DESARROLLE LAS RAÍCES DE SUS PLANTAS PARA PROMOVER LA ACTIVIDAD MICROBIANA EN EL SUELO 1era Parte

Conversación con la PhD Francesca Cotrufo (ecóloga de suelos), sobre el papel del suelo en la captura del CO2 atmosférico (Hayden, 2020).

– ¿Puede explicar cómo el trabajo reciente de su equipo está cambiando la forma en que todos deberíamos pensar sobre la materia orgánica en el suelo?

En mi opinión, muchos de los problemas que tenemos al evaluar el Carbono del suelo provienen del hecho de que éste se ha conceptualizado como una sola cosa, cuando en realidad existen muchas formas diferentes.

Podemos simplificar esas distintas formas en dos grandes grupos funcionales: Materia Orgánica Particulada (MOP) y Materia Orgánica Asociada a Minerales (MOAM).

Queremos que la materia orgánica del suelo realice dos funciones: descomponer y proporcionar nutrientes minerales para mantener la productividad, y permanecer y proporcionar almacenamiento de Carbono a largo plazo, así como cumplir con otras funciones en los ecosistemas. Es necesario que parte de la materia orgánica del suelo se destine a apoyar el crecimiento de las plantas, esto es como usar una cuenta corriente para pagar sus facturas regulares. De la misma manera que no podemos ahorrar todo nuestro dinero, ya que necesitamos usar una parte para sobrevivir, tampoco podemos esperar que toda la materia orgánica del suelo permanezca ahí por periodos prolongados. Parte de la materia orgánica tiene que descomponerse para que el suelo este saludable y permita que las plantas crezcan y se desarrollen.  Creo que esta descomposición proviene en gran medida de la materia orgánica particulada, o MOP, como la llamamos. Esta puede considerarse como los residuos de plantas fibrosas parcialmente descompuestos, en particular de las raíces. Mi laboratorio está llevando a cabo una investigación para probar ésta hipótesis.

Dado que la MOP no está protegida, cambia rápidamente, a menos que esté formando agregados. Los microorganismos no parecen usar la MOP para incrementar su biomasa, sino que, en forma de CO2, respiran a la atmósfera el Carbono que se encuentra en ella, y por otra parte, las plantas utilizan para su crecimiento el nitrógeno que contiene.

Asimismo, necesitamos suelos para almacenar carbono durante más tiempo para mitigar el cambio climático. Esta reserva de carbono a largo plazo está disponible para tiempos de escasez, como una cuenta de ahorros. El almacenamiento de Carbono a largo plazo generalmente se procesa más por acción microbiana y se asocia a minerales que lo protegen de la descomposición, haciéndolo más permanente en los suelos y también menos vulnerable a las perturbaciones. Esta es la materia orgánica asociada a minerales, o MOAM.

– La metáfora de la cuenta bancaria es útil para comprender estos dos depósitos de materia orgánica, uno para uso inmediato y otro para almacenamiento a largo plazo. ¿Qué otros hallazgos recientes se han alcanzado en su campo en torno a la materia orgánica y el almacenamiento de Carbono?

Los científicos del suelo originalmente pensaban qué si en el suelo se acumulaban residuos de plantas químicamente más complejos o muy fibrosos, tendrían una acumulación de Carbono en el mismo. Sin embargo, en los últimos 10 años, una gran cantidad de investigación, impulsada en parte por el artículo realizado por mi equipo sobre la estabilización de la matriz de eficiencia microbiana, señaló el hecho de que, en realidad, gran parte del carbono que persiste en el suelo está hecho de compuestos simples asociados a minerales y a menudo es de origen microbiano, no vegetal. Para tener ésta acumulación de Carbono asociado con los minerales, no es necesario colocar materiales vegetales resistentes en el suelo, sino que debemos asegurarnos que haya exudados de las raíces y material vegetal fácil de degradar, que los microbios metabolicen rápido y lo utilicen para formar su biomasa. Estos materiales vegetales solubles y compuestos microbianos pueden adherirse a las superficies minerales, constituyendo el almacenamiento de Carbono a largo plazo en forma de MOAM.

El problema es que tratamos a los suelos agrícolas como a niños malcriados; les damos insumos externos continuos como fertilizantes y pesticidas, que es como darle dinero continuamente a un niño y nunca decirle ‘vamos a trabajar’. No ponemos a trabajar los microorganismos del suelo e incluso atacamos su trabajo agregando fertilizantes nitrogenados. Estos insumos en realidad erosionan la comunidad microbiana y su biodiversidad. Algunos de los microorganismos que logran sobrevivir lo hacen porque usan el nitrógeno del fertilizante para su metabolismo, pero en el proceso liberan óxido nitroso a la atmósfera, un potente gas de efecto invernadero. Además, al producir cultivos anuales y mejorarlos para maximizar los rendimientos al tiempo que reducimos el crecimiento de las raíces, hemos reducido la entrada al sistema de residuos de raíces para suministrar nuevos MOP, pero también las entradas de componentes solubles y lábiles de la planta, como los exudados de las raíces (que en última instancia generan la MOAM). Al hacerlo, hemos gastado en exceso la cuenta corriente (la MOP) y los suelos agrícolas ahora sólo cuentan en su mayor parte exclusivamente con la MOAM.

Haciendo esto una y otra vez, también hemos comenzado a utilizar esta MOAM, la cuenta de ahorros que debería haber estado estable durante muchos, muchos años. Como resultado, los suelos agrícolas ahora están empobrecidos de toda la materia orgánica del suelo en comparación con los suelos naturales.

Referencias:

Hayden, J. (20 de Agosto de 2020). Rodale Institute. Obtenido de GROW ROOTS TO PUT SOIL MICROBES TO WORK!: https://rodaleinstitute.org/blog/grow-roots-to-put-soil-microbes-to-work/

Como se forman y cómo trabajan en el suelo la Materia Orgánica Particulada (MOP) y la Materia Orgánica Asociada a Minerales (MOAM)

MALEZAS, ENFERMEDADES, PLAGAS Y BAJA FERTILIDAD, MENSAJES DE LA NATURALEZA DE QUE FALTA VIDA EN EL SUELO 8va Parte

Es conveniente identificar el tipo de organismos que habitan nuestro suelo mediante el uso de un microscopio. De esta forma, si observamos la presencia de organismos benéficos (aerobios), sabremos que las cosas marcharán bien. Por el contrario, si encontramos organismos anaerobios sabremos que la Naturaleza nos está enviando el mensaje de que lo que tenemos no es propiamente suelo, sino tierra. Para determinar cuales organismos se encuentran presentes, debemos tomar 1.0 gramo de volumen de suelo, agregarle 4.0 mils de agua, agitar, poner una gota de esa dilución en el portaobjetos del microscopio y observarla usando un aumento total de 400, o bien un objetivo con aumento de 40X.

