fitotoxicidad más fácilmente, en comparación a IO-3 (Borst Pauwels, 1962 ; Umaly y Poel, 1971; Muramatsu et al., 1983; Zhuetal., 2003).

La menor toxicidad de IO-3 podría explicarse porque el yodato es un sustrato alternativo a otras enzimas abundantes, como la nitrato reductasa (Barberand Notton, 1990);  o mediante la activación de la enzima yodato reductasa a través de IO-3, lo cual induce otras respuestas asociadas con la señalización redox y el metabolismo de yodo en las plantas, además de la reducción de IO-3.

Como IO−3 es termodinámicamente más estable que I-, se presume que es la forma más disponible en los suelos agrícolas. Sin embargo, debido a que la relación I- / IO−3 depende de la actividad biológica, no se limita estrictamente a un equilibrio termodinámico (Kaplan et al., 2014). Este hecho hace que sea difícil predecir el patrón de especiación de yodo en un suelo particular.

Las plantas absorben yodo como I a través de canales iónicos y transportadores de cloruro que son energizados por bombas de protones (White y Broadley, 2009); por lo tanto, pueden ocurrir escenarios de interferencia con otros aniones como nitrato, tiocianato y perclorato (Voogt y Jackson, 2010). La identidad de los transportadores I no está firmemente establecida, pero su actividad puede presumiblemente ser compartida por varias familias de transportadores y canales aniónicos (White y Broadley, 2009; Landini et al., 2012).

Entre estos se encuentran los cotransportadores Na: K / Cl pertenecientes a la familia de genes CCC (Colmenero-Flores et al., 2007), que regulan directamente la concentración de iones en el xilema de la raíz (Shabala, 2013; Wegner, 2014; Fricke, 2015). Otro grupo es la familia de genes de CLC Cl-canales permeables a I- (Roberts, 2006; Barbier-Brygoo et al., 2011). Actualmente, los genes CLC se han relacionado con la tolerancia al estrés osmótico (Ma et al., 2016; Nguyen et al., 2016), movimiento estomático, transporte de nutrientes y tolerancia a metales pesados (Zifarelli y Pusch, 2010).

Medrano-Macías, J., Leija-Martínez, P., González-Morales, S., Juárez-Maldonado, A., & Benavides-Mendoza, A. (2016). Use of Iodine to Biofortify and Promote Growth and Stress Tolerance in Crops. Frontiers in Plant Science, 1-20.

 

Cambiando la Agronomía con Biología Parte 1

Algunos investigadores que han estudiado y tratado de entender como los productores utilizan el sistema de agronomía de Albrecht, no encuentran gran respaldo para hacer recomendaciones de enmiendas de suelo en base a la CIC y demás aspectos propuestos por dicho sistema. No obstante, muchos agricultores y agrónomos, especialmente de la comunidad de Agricultura Biológica y Regenerativa, han manifestado con firmeza haber obtenido buenos resultados al utilizarlo y hacer sugerencias de enmiendas de suelo y de fertilizantes basadas en la CIC, asi como ajustando y equilibrando el porcentaje de saturación de bases.

¿Cuáles son las diferencias? ¿Por qué los productores en la práctica están viendo buenos resultados mientras que los investigadores que están estudiando el sistema y tratando de entender cómo se hacen las propuestas y como se aplican estas enmiendas de suelo no son capaces de replicarlo?

Cuando al estudiar agronomía aprendemos como interpretar un análisis de suelo y como hacer recomendaciones en base a sus resultados, el proceso de pensamiento es lineal, de tal manera que si el análisis nos indica que tenemos X libras de deficiencia de cierto nutriente; es decir que no tenemos niveles adecuados de Calcio, Fósforo o Azufre (cualquiera que sea el caso); simplemente vamos a agregar lo que falta, no obstante, hemos visto que no es conveniente hacer recomendaciones tan lineales como solo aplicar enmiendas al suelo para suministrar los nutrientes que faltan y luego adicionar las cantidades correspondientes en función de las tasas de extracción del cultivo, sino que también debemos tomar en cuenta el impacto que su biología va a tener en la liberación y la disponibilidad de nutrientes. Este es un efecto que deberíamos considerar al hacer recomendaciones ya sea para la aplicación de enmiendas al suelo, o el uso de los fertilizantes agrícolas, en lugar de hacerlo basados en un algoritmo de cálculo que nos dice que necesitamos cierta cantidad de un nutriente específico y por lo tanto hay que aplicarla; no solo se trata de aumentar o quitar kilos.

¿Cómo cambiamos la agronomía?

Ante todo, consideramos que la biología predomina sobre a la química. La premisa básica es que mientras el suelo tenga buena biología, se puede desequilibrar la química y aún así producir un cultivo sano; sin embargo, si el suelo tiene una biología pobre o disfuncional, sin importar que tan buena sea la química, no se podrá producir un cultivo resistente a plagas y enfermedades. Cuando se trabaja en un suelo biológicamente activo, es posible superar sus desequilibros químicos.

Digamos por ejemplo que se tiene un suelo cuyo análisis reporta severas deficiencias de Potasio, Manganeso y Fósforo. Si realmente hay buena biología, aunque los niveles de estos nutrientes aparezcan muy bajos; por alguna razón en el análisis de savia las plantas no muestran deficiencias, sino que tienen niveles adecuados durante toda la estación de crecimiento (esto lo hemos visto un sinnúmero de veces).

En cultivos que presentan una alta demanda de nutrientes, una vez que las plantas entran al período de llenado de fruto empiezan a absorber gran cantidad de Potasio, lo cual ocurre en periodos muy cortos. En el caso de cultivos de tomate de muy alto rendimiento esta remoción puede ser de hasta 200-240 libras por acre (225-269 kg/ha) y aproximadamente el 80% puede ser absorbido en las ultimas 4 o 5 semanas del periodo de llenado de fruto. En este sentido hemos observado que en suelos cuyo análisis reporta bajos niveles de Potasio, (50 ppm) y en los que por alguna razón los agricultores no pudieron aplicar dicho elemento en la cantidad deseada, pero se pudo suplementar el suelo con una biología fuerte, también se obtuvo este pico de absorción de Potasio. En algunos de estos casos, hemos llegado al punto de aplicar una cantidad relativamente pequeña de los nutrientes que esperaríamos que se requirieran con base en las tasas de remoción del cultivo, ya que sabemos que siempre que se tenga buena biología los nutrientes que el cultivo necesita se pueden liberar continuamente. Por otra parte, también hemos visto lo contrario, es decir, se puede producir un cultivo en un suelo que tenga una química perfectamente equilibrada, con un porcentaje de saturación de bases de Calcio, Potasio y Magnesio correcto y niveles de Fósforo adecuados y sin embargo el cultivo puede ser un completo desastre porque la biología del suelo simplemente no está trabajando; de tal forma que, aunque el laboratorio reporte una excelente química de suelo no se puede producir un cultivo verdaderamente sano.

