APLICACIÓN DE MICROORGANISMOS Y DE MINERALES

Los microorganismos facilitan la absorción de nutrientes, ya sea en el suelo, en nuestro intestino o en la superficie de las hojas. Reconocer este hecho es un requisito previo, si buscamos abandonar paradigmas antiguos e improductivos.

Los fertilizantes ácidos / salinos, los agroquímicos de rescate, los antibióticos y los fármacos para el tratamiento de los síntomas ocasionados por las enfermedades, forman parte del enfoque “científico” impulsado por la agricultura y la medicina convencional.

La definición de la palabra “ciencia” implica la “adhesión a las leyes y principios naturales”, sin embargo, gran parte de lo que hemos hecho en nombre de la producción de alimentos y el cuidado de la salud ha sido todo menos científico (Graeme, 2012).

Un tema común de esta pseudociencia centrada en los síntomas, es la obtención