Dentro de lo que podremos ver están las bacterias, que son los organismos más pequeños y con frecuencia tienen forma redonda o de bastón. Veremos que algunas de ellas están activas formando los agregados del suelo, y ocupándose de construir tuneles que faciliten el movimiento del oxígeno y el agua asi como el crecimiento de las raíces a través del perfil del suelo a la mayor profundidad posible.

Asimismo, podremos ver los acidos húmicos (agregados de color oscuro), que los hongos y las bacterias están produciendo. Este es un método de almacenamiento de material orgánico. Si queremos secuestrar Carbono, ahí lo tenemos. La vida media del ácido húmico es de 500 años, por ello, si pretendemos mantener la materia orgánica en el suelo, dejemos que los microorganismos que lo habitan lo hagan por nosotros.

Si tomamos como ejemplo el caso de la soya. ¿A que profundidad en el suelo puede crecer el sistema de raíces de una planta sana de este cultivo? Esto podemos salir al campo y averiguarlo. Quizá las raíces estén siendo detenidas por una capa de compactación y por todos los microorganismos que estén ahí destruyéndolas, por ello, hay que ir y excavar. No obstante, en forma general podemos decir que la respuesta a la pregunta anterior es: aproximadamente 25 pies de profundidad (7.62 metros) en un ciclo de crecimiento.

Entonces, si tenemos una planta de soya sana cuyo sistema de raíces está a 25 pies (7.62 metros) de profundidad; ¿tenemos que preocuparnos por el riego?, ¿tenemos que preocuparnos por el agua, si sus raíces están encontrando agua almacenada? Cuando tenemos una buena estructura en el suelo, el agua es retenida a lo largo de esos 25 pies de profundidad por lo que el sistema radical de nuestras plantas podrá tener acceso a ella.

De ahí que la sequía es un problema que desaparece cuando contamos con la biología benéfica que se encargue de estructurar el suelo adecuadamente.

Por otra parte, los insectos plaga que habitan en el suelo pueden dañar la raíz, y en las partes dañadas pueden comenzar a desarrollarse hongos patógenos como por ejemplo Fusarium. Desde luego esto afecta la capacidad de la planta para lograr el rendimiento deseado y es algo que no queremos que ocurra, pero, ¿por qué este organismo patógeno es capaz de atacar nuestro sistema de raíces? ¿por qué no había protección ahí?, eso es lo que tenemos que considerar.  Los ciliados anaerobios crecen en forma muy rápida y solo pueden ganar en competencia con otros microorganismos cuando la concentración de oxigeno en el suelo ha disminuido a menos de 6.0 ppm. Estas condiciones significan un posible daño para la planta.

Es importante aprender a interpretar la información que nos proporciona nuestro suelo y que se puede recabar facilmente. A simple vista podemos ver las hifas fúngicas blancas benéficas. En contraste, no es bueno que el suelo tenga un color negro. Si el color de nuestro suelo es muy negro, es una señal de que no tenemos los organismos que necesitamos. El color del suelo debe ser café oscuro intenso, que es el color del ácido húmico.

De hecho, cuando recogemos nuestra composta debemos asegurarnos de que tenga ese color café. Esta característica puede decirnos mucho sobre lo que ha sucedido ahí, aunque evidentemente no nos dira que biología hay en ese material, o en el suelo, o en la composta o en nuestros tés y extractos de composta.

Otro aspecto relevante es que, si en una visita a un sitio de compostaje encontramos una gran cantidad de moscas, simplemente retirémonos, porque eso no es composta. De igual manera, cuando no haya moscas, pero al caminar hacia la pila de compostaje empecemos a percibir olor a huevos podridos, a vómito, o a vinagre, retirémonos porque eso tampoco es composta.  Esos materiales no tendrán los organismos que queremos reponer en nuestro suelo, en otras palabras, no son una fuente de composta con la que podamos restablecer la biología que necesitamos.

 Fuente: “Messages from Nature that Life is Lacking in the Soil” Dr. Elaine ingham

MALEZAS, ENFERMEDADES, PLAGAS Y BAJA FERTILIDAD, MENSAJES DE LA NATURALEZA DE QUE FALTA VIDA EN EL SUELO 7ma Parte

La fracción mineral del suelo contiene una gran diversidad de nutrientes, mismos que la planta necesita en un equilibrio adecuado para desarrollarse. No obstante, normalmente solo prestamos atención a algunos de ellos, por ejemplo, el Nitrógeno, el Fósforo, el Potasio, o el Azufre.

Ahora bien ¿cómo asegurarnos de tener todos los nutrientes en el suelo? De hecho, ya están ahí, no es necesario volver a aplicarlos. Pongamos el caso del Calcio, si por ejemplo nuestro suelo tiene 15 000 ppm de este elemento, ¿por qué estamos aplicando cal o yeso? Por un lado, no necesitamos Calcio y, por otro lado, si logramos tener el equilibrio adecuado de bacterias y hongos, no tendremos problemas a causa de un pH bajo. La única forma de que el pH sea menor de 5.5 es que el suelo se vuelva anaerobio. Los microorganismos anaerobios producen ácidos tóxicos y esto es lo que baja el valor del pH. Desde luego, en este caso se pierde la capacidad para hacer frente a los problemas de plagas y enfermedades, y se prepara el escenario favorable a la presencia de malezas. De ahí que necesitamos recuperar la biología benéfica en el suelo, pues mediante ella, obtenemos todos los nutrientes que necesitan nuestras plantas.

Algunos suelos tienen en promedio más de 2,000 ppm de Nitrógeno en su componente mineral (arena, limo y arcillas), si además tienen materia orgánica, puede haber todavía más Nitrógeno. Entonces, ¿alguien necesita aplicar estiércol para aumentar la cantidad de Nitrógeno presente? si ya contamos con más de lo que se requiere, no es necesario.

Por otra parte, los nutrientes están reponeniendose diariamente, porque las bacterias y los hongos continuamente están descomponiendo las rocas y los guijarros que hay en el suelo, asi que, ¿Por qué estar preocupándose por la nutrición de nuestras plantas?

Ahora bien, ¿en que forma están presentes esos nutrientes en el suelo?