Algunas escuelas de pensamiento plantean un modelo que dice que nuestro objetivo como agricultores ó agrónomos debe ser lograr un análisis de suelo perfectamente balanceado y así desarrollan números y proporciones específicas que nos indican que debemos tener una saturación de Calcio del 68 al 75% y una saturación de Magnesio del 12 al 16%  y que si nuestros niveles de nutrientes se encuentran en las cantidades y proporciones que proponen, los demás problemas que se presenten se resolverán por si solos. En nuestro enfoque, el principal objetivo de un agricultor es producir un cultivo sano y rentable en lugar de desarrollar un reporte de laboratorio de un suelo perfecto. Si bien es cierto que con el tiempo nuestros suelos deberán estar más acondicionados y más cercanos al equilibrio óptimo de nutrientes, éste no debería ser nuestro principal objetivo desde el inicio.

cuadrito 1

Al referirse a los niveles de Calcio en el suelo y a la forma de remineralizarlo y reequilibrarlo, Gary Zimmer* describió la enmienda de estos niveles a largo plazo. Digamos que se tiene un suelo con 50-55% de saturación de Calcio. Desde la perspectiva de la respuesta del cultivo, es mucho más efectivo realizar aplicaciones de pequeñas cantidades de este elemento durante un período prolongado; por ejemplo, aplicar 500 libras por acre (561 kg/ha aprox.) de Carbonato de Calcio (malla 200) una vez cada 12 meses durante un periodo total de 4 a 5 años, nos dará mucho más Calcio absorbible y una respuesta del cultivo mucho mejor, que  aplicar 2.0 Toneladas por acre (2242 kg/ha aprox.) de una excelente piedra caliza una sola vez. Este tipo de enmiendas nos permite obtener un equilibrio ácido-alcalino además de un flujo de Calcio disponible que el cultivo puede absorber en esa temporada de crecimiento.

Habitualmente cuando se hacen recomendaciones para aplicaciones de nutrientes, el razonamiento para determinar que y cuánto aplicar es relativamente sencillo:

1.- Hay que agregar lo que falta de acuerdo a lo que reporta el análisis de suelo; por ejemplo, si no hay niveles adecuados de Potasio, Fósforo o Calcio (cualquiera que sea el caso), hay que aplicarlos.

2.- Hay que poner las tasas de remoción de NPK correspondientes al cultivo. Ante esto sería importante tener en cuenta que si se deben agregar las tasas de remoción de NPK, ¿Por qué no también se enfatiza en agregar las tasas de remoción de Calcio, Magnesio,

Azufre y de algunos de los minerales traza? ya que particularmente el Calcio, Magnesio y Azufre pueden ser absorbidos en cantidades muy sustanciales, igualando a menudo algunas de las cantidades de N, P y K en muchos cultivos.

Como podemos darnos cuenta, normalmente no se considera la posible liberación biológica de nutrientes, es decir, qué nutrientes puede liberar la biología y cómo podemos manejar esto.

En diversas ocasiones hemos observado que hay casos en los que podemos aplicar enmiendas al suelo, ya sea Calcio o Fósforo, sin obtener cambios en los resultados del análisis. ¿Cómo y por qué ocurre esto?

Un ejemplo interesante es el de una granja lechera en la zona central de Ohio cuyos análisis de suelos mostraban proporciones de Calcio y Magnesio relativamente bien equilibradas, un porcentaje de saturación de Calcio un poco bajo (aproximadamente 65%), pHs ligeramente ácidos (6.3), una CIC de 9.6 y valores de Fósforo muy bajos, lo suficiente como para que dentro del balance general de nutrientes éste se considerara el factor limitante para la producción de cultivos. En el primer análisis de suelo los valores de Fósforo eran de 23 ppm (Bray 1) y de 35 ppm (Bray 2). El productor aplicó 500 libras por acre (560 kg/ha) de roca fosfórica, hizo 4 aplicaciones durante 2 años y posteriormente realizó un análisis de seguimiento (23 meses después del primero). A pesar de las aplicaciones, los niveles de Fósforo no cambiaron, seguían en 23 ppm (Bray 1), y en 37 ppm (Bray 2), si bien hubo un ligero aumento de 2 puntos en este último dato, no se consideró suficiente como para ser estadísticamente significativo, fue esencialmente un error de redondeo. Esta granja estaba en proceso de transición a orgánica, previamente se había trabajado con manejo convencional y en ella se realizaban una variedad de prácticas tales como el uso de amoníaco anhidro, glifosato, maíz triple stack, etc. por lo que casi no había biología funcional en el suelo, como consecuencia la roca fosfórica que se aplicó no fue digerida y al no ser procesada no hubo respuesta en los niveles de Fósforo. Sabemos que había otras granjas en la misma área con un tipo de suelo parecido en las que al hacer una aplicación similar de roca fosfórica, los valores de Fósforo se moverían de 23 ppm hasta 100 ppm (Bray 1) y la única diferencia que pudimos identificar fue la presencia de biología en el suelo.

     Ahora bien, el estudio de la influencia de la biología en la condición del suelo se enfoca en la identificación de los diferentes   microorganismos, así por ejemplo se determina un tipo o grupo de ellos que son muy buenos solubilizadores de fósforo como es el caso de las micorrizas. Además de importante, esta información es muy útil ya que nos permite asegurarnos de contar con la biología adecuada para cubrir necesidades específicas del sistema de suelo. Sin embargo, la biología no es la que rige e impulsa el sistema; ésta es solo una consecuencia de lo que está sucediendo con el cultivo ya que en realidad son las plantas las que promueven y dirigen todo el proceso. Esto sucede por 2 razones:

1.-Las plantas pueden enviar señales a los microorganismos del suelo para liberar y atraer distintos tipos de nutrientes, por ejemplo,  aumentar la liberación de Fósforo ó Calcio ó Manganeso ó Fierro. Mediante diversos mecanismos de señalización realmente ejercen un efecto en lo que está ocurriendo en la rizosfera y pueden comunicarse con microorganismos específicos para que liberen nutrientes específicos que podrían estar escasos. Se trata de un proceso de autoregulación.

2.-La biología del suelo en la rizosfera es completamente dependiente de los fotosintatos qué, como fuente de energía, se liberan en forma de exudados a través del sistema de raíces; por lo que el vigor, la actividad y la agresividad de la comunidad microbiana tienen una correlación directa con la cantidad de azúcares enviados a la raíz y liberados de esta forma. Cuanto más saludable sea la planta, más activamente va a fotosintetizar y cuánto más fotosintatos produzca, la comunidad microbiana del suelo va a ser mas fuerte.

