MANEJO NUTRICIONAL EN INFESTACIONES DE ÁCAROS Parte 1

La narrativa con la que todos estamos familiarizados es que los ácaros se presentan cuando hay condiciones cálidas y polvorientas. Es decir, cuando tenemos temperaturas muy altas y con frecuencia también viento que provoca que las pequeñas partículas de polvo queden suspendidas en el aire. De esta forma, tenemos un cultivo sometido a mucho estrés: altas temperaturas, viento y en algunas ocasiones con polvo en el follaje. Por ello, en el caso de algunos cultivos que se producen en tuneles altos, no es extraño tener problemas con ácaros.

Asi, se ha generado la idea de que es necesario que en el entorno existan las condiciones previamente mencionadas para que los ácaros prosperen y se conviertan en un problema serio. Sin embargo, mediante el uso del análisis de savia, en los últimos años hemos descubierto que en realidad hay algo más respecto a la presencia de ácaros, y esto es en relación a que las plantas que se producen en ambientes con altas temperaturas pueden desarrollar un perfil nutricional específico, lo que es una especie de requisito fundamental para que los ácaros comiencen a infectar un cultivo.

De ahí que es posible manejar la nutrición para evitar inducir dicho perfil, o bien para revertirlo y propiciar que las plantas se vuelvan resistentes en vez de que se constituyan en una fuente de alimento para los ácaros. De hecho, en nuestra experiencia, esto último es lo que realmente ha ocurrido.

¿Cómo podemos manejar la nutrición de las plantas de manera diferente para evitar que los acaros aparezcan o bien cuando ya hay presencia de estos?

La primera consideración es que los ácaros son atraídos por los altos niveles de amonio en la savia de la planta. Indudablemente podemos decir que dependen de las plantas que tienen altos niveles de amonio en su savia. Por ello, si podemos hacer que estos niveles de amonio permanezcan en cero, no habrá ácaros. Incluso, si logramos bajar los niveles de amonio en árboles o plantas que ya tienen una infestación severa, los ácaros desaparecerán. Dicho de otro modo, morirán si continúan alimentándose de la planta o bien se irán.

Al cambiar el estatus del amonio en la planta, o sea su perfil de amonio, es totalmente posible cambiar su nivel de resistencia o susceptibilidad a los ácaros.

Un ejemplo de lo que hemos visto en campo, es el caso de un cultivo de maíz orgánico establecido en el suroeste de Kansas en 2015. Dicho cultivo se desarrollo en un ambiente cálido (temperaturas muy altas), polvoriento y con vientos constantes y bastante fuertes, por lo que estuvo sometido a una cantidad considerable de estrés. 

Como se muestra en la siguiente imagen, los ácaros se presentaron y asimismo se observó que se estaban propagando con mucha intensidad.  

A continuación, se muestran los resultados que se obtuvieron en el análisis de savia realizado en plantas con este problema:

En la parte superior podemos ver el porcentaje de azúcares totales que es de 0.9 en hojas viejas y de 0.8 en hojas jóvenes. Estos valores se refieren al contenido de azucares no reductores, no es una lectura de Brix.  

Un poco más abajo en la tabla podemos ver que el contenido de amonio es de 429 y 856 ppm en hojas jóvenes y viejas respectivamente. Inmediatamente debajo de los niveles de amonio aparecen los datos para Nitratos que son de 795 y 574 ppm para hojas viejas y jovenes respectivamente. Cabe mencionar que en 2015 aun no estábamos poniendo los valores deseables en el reporte del análisis de savia como se hace actualmente.

En la penúltima fila tenemos los valores de Nitrógeno total para hojas viejas y jóvenes que son de 1728 y 1799 ppm respectivamente.

Hemos observado que uno de los principios fundamentales en el manejo de la nutrición en favor de la resistencia a las plagas es promover que las plantas tengan niveles abundantes de Nitrógeno total, pero que los niveles de amonio estén por debajo de su umbral de detección, que es de 5.0 ppm, y que los niveles de nitrato también estén por debajo de su umbral de detección, que es de 20.0 ppm.

Nuestro objetivo es que tanto el amonio como el nitrato aparezcan con un valor de cero o como “no detectados” en el análisis de savia y al mismo tiempo se tengan niveles altos de Nitrógeno total. Para que esto suceda, es necesario que todo el nitrógeno que la planta absorbe del suelo o de la atmósfera en cualquier forma (amonio, nitrato, urea, amino azúcar o aminoácidos), se convierta rápidamente en proteínas y péptidos y no permanezca en la savia en forma de nitratos o de amonio (éstas son las formas que ésta técnica de medición evalúa y reporta por separado del Nitrógeno total).

Es importante tener en cuenta que, si tenemos cultivos que se desarrollan en un ambiente cálido y son susceptibles a ácaros, cuando cruzamos el umbral de 400 ppm de amonio en la savia de la planta (si hay más de 400 ppm de amonio), existe una probabilidad superior al 90% de que se tenga o se vaya a tener presencia de ácaros, mientras que, si se puede reducir el nivel de amonio a un valor no detectado, los ácaros dejarán de ser un problema.

Fuente: “Nutrition management for mite infestations” Webinar hosted by AEA. Featuring John Kempf

ENMIENDAS Y NUTRIENTES ALTERNATIVOS PARA LOS SUELOS Parte 6

Inoculantes microbianos (continuación)

Cubiertas de algas

Otro grupo de inoculantes que se venden como “cubiertas de algas”, son preparaciones comerciales de este tipo de organismos que habitan en el suelo y que según se dice proporcionan muchos beneficios, entre los que se encuentran la reducción de la formación de costras en el terreno, una mejor estructura del suelo, aumento en el contenido de materia orgánica, así como mejor drenaje y mayor retención de humedad.

La forma de aplicación de este tipo de productos es mediante aspersión de una solución de algas sobre la superficie del suelo. En teoría, estos organismos se establecerán formando un manto continuo sobre la superficie. En caso de observar que las poblaciones de algas no se establecen adecuadamente, deberán ajustarse las prácticas de manejo agronómico a fin de lograr el crecimiento adecuado de la cubierta de algas (Hall & Sullivan , 2001).

Las algas son susceptibles a la gran mayoría de herbicidas que se utilizan hoy en día, por lo que su uso no es conveniente en los lugares donde se emplean este tipo de productos.

El establecimiento de la cubierta de algas solo podría ocurrir en ausencia de alteraciones del suelo. Por ello, la aplicación debería realizarse únicamente al final del cultivo. Asimismo, es necesario tener una humedad continua, de ahí que, en la mayoría de los suelos, este tipo de inoculantes requiere de riego.

En zonas con problemas de malezas, un cultivo de cobertura tradicional es más efectivo que la cubierta de algas, ya que esta es muy fina y no suprime las malezas. Por otra parte, la humedad constante en la superficie requerida por las algas, tiende a estimular la germinación de las semillas de malezas y  también puede promover problemas de enfermedades en el cultivo.