Los nutrientes forman parte de la estructura cristalina de la arena, el limo y la arcillas. Si tomáramos un gramo del suelo y pudiéramos liberar en forma soluble todos los nutrientes que se encuentran ahi, se podrían cubrir 10 acres de terreno con el Nitrógeno suficiente para proveer a las plantas que se encuentren en esa superficie. De ahí que, tenemos que asegurarnos de que ésta cantidad de nutrientes sean extraidos de la arena, el limo y las arcillas. Y, ¿quien se encarga de hacer esa extracción?, ¿Cómo se liberan los nutrientes que están contenidos en nuestro suelo? y ¿cómo se convierten a una forma disponible para las plantas?

El proceso de fotosíntesis se lleva a cabo en la parte aérea de la planta. Mediante este proceso, la planta absorbe energía solar (luz) y la almacena en forma de compuestos de carbono, principalmente azúcares. Una buena parte de esos azúcares es enviada a las raíces, y cuando la planta se da cuenta de que le hace falta algún nutriente, ya sea Calcio, Magnesio, Sodio, Boro, Fierro, o cualquier otro, las raíces liberan un exudado al suelo para decirle a una bacteria específica que la planta necesita por ejemplo Boro. De esta forma, la planta le indica que produzca la enzima necesaria para extraer dicho elemento de las estructuras cristalinas que conforman la fracción mineral del suelo (arena, limo y arcillas). Tanto las bacterias como los hongos “atienden” las necesidades de la planta, y asi llevan a los nutrientes a formar parte de su biomasa.

La planta libera diferentes sustancias en forma de exudados que sirven de alimento a bacterias y hongos y a su vez les indica que obtengan determinado nutriente que no tiene en cantidades adecuadas, ya sea Calcio, Boro Zinc, Fierro, etc, lo que sea que ella pueda necesitar. En otras palabras, la planta tiene el control de su propia vida, de su propia nutrición. No necesita que estemos insistiendo en que requiere de más Nitrógeno, por ejemplo. De hecho, si pudiera, la planta nos diría, mira, necesito de todos estos otros nutrientes para equilibrar el Nitrógeno.

Las bacterias y los hongos retienen todos los nutrientes necesarios para que la planta pueda crecer y desarrollarse de manera saludable. En otras palabras, son el “almacen” de comida de nuestras plantas, ya que mantienen todos los nutrientes en su lugar y en las formas disponibles para ellas.

Debido a la alta concentración de bacterias y hongos que se encuentran en la zona de las raíces, los protozoos, nematodos, microartrópodos y lombrices de tierra, son atraídos hacia ese lugar y ahí se alimentan de ellos.

Es importante mencionar que las bacterias y los hongos son los dos grupos de microorganismos en este planeta que tienen la mayor concentración de nutrientes en sus cuerpos y, dado que la concentración de nutrientes es demasiado alta en esa biomasa bacteriana y fúngica, cuando estos depredadores se los comen (los protozoos, nematodos o microartrópodos), tienen que liberarlos, y lo hacen en una forma disponible para las plantas y ¿dónde dejan los nutrientes? justo al lado de la raíz.

Siempre que los microorganismos benéficos estén presentes y activos en el suelo o bien tan pronto como el suelo se vuelva a repoblar con ellos, este sistema de reciclaje de nutrientes estará funcionando, por lo que nunca tendremos que preocuparnos de que las plantas no obtengan nutrientes suficientes.

Fuente: “Messages from Nature that Life is Lacking in the Soil” Dr. Elaine ingham

MALEZAS, ENFERMEDADES, PLAGAS Y BAJA FERTILIDAD, MENSAJES DE LA NATURALEZA DE QUE FALTA VIDA EN EL SUELO 6ta Parte

En una experiencia en campo con un cultivo de cebolla manejado con agroquímicos, al establecer la plantación el productor aplicó la cantidad de fertilizante que utilizaba regularmente y qué por supuesto era urea. ¿En que se convierte instantáneamente la urea en el suelo?, en nitrato. De ahí que en cierto momento era prácticamente imposible ver las plantas de cebolla, más bien parecía un campo de malezas.  Esos terrenos se habían manejado con productos químicos durante 70 años aproximadamente, por lo que el productor quería probar si la utilización de composta realmente funcionaba para deshacerse de las malezas, porque ya había realizado 2 aplicaciones de herbicida para tratar de eliminarlas, sin obtener efecto alguno en la reducción de la cantidad de éstas. Al parecer eran resistentes a los herbicidas.

Asi, en el terreno ubicado al lado del que estaba infestado con malezas, se realizó una aplicación de una muy buena composta en el momento en que se establecieron las plántulas de cebolla, y posteriormente se hizo una aplicación de extracto de composta. En contraste, el resultado fue qué solo se veían algunas malezas, y se observó que las cebollas estaban creciendo mas rápido, asimismo, se tuvo un mayor rendimiento comparativamente con el terreno con manejo químico convencional. Un aumento del 50% en rendimiento genera unos dólares más y no es tan costoso ya que el productor puede hacer su propia composta, o extractos. También podría comprarlos, sin embargo, en este caso, se requiere estar haciendo pruebas para asegurarse de que con el producto adquirido realmente se están devolviendo microorganismos al sistema. Igualmente, para que la composta, té o extractos elaborados por el productor funcionen bien, es necesario asegurarse de que tengan los microorganismos que se necesitan.

Es importante tener en cuenta que la superficie del follaje debe estar protegida con la presencia de microorganismos beneficos: bacterias que producen gomas y hongos en cuyas hifas producen ácidos, para que ambas cosas hagan que la superficie de las hojas tenga una buena cobertura en equilibrio. Asi, realmente no hay forma de que los organismos patógenos puedan llegar a los tejidos de la planta y ocasionar enfermedades. No tenemos mildiu, no tenemos Fusarium, ninguno de los problemas que se tienen incluso en sistemas de producción orgánica.

Ahora veamos el aspecto nutricional, ¿cómo vamos a producir todos los nutrientes solubles que la planta necesita, en el equilibrio adecuado, cada segundo de cada día? La mayor parte del tiempo la gente te dirá que al momento de cosechar un cultivo, estás removiendo nutrientes del terreno, esto significa que vas a tener que devolver los nutrientes extraídos, pero, ¿que es lo que en realidad está pasando? Debemos comprender qué es lo que está ocurriendo en el suelo. Cuándo realizamos practicas de cultivo (labranza), cuándo constantemente estamos regresando las cosas a una etapa sucesional inicial; estamos convirtiendo nuestro suelo en polvo, y por definición de uno de los pioneros de la ciencia del suelo, el polvo es solo el componente mineral de un suelo, solo arena, limo y arcillas y ¿de donde provienen esos componentes?….de la desintegración de las piedras, la grava, los guijarros, las grandes rocas y el material parental, y cada segundo de cada día la microbiología está descomponiendo esas estructuras cristalinas de las rocas en arena, limo y arcilla, asi que, agradezcamos a los microorganismos por proporcionarnos los componentes inorgánicos de nuestro suelo.