El uso de las aplicaciones foliares diseñadas adecuadamente para incrementar la fotosíntesis, puede aumentar la cantidad total de producción de azúcar de las plantas en un factor de aproximadamente 3 a 4 X en cada fotoperiodo de 24 horas, esto carga la biología del suelo a gran velocidad. Es muy importante darle respaldo respecto a las fuentes de alimento que necesita durante toda la estación de crecimiento, para que libere los nutrientes que queremos que libere. Se pueden emplear inoculantes como una herramienta valiosa, pero para realmente activar la biología hay que prestar atención al motor fotosintético de las plantas.

Fuente: “Changing Agronomy with Biology?”
John Kempf. Advancing Eco Agriculture
blog 1
Se da una relación simbiótica en la rizosfera en la cual las plantas comunican sus necesidades a la biología del suelo y los micoorganismos  liberan  nutrientes específicos

 

 

 

¿POR QUE LOS ACAROS SOLO SON ATRAIDOS POR CIERTOS CAMPOS? Parte 8

Lo primero que sucede cuando un cultivo tiene una eficiencia fotosintética del 60% es que aumenta su producción de azúcares y las plantas comienzan a expulsar una gran cantidad de ellas en forma de exudados de las raíces. Cuando esto ocurre se da un crecimiento bacteriano muy fuerte ya que las bacterias empiezan a consumir dichos azúcares (la glucosa (C6H12O6) es la forma más simple).

Es  importante señalar que no hay Calcio ó Magnesio ó Potasio, ó Fósforo, ó Zinc, ó Boro ó Cobre y azúcar; estos elementos no están presentes,  la planta está enviando azúcar y las bacterias comienzan a alimentarse de ella, pero como también necesitan minerales para formar sus células, comienzan a extraerlos de la matriz mineral del suelo.

Una vez que las bacterias cumplen su ciclo de vida los minerales que están contenidos en sus organismos  son reciclados, es decir que los nutrientes son liberados al suelo en una forma en que las plantas los pueden absorber y utilizar y así ellas empiezan a tomar gran parte de su nutrición a partir de los metabolitos microbianos.  Este proceso se llama mineralización porque libera minerales en el perfil del suelo

Hay dos marcos de pensamiento respecto a la forma cómo las plantas absorben nutrientes, uno de ellos sostiene que sólo pueden absorberlos en forma de iones simples (Ca, K, NO3, etc.), que es fudamentalmente un modelo hidropónico. El otro sostiene que las plantas también tienen la capacidad de absorber metabolitos microbianos, aminoacidos (metionina, lisina cisteína, glicina) y ácidos orgánicos (carbonico, acético, cítrico) del perfil del suelo; estos son agentes quelantes que  retienen minerales que también están presentes en el perfil, de tal forma que las plantas pueden absorber dichos ácidos orgánicos y aminoácidos ligados con minerales, la cual  es  una forma extremadamente eficiente de absorber nutrientes.

      Pongamos por ejemplo el caso del Nitrógeno: Las plantas pueden absorber este elemento del perfil del suelo básicamente en 4 formas: nitrato, amonio, urea y aminoácidos (que es la forma mas compleja).

Cuando una planta de maíz absorbe el 80% de su requerimiento total de Nitrógeno en forma de Nitrato, requiere del 12% de su energía fotosintética para convertirlo en Aminoácidos. Es decir que de todos los azúcares que esa planta produce cada 24 horas, se utiliza el 12% solamente para la conversión de nitratos, lo que implica una enorme pérdida de energía. El hecho de que las plantas absorban aminoácidos y metabolitos microbianos es equivalente a que absorbieran partes prefabricadas, por lo que se vuelven muy eficientes. Cuando esto ocurre se llega al nivel 3 de la Pirámide de Sanidad Vegetal, es decir, se tiene un excedente de energía que almacenan en forma de lípidos (grasas vegetales y aceites). Una planta que está produciendo altos niveles de lípidos, comenzará a transferirlos a las raíces y de ahí hacia el suelo en forma de exudados. Si bien las bacterias no pueden digerir estos aceites, los hongos si pueden hacerlo, por lo que ahora en vez de tener una digestión bacteriana se tiene una digestión fúngica que es muy diferente. Cuando los hongos consumen algo, lo digieren una y otra y otra vez,  liberándolo al entorno del suelo hasta que alcanza el punto en el que ya no puede digerirse  más (cuando alcanza una concentración de lípidos de 38 a 42%). A estos compuestos que los hongos liberan al suelo se les llama sustancias húmicas (ácidos húmicos), se trata de materia orgánica muy estable que no se degrada y que tiene una vida media en el suelo de cientos de años.  A este proceso se le conoce como humificación y así es como se construye la materia orgánica del suelo.

figura acaros

manos con tierra

La cantidad de materia orgánica que se genera al estar produciendo un cultivo no tiene nada que ver con la cantidad de carbono y la cantidad de biomasa del mismo, pero si tiene todo que ver con la cantidad de lípidos que hay en ese cultivo. Digamos que se tienen 2 campos con avena como cultivo de cobertura. Ambos tienen 5000 libras de biomasa vegetal por acre (5604.256 kg/ha) pero uno de ellos tiene un contenido de grasa del 2% y el otro tiene un contenido de grasa del 6%. A pesar de que ambos tienen exactamente la misma cantidad de biomasa vegetal, el campo con el 6% de grasa producirá 3 veces más materia organica estable que el que tiene 2%.

De aquí que cuando se tienen plantas con una alta eficiencia fotosintetica que empiezan a llevar lípidos al  perfil de suelo y se tiene una digestión fúngica muy fuerte, es posible producir materia orgánica y asimismo regenerar la sanidad del suelo mientras se está produciendo un cultivo.

Fuente: “Why are spider mites only attracted to certain fields?”
John Kempf et al. Advancingecoag.com

¿POR QUE LOS ACAROS SOLO SON ATRAIDOS POR CIERTOS CAMPOS? Parte 7

El nivel 1 de la Pirámide de Sanidad Vegetal hace referencia a alcanzar una fotosíntesis eficiente y el hecho de que las plantas elaboren materia orgánica mientras se está produciendo un cultivo se basa en ello.