Enmiendas a base de enzimas

Las enzimas están involucradas en diversas reacciones en el suelo, particularmente funcionan como catalizadores en la descomposición microbiana de la materia orgánica. Sin embargo, se han realizado muy pocas investigaciones sobre los efectos de aplicar productos enzimáticos al suelo.

Con frecuencia, los tratamientos comerciales con enzimas para los suelos se promocionan mencionando que fomentan una serie de efectos benéficos, como mejorar la estructura del suelo, favorecer la “activación” de nutrientes y una mayor disponibilidad de los mismos, “desintoxicar” el suelo, mejorar el drenaje, mejorar su capacidad de retención de humedad y propiciar una mayor actividad microbiana.

En la naturaleza, los microorganismos que procesan la materia orgánica del suelo producen las enzimas que necesitan para realizar su trabajo. Las enzimas que se incorporan, al ser proteínas, son descompuestas por la acción microbiana. Las enzimas añadidas al suelo probablemente sufrirían un destino similar en poco tiempo.

Al igual que sucede con los productos que contienen organismos benéficos de vida libre, es probable que las circunstancias en las que los productos enzimáticos puedan tener un buen desempeño sea en el caso de suelos que ya están equilibrados y en buenas condiciones.

Los productos que contienen vitaminas, en ocasiones también se venden como tratamientos al suelo, aunque más frecuentemente como productos para aplicaciones foliares. Las plantas pueden absorber parte de las vitaminas a través de las hojas o de las raíces, sin embargo, gran parte de las vitaminas aplicadas se descompone en sus componentes simples antes de ser absorbidas.

Generalmente, las plantas que se desarrollan en ambientes favorables, sintetizan todas las vitaminas que necesitan utilizando los recursos disponibles. Por esta razón, el beneficio más probable al aplicar un producto vitamínico es que funcione como una medida de “solución rápida” en el caso de plantas cultivadas en condiciones adversas.

Acondicionadores de suelo

Los agentes humectantes o tensoactivos rompen la tensión superficial natural del agua, contrarrestando su tendencia a formar gotas y permitiendo que penetre en una variedad de materiales. Las detergentes para el lavado de ropa, los champús y los jabones dependen de agentes humectantes o tensoactivos para funcionar eficazmente.

Los compuestos tensoactivos también se venden como acondicionadores del suelo y se ofrecen en gran medida para mejorar la penetración del agua, el drenaje y la estructura del mismo. También se promocionan como un respaldo para controlar la erosión y reducir la compactación, gracias a la mayor penetración de agua en el suelo.

En general, los agentes humectantes son efectivos cuando la repelencia del suelo al agua es ocasionada por su falta de estructura, por una cubierta de pastos o pastizales, o por ceniza. Las condiciones en las que los agentes humectantes tienen poco o ningún efecto, incluyen la compactación del suelo por efecto de labranza o tráfico y los suelos constituidos por arcillas muy finas. En otras palabras, es probable que los agentes humectantes tengan un efecto positivo en suelos donde el problema de infiltración sea porque su superficie es repelente al agua, pero no en los que el agua penetra lentamente debido a problemas de estructura.

La mayoría de los suelos con buena estructura tienen buenas tasas de infiltración. La estructura del suelo se puede mantener y mejorar mediante una buena rotación de cultivos, aplicaciones continuas de materia orgánica y mediante prácticas de conservación. Es probable que los tensoactivos no tengan algún efecto benéfico en suelos con buena infiltración.

Los agentes humectantes comerciales pueden ser bastante costosos, especialmente cuando se usan para tratar grandes superficies. Algunos agricultores intentan economizar aplicando al suelo detergentes comerciales (por ejemplo, detergentes para lavar trastes), no obstante, se recomienda precaución, ya que estos productos contienen otros ingredientes que pueden ser perjudiciales para el crecimiento de las plantas o bien pueden dañar la estructura del suelo. Es importante tener en cuenta que muchos agentes humectantes no son aceptados en la producción orgánica certificada.

Evalúe los productos con cuidado

Algunas enmiendas y nutrientes alternativos se basan en principios biológicos o científicos sólidos. Desafortunadamente, de acuerdo con el informe de Rodale, se muestra que el uso de muchos de los productos aquí descritos puede no aportar beneficios para el agricultor.

De acuerdo con el informe mencionado, los supuestos efectos benéficos de los productos probados en estos estudios no aumentaron los rendimientos lo suficiente como para compensar el costo de su aplicación. Es decir, en diversos estudios, el producto probado no tuvo un efecto medible ni en el cultivo ni en el suelo.

Es necesario evaluar siempre la efectividad de la aplicación de nuevos insumos en campo ya que aunque los trabajos de investigación requieren de cierto esfuerzo, no son difíciles de realizar.

Referencias:

Hall, B., & Sullivan , P. (Abril de 2001). Alternative Soil Admendments. Obtenido de ATTRA Sustainable Agriculture: https://attra.ncat.org/product/alternative-soil-amendments/

ENMIENDAS Y NUTRIENTES ALTERNATIVOS PARA LOS SUELOS Parte 5

Productos a base de algas

La mayoría de los fertilizantes hechos a base de algas marinas, provienen de algas que una vez extraídas se han secado y molido (harinas de algas). La harina de algas marinas es adecuada para su aplicación directa al suelo o para agregarla a una pila de composta. Se combina fácilmente con la mayoría de las enmiendas que se aplican en forma seca y también se mezcla con facilidad con otros fertilizantes  (Hall & Sullivan , 2001).

La cantidad de harina de algas que se aplica al suelo, generalmente fluctúa entre 150 y 250 libras por acre (158-280 kg/ha) para pastos, forrajes y granos pequeños. Se recomiendan de 200 a 400 libras por acre (224-448 kg/ha) para maíz, cultivos hortícolas y jardines. Debido a que es un producto costoso, la harina de algas marinas comúnmente se emplea en cultivos de alto valor.

Las algas puras secas, contienen aproximadamente un 1.0 % de Nitrógeno, un poco de Fósforo y un 2.0 % de Potasio, además de Magnesio, Azufre y una gran diversidad de oligoelementos. Se preparan mediante distintos métodos y se venden bajo diferentes marcas.

Los productos hechos a base de Kelp y otras algas marinas, se elaboran mediante múltiples métodos que permiten concentrar tanto los micronutrientes como las hormonas vegetales naturales en una forma soluble y de fácil transporte. En algunas ocasiones, estos extractos de algas se aplican en forma de aspersión foliar como una fuente de micronutrientes por sus efectos bio-estimulantes y anti-estresantes.

Casi ninguno de los productos comerciales de algas contiene los niveles de micronutrientes necesarios para corregir una deficiencia, sin embargo, sirven como “tónico”, ya que proveen una amplia gama tanto de micronutrientes como de oligoelementos.

Los extractos de algas marinas han ganado buena aceptación entre los agricultores orgánicos, pero es importante tener en cuenta que, si bien la mayoría de los productos de algas marinas están permitidos en la producción orgánica certificada, algunos se han complementado con formas comerciales de Potasio y otros nutrientes y pueden estar prohibidos.