El polvo simplemente son minerales, no hay materia orgánica, no hay microorganismos, por lo tanto esto no es suelo.  ¿Qué es en realidad el suelo? Desde luego el componente mineral, que contiene todos los nutrientes, pero también debe haber materia orgánica y organismos, y los organismos deben alimentarse, por eso se necesita que la materia orgánica esté presente, por eso necesitamos que los sistemas de raíces esten produciendo exudados y mullendo la materia orgánica continuamente para asi poder mantener a los microorganismos del suelo, que son los que van a hacer todo el trabajo por nosotros.

Fuente: “Messages from Nature that Life is Lacking in the Soil” Dr. Elaine ingham

MALEZAS, ENFERMEDADES, PLAGAS Y BAJA FERTILIDAD, MENSAJES DE LA NATURALEZA DE QUE FALTA VIDA EN EL SUELO 5ta Parte

Cuando partimos de un suelo desnudo, que en realidad no es un suelo sino mucha arena, limo, arcilla, rocas y guijarros. En esta condición, en términos de sucesión ecológica, no se llevan a cabo los procesos correctos, ya que no están presentes los microorganismos adecuados y, en consecuencia, no tenemos el equilibrio requerido para producir algún cultivo. En este caso el suelo es estrictamente bacteriano (tiene mayor proprocion de biomasa bacteriana que fúngica), por lo que todo su Nitrógeno se convertirá en Nitrato y asi se preparará el escenario para que las malezas crezcan, se desarrollen y empiecen a darnos problemas. No obstante, la Naturaleza tiene que pasar por esta etapa. Todo en este planeta en cierto momento fue un campo de malezas, y con el paso del tiempo, la naturaleza empezó a cambiar las cosas. Es necesario atravesar por este paso para llegar a las etapas mas productivas del proceso de sucesión ecológica.

Ahora bien, las malezas comienzan a producir mucho alimento bacteriano, estrictamente nitratos en el suelo, y al menos un poco de alimento para hongos, puesto que en todas las plantas hay celulosa, la cual es un alimento para hongos, no para bacterias. De esta forma, comenzamos a obtener algo de comida para nuestros hongos, y si ahora revisamos la proporción bacteriana/fúngica del suelo, encontraremos presentes algunos de ellos. ¿De dónde provienen? …. debe haber algún sistema cercano que tenga estos hongos beneficos.

Si pensamos en las prácticas agrícolas que se llevan a cabo en muchas partes del mundo y que dan como resultado millas tras millas o kilómetros tras kilómetros de tierra labrada ¿Dónde puede estar el inóculo de esos hongos beneficos cuando todo el paisaje ha sido tan perturbado?; estamos prácticamente de regreso al punto del suelo desnudo, al punto inicial de la sucesión ecológica descrito previamente. Entonces, posiblemente tengamos que ir a donde se encuentran los ecosistemas forestales, que tengamos que viajar para ir a recolectar pequeñas cantidades de suelo de estos sistemas saludables, con el fin de hacer que los microorganismos benéficos se desarrollen en nuestra composta y que posteriormente lo hagan nuevamente en nuestro suelo.

Si bien es cierto que podemos comprar inóculos de hongos, debemos adquirir más de solo una o dos especies. ¿Cuántas especies de hongos beneficos existen en los suelos? En los suelos verdaderos puede haber alrededor de veinticinco mil, dependiendo del lugar del mundo en el que se encuentren, de ahí que se tiene que conseguir una gran diversidad de estos microorganismos.

Aun cuando es necesario obtener todas esas diferentes especies de hongos benéficos, en todo caso podemos comenzar con 10 ó 20 ó 100 y luego seguir creciendo, seguir mejorando.

A medida que se incrementa el componente fúngico de nuestro suelo, pueden comenzar a crecer las plantas que se producen en etapas subsecuentes del proceso de sucesión ecológica. Es decir, podemos tener especies de gramíneas de sucesión temprana como es el caso del zacate Bermuda, o algunas Brassicas como la col y la col rizada. Estas especies producirán mas alimentos para los hongos del suelo, lo que incrementará las poblaciones de dichos microorganismos y permitirá que la mayor parte de la reserva de Nitrogeno de ese suelo esté en forma de amonio, no de nitrato. Esto ocasionará que las malezas comiencen a tener problemas para properar.

Por ello, debemos seguir avanzando en el proceso sucesional hacia la producción de pastos más productivos, cereales y la mayoría de nuestros cultivos de hortalizas. Necesitamos que aparezca cada vez mas biomasa fúngica en el suelo, necesitamos asegurarnos de obtener o restaurar esta biología, porque es la única manera de terminar con el problema de las malezas en forma definitiva.

Recordemos que en los suelos dominados por bacterias predomina el Nitrogeno en forma de Nitrato y eso es lo que favorece la presencia de malezas, mientras que a medida que avanzamos en el proceso de sucesión ecológica hay más y más amonio presente. Si observamos los sistemas naturales mas viejos, casi lo único que encontramos en altas concentraciones son los hongos y la forma predominante de Nitrogeno es el amonio.

Quiza hemos escuchado la definición de malezas que dice que son “plantas fuera de lugar”. En este sentido cada planta del planeta puede estar fuera de lugar desde el punto de vista del ser humano, por lo que no es una definición útil. Se trata de una definición de la que los vendedores de productos químicos quieren convencernos.

¿Cuál es la definición correcta de maleza? Maleza es una planta que crece solamente cuando el suelo ha sido tan perturbado que solo quedan bacterias, de ahí que, es primordial recuperar el componente fúngico en el sistema para poder resolver el problema.

Fuente: “Messages from Nature that Life is Lacking in the Soil” Dr. Elaine ingham

MALEZAS, ENFERMEDADES, PLAGAS Y BAJA FERTILIDAD, MENSAJES DE LA NATURALEZA DE QUE FALTA VIDA EN EL SUELO 4ta Parte

Para empezar a trabajar con el fin de la tener biología necesaria en nuestro suelo, hay que poner atención a la composta que estamos utilizando ¿realmente contiene todos los microorganismos beneficos que deseamos? 