En un cultivo normal de maíz, la  mayoría de las plantas están fotosintetizando aproximadamente a un 15-20% de su capacidad genética inherente, lo que significa que están produciendo del 15-20 % de los azúcares que podrían estar produciendo en cada fotoperiodo de 24 horas; de aquí es de donde proviene la biomasa de la planta, el llenado de fruto y el rendimiento. Si se logra aumentar la capacidad fotosintética del cultivo, digamos que del 15 al 60%, esto significaría cuadruplicar  la producción de azúcar cada fotoperiodo de 24 horas y si la producción de azúcares se incrementa en un factor de 3 ó 4X,  se obtendrá mayor biomasa vegetal y mayor rendimiento; sin embargo el aumento en rendimiento no será de 4X, ésta no es una expectativa realista ya sea que se trate de maíz o de cualquier otro cultivo. Lo que sucede con este excedente de azúcares es que en su mayor parte bajan al sistema de raíces donde son expulsadas como exudados.

imagen raiz acaros     imagen blanco y negro raiz

Siguiendo con el caso del maíz. A partir del momento en que se siembra la semilla y hasta que se cosecha, la producción total de azúcares de esa planta es un acumulado del  100%. Este 100% se va a dividir  en 4 partes casi exactamente iguales. En lo que respecta a la parte aérea, el 25% se utiliza para formar la biomasa de la planta y el 25% ingresa al grano; mientras que bajo el suelo, el 25% constituye la biomasa del sistema de raíces  y el 25% sale a traves de ellas en forma de exudados. Esta es la manera como la planta distribuye los azúcares a lo largo de su ciclo de vida y dicha distribución ocurre en forma diferente en sus distintas etapas de desarrollo.

Ahora bien, en base a las investigaciones realizadas y a la experiencia de campo, hemos visto que la partición mencionada (25, 25, 25,25); 50% por encima del suelo y 50% por debajo de éste, solo ocurre cuando la planta cruza el umbral de aproximadamente 60% de eficiencia fotosintética. En otras palabras la mayoría de los productores nunca ven esto ya que muy rara vez se tienen plantas con  éste nivel de fotosíntesis y si no están en ese nivel, las proporciones de partición cambian. Esto significa que si el 100% de la producción de azúcares disminuye sustancialmente, a medida que se reduce, se tendrá una cantidad equivalente de  biomasa en la planta; es decir, en lugar de tener 25%  en la biomasa vegetal se podría tener un 35%  y en el grano un  30%, lo que representaría tener 65% en la parte aérea y por consiguiente solamente un 35% por debajo del suelo. Lo anterior marca una diferencia fundamental entre las plantas sanas y las no sanas y en el hecho de que las plantas poco saludables realmente remueven la materia orgánica del suelo mientras que las plantas saludables producen materia orgánica en el suelo.

Dado que todo comienza con la fotosíntesis, tanto nuestro sistema nutricional como nuestro protocolo de manejo debería orientarse hacia la idea de hacer todo lo que esté al alcance para incrementarla.  A nivel práctico, si el enfoque se pone en este objetivo,  se puede lograr esa eficiencia del  60% ó más y entonces todo lo demás fluirá como una cascada y se ordenará por si mismo.

Las aplicaciones foliares son una herramienta que nos sirve para lograr este objetivo y poder manejar el sistema a nuestro favor, adicionando la menor cantidad de producto para obtener la mejor respuesta posible. Cuando se realiza una aplicación foliar se está haciendo trabajar y aprovechando el motor fotosintético de la planta, al que se le pueden poner unos cuantos gramos de ingrediente activo por hectárea (por ejemplo de Manganeso) y lograr que pase muy rápidamente de 100 rpm a 1000 rpm. Se puede producir mucho más potencia de caballos de fuerza la cual  es completamente desproporcionada en relación a la cantidad de producto que se aporta. No hay nada que sea tan efectivo como las aplicaciones foliares para aumentar el rendimiento y al mismo tiempo favorecer  la sanidad del suelo.

El maíz es uno de los mejores cultivos para construir materia orgánica porque es un fotosintetizador muy eficiente que con el uso de aplicaciones foliares y un manejo adecuado puede cambiar su perfil de azúcares y mover una gran cantidad  de ellas a la raíz, de tal manera que al tiempo que se incrementa su productividad se puede producir una ganancia en el contenido de materia orgánica del suelo en corto tiempo (2 años) y a bajo costo.

Fuente: “Why are spider mites only attracted to certain fields?”
John Kempf et al. Advancingecoag.com

 

¿POR QUE LOS ACAROS SOLO SON ATRAIDOS POR CIERTOS CAMPOS? Parte 6

Hace un par de años desarrollamos un  concepto al que denominamos Puntos Críticos de Influencia (PCI). Dicho concepto  hace referencia a que durante el ciclo de crecimiento y desarrollo de un cultivo, hay ciertos momentos críticos en los cuales cualquier nivel de estrés y cualquier aplicación de nutrientes, va a tener  un impacto completamente desproporcionado en el rendimiento total y en el desempeño general de ese cultivo.

Estos  PCI se encuentran fundamentalmente vinculados al ciclo reproductivo de las plantas, de aquí  que la pregunta que necesitamos responder es ¿Cuales son esos momentos en los que la reproducción se ve afectada?

Una investigación en maíz realizada en la Universidad de Iowa a principios de los años 90, encontró que de 9 a 12 días después de la germinación, se determina la cantidad de mazorcas que potencialmente puede producir la planta, digamos que tenemos una “ventana” de 3 días. Posteriormente, de los 14 a 21 días, la planta estás determinando el número de hileras por mazorca que potencialmente podría alcanzar y luego, de los 42 a los 49 días después de la germinación se determina el número de granos por hilera.

Es importante tener en cuenta que el factor que más influye en el rendimiento (número de mazorcas por planta), se determina prácticamente al inicio del ciclo del cultivo y que si se puede influir en él se tendría un gran impacto en el rendimiento. Lo mismo ocurre en lo que se refiere al número de hileras y número de granos.

por que los acaros solo son atraidos por ciertos campos parte 6

Un aspecto que hay que considerar es que la duración de las “ventanas” previamente mencionadas es corta (la primera es de 3 días), por ello, la mejor forma de incidir favorablemente en los PCI es reduciendo el estrés en esos momentos específicos.

Cualquier nivel de estrés al que  la planta sea sometida durante esa primer “ventana” de 3 días, reducirá el  numero de mazorcas que  puede producir. Es decir, si en esos 3 días se tienen condiciones de frío, lluvia, humedad o calor excesivos, sequía o mucho viento (cualquiera que sea el caso), estas condiciones van a tener un impacto sustancial en el cultivo comparativamente a si se presentaran 2 días antes, en cuyo caso se tendría un impacto mucho menor en el potencial de rendimiento total.

De acuerdo a los especialistas en mejoramiento genético de maíz, el 100% de la genética de este cultivo disponible en el mercado, tiene la capacidad potencial de producir 1100 bushels/acre* , sin embargo, estamos cosechando 150, 180, 200 ó 250,  dependiendo de nuestro sistema de producción.

1.0 Bushel/acre = 0.07 Ton/ha

Lo que sucede es que aún cuando la semilla tiene el potencial para producir 1100 bushels, si no se sembró correctamente, o no se cubrió adecuadamente, o no tuvo buen contacto con la humedad del suelo, o bien ésta no fue suficiente;   como consecuencia de alguno o algunos de estos factores, su potencial de rendimiento se reduce de 1100 a 1000 bushels y si  además quizá el fertilizante no se colocó apropiadamente, ó no hubo un acceso adecuado a los nutrientes que se requerían, entonces su rendimiento se reduce de 1000 a 950 bushels; y si en la “ventana” de los 9 a 12 días estuvo expuesta a una tormenta severa, digamos que ahora su potencial de rendimiento se  ha reducido de 950 a 800 bushels/acre.