Inoculantes microbianos

Los inoculantes pueden ser preparados secos o líquidos, de una o más especies de microorganismos.

Se dividen en tres grandes grupos:

1) Los que inoculan a la planta con organismos simbióticos (principalmente Rhizobium spp.)

2) Los que inoculan el suelo con organismos benéficos (Micorrizas)

3) Los que se utilizan como “cobertura” (algas).

Rhizobium

Uno de los preparados microbianos más favorables para uso agrícola son las diferentes cepas de Rhizobium, utilizadas para inocular leguminosas. Existen cepas específicas de éstas bacterias que viven en una relación simbiótica (mutuamente benéfica) con determinadas especies de leguminosas. Las bacterias penetran en las raíces de las plantas y de esta forma las infectan y propician la formación de nódulos que contienen tanto tejido vegetal como bacterias.

En términos muy simples, la planta provee el entorno físico y ciertos nutrientes a las bacterias (azúcares, entre otros) mientras que éstas “fijan” el Nitrógeno atmosférico en forma de compuestos que luego quedan disponibles para la planta. Las tasas de fijación de Nitrógeno comunes, varían de 50.0 lb/acre (168 kg/ha) a más de 300.0 lb/acre (336 kg/ha) dependiendo del clima, las especies y las condiciones del suelo. En la mayoría de los sistemas de producción agrícola, éstas tasas de fijación permiten tener buenas cosechas sin tener que comprar Nitrógeno adicional.

Micorrizas

El grupo de hongos micorrícicos vive en o sobre las raíces de las plantas (endomicorrizas o ectomicorrizas respectivamente) y una de sus funciones es expandir el alcance de los pelos radicales en el suelo.

Así, las micorrizas aumentan la absorción de agua y nutrientes por parte de la planta, particularmente en suelos con baja fertilidad. Las finas estructuras de estos hongos (parecidas a raíces), son más extensas y efectivas que las propias raíces.

Los micelios del hongo absorben fósforo y también otros nutrientes. Aun cuando el fósforo tiene muy poca movilidad en el suelo, las micorrizas pueden absorberlo mucho más rápido que la planta por si sola. Este efecto de mejora en la absorción permite reducir las dosis de fertilizante cuando los cultivos son inoculados con micorrizas.

Algunos cultivos, como el caso de los cítricos, vid, aguacate y plátano, dependen de los hongos micorrícicos para su desarrollo. Algunos otros que también se benefician de la presencia de micorrizas son alcachofa, melón, tomate, pimiento y calabaza.

Por otro lado, es menos probable que las raíces colonizadas por micorrizas sean penetradas por nematodos entomopatógenos, ya que estos no pueden atravesar la espesa red de micelio.

Las micorrizas también producen hormonas y antibióticos, que mejoran el crecimiento de las raíces y favorecen la supresión de enfermedades.  A su vez, estos hongos se benefician de su asociación con las plantas al tomar nutrientes y carbohidratos de las raíces en las que viven.

En suelos donde se han eliminado las micorrizas, una inoculación al cultivo puede ser sumamente benéfica, pero en suelos saludables donde ya están presentes, habrá poco o ningún beneficio al incorporar más.

Hay decenas de especies de micorrizas en la naturaleza.  Las que se encuentran en las raíces de las plantas pueden cambiar a medida que la planta madura. Generalmente se prefiere inocular con varias especies de micorrizas en lugar de hacerlo con una sola.

Si las micorrizas que están disponibles pertenecen a las especies correctas y se manejan adecuadamente en todas las etapas, ofrecen interesantes beneficios potenciales a los agricultores.

Referencias:

Hall, B., & Sullivan , P. (Abril de 2001). Alternative Soil Admendments. Obtenido de ATTRA Sustainable Agriculture: https://attra.ncat.org/product/alternative-soil-amendments/

ENMIENDAS Y NUTRIENTES ALTERNATIVOS PARA LOS SUELOS Parte 4

Macronutrientes secundarios y micronutrientes en enmiendas

Cuando se emplean polvos de roca, es importante mencionar que debido a su origen natural, el producto tiene muy poca consistencia de un lote a otro; por lo que los resultados de un ensayo pueden no ser transferibles a otras condiciones (Hall & Sullivan , 2001).

El polvo de basalto está disponible a un costo razonable y puede proporcionar una amplia gama de minerales traza a los sistemas agrícolas durante varios años. Como ocurre con la mayoría de las harinas de roca, los costos de transporte son un factor importante para determinar la rentabilidad.

La mayoría de los suelos volcánicos ricos en el mundo se derivan del basalto, esto nos da una idea del valor agronómico de dicho mineral. Aunque es demasiado caro para su aplicación al suelo, el polvo de basalto puede ser redituable cuando se mezcla con estiércol en el proceso de compostaje. Ciertamente cualquier roca se puede moler hasta convertirla en polvo (harina), si el costo es conveniente. De aquí que se pueden incluir diferentes polvos de roca, o incluso grava en polvo. Una razón determinante para hacerlo es el componente paramagnético que algunos minerales de roca confieren al suelo ya que se considera que este factor está asociado con una alta fertilidad.

Zeolitas

Las zeolitas son aluminosilicatos que contienen muy bajos niveles de nutrientes. Su uso en la producción de cultivos se debe principalmente a su alta capacidad de intercambio catiónico, la cual les permite absorber y liberar nutrientes y humedad a las plantas sin que su composición mineral tenga algún cambio, esto debido a la estructura química porosa pero estable que poseen.

Las zeolitas mejoran el rendimiento de los fertilizantes haciéndolos resistentes a la lixiviación, la inmovilización y las pérdidas por gasificación. Son de especial utilidad para reducir la lixiviación en suelos arenosos.

En un estudio en E.E.U.U. en el que se aplicaron de 4.0 a 8.0 toneladas de zeolita por acre (9.88 -19.77 Ton/ha), se reportaron aumentos de rendimiento para los siguientes cultivos: Trigo 14.0 %, Berenjena 19.0 –55.0 %, Zanahoria 63.0 % y Manzana 13.0 –38.0 %.

Las zeolitas se utilizan ampliamente en la agricultura en Europa oriental y Japón. Su uso en los Estados Unidos es limitado.

Humatos

Los humatos son productos comerciales que generalmente se preparan a partir de Leonardita, una forma oxidada de lignito y arcilla. La leonardita puede contener hasta un 60.0 % de ácidos húmicos y fúlvicos, que imitan la parte “activa” del humus del suelo.

Los científicos utilizan definiciones muy amplias para describir los componentes de la materia orgánica del suelo. Los términos “ácidos fúlvicos” y “ácidos húmicos”, agrupan familias complejas de compuestos orgánicos sobre la base de cómo pueden extraerse del suelo, sin embargo, en su mayor parte, los ácidos orgánicos extraídos de la leonardita tienen poca semejanza con los ácidos húmicos o fúlvicos de los suelos.