Si esto no es así, entonces es una perdida de tiempo aplicarla o usarla como base para hacer un extracto o un té de composta.

¿Cuantas veces hemos notado que la aplicación de ese extracto o te de composta no ha hecho nada en el control de las enfermedades y plagas en nuestro cultivo? De ahí que es importante verificar y asegurarse de que la biología este presente. Esto se puede hacer tomando una muestra del material, colocando una gota en un portaobjetos, cubriéndola y observándola con ell microscopio. Asi podemos ver los organismos que contiene, moviéndose por todas partes: bacterias, hifas fúngicas etc. En realidad, no se trata de cuantificar las cosas con tanta frecuencia, sino solamente de tener idea si contiene los organismos que se necesitan.

Existen laboratorios a donde se pueden enviar muestras del material que se desee evaluar, los cuales se encargan de interpretar los resultados obtenidos y también de asesorar al productor en la solución de problemas, es decir, en como reponer y renovar la biología en su suelo.

Ahora bien ¿que ocasionó el problema de la perdida de biología en el suelo? El suelo se erosionó, se perdió.

Cuando apareció el tractor y se mecanizó la agricultura, los productores pudieron trabajar mayores superficies con mayor frecuencia, comparativamente a cuando utilizaban una yunta. Con el arado es más fácil cultivar, por lo que si tienes malezas ¿que haces?,….cultivas ¿verdad?, pues precisamente eso rebana, corta en cubos, tritura y destruye a la biología que necesitamos  tener en nuestro suelo y que es  la que realmente evita que las malezas puedan crecer continuamente. Por ello, debemos dejar de cultivar el suelo.

¿Cuáles son los pasos a seguir para que sea posible dejar de destruir a los organismos del suelo con las practicas de labranza? Una de las cosas que hay que enfatizar, es que debemos mantener plantas perennes de porte bajo y de ciclo corto que cubran todo el terreno para que no haya compactación debido a la lluvia.

Si pensamos en la cantidad de pulgadas de agua en forma de gotas de lluvia que impactan la superficie del suelo, nos concientizaremos de que van a compactarlo.  Esa capa de compactación se forma a un par de pulgadas de profundidad, y cuando las raíces de la planta se topan con ella, no pueden crecer porque es una zona anaerobia; recordemos que las raíces son obligadamente aerobias. Por otra parte, los organismos que prosperan en las zonas anaerobias del suelo, son los causantes de enfermedades. En consecuencia, cuando las raíces llegan a esa zona anaerobia, van a ser atacadas por este tipo de organismos que lentamente aniquilarán a la planta durante el ciclo de crecimiento. Por este motivo, tenemos que deshacernos de esas zonas de compactación. Para ello tenemos que manejar cultivos de cobertura con plantas de porte bajo, de ciclo corto y en una mezcla diversa que contenga 10, 15 o 25 especies, lo que nos permitirá establecer una buena biología en nuestro suelo.

Si la cobertura se establece en verano, esas plantas protegerán la superficie del suelo del efecto de compactación provocado por las gotas de lluvia, ya que estas caerán en el follaje y de ahí escurrirán al suelo sin dañarlo. Además, esas especies de plantas de sotobosque van a expedir exudados durante todo el año (excepto cuando está congelado), mismos que servirán para alimentar y mantener a la biología en el suelo. De tal manera que no hay que estar aplicando composta cada año o bien extractos de composta todo el tiempo. No es necesario hacer aplicaciones de ninguna otra cosa en el suelo pero … ¿Qué hay respecto a los nutrientes?, eso lo trataremos un poco mas adelante.

Fuente: “Messages from Nature that Life is Lacking in the Soil” Dr. Elaine ingham

MALEZAS, ENFERMEDADES, PLAGAS Y BAJA FERTILIDAD, MENSAJES DE LA NATURALEZA DE QUE FALTA VIDA EN ELSUELO 3era Parte

Para el manejo de las enfermedades y los insectos plaga, tenemos que asegurarnos de que toda la superficie de la planta esté completamente cubierta por organismos benéficos. Toda la parte aérea de cualquier planta (corona, tallo, ramas, hojas, flores, frutos y semillas) debe estar cubierta con una buena capa de bacterias, hongos, protozoos y nematodos que estarán protegiendo esos sitios.

Es importante tener presente que una hoja no es solo la parte superior, también debemos llegar a su lado inferior. Y ¿cómo cerciorarse de que toda la biología previamente mencionada se adhiera al envés de la hoja?; para ello es necesario tener bacterias que instantáneamente se fijarán a la parte inferior de la hoja al momento de aplicar nuestro extracto ó té de composta. De esta forma, estamos protegiendo toda su superficie con diversos y muy buenos grupos de microorganismos.

Todas las partes de la planta producen exudados que se deben utilizar como recursos alimenticios para los microorganismos protectores que crecen de lado a lado de la hoja y la cubren en su totalidad a fin de protegerla. Asi, cuando la espora de un hongo patógeno, ingresa al campo de cultivo y llega a la superficie de la planta, ésta ya va a estar protegida y el patógeno que llegó en estado latente (espora), no puede acceder al interior de la hoja porque no hay alimento que le permita germinar y comenzar a crecer. Si no hay comida, si no hay espacio, si no puede llegar al interior de la planta, no hay forma de que la enfermedad se vaya a manifestar.

En lo que respecta a los insectos plaga, el planteamiento es similar, queremos asegurarnos de que ni siquiera sepan que nuestro cultivo existe. En otras palabras, se trata de hacer que sigan su vuelo hacia el campo del vecino, en donde el agricultor que utiliza químicos tóxicos puede lidiar con el problema.

Es importante saber que existe cura para los problemas de fitosanidad que tenemos.

Hablemos del sistema radical. En el suelo, todo el sistema de raíces (todos los pelos radicales), deben estar cubiertos por esa capa protectora de bacterias, hongos, protozoos y nematodos que mencionamos anteriormente, de ahí que, no importa lo que esté sucediendo, ninguna de las enfermedades subterráneas podrá causarnos un problema.

Otro aspecto que debemos considerar en lo que se refiere a los insectos plaga y los organismos causantes de enfermedades es: en dónde están pasando el invierno. Debemos averiguar dónde están los reservorios de esos organismos patógenos en los campos agrícolas o en las granjas y ahí debemos establecer a los microorganismos beneficos que inhibirán, consumiran y competirán con esos patógenos sin importar el lugar en que se encuentren.