Aunque se trata de una situación hipotética, sea lo que sea que este ocurriendo, cada vez que las plantas  enfrentan situaciones de estrés a lo largo de la estación de crecimiento, su potencial de rendimiento se  reduce al  punto en el que finalmente se esta cosechando solo una fracción (que puede ser muy pequeña) de lo que originalmente se esperaba.

La importancia de este conocimiento es que nos plantea un cambio de mentalidad muy importante y fundamental pues  significa que cada vez que haces algo en busca de una mejora en el rendimiento (fertirrigación, la aplicación de un fungicida o de un insecticida, etc.), en realidad éste no se ha aumentado, simplemente se ha evitado que se pierda. Si queremos producir mayores rendimientos y productos de mayor calidad y mejor sabor,  la  clave es reducir el estrés en los Puntos Críticos de Influencia del cultivo (PCI), para impedir dicha pérdida de rendimiento.

Si bien es cierto que no se puede proteger al cultivo del estrés causado por  condiciones climáticas  (calor, frío, viento, sequía, etc), si es posible manejar la nutrición para hacer que las plantas sean más resistentes al estrés ocasionado por este  tipo de factores.

 Por otra parte,  cuando una planta está en una etapa vegetativa y cambia a una etapa reproductiva,  se produce un cambio hormonal muy fuerte. Esto es relevante desde  la perspectiva del rendimiento y de la resistencia a plagas y enfermedades, ya que si en ese momento no se le provee la nutrición adecuada, la planta cambia automáticamente de ser resistente a problemas fitosanitarios a ser susceptible a ellos.

Los PCI son momentos claves en los que se debe apoyar al cultivo con la nutrición adecuada, de tal manera que si decimos que es necesario aplicar determinado producto en determinado intervalo de tiempo, no quiere decir  2 semanas antes o 2 semanas después, debe aplicarse con oportunidad en el momento que se requiere. Obviamente hay consideraciones de manejo que deben contemplarse pues desde el punto de vista de logistica, para algunos productores no es posible aplicar un producto dentro dentro de una “ventana” de tiempo tan corta, sin embargo hay que considerar que la  programación de actividades en función del tiempo es determinante cuando se trata de los PCI. Por mencionar un ejemplo de muchos que hemos visto: Un  productor de maíz en el noroeste del Pacífico debía hacer una aplicación foliar en etapa de jiloteo. Realizó la aplicación a tiempo unicamente en 2 secciones de su predio en las cuales obtuvo una respuesta de rendimiento de 30 bushels/acre, mientras que en las 5 secciones restantes, donde la aplicación se efectuó 5 días después del momento indicado, la respuesta de rendimiento obtenida fue de 7.0 bushels/acre. Esta diferencia se debió solamente al tiempo; exactamente el mismo producto y la misma aplicación pero en diferente momento lo llevó a resultados completamente diferentes.

Ahora bien, ¿qué se puede hacer para que la planta obtenga la nutrición  que necesita cuando no hay suficiente humedad en el suelo?, especialmente en las etapas críticas de su desarrollo. Uno de los factores clave para aumentar la resistencia a la sequía en un cultivo es la presencia de biología en el suelo. Hemos observado que cuando se trabaja con la biología del suelo,  en cierto grado es posible mejorar la condición de un cultivo, por ejemplo en este caso se puede hacer que sea más resistente a este tipo de estrés.

Cuando tomamos un puñado de suelo que en nuestras manos y sentimos como si estuviera completamente seco;  éste todavía puede tener entre el 50 y el 55% de humedad (dependiendo del tipo de suelo: arena, arcilla, limo, etc.). No obstante, las raíces de las plantas no pueden acceder a ella porque la tensión superficial del agua unida a las partículas del suelo es demasiado alta y no pueden extraerla; sin embargo, las bacterias y los hongos si pueden hacerlo. Esto quiere decir que si durante el proceso de produccion de un cultivo se cuenta con una biología realmente fuerte en el sistema radical, ésta puede acceder al agua y nutrientes (en el caso de suelos muy secos) haciendolos disponibles para que las raíces de las plantas puedan obtenerlos por sí mismas.

Otro aspecto que es interesante conocer, es que a medida que la sanidad de un suelo cambia, la intensidad de la presencia de  malezas también cambia. Cada planta tiene un perfil nutricional específico en el cual se comporta mejor; este principio también es válido para las plantas a las que llamamos malezas. Se ha hablado mucho del tema pero enfocándose específicamente en el equilibrio mineral, por ejemplo: la presencia de determinada planta es un indicador de bajo contenido de Calcio, o de Azufre, o bien de exceso de Potasio, sin embargo, hace falta considerar la presencia de la biología del suelo ya que tales plantas también tienen una relación simbiótica con un grupo específico de microorganismos.

Cuando se cambia un poco, tanto la biología del suelo como su perfil de minerales,  se puede proporcionar una mejor condicion para el desarrollo del cultivo además de suprimir la presencia de malezas. No significa que van a desaparecer, sino que cuando aparezca un problema de plagas o enfermedades, éstas iran primero hacia las plantas no saludables y este estado se puede medir simplemente realizando lecturas de Brix.

Siempre que la lectura de Brix en un cultivo sea menor que la de las malezas, las plagas y las enfermedades iran primero al cultivo. En el momento en que esto cambie y  el cultivo tenga una lectura de Brix alta y la de las malezas sea más baja, las plagas y enfermedades irán primero a las malezas.

Fuente: “Why are spider mites only attracted to certain fields?”
John Kempf et al. Advancingecoag.com

¿POR QUE LOS ACAROS SOLO SON ATRAIDOS POR CIERTOS CAMPOS? Parte 5

Análisis de Savia

El análisis de savia es completamente diferente al análisis foliar que comúnmente se realiza en los cultivos.

En el caso del análisis foliar, las muestras de follaje se recolectan y se envían al laboratorio donde se deshidratan hasta obtener cenizas en las cuales se mide el contenido de nutrientes y el reporte de resultados se hace en base a materia seca.

Para el análisis de savia las muestras de hojas se recolectan, se empaquetan en una bolsa tipo ziploc (a fin de mantenerlas frescas) y se envían durante la noche al laboratorio. Una vez ahí se les extrae la savia y en ella se mide el contenido de nutrientes (no se deshidratan).