Si bien son extremadamente útiles y rentables en ciertas situaciones, por ejemplo, como sustratos con capacidad de intercambio en la producción en invernaderos sin suelo, los humatos y productos similares son menos útiles en situaciones de campo. En suelos con un adecuado contenido de materia orgánica, las aplicaciones de humatos pueden no producir mejoras significativas. Las seis pulgadas superiores de suelo (15 cm) pesan aproximadamente 1,000 toneladas por acre; por lo tanto, cada porcentaje de materia orgánica, pesa 10.0 toneladas. Asumiendo que la materia orgánica contenida en los productos de humatos es similar a la del suelo, se requieren 2.0 toneladas de humatos por acre para incrementar el contenido de materia orgánica del suelo en un 0.1%.

La investigación del Instituto Rodale determinó que los humatos comerciales no son productos que puedan sustituir a los nutrientes minerales indicados. Los humatos contienen altos porcentajes de ácidos húmicos y materia orgánica, pero en las dosis recomendadas o económicamente factibles, no incrementan significativamente la materia orgánica del suelo. Los ácidos húmicos en los humatos comerciales pueden tener la capacidad de proporcionar efectos estimulantes del crecimiento vegetal, pero en el suelo comprenden sólo una fracción mínima de su contenido total de ácido húmico.

Por otro lado, los humatos que contienen leonardita sin refinar pueden inmovilizar el fósforo del suelo bajo ciertas condiciones, creando un efecto negativo en el crecimiento de la planta. El informe Rodale también concluyó que:

Si bien los productos de humatos se basan en principios sólidos y existe el potencial para su acción benéfica, se debe considerar seriamente el aspecto económico y el tiempo requerido para aumentar la materia orgánica mediante el uso de productos comerciales en lugar de hacerlo a través de programas de incrementación de materia orgánica más tradicionales.

A pesar de lo antes descrito, muchos agricultores reportan beneficios significativos del uso de humatos y productos asociados. Los humatos se han mostrado más prometedores como enmiendas naturales de suelo en las áreas donde éstos son alcalinos y tienen poca materia orgánica.  Este tipo de suelos son comunes en una amplia gama de zonas de producción agrícola en el sur y el oeste de EE. UU.

La leonardita y productos similares pueden ser utilizados en sistemas de producción orgánica, ya que son naturales y con beneficios comprobados en ciertas situaciones. No obstante, algunos extractos, no se aceptan en la producción orgánica certificada; esto depende del proceso de extracción utilizado.

Referencias

Hall, B., & Sullivan , P. (Abril de 2001). Alternative Soil Admendments. Obtenido de ATTRA Sustainable Agriculture: https://attra.ncat.org/product/alternative-soil-amendments/

ENMIENDAS Y NUTRIENTES ALTERNATIVOS PARA LOS SUELOS Parte 3

Potasio proveniente de roca y polvos minerales

De manera similar a lo que ocurre con el Fósforo, existe una diversidad de fuentes alternativas de Potasio que tienen diferente nivel de disponibilidad para las plantas. Asimismo, hay una diferencia entre el potasio disponible y el potasio total y una diferencia entre el potasio puro y la potasa.

En la Agricultura orgánica certificada, generalmente se utilizan dos fuentes minerales de Potasio:  Sulfato de Potasio y Sulfato de Potasio y Magnesio (Langbeinita).

En el mercado encontramos dos tipos de Sulfato de Potasio:

Uno que se deriva de la reacción del ácido sulfúrico con el cloruro de Potasio. Este es un buen fertilizante, pero no es aceptado en sistemas de producción orgánicos certificados.

El otro es el Sulfato de Potasio natural, que en Estados Unidos se obtiene del Gran Lago Salado. Se extrae mediante un proceso de evaporación diferencial que dura tres años, y puede utilizarse en agricultura ecológica. 

En cuanto a la Langbeinita, ésta se extrae de las minas y lleva un procesamiento mínimo antes de llegar al campo (Hall & Sullivan , 2001).

El relativamente alto índice salino y solubilidad de los Sulfatos que contienen Potasio, exige que su uso sea correctamente analizado, por otra parte, su alto contenido de Potasio (22% en la Langbeinita y 50% en el Sulfato de Potasio) propicia una buena respuesta por parte de la planta con aplicaciones relativamente bajas.

Aun cuando se trata de sales solubles, estos productos son considerablemente menos salinos y menos solubles que la kainita (una mezcla de Sulfatos de Potasio y sal común) o el Cloruro de Potasio, que es el fertilizante convencional de Potasio más común.

El polvo de granito comúnmente se vende como una fuente de Potasio “de lenta liberación” para la producción orgánica. El contenido total de Potasio en el polvo de granito varía del 1.0 al 5.0 %, dependiendo de la composición mineral de la roca. El granito principalmente es feldespato, un mineral con baja solubilidad, por lo que tarda en liberar el Potasio.

Otra fuente de Potasio de liberación lenta que es popular en la agricultura orgánica es la glauconita, mineral que se vende comúnmente como arena verde. El contenido total de Potasio de la arena verde es de alrededor del 7.0 %.

Además del aporte de Potasio, la arena verde, también tiene efectos positivos en la estructura del suelo. Sin embargo, su alto costo limita su uso únicamente a aplicaciones hortícolas de alto valor.

El feldespato es uno de los principales minerales que forman el granito y que tiene un alto contenido de Potasio. El polvo de feldespato se obtiene con bastante facilidad en donde se produce cerámica.

Desafortunadamente, la mayor parte del Potasio contenido en el feldespato está tan fuertemente ligada a su estructura mineral que es de muy lenta liberación, algo similar a lo que sucede con la arena verde. Salvo en ciertas circunstancias, el feldespato puede ser una fuente de Potasio poco rentable.

Ciertas micas, particularmente la biotita (mica negra), contienen un porcentaje de Potasio total que debido a la estructura física de la mica (bastante diferente a la del feldespato o la glauconita), está relativamente disponible en suelos microbiológicamente activos. Si se puede obtener biotita pura a un precio razonable, puede resultar rentable y útil.

Un subproducto de la industria del cemento, el polvo de horno, puede ser un sustituto accesible de la piedra caliza y una fuente de Potasio, ya que contiene un 6.0 % de Potasio soluble aproximadamente. Algunos hornos de cemento se encienden utilizando una variedad de desechos industriales, que a veces incluyen desechos peligrosos. El polvo de estos hornos puede ser en sí mismo un producto peligroso, de hecho, en algunas regiones de Estados Unidos se le considera así.

Las fuentes de polvo de horno y las regulaciones estatales deben verificarse cuidadosamente. El uso de polvo de horno está prohibido en la producción orgánica certificada.

Referencias

Hall, B., & Sullivan , P. (Abril de 2001). Alternative Soil Admendments. Obtenido de ATTRA Sustainable Agriculture:

https://attra.ncat.org/product/alternative-soil-amendments/     

ENMIENDAS Y NUTRIENTES ALTERNATIVOS PARA LOS SUELOS Parte 2

Productos a base de estiércol y otros desperdicios

Una de las alternativas más comunes para enmiendas es el estiércol vacuno compostado, así como otros productos similares. Estos productos generalmente contienen del 2.0 al 5.0 % de los macronutrientes primarios.