Tenemos que asegurarnos de llevar una muy buena biología a los sitios donde están hibernando las esporas de los organismos causantes de enfermedades y los huevecillos de los insectos plaga, para eliminar todas esas poblaciónes en más del 90% durante el período de invierno. En la primavera, cuando esos huevecillos eclosionan y las esporas germinan y comienzan a crecer, debemos asegurarnos de aplicar los organismos beneficos en los lugares donde los patógenos están cobrando vida, y asi vamos a tener competencia, consumo e inhibición que reducirán otro 90% de ese 10% de población restante.  Posteriormente, cuando los huevecillos que quedan eclosionen y se conviertan en insectos adultos que nos van a estar causando problemas, o bien cuando las esporas de los patógenos estén listas para ser transportadas por el viento y esparcidas sobre los cultivos, debemos tener a los organismos beneficos en las superficies de nuestras plantas, para que se hagan cargo de ese ultimo 1%.  Por lo que, en ningún momento hay forma de tener una población alta de alguno de los insectos plaga o de los hongos o bacterias patógenos presentes en nuestros campos de cultivo.

No queremos acabar con los microorganismos benéficos, porque si hacemos algo para destruir ésta biología, estamos haciendo lo incorrecto. Por el contrario, hay que asegurarnos de tenerla siempre en la superficie del follaje, y en el otoño, cerciorarse de tenerla en la superficie del suelo, presente en los residuos de cultivo para que aumente su tasa de descomposición. De este modo, estamos eliminando a los “malos” y promoviendo la presencia de los benéficos durante todo el invierno.

Cuando llegue la primavera podemos aplicar un té de composta foliar para que todos estos organismos beneficos se adhieran instantáneamente a la superficie de las plantas. Podemos hacerlo en la etapa de primera hoja verdadera, y así asegurarnos de que estamos estableciendo ésta biología. Podemos repetir esta aplicación aproximadamente un mes después, solo para asegurarnos de tener una buena cobertura.

Y ¿cómo saber que se tiene estos organismos beneficos en el suelo? ¿Cómo saber que están presentes en la superficie de las hojas para brindar protección? Un microscopio, nos permite analizar una muestra y detectar si hay o no biología benéfica en ella, por lo que es importante tenerlo y aprender autilizarlo.

Fuente: “Messages from Nature that Life is Lacking in the Soil” Dr. Elaine ingham

MALEZAS, ENFERMEDADES, PLAGAS Y BAJA FERTILIDAD, MENSAJES DE LA NATURALEZA DE QUE FALTA VIDA EN EL SUELO Parte 2

Cuando se trata de agricultura Organica, debemos identificar las circunstancias que están promoviendo las condiciones que no queremos tener en nuestro sistema de producción y una vez detectadas, hay que cambiar esa situación. En este sentido, debemos realizar el combate de malezas en nuestros cultivos manejando la proporción biomasa fúngica/biomasa bacteriana.

Una de las cosas que hemos descubierto en los últimos 15 años es que los hongos y las bacterias promueven formas muy diferentes de Nitrógeno y de otros nutrientes en el suelo. Así, si se quiere deshacer de las malezas que necesitan nitrato y no amonio, tan pronto como se tenga algo de amonio en el suelo, las malezas no van a desarrollarse bien.

En caso de que se este cultivando continuamente para eliminar las malezas y éstas se estén incorporando al suelo, hay que tener en cuenta que se está introduciendo un “lote de semillas” que podrán germinar y crecer y, por supuesto, darán orígen a nuevas malezas. Además, cuando se realizan prácticas de labranza, rebanas, picas y trituras los hongos, los protozoos y los nematodos; todos esos microorganismos que se necesitan para evitar que el Nitrato sea la forma predominante de Nitrógeno soluble en el suelo.

Por otra parte, las bacterias aerobias en el suelo producen material pegajoso que utilizan para adherirse a las superficies de las arenas, los limos, las arcillas, las rocas, las piedras, los guijarros, la materia orgánica presente en el suelo y las raíces, de tal forma que no serán lavadas cuando el agua se mueva a través del sistema de suelo, es decir, no serán eliminadas, Las bacterias necesitan de los recursos alimenticios a los que se fijan para evitar ser removidas pero ese pegamento que producen es siempre alcalino, qué tan alcalino sea depende de la especie de bacteria que se trate, podría tener un pH de 7.5, de 8.0. de 9.0, de 10 u 11. Asi, el equilibrio de bacterias existente en el suelo y ese material de color azul que están produciendo va a determinar el pH de éste.

En condiciones alcalinas, las bacterias nitrificantes pueden producir enzimas para remover el Hidrógeno del Amonio y devolverle el Oxígeno de manera que todo el Nitrógeno soluble va a estar en forma de nitrato y en este caso, nuevamente damos la bienvenida a las malezas.  De ahí que tenemos que dejar de propiciar esa condición en el suelo.

¿Cómo se puede hacer que los hongos reaparezcan en el suelo? Para lograrlo se tiene que hacer un inóculo, comunmente conocido como composta, sin embargo, tiene que ser una composta que contenga mucho alimento para hongos, de tal forma que podamos hacer que las especies de hongos benéficos crezcan muy rápidamente. Frecuentemente la gente se acerca y me dice “Elaine, pensé que todos los hongos eran malos”. En muchos casos, eso es lo que a los químicos y a loscinetificos del suelo les gustaría hacernos creer, aunque ciertamente, hoy en día la actitud de la gente de la ciencia del suelo no es tan mala en comparación a cuando comencé a trabajar en esta área en 1978.

Entonces, para recuperar los hongos en el suelo, se necesita hacer una composta que tenga una buena cantidad de material leñoso, porque este tipo de material es el alimento para los hongos, así que hay que conseguir una buena mezcla de hongos beneficos, ponerla en esa composta y luego mezclarla en el suelo para que se pueda comenzar a cambiar la proporción de hongos/bacterias que hay en el.

Una vez que los hongos empiezan a crecer, producen ácidos orgánicos y eso es lo que va a bajar el pH. Si se logra producir suficiente biomasa fúngica en el suelo, el pH cae por debajo de 7.0 y las bacterias nitrificantes no pueden producir enzimas para convertir todo el nitrógeno soluble en nitrato.