Esta diferencia de procedimientos sería equivalente al siguiente ejemplo:

Digamos que se desea saber si una persona tiene  suficiente Calcio, para ello se le hace un análisis de sangre en vez de cortarle la mano y medirla. Por supuesto, que si la medición se hiciera en la mano, el contendido de Calcio sería extremadamente alto (debido a que hay mucho calcio presente en los huesos), pero eso no significa absolutamente nada sobre la cantidad de este elemento que realmente tiene disponible en el organismo; lo mismo ocurre en las plantas. Hay muchos minerales que están inmovilizados dentro de las membranas celulares, en las paredes celulares y  en las matrices celulares, que no están necesariamente disponibles para la planta y que el análisis foliar mide.

Asi podemos decir que el análisis de savia es equivalente a cuando acudimos al médico y éste nos manda a hacer un análisis de sangre  para comprender lo que está ocurriendo y poder darnos un diagnóstico sobre que tan bien está funcionando nuestro cuerpo en base a los resultados que recibe del laboratorio.

Tenemos toda la ciencia para hacer exactamente lo mismo con las plantas, pero no contabamos con un estudio de laboratorio que fuera lo suficientemente preciso como para permitirnoslo; ahora lo tenemos.

El análisis de savia es una herramienta tan valiosa, que en los cultivos con los que ya estamos familiarizados y en los que tenemos  amplia experiencia, se ha podido predecir la susceptibilidad a plagas y /o enfermedades con base en el perfil nutricional de las plantas; algo que no habíamos podido hacer anteriormente.

Por primera vez tenemos un informe de laboratorio tan preciso que nos permite predecir dicha susceptibilidad y no solo  podemos predecirla; también tenemos la información para (desde el punto de vista nutricional), saber qué hacer al respecto. Cada recomendación que hemos hecho y que hacemos actualmente, está basada en datos. No adivinamos pues el objetivo es resolver correctamente el problema que se está presentando en el cultivo.

Un aspecto muy importante que se requiere manejar en campo es la interacción de nutrientes en las plantas.

El siguiente diagrama describe la diversidad de interacciones que se dan entre estos minerales, sin embargo, la mayoría de la gente lo considera complicado y al no tenerlo claro, les es difícil manejar esta información de manera práctica.

diagrama de mulder

letrero diagrama de mulder

En este sentido y basándonos en todas las experiencias que hemos tenido con el análisis de la savia, el equipo de Holanda desarrolló su propio diagrama de interacciones nutricionales. Lo retomamos, lo modificamos un poco y el nuevo diagrama de interaccones de nutrientes que elaboramos se muestra en la Figura 1. Es mucho más simple y más fácil de entender en comparación con el diagrama de Mulder.

diagrama de interaciones de nutrientes

letrero figura 1 Diagrama de interacciones de nutrientes

En la mitad superior del diagrama tenemos los macronutrientes y en la mitad inferior los micronutrientes.  En el lado izquierdo se encuentran los cationes (iones positivamente cargados) y en el lado derecho tenemos los aniones (iones negativamente cargados).

El diagrama consta de  4 secciones diferentes en el cuadrante superior izquierdo están situados los principales cationes, todos ellos se antagonizan entre sí dentro de la planta.

Cuando hablamos de la Capacidad de intercambio catiónico (CIC) de un suelo, nos referimos a su capacidad de retención de minerales. Este parámetro nos indica que dicha capacidad es finita y que éste solo puede retener determinada cantidad de minerales.

No hemos usado este mismo razonamiento con respecto a las plantas y a las células vegetales,  cuando en realidad también es cierto. Cada célula solo puede contener cierta cantidad de minerales, y todos ellos sumarán el 100% dentro de una planta, de aquí que el exceso de uno ocasionará una deficiencia de otro u otros ya que estará evitando que la planta absorba algo más. Este principio es válido tanto para los cationes como para los aniones (Figuras 3 y 4).

figura 3 de por que los acaros solo son atraidos por ciertos camposletrero Figura 3figura 4 de por que los acaros solo son atraidos por ciertos camposletrero Figura 4

Lo que acabamos de plantear es muy importante ya que en la agricultura hemos enfocado los retos de la nutrición vegetal bajo el paradigma y la percepción de que constantemente necesitamos adicionar más. Si no tenemos suficiente zinc, necesitamos agregar más, si no tenemos suficiente manganeso, necesitamos agregar más, si no tenemos suficiente potasio ó fósforo ó nitrógeno, necesitamos agregar más.

Sin embargo, cuando comenzamos a usar el análisis de savia y empezamos a comprender las interacciones de nutrientes, se vuelve  muy obvio  que la mayoría de los problemas que los productores están experimentando no son el resultado de deficiencias, sino el resultado de excesos de el (los) producto(s) que están aplicando y que son los que están creando tales deficiencias; esta situación se presenta el 90% de las veces. Por ejemplo, si  hay problemas con la absorción de Potasio y Calcio, este problema podría ser  fácilmente ocasionado porque exista un exceso de amonio en el sistema (ver cuadrante superior izquierdo del diagrama); por otra parte, si se tienen problemas con la absorción de P, podría ser porque se tenga demasiado nitrato en el sistema (cuadrante superior derecho del diagrama). Cualquier cosa que esté en exceso creará deficiencias de algunos o todos los otros nutrientes situados en esa parte del diagrama.

 

Fuente: “Why are spider mites only attracted to certain fields?”
 John Kempf et al.
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USO DE ACTIVADORES FISIOLOGICOS Q-2000 y A-CETAS 07 EN LA REVIGORIZACION DE PLANTAS (Tomate variedad Mariela en condiciones de Organopónico) Parte 3

Evaluación en Tomate variedad Mariela en condiciones de Organopónico

Este experimento se desarrolló en el Organopónico  T-15 perteneciente  a la Granja de Agricultura Urbana del municipio Cienfuegos. Los activadores fisiológicos así como las dosis evaluadas fueron los mismos que se mencionaron anteriormente (Q 2000 en dosis de 3.0 ml/l  y  A –Cetas 07 en tres dosis diferentes: 3.0 ml/l, 10 ml/l y 50 ml/l).

La etapa de semillero se estableció a cabo en la casa de posturas para hortalizas de la Granja Urbana municipio Cienfuegos en Caonao el 05 de diciembre del 2007. En este cobertizo estaban creadas las condiciones para la etapa de semilleros y con la protección adecuada se siguió la tecnología recomendada por el Instructivo Técnico para el cultivo (INIFAT 2007). Cuando las plántulas alcanzaron el tamaño recomendado (15 y 20 cm), fueron trasladadas al Organopónico T-15 situado en la periferia del municipio Cienfuegos perteneciente a la misma granja mencionada anteriormente y plantadas finalmente el 05 de enero del 2008.

El diseño experimental fue bloques al azar con cinco tratamientos y cuatro repeticiones para un total de 20 parcelas en estudio.