El compost seco se utiliza como complemento de mezclas, fuente de nutrientes y materia orgánica. Usualmente se comercializa combinado con otras fuentes de enmienda, tales como rocas minerales y subproductos vegetales y animales (Hall & Sullivan , 2001). Casi todos los productos de este tipo se venden a precios dos o tres veces más altos (aproximadamente) en comparación con los fertilizantes minerales, y pueden ser más efectivos en ciertas situaciones.

Algunos fertilizantes mezclados con compostas de estiércol contienen ingredientes prohibidos por los programas de certificación orgánica; por lo que no pueden usarse en estos sistemas de producción. Otros pueden ser descalificados para su uso en agricultura orgánica debido a que el fabricante se niega a revelar sus ingredientes “secretos”.

Los lodos compostados provenientes de plantas de tratamiento de aguas, también se comercializan como enmiendas. Estos proporcionan materia orgánica y una serie de nutrientes, y tal como se comercializan, son sólidos y con poco olor. Los mayores problemas potenciales para su uso son los metales pesados que pueden contener, además de otros desechos industriales y contaminantes químicos (limpiadores domésticos, pinturas de látex, etc.). Los patógenos que en su origen pudieran haber contenido, se controlan con bastante facilidad mediante un compostaje adecuado, el cual aumenta la temperatura del material lo suficiente como para eliminar a la mayoría de estos microorganismos. La Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA) ha establecido pautas estrictas para el control de patógenos, que siguen la mayoría de las instalaciones de compostaje de aguas residuales.

La contaminación por metales pesados ​​es un riesgo significativo en las plantas de tratamiento que reciben agua proveniente de la industria. Es importante recalcar que el lodo compostado a menudo contiene niveles de metales y otros contaminantes que lo hacen inadecuado para su uso en cultivos alimentarios. Antes de utilizar cualquier lodo compostado u otro producto de desecho municipal tratado, el productor debe conocer su composición química para saber si es seguro aplicarlo a cultivos alimentarios. En Estados Unidos, al menos 38 estados regulan la producción de compostaje de lodos residuales. Su uso está prohibido en toda producción orgánica certificada.

ROCA MINERAL Y POLVOS

Fuentes de Fósforo (fosfatos)

Hay varias fuentes de fosfato mineral en el mercado, pero a veces es difícil definir cuál es el más apropiada para un sistema de producción agrícola en particular. Gran parte de la dificultad proviene de la confusión sobre la diferencia entre la cantidad de fosfato “total” y la cantidad de fosfato “disponible”. El fertilizante convencional de fosfato se comercializa sobre la base del fosfato disponible expresado como P2O5. De hecho, el “fosfato disponible” es el único valor admisible en los fertilizantes. Las descripciones de fosfato “disponible” se determinan midiendo la cantidad de fosfato que se disuelve en una solución de ácido cítrico débil, que se considera imita las condiciones adyacentes a las raíces de las plantas. Esta prueba proporciona un medio estándar para comparar diferentes fuentes de fosfato.

Por otra parte, los fosfatos no convencionales, debido a su liberación lenta, a menudo se promueven sobre la base del contenido “total” de fosfato.

Ahora bien, ni los análisis de fosfato disponible ni los de fosfato total brindan una imagen particularmente precisa de cómo se comportarán los diferentes materiales de fosfato en los sistemas naturales; de ahí la importancia de desarrollar buenos sistemas de evaluación a través de la experimentación en los terrenos agrícolas. Una descripción general de las principales enmiendas de fosfato nos dará algún indicador de cómo es probable que actúen en diferentes circunstancias. Asimismo, el pH del suelo es una característica muy importante a considerar, ya que los fosfatos se liberarán más rápidamente en suelos moderadamente ácidos que en suelos neutros o alcalinos.

La roca fosfórica suele obtenerse de antiguos depósitos marinos. Tienen una composición diferente a la del fosfato coloidal, lo que generalmente la hace menos disponible. El fosfato total que contiene la roca fosfórica es de alrededor del 30 % y el fosfato disponible varía del 1.0 al 2.0 %. Se utiliza de manera similar al fosfato coloidal, y vale la pena invertir en pruebas para determinar la eficacia con la que este fosfato se convierte en disponible una vez aplicado al suelo. Dependiendo de las diferentes condiciones y circunstancias puede ser, o no, una mejor compra que el fosfato coloidal.

Los fosfatos de roca “dura” generalmente se derivan de depósitos volcánicos ígneos y consisten casi en su totalidad del mineral llamado apatita. Aunque la apatita contiene aproximadamente un 40 % de fosfato total, debido a la composición del mineral, la mayoría de este fosfato no está disponible. En la mayoría de las circunstancias no es una buena compra, pero en algunas situaciones puede ser el producto ideal. Nuevamente la prueba y la evaluación son claves para realizar una compra adecuada.

La harina de hueso es un subproducto animal, sin embargo, por sus características se encuentra en esta categoría. En algunas producciones hortícolas es ampliamente conocida y utilizada. En general, contiene un 27 % de fosfato total (aproximadamente) y casi todo está disponible.

Frecuentemente hay mucha confusión sobre el contenido de fosfato de la harina de huesos porque una gran cantidad de ella se vende como aditivo alimentario. En la industria de forrajes y alimentos para animales, el fósforo se expresa en la etiqueta como fósforo elemental, mientras que en la industria de fertilizantes se expresa como fosfato. El valor porcentual del fosfato es 2.3 veces mayor que el mismo valor porcentual del fósforo elemental. Así, un valor de 12% de fósforo elemental es igual al 27% de fosfato. Las harinas de hueso comerciales tienen valores similares a los antes mencionados, por ello se consideran como un producto muy bueno, aunque costoso.

La escoria es un subproducto de la industria de la fundición. Si se muele finamente, puede ser utilizada como una fuente de fósforo y elementos menores, pero es importante mencionar que su uso en la producción orgánica está restringido.

Referencias:

               Hall, B., & Sullivan , P. (Abril de 2001). Alternative Soil Admendments. Obtenido de ATTRA Sustainable Agriculture: https://attra.ncat.org/product/alternative-soil-amendments/

ENMIENDAS Y NUTRIENTES ALTERNATIVOS PARA LOS SUELOS Parte 1

Introducción

La sustentabilidad de un sistema agrícola está parcialmente relacionada con la aplicación de fertilizantes y de otros insumos. Las características intrínsecas del suelo (pendiente, textura, estructura), al igual que los factores relacionados con el manejo de cultivos (rotación, incorporación de materia orgánica al suelo, prácticas de labranza), tienen una gran influencia en la sustentabilidad de cualquier sistema agrícola.

Las *enmiendas impactan directamente las características del suelo, por ello son muy importantes para promover la sustentabilidad (Hall & Sullivan , 2001).