Ahora bien, cuando los depredatores del suelo (protozoos, nematodos, microartrópodos, lombrices de tierra) se alimentan de bacterias y hongos, la concentración de nutrientes que es realmente alta en esa biomasa bacteriana y en esa biomasa fúngica se liberará al suelo en una forma disponible para la planta y el nitrógeno es liberado como NH4. Si se trata de un suelo ligeramente ácido, este amonio permance como tal (NH4) y las malezas no pueden usar esa forma de Nitrógeno. Por esta razón, si realmente se quiere deshacer de las especies de malezas en su suelo, debe seguir mejorando su biomasa fúngica.

Cada vez se hace más selección de cultivos contra las malezas, pero cuando se realizan practicas de labranza, estamos haciendo algo incorrecto, pues estamos propiciando que las malezas puedan desarrollarse mejor que el cultivo, por ello, tenemos que comenzar a cambiar esa práctica de manejo y promover que la biomasa fúngica se vuleva predominante en el suelo.

Fuente: “Messages from Nature that Life is Lacking in the Soil” Dr. Elaine ingham

MALEZAS, ENFERMEDADES, PLAGAS Y BAJA FERTILIDAD, MENSAJES DE LA NATURALEZA DE QUE FALTA VIDA EN EL SUELO 1era Parte

El control de malezas es uno de los principales problemas que enfrentan los productores orgánicos, esto se debe a que se realiza un manejo inadecuado de las mismas. Desde luego que éste manejo podría ser peor si se aplicaran sustancias tóxicas (agroquímicos) para eliminarlas, como se hace en la agricultura convencional. 

La labranza continua, como una práctica para tratar de acabar con las malezas, corta, pica, aplasta, y destruye la biología que se necesita para mover los sistemas en sucesión.

Otro problema que enfrentan los productores orgánicos es la presencia de plagas y enfermedades en sus cultivos. ¿Cómo lidiar con esto en el mundo de la agricultura orgánica? Muchos productores harán aplicaciones de Cobre o Azufre, sin embargo, aplicar diversos compuestos para tratar de combatir a las plagas y enfermedades nuevamente es realizar un manejo incorrecto, ya que se está destruyendo a los organismos que deben estar presentes para evitar que esas enfermedades y plagas se conviertan en un problema.  

¿Cómo podemos cambiar eso?, ¿Cómo devolvemos la biología al suelo para no tener ninguno de los problemas mencionados anteriormente y en consecuencia una baja fertilidad? ¿Cómo tener un suelo donde se estén produciendo una adecuada cantidad y diversidad de nutrientes para alimentar a las plantas?

En el mundo de la agricultura tóxica (yo no lo llamo agricultura convencional, porqué de cualquier forma en que se vea se trata de agricultura química toxica, y así es como deberíamos llamarla) se instruye en un enfoque quimico para tratar los problemas mencionados, y de esta forma, se está destruyendo a los mismos organismos que deberiamos tener en el suelo.

Ahora bien, ya sea que se trate de Agricultura tóxica o de Agricultura Organica, los problemas son muy similares y debemos resolverlos de la misma manera.

La biología del suelo es la que se encarga del reciclaje de nutrientes y los pone a disponibilidad del cultivo. Los organismos que llevan a cabo el reciclaje de nutrientes han estado ahí, haciendo su trabajo durante los últimos tres mil quinientos millones de años, y es en los últimos cien años aproximadamente, cuando los seres humanos hemos participado y destruido completamente este sistema implementado por la Naturaleza.

Tenemos que cambiar esta situación y eso es parte del trabajo de la agricultura orgánica. Para ello es necesario comprender qué es lo que hacen estos organismos en el suelo; de cuáles de ellos se desea incrementar su presencia y asegurarse de que estén presentes o bien de regresarlos al suelo.

Es importante contar con una biología adecuada en nuestro sistema de producción, ya que esto permitirá al agricultor llegar al punto en el que pueda mejorar sus rendimientos en un porcentaje muy considerable en comparación con lo que produce actualmente.

Regresando al tema de como lidiar con las malezas, las enfermedades, los insectos “plaga” y la baja fertilidad del suelo y que tenemos que cambiar para ello; cuando estaba haciendo mi maestria en Texas A&M estaba trabajando con compostas, extractos y tés de composta y mi asesor principal me dijo que mi proyecto sería realmente interesante si salíamos a conseguir compostas en los diferentes sitios de compostaje de la parte central de Texas, para que yo las estudiara y determinara la biología presente en ellas. Así pues, fuimos a visitar todos esos sitios de compostaje. En el primero al que acudimos, encontramos una cantidad de moscas tal, que cuando abrimos las puertas del auto debieron haber volado aproximadamente unas mil. En ese momento mi asesor dijo: “Cierra las puertas, da la vuelta y sal de aquí, porque esto no es composta”.

Es muy importante considerar este aspecto porque si tienes esa cantidad de moscas, la Madre Naturaleza está tratando de enviarte el mensaje de que eso es materia orgánica putrefacta, es desperdicio, no es composta.

No pongas ese material en tus campos porque es anaeróbio, vas a hacer crecer una infinidad de larvas de mosca y eso te va a causar problemas. Piensa en la planta, la parte aérea de tu planta es completamente aeróbia no debería haber nada anaeróbio asociado a esa parte de la planta. ¿Y que pasa debajo del suelo?, el sistema de raíces de las plantas es obligadamente aerobio. De ahí que, si se hace algo que propicie condiciones anaeróbias alrededor del sistema de raíces, se estará dañando a la planta y probablemente terminará muriendo.

No debemos poner materia orgánica anaeróbia, nauseabunda y maloliente en el suelo o alrededor del sistema de raíces porque vamos a estar haciendo algo totalmente incorrecto. Vamos a estar matando los organismos aeróbios, vamos a cambiar el hábitat y a alterar las condiciones del suelo y esto nos dará como resultado un ambiente que matará las raíces.

Los organismos anaeróbios producen ácidos muy fuertes, producen algunos compuestos realmente tóxicos, eliminan la mayor parte de su nitrógeno, azufre y fósforo como gas y…  ¿Cómo se puede cultivar una planta si no tienes Nitrogeno, Fósforo o azufre soluble? lo que tienes es una planta muerta. Así que debemos estar conscientes de que necesitamos lograr las condiciones adecuadas en nuestro suelo. Esto fue algo de lo que empecé a aprender en Texas A&M y por supuesto, decidimos que no íbamos a hacer investigación sobre composta o tés de composta, pues para ello habríamos tenido que dedicarnos al negocio de producir nuestra propia composta que fuera aeróbia y por esta razón, en su lugar, comencé a trabajar en los organismos presentes en los sistemas digestivos de las ostras. Este es un tema completamente diferente que quizá abordaré en otro momento.