Se trabajó sobre canteros de (1.20 m X 30 m) para un área de 36 m ². El sustrato era 40 % de cachaza y 60% de capa vegetal. El marco de plantación fue de 1.00 m X 0.25 m para un total de 240 plantas por cantero.  Todas las prácticas culturales se realizaron de acuerdo a las recomendaciones del Manual de Agricultura Urbana  (INIFAT, 2007).

Se realizaron cinco aplicaciones de los activadores fisiológicos en estudio (con mochila), a los 10, 25, 40, 55 y 65 días del trasplante. La cosecha se inició a los 70 días de plantada.

La efectividad de los diferentes tratamientos en este cultivo, se evaluó con dos tipos de parámetros:

PARAMETROS EVALUADOS

Agro-morfológicos

Agro-productivos

Número de racimos Número de frutos
Total de flores Peso de frutos (kg)
Frutos grandes Peso promedio de los frutos (kg)
Frutos pequeños  

Rendimiento (ton/ha)

 

Frutos caídos (por diversas causas)

Para la evaluación de los parámetros agro-morfológicos, los canteros se dividieron en 4 partes iguales de aproximadamente 9.0 m ² y se escogió una al azar, de estas parcelas de tomaron 5 plantas.  

Para la evaluación de los parámetros agro-productivos se tomaron 20 plantas por parcela.

RESULTADOS

PARÁMETROS AGRO-MORFOLÓGICOS

tabla 8

En lo que respecta al número de racimos, no hay diferencia significativa entre los diferentes tratamientos, pero si entre ellos y el testigo. En esta variable, el tratamiento que presentó el mayor valor fue el A-Cetas07/10 (193) seguido por el de Q 2000 (189).

En cuanto al número de flores, el mayor valor alcanzado corresponde al tratamiento de Q 2000, aún cuando  no muestra diferencia significativa con el A-Cetas/50  pero si hay diferencia significativa con los otros dos tratamientos y altamente significativa con el Testigo.

Al analizar el número de frutos grandes, los tratamientos con Q 2000 y A-Cetas 07/50 muestran los mejores resultados  difiriendo significativamente del testigo y nuevamente corresponde a Q 2000 el de mayor valor.

Estos tres parámetros son los responsables de los rendimientos agrícolas permitiendo realizar estimados de producción antes de iniciar la cosecha.

En el caso de las variables frutos pequeños y frutos caídos, los tratamientos que tienen los menores valores son el de Q 2000 y el

A-Cetas 07/50 (considerablemente inferiores al testigo), y de entre ellos el tratamiento con Q 2000 es el que presenta menor número de frutos pequeños (198) y menor número de frutos caídos (33).

PARÁMETROS AGRO-PRODUCTIVOS

tabla 9

En cuanto a los indicadores de rendimiento, el tratamiento con Q 2000 logra los valores mayores en todos (número de frutos, peso final y peso promedio) presentando una diferencia altamente significativa respecto al testigo y sin diferencia significativa con el tratamiento A-Cetas 07/50. Para el caso del peso promedio tampoco muestra diferencia significativa con el tratamiento A-Cetas07/10.

rendimiento agricola

texto

Estos resultados coinciden   con el catálogo de variedades de tomate del CETAS, los cuales plantean un rendimiento potencial de la variedad Mariela entre 30 y 60 ton/ha. y superan la media histórica de la provincia de 18 ton/ha. (CETAS, 2006).

Debido a la presencia del yodo que contienen los productos aquí utilizados, son activadores de fotosíntesis. Al respecto Rodríguez (2003) mencionó que el yodo puede ser muy manejable en plantas si se respetan ciertas formas moleculares (compuestos yodados específicos), ciertas dosis y frecuencia de aplicaciones a los cultivos.

Fuente:
Ministerio de Educación Superior Universidad de Cienfuegos. Centro de Estudios para la Transformación Agraria Sostenible.
Tesis para la opción del Título Académico de Master en Ciencias en Agricultura Sostenible. Cienfuegos, 2009.
Ing. Islay A. García Hernández, Dr. Ricardo Hernández Pérez, Dr.  Enrique Casanovas Cosio, MSc. Luis Rene Marín Hautrive

 

 

USO DE ACTIVADORES FISIOLOGICOS Q-2000 y A-CETAS 07 EN LA REVIGORIZACION DE PLANTAS Parte 1

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“La protección del ecosistema de la contaminación se ha convertido en una necesidad impostergable del momento, cada día que pasa resulta más evidente que la urgente necesidad de aumentar la productividad agrícola para ser más competitivos no puede continuar a expensas del deterioro del medio ambiente con el uso indiscriminado de sustancias nocivas al mismo (pesticidas, herbicidas, fertilizantes químicos)”

“Paralelo a esto se desarrolla el uso de productos biológicos para el incremento de los rendimientos agrícolas, teniendo siempre en cuenta no causar daños a la biodiversidad.  Muchas son las esferas en que se trabaja, como los biofármacos, biopesticidas y los biofertilizantes”. Los productores agrícolas hacen uso de este tipo de productos que actúan como Inhibidores, Potenciadores  de rendimiento, Desestresantes y Activadores Fisiológicos, como es el caso del  producto comercial  Q 2000  (producido por Quimcasa de México), que es un yodóforo con efecto bioestimulante en las plantas y que además tiene un efecto germicida; el cual se utilizó  en el  presente trabajo para evaluar su comportamiento en Papaya y Tomate  en las condiciones  de Cuba, además del activador  A-Cetas 07  de producción nacional a partir de los residuales  líquidos de la producción  azucarera de nuestro país con adición de yodo activo.

Los objetivos del trabajo fueron:

  • Evaluar el empleo de activadores fisiológicos que permitan la obtención de un adecuado potencial productivo mediante la estimulación del proceso fotosintético de las plantas, en Papaya (Carica papaya L.)  variedad Maradol roja y Tomate  (Lycopersicon  esculentum Mill.) variedad INIFAT 28 en condiciones de campo y variedad Mariela en condiciones de Organopónico.
  • Determinar la efectividad de los activadores fisiológicos A-Cetas07 y Q 2000, como potenciadores y revigorizante mediante la evaluación de parámetros agro-morfológicos y agro- productivos en dichos cultivos.
  • Establecer las dosis óptimas para el empleo del activador fisiológico A-Cetas 07 en comparación con Q 2000 en los cultivos
  • Evaluar la respuesta en la productividad y calidad de cosecha a las aplicaciones de A-Cetas07 en 3 dosis diferentes en comparación con la aplicación de Q 2000 a una sola dosis.

El trabajo se realizó en la provincia de Cienfuegos.  Los tratamientos evaluados en las variedades mencionadas de Papaya y Tomate fueron los siguientes:

TRATAMIENTOS

Tratamiento

Producto Dosis

Volumen utilizado

I

Q 2000    3.0 ml/l 200 l/ha

II

Activador A-Cetas07/3    3.0 ml/l

200 l/ha

III

Activador A-Cetas07/10 10.0 ml/l

200 l/ha

IV

Activador A-Cetas07/50 50.0  ml/l

200 l/ha

V

Testigo

 

Evaluación en Papaya variedad Maradol roja.

La semilla se sembró en vivero, en bolsas; en un suelo con un valor de pH de 6.0-7.5, contenido de MO >2%, buen drenaje y libre de patógenos. Las plántulas estuvieron protegidas de ataques de insectos mediante barreras naturales o artificiales y con control químico contra plagas y enfermedades dirigido según el instructivo técnico del INIVIT (2006).

Cuando las plántulas alcanzaron de 12 a 15 cm de altura (tamaño óptimo) se trasladaron a las parcelas ubicadas en la CCS Dionisio San Román del municipio Cienfuegos, en el mes de Septiembre y se trasplantaron a un suelo pardo con carbonato.

Siguiendo las indicaciones propuestas en el INIVIT (2006), el marco de plantación fue a doble hilera con distancias de 3.00 x 1.50 x 1.50 metros (2962 plantas/ha).  Se trasplantaron 2 ó 3 plantas por nido y se hizo selección negativa para dejar las hermafroditas hasta alcanzar un 90 % de hermafroditismo. Las prácticas culturales de riego, fertilización y tratamientos fitosanitarios, se llevaron a efecto como se indican en el Instructivo Técnico. La orientación en campo fue Este-Oeste.

Se usó un diseño experimental completamente al azar con cinco tratamientos y tres repeticiones por tratamiento. Cada repetición era una parcela formada por 8 plantas para un total de 120 plantas a evaluar.

Se realizó una aplicación mensual con mochila hasta completar 7 aplicaciones de los activadores por cada tratamiento, desde los 40 días y hasta el inicio de cosecha siguiendo las recomendaciones de Quimcasa (2008).

La efectividad de los diferentes tratamientos se evaluó con dos tipos de parámetros:

PARAMETROS EVALUADOS

Agro-morfológicos

Agro-productivos
Altura de planta (cm.)

Número de frutos

Número de hojas

Peso total de los frutos (kg.)

Grosor del tallo

Peso promedio de los frutos (kg)

Número de primordios florales

*Rendimiento Agrícola (ton/ha)

(Para el cálculo de los rendimientos solo se tomaron en cuenta los primeros 9 meses del cultivo)

Número de flores

*Rendimiento Agrícola = peso total (Ton.) ÷ área sembrada (Has.)

Los parámetros agro-morfológicos se evaluaron a los 40, 80, 130, 180 y 230 días después de trasplante

Los indicadores agro-productivos se evaluaron una vez iniciada la cosecha: a los 240, 255 y 270 días de plantado el cultivo

 

RESULTADOS

PARÁMETROS AGRO-MORFOLÓGICOS

Altura de planta

La siguiente Tabla (1) muestra la altura de la planta durante la etapa de crecimiento y desarrollo del cultivo y antes de la cosecha

tabla1texto tabla1

 

Número de Hojas:

tabla2grafica de tabla2

El número de hojas es constante durante los primeros 80 días. De manera general, la emisión foliar se incrementó hasta los 180 días y a partir de ese momento el número de hojas por planta continuó siendo estable como lo muestra la gráfica.

En cuanto a los datos de la tabla, a los 80 días y 130 días se observa una diferencia altamente significativa entre los tratamientos con Q 2000 y A-Cetas 07/50 respecto al testigo. En el caso del Q 2000 esta diferencia altamente significativa se mantiene a los 180 y hasta los 230 días.

Grosor del Tallo:

tabla3 (tabla 2)texto tabla 2

 

 

 

 

 

 

 

Primordios florales:

Tabla4 (tabla3)

texto tabla3

Hay una asimilación eficiente por las aplicaciones del activador fisiológico y por tanto una estimulación del desarrollo de primordios florales. A los 180 y 230 días ya ha comenzado la fructificación y a pesar de disminuir el número de primordios se mantiene la diferencia significativa entre todos los tratamientos  y el testigo.

Número de Flores:

La emisión de flores comienza a partir de los cuatro meses de plantado el cultivo

tabla5 (tabla4)

texto tabla 4

PARAMETROS AGRO-PRODUCTIVOS

Estos indicadores se evaluaron a los 240 días (al iniciar la cosecha). Hay una relación entre el peso total y el rendimiento alcanzado

tabla6(tabla 5)texto tabla5

Estos resultados superan los parámetros de calidad que exigen  las normas cubanas  para  el acopio y beneficio de  papaya MINAGRI (2005). Al calcular el rendimiento final   se manifiesta un efecto estimulador de los procesos fisiológicos y nutricionales en las plantas, muy similar entre los tratamientos con Q 2000 y con el A-Cetas 07/50, donde ambos logran un rendimiento de 74 ton/ha, muy superior a la media de la provincia calculada en 40 ton/ha Aroche (2008). Este rendimiento también supera los rendimientos promedios de 60 ton/ha, presentados para esta variedad por el INIVIT (2006), aunque aún están por debajo de su potencial de que es de 100 ton/ha aproximadamente.

El Q 2000 tiene un efecto directo sobre la síntesis de clorofila (Cassanga, 2000), produciendo un estímulo químico y no físico como sucede con la luz. El mismo autor agrega que este tipo de efecto no ha sido posible producirlo aún con el uso de hormonas sintéticas; lo cual marca una diferencia en el potencial fisiológico del Q 2000 en comparación con éstas. Hay un aumento en la actividad fotosintética en la planta, inducido por la molécula de yodo presente en el Q 2000, lo que trae consigo el incremento en la altura de la planta, el número y tamaño de hojas y el grosor del tallo. Al respecto, Rodríguez (2003) define que el yodo es un precursor hormonal, y que solo se requiere de muy bajas cantidades (gramos ó miligramos) para poner a trabajar grandes volúmenes de biomasa.

Un efecto similar presenta el A-Cetas07 que produce un incremento en los parámetros agro-morfológicos del cultivo (se puede observar el efecto re-vigorizador en la plantación de papaya producido por el producto según las dosis utilizadas), por lo que se consigue un aumento de los rendimientos agrícolas sobre todo cuando se utiliza la máxima dosis, lo que evidencía un aumento de la actividad fotosintética.

 

Fuente:
Ministerio de Educación Superior Universidad de Cienfuegos. Centro de Estudios para la Transformación Agraria Sostenible
Tesis para la opción del Título Académico de Master en Ciencias en Agricultura Sostenible. Cienfuegos, 2009
Aspirante: Ing. Islay A. García Hernández
Tutor: Dr. Ricardo Hernández Pérez
Consultantes: Dr.  Enrique Casanovas Cosio / MSc. Luis Rene Marín Hautrive