Los rendimientos de la mayoría de los cultivos se reducirán en suelos con problemas de drenaje y de pH. Si un suelo es excesivamente ácido y está mal drenado, no importará la cantidad y el tipo de fertilizante que se aplique; los rendimientos seguirán siendo bajos. Por otra parte, cuando se tienen condiciones de humedad, aireación, y acidez adecuadas en el suelo, los nutrientes comienzan a tener un impacto significativo en el rendimiento.

Los agricultores para quienes la certificación orgánica es importante, deben verificar cuidadosamente su programa de certificación antes de comprar cualquier enmienda que les interese adquirir.

Los programas de certificación orgánica y los inspectores de campo han reportado problemas con algunas enmiendas alternativas. A algunos agricultores se les negó la certificación porque creyeron en lo que les dijo el promotor y aplicaron una enmienda alternativa sin asegurarse de que fuera aprobada por el programa bajo el cual están certificados.

*¿QUE ES UNA ENMIENDA?

Enmendar significa corregir, reparar o rectificar, en otras palabras, enmendar en agricultura significa corregir un problema o una carencia del suelo. La enmienda es entonces, un producto o la mezcla de unos productos que permiten subsanar una condición específica detectada en el suelo y mejorar la calidad del mismo.

Enmiendas y Nutrientes de origen vegetal/animal

Diversos subproductos de la industria de alimentaria se pueden usar como enmiendas de suelo, devolviéndole nutrientes que de otro modo podrían desperdiciarse. Muchos de esos productos son demasiado costosos para justificar su uso, sin embargo, pueden ser utilizados en producciones hortícolas especializadas.

Enmiendas provenientes de subproductos vegetales

-La harina de alfalfa (o pellets) contiene alrededor del 3.0 % de Nitrógeno y se utiliza comúnmente como alimento para animales. Es un excelente material fertilizante para la horticultura, y se dice que contiene factores de crecimiento desconocidos que hacen que su contenido mineral sea más efectivo para las plantas.

-La harina de semilla de algodón es una buena fuente de Nitrógeno (7.0 %). Desafortunadamente, un porcentaje significativo de los insecticidas utilizados en los EE. UU.  se aplica al algodón, y algunos de ellos tienden a dejar residuos en las semillas. Debido a esto, la mayoría de los programas de certificación orgánica restringen o prohíben su uso.

-Los bagazos de frutas (residuos que quedan después de extraer el jugo), son productos pesados ​​y húmedos que en general sólo están disponibles localmente y se deben compostar antes de su utilización.

-Al igual que la harina de Alfalfa, la harina de Soya se emplea comúnmente como un suplemento proteico para alimentación animal. Con aproximadamente 7.0 % de Nitrógeno, puede ser un material fertilizante útil, sin embargo, es costoso.

-La ceniza de madera contiene aproximadamente 2.0 % de Fósforo y 6.0 % de Potasio, pero puede estar contaminada con metales pesados ​​o plásticos y generalmente tiene un alto contenido de sales. Este material es bastante alcalino, por lo que su uso excesivo puede ser perjudicial para los suelos. De hecho, algunos programas orgánicos lo restringen.

Enmiendas provenientes de subproductos animales

La harina de sangre es un desecho seco de los rastros, que contiene aproximadamente 12.0 % de Nitrógeno. A menos

que se use con cuidado, puede quemar las plantas por su alto contenido de amoniaco. Asimismo, el amoniaco puede perderse fácilmente por volatilización o bien promover el crecimiento de hongos. Debido a su alto costo, los agricultores deben asegurarse de que realmente es su mejor opción como fuente de Nitrógeno.

-La harina de plumas es un subproducto común de la industria de rastros de aves de corral. Aunque sus niveles totales de Nitrógeno son bastante altos (7.0 a 10.0 %), la naturaleza de las plumas es tal, que se descomponen y liberan el Nitrógeno mucho más lentamente que muchos productos de precio similar.

-La harina y la emulsión de pescado son, como la mayoría de los subproductos animales, ricos en Nitrógeno. La harina de pescado contiene aproximadamente 1.0 0% de Nitrógeno, y 6.0 % de Fosfato. Se usa con mayor frecuencia como aditivo para forrajes, pero se puede usar como nutriente vegetal.

El análisis de nutrientes de la emulsión de pescado varía según el método de obtención de la emulsión. El pescado entero y/o las partes del pescado deben digerirse para formar una suspensión, este proceso se realiza con ayuda de ácido fosfórico, o de enzimas especiales. La emulsión de pescado digerida con ácido fosfórico generalmente tiene un análisis de 4-4-1, mientras que la emulsión de pescado digerida con enzimas, generalmente tiene un contenido de 4-1-1.

Las emulsiones de pescado comercial pueden estar enriquecidas con fertilizantes químicos, por lo que los productores orgánicos deben analizar cualquier producto con un contenido de Nitrógeno superior al 5.0 %.

-La harina de cuero es un residuo de la industria de curtiduría y contiene un 10.0 % de Nitrógeno. Desafortunadamente la mayoría de las harinas de cuero, también contienen aproximadamente 3.0 % de cromo, que es un metal pesado tóxico, y que por ello está prohibido en la agricultura orgánica.

Referencias:

Hall, B., & Sullivan , P. (Abril de 2001). Alternative Soil Admendments. Obtenido de ATTRA Sustainable Agriculture: https://attra.ncat.org/product/alternative-soil-amendments/

MANEJO DE INFECCIONES VASCULARES BACTERIANAS Parte 5

Consideraciones importantes en relación a la presencia de enfermedades en las plantas

1.- En el caso de Phytophthora cinammomi en frutales; generalmente no hay diferencia en cuanto a la presencia del patógeno en el suelo en las áreas de árboles que son resistentes, comparativamente con aquellas en las que los árboles son susceptibles; la diferencia radica en la presencia de organismos supresores.

*pulgada cuadrada: esta medida se refiere al volumen de agua que cubriría un área de 1 acre a una profundidad de 1 pulgada  

Phytophthora es un hongo que requiere de un ambiente oxidado en el suelo. En este sentido, hemos tenido diversas experiencias con diferentes subespecies de Phytophthora en distintos cultivos. En una ocasión, en una finca orgánica de producción de pimiento, encontramos que uno de los tratamientos que se recomendó para el control de este patógeno fue inyectar peróxido de hidrógeno en el sistema de riego. Dicho tratamiento se estuvo realizando en dosis muy significativas (varios galones por pulgada cuadrada* de H2O2 al 35%.) y resultó en el agravamiento de la presencia del patógeno. No hubo mejora. ¿Por qué? El Peroxido de Hidrogeno es un oxidante, por lo que provocó un cambio en el ambiente del suelo; es decir, tuvo un efecto de oxidación que en ocasionó el aumento en la presión de la enfermedad.

El ácido sulfúrico puede hacer lo mismo porque también es un oxidante fuerte; por ello, es necesario identificar las prácticas de manejo y los productos o inoculantes microbianos que podemos utilizar y que tienen un efecto reductor, ya que, si cambiamos el perfil de suelo de ser predominantemente oxidado a ser predominantemente reducido, vamos a ver que la presencia de ésta enfermedad se reduce significativamente.

 2.- Cuando los árboles frutales no están en etapa de producción, usualmente cualquier tratamiento nutricional que se aplique tiende a producir una mejor respuesta de crecimiento y una mayor respuesta de resistencia, debido a que aun no hay carga de frutos.

Si bien es cierto que el programa de manejo nutricional no puede ser el mismo para árboles jóvenes que se encuentran en etapa de de pre-producción, que para árboles que ya están produciendo; si es necesario tener los mismos niveles de integridad nutricional en árboles jóvenes y viejos. Es decir, el resultado de un análisis de savia debe mostrar las mismas proporciones entre nutrientes (Calcio y Magnesio, Calcio y Nitrógeno, etc.), aun cuando la cantidad de nutrientes requeridos para mantener dichas proporciones es completamente diferente para arboles jóvenes y para arboles viejos, debido a que los los primeros no tienen carga de frutos.

3.-  Cuando se trata de producción de cultivos en surco, es necesario dejar de realizar todas las actividades que tienen un efecto oxidante en el suelo para poder mantener el Nitrógeno en forma de Amonio. Esto implica no dejar el suelo descubierto con la superficie directamente expuesta al sol (suelos desnudos), ya que se produce un calentamiento excesivo y esas altas temperaturas desencadenan el proceso de Nitrificación, es decir la conversión de Amonio a Nitrato.

Los suelos con labranza excesiva, tienen demasiada aireación lo que provoca un fuerte efecto oxidante y propicia la

conversion a Nitrato.

La forma de mantener el Nitrogeno en forma de Amonio en el suelo es conservarlo en estado reducido a fin de tener un equilibrio entre los organismos aeróbios y anaeróbios que se traduce en un equilibrio entre la reducción y la oxidación.

En otras palabras, para que por si mismo el suelo mantenga la proporción óptima de Amonio versus Nitrato en las diferentes etapas del desarrollo de la planta, debe estar fresco, no demasiado seco, no estar expuesto a la luz solar directa, tener un buen intercambio gaseoso y un buen contenido de humedad.

El uso de inhibidores de la nitrificación generalmente no es una buena idea. Puede ser conveniente utilizarlos por los resultados que se obtienen a corto plazo, sin embargo, las consecuencias sobre los microorganismos del suelo a largo plazo no son totalmente conocidas.

En última instancia, lo que queremos es que las plantas absorban Nitrógeno en forma de aminoácidos (no de Nitratos y no de Amonio), como resultado de la presencia de buenos sistemas microbiológicos en el suelo y eso se puede lograr mediante la implementación de practicas de manejo adecuadas.

4.- La Clorosis variegada de los cítricos se presenta solamente en plantas que tienen altos niveles de Amonio libre en las hojas, pero éste no proviene del suelo, lo que sucede es que los árboles no están extrayendo el Manganeso, el Fierro y otros minerales traza en la forma que necesitan para convertir el Amonio presente en las hojas en Aminoácidos y Proteínas.

5.- Erwinia, el organismo causante del Tizón de fuego, se presenta cuando se tiene un perfil nutricional desequilibrado y/o suelos o plantas que están excesivamente oxidados. Lo mismo sucede con la agalla de la corona en nueces y con la enfermedad de Pierce.

Existen diferencias entre los organismos que infectan solo el floema y solo el xilema, comparativamente a los que infectan todo el tejido vascular. También existen diferencias entre estos organismos en relación al punto de entrada de la infección a la planta (hoja, raíz, etc.), sin embargo, en realidad hay mucha concordancia en los factores que favorcen la incidencia de enfermedades en los cultivos.

6.- Desde el punto de vista de nutrición, la reducción puede manejarse aplicando los nutrientes en las formas adecuadas. Esto consiste en identificar la forma en que se están aplicando (reducida u oxidada), dependiendo de la fuente que se esté utilizando, y determinar el efecto que eso tiene directamente en la química del suelo y en su perfil microbiológico.

Por ejemplo, en el caso de Nitrogeno, puede estarse aplicando amonio (reductor) o nitrato (oxidante), en el caso de azufre ácido sulfúrico, que es un oxidante fuerte, o bien tiosulfato, que tiene un efecto oxidante mucho menor y asi sucesivamente.

7.- Se puede medir el nivel Redox en el suelo usando los medidores de ORP (potencial redox) que son muy precisos, sin embargo, el valor que se obtiene de esta medición realmente es poco significativo porque en los sistemas biológicos los valores fluctúan mucho. Por ejemplo, si se mide un suelo seco que no ha sido regado durante 3 o 4 días puede obtenerse un valor oxidado, pero si éste recibe una pulgada de lluvia el valor cambia a reducido. Debido a que los valores pueden fluctuar drásticamente en el perfil de suelo, lo realmente importante no es tanto el valor encontrado, sino el equilibrio general. En este sentido, el equilibrio en la población microbiana presente es clave, esto es, el equilibrio entre organismos aeróbios y anaeróbios, nitrificantes versus desnitrificantes, reductores versus oxidantes. Esto se puede detectar si observamos la forma en que las plantas están absorbiendo los nutrientes, es decir, si están absorbiendo niveles adecuados de Manganeso o si están absorbiendo la mayor parte del Nitrógeno en forma de Amonio o de Nitrato.

Se puede medir el perfil nutricional de la planta y utilizarlo como un indicador analógico de lo que está sucediendo en el perfil del suelo y desde la perspectiva de la resistencia a las enfermedades estos son los aspectos verdaderamente importantes.

Actualmente hay quienes están trabajando en el desarrollo de sensores que puedan emplearse en el campo para medir los valores redox en la superfcie de las hojas y usarlos para predecir la susceptibilidad a plagas y enfermedades. Se trata de una tecnología que esta en desarrollo, que seguramente estará disponible en un futuro próximo, y que será una herramienta que nos permita obtener información mas confiable comparativamente a la que actualmente obtenemos con los medidores ORP. Al respecto es importante considerar el gran desafio que es obtener una lectura confiable de redox a partir de la savia de las plantas debido a las diferencias significativas que hay entre el floema y el xilema. Los valores redox del xilema corresponden al perfil nutricional que la planta está absorbiendo del suelo. El xilema es la “tubería” que transporta agua y nutrientes del suelo al interior de la planta. Mientras que, en el caso del floema, éste tiene un ambiente extremadamente rico en protones, con un pH muy alto, ambas características debidas a la presencia de sacarosa y azucares que le son transferidas de las hojas. El punto es que hay variaciones significativas en los valores redox entre el xilema y el floema, asi como en otros puntos dentro de la hoja. Nuevamente tenemos que el valor en si mismo no es lo realmente importante de medir.

Sabemos que el pH es el resultado de un equilibrio o desequilibrio nutricional. De la misma forma, el redox es el resultado del equilibrio o desequilibrio nutricional, por ello, si manejamos éste equilibrio, el redox se equilibrará automáticamente. En otras palabras, el equilibrio nutricional es lo que realmente podemos medir y manejar con mas precisión actualmente.  

7.- El aceite de pescado contiene Nitrógeno en forma de aminoácidos. Esta forma no necesariamente está oxidada o reducida y es la que proporciona más energía a las plantas.

8.- No se trata de manejar la química de nuestros suelos, se trata de manejar su biología, pues cuando manejamos las proporciones de microorganismos reductores versus microorganismos oxidantes, ellos se encargan de la forma oxidada o reducida de los nutrientes que se encuentran en el perfil. De aquí que simplemente debemos enfocarnos en el manejo de la Biología.

9.- Tanto las sustancias húmicas (humatos, acidos húmicos y fúlvicos) como la materia orgánica aumentan el equilibrio redox. Cuando se habla de amortiguación del pH, nos referimos a la capacidad de los suelos para atenuar los cambios rápidos de éste factor, lo mismo ocurre cuando nos referimos al equilibrio redox. Los suelos realmente saludables con altos niveles de materia orgánica y abundante actividad microbiana tienen una efecto de equilibrio redox muy alto, lo que hace que las fluctuaciones de oxido-reducción no ocurran tan rápidamente. El suelo es mucho más estable y en consecuencia la planta también.

10.- Las plantas tienen la capacidad de ser completamente inmunes a las enfermedades, cuando están respaldadas con la nutrición y el microbioma necesarios.

Fuente: “Managing Vascular Bacterial Infections” Webinar hosted by AEA. Featuring John Kempf

MANEJO DE INFECCIONES VASCULARES BACTERIANAS Parte 4

Importancia del Manganeso

En la mayoría de los cultivos, el Manganeso se absorbe principalmente en su forma reducida (no es fisiológicamente activo en la planta en su forma oxidada).  Aun cuando el análisis de suelo reporte que existen niveles abundantes de este elemento, su disponibilidad en suelos oxidados generalmente es baja. Cuando los suelos están dominados por comunidades microbianas aerobias, oxidantes o nitrificantes, normalmente se tiene una disponibilidad limitada de Manganeso.

Por otra parte, el análisis de la savia nos permite observar la correlación que existe entre los niveles de Manganeso que se absorben del suelo y el grado de resistencia del cultivo a las enfermedades

La correlación que existe entre la presencia de diferentes formas de Nitrogeno en el suelo, como es el caso del Amonio y el Nitrato, y la presencia de diversas enfermedades vasculares bacterianas es debida a que dichas formas son la expresión de un ambiente reducido u oxidado. De hecho, la presencia o ausencia de Manganeso en la planta es la expresión de un ambiente reducido u oxidado en el suelo.

En el libro “Mineral Nutrition and Plant Disease” Don Huber cita que “La supervivencia, la germinación, el crecimiento y las variantes de patógenos pueden ser influenciados por la cantidad y forma de Nitrógeno…” y que “El Nitrógeno puede afectar la virulencia de un patógeno al estimular o inhibir la síntesis de enzimas o la actividad requerida para la patogénesis…”

En este sentido, el mismo libro refiere un caso de manejo especifico en relación con la Enfermedad de Pierce (Xylella fastidiosa) que es el siguiente:

 “Una aplicación de la estrategia es un nuevo método de control de la Clorosis variegada de los Cítricos, causada por Xylella fastidiosa. En este sistema una especie del género Brachiaria, un pasto que inhibe la nitrificación, se siembra entre las hileras de los árboles. Se fertiliza adecuadamente, se corta dos veces al año y se deja debajo de los árboles de cítricos para proporcionar control de malezas y nutrientes a medida que éste mantillo orgánico se mineraliza. Con la nitrificación inhibida, este pasto proporciona solamente NH4 como fuente de nitrógeno para los cítricos y aumenta la absorción de Manganeso en un 50% de manera que la enfermedad es suprimida y mejora el crecimiento y la productividad de los árboles. (Wells et al, 1995, T. Yamada, Potafos, Piracicaba, Sao Paolo, Brazil comunicación personal 2003)1

Aunque la cita es sobre producción de cítricos, es acerca del agente causal que ocasiona la enfermedad de Pierce (Xylella fastidiosa, y éste requiere el mismo tipo de ambiente en el caso de la vid o de cualquier otro cultivo en que se presente.  Ahora bien, si prestamos atención a la mención de la utilización de “una especie de Brachiaria que inhibe la nitrificación” y esto lo analizamos desde el enfoque de reducción versus oxidación que plantea Olivier Husson; un pasto que inhibe

la nitrificación, inhibe la oxidación y por lo tanto promueve un ambiente reducido en el perfil del suelo, asi como la presencia de microorganismos reductores; esto aumenta la disponibilidad de Manganeso y nos asegura que todo el Nitrógeno presente esté en forma de Amonio. En este caso, la referencia del libro es específica para Xylella fastidiosa en cítricos, sin embargo, el concepto de reducción versus oxidación (nitrificación) o dicho de otra forma, nitrato versus amonio y su relación con el manganeso, es universal, es decir aplica para todo este tipo de enfermedades.

En el libro “Mineral Nutrition and Plant Disease” también se encuentra la siguiente información sobre Agalla de la corona en nueces:

“La adición de glicina a Agrobacterium tumefaciens aumenta la patogenicidad y la virulencia de esta bacteria”.

“Se sabe que los niveles abundantes de Fierro oxidado estimulan a Agrobacterium tumefaciens

Al respecto podemos determinar los valores redox de la glicina en el sistema, mientras que, en el caso del Fierro, sabemos que éste se puede encontrar en los sistemas de suelo en estado férrico (Fe3+) o en estado ferroso (Fe2+), y que hay diversos sideroforos* que son absorbidos por las plantas.

Asi podemos tener Fe2+ y Fe3, una forma magnifica la presencia de la enfermedad y la tasa de infección (forma oxidada Fe3+) y la otra forma la suprime (forma reducida Fe2+). Nuevamente se manifiesta el efecto de la reducción u oxidación en el ambiente del suelo.

*Sideróforos: son moléculas solubles de alta afinidad por el Fierro, producidas por muchos microorganismos, que actúan de manera específica como agentes quelantes para secuestrar fierro y reducirlo a Fe2+, una forma mucho mas soluble y aprovechable para la nutrición de las plantas.

Retomando el caso de los cítricos, una practica de manejo cultural controló la presencia de Xyllela fastidiosa. Establecer entre las hileras de árboles un pasto específico que tiene un efecto reductor en el suelo (en lugar de un efecto oxidante), y manejarlo como mantillo, es una forma de tratamiento para dicha enfermedad. Se puede lograr un efecto similar mediante el manejo de la nutrición, la biología y la utilización de cultivos de cobertura. Lo importante es saber que existen diferentes estrategias para producir dicho efecto.

Fuente: “Managing Vascular Bacterial Infections” Webinar hosted by AEA. Featuring John Kempf