Fuente: “Messages from Nature that Life is Lacking in the Soil” Dr. Elaine ingham

COMO INOCULAR HONGOS MICORRÍCICOS EN LOS CAMPOS 4ta Parte

Al decidir la cantidad de inóculo que se debe agregar al sustrato para las macetas en donde se cultivarán las plántulas, es necesario considerar la capacidad de éste. En investigaciones realizadas por el Rodale Institute, la producción promedio de inóculo fue de 82 ± 20 propágulos por cm3. Sin embargo, en otro estudio, se observaron un promedio de 503 y 240 propágulos por cm3 para las diluciones 1: 4 y 1: 9 de composta de residuos de jardín y vermiculita, respectivamente (Douds et al. 2006). En cualquier caso, solo se necesitarían varios centímetros cúbicos por maceta para suministrar la cantidad objetivo de 100 a 200 propágulos por planta.

Aunque en teoría solo se necesita una pequeña cantidad de inóculo del sustrato preparado, se sugiere usar una cantidad relativamente más alta, debido a la dificultad de obtener una mezcla completamente heterogénea. Un estudio probó con una proporción 1:9 y 1:19 dilución del medio inoculado : sustrato de plantación (volumen:volumen) utilizando un inóculo con 120 propágulos por cm3 (Douds 2009). Se plantaron ocho híbridos diferentes de pimientos y tomates y se establecieron en charolas de 50 celdas (70 cm3 por celda). Después de cuatro semanas, los tomates promediaron 30.5% y 12.9% de colonización de la longitud total de su raíz para las diluciones 1:9 y 1:19, respectivamente mientras que la colonización por HMA (hongos micorrícicos arbusculares) de los pimientos promedió 14.8% y 8.0%. Todos estos grados de colonización son suficientes para promover el crecimiento o incrementar el rendimiento. En última instancia, el tamaño de la celda determinará qué concentración se debe utilizar. Para asegurar una cantidad suficiente de propágulos por celda, se debe usar una concentración 1:9 en celdas de 50 cm3 o más pequeñas y para celdas más grandes se puede usar una concentración de 1:19.

Adaptando las prácticas de invernadero

Dada la sensibilidad de la micorrización a los niveles moderadamente altos de fósforo, es importante asegurar que se modifique el régimen de fertilización en invernadero para las plántulas inoculadas.

La disponibilidad de fósforo condiciona directamente el nivel de colonización de las raíces al impactar el crecimiento de las hifas del HMA e indirectamente a través del efecto de la concentración de Fósforo en el tejido vegetal, es decir en la exudación de las moléculas de señalización de las raíces. Las investigaciones muestran claramente una relación inversa entre la disponibilidad de Fósforo y la colonización de hongos micorrízicos. El reto es identificar una mezcla adecuada de sustrato y un régimen de fertilización que produzcan plántulas con niveles satisfactorios de colonización, acordes con las plantas cultivadas en condiciones de niveles estándar de Fósforo.

Para los productores convencionales, se sugiere utilizar una mezcla para macetas comercial estándar complementada con una solución nutritiva baja en Fósforo (Douds 2009). Se sugiere una aplicación de Fósforo de 3.0 ppm o menos, no más de tres veces por semana. La fertilización tres veces por semana con soluciones que contengan 31.0 ppm de Fósforo (o más) resultan en una ausencia efectiva de colonización por HMA.

La recomendación para los productores orgánicos es más complicada que para los productores convencionales, debido a la dificultad de controlar con precisión los niveles de Fósforo. De inicio, se sugiere usar una mezcla para producción de plántula compatible con la agricultura orgánica. En un estudio realizado por el Rodale Institute, se utilizó una mezcla aprobada para su empleo en agricultura orgánica (mezcla NP de Living Acres, New Sharon, ME) con un análisis de NPK de 0.4-0.5-0.3. El fabricante recomienda que no se agreguen nutrientes a las plántulas cultivadas en este medio en el invernadero.

El medio sin mezclar se comparó con tratamientos que incluían el medio con vermiculita y fertilización suplementaria. La colonización de las plantas cultivadas en el medio sin mezclar fue incluso mejor que la obtenida en algunos invernaderos manejados de manera convencional, por lo que se recomienda la mezcla orgánica comercial sin enmendar como punto de partida. Si el medio de cultivo requiere fertilización adicional, se sugiere usar una solución baja en Fósforo, como el hidrolizado de pescado.

Es importante que los productores orgánicos que elaboran su propio medio de cultivo, consideren la disponibilidad de nutrientes en su mezcla. Si la preparación del medio incluye composta, puede ser importante reducir la cantidad de esta para limitar la disponibilidad de Fósforo. La complicación aquí, por supuesto, es la reducción concomitante en la disponibilidad de otros nutrientes también. La prueba de invernadero hecha por el Rodale Institute, incluyó tratamientos con composta al 10% y al 50%. Los tratamientos de los medios se modificaron con dos regímenes de fertilización, una vez por semana o tres veces por semana con un fertilizante hecho a base de hidrolizado de pescado (12-0.5-1). La baja colonización observada en todos los tratamientos orgánicos mostró que los niveles de Fósforo eran demasiado altos, incluso en el medio de compost al 10% con fertilización poco frecuente. Sin embargo, en otro ensayo, la mezcla comercial orgánica base con composta al 10% produjo plántulas de maíz con una colonización de la longitud de la raíz del 19% después de 19 días; lo cual es un nivel adecuado.

Si bien estos diferentes niveles de colonización ilustran las diferentes respuestas de los distintos cultivos, también demuestran la necesidad de continuar buscando una receta de medio de cultivo ideal que tenga los niveles de nutrientes apropiados para promover la colonización.

Poniendo el sistema en marcha

La producción de inóculo en las empresas agrícolas mejora el aprovechamiento de los beneficios de los hongos micorrícicos arbusculares (HMA). Este esquema de micorrización de bajo costo es fácil de integrar en cualquier sistema agrícola debido al poco tiempo y poco trabajo requerido. Sólo es necesario evaluar y planificar con anticipación para que este esquema sea exitoso, asimismo es importante recordar que se requiere una temporada completa para producir el inóculo.

Referencias:

Lohman, M., Ziegler-Ulsh, C., & Douds, D. (8 de Diciembre de 2010). HOW TO INNOCULATE ARBUSCULAR MYCORRHIZAL FUNGI ON THE FARM, PART 1. Obtenido de Rodale Institute: https://rodaleinstitute.org/science/articles/how-to-innoculate-arbuscular-mycorrhizal-fungi-on-the-farm-part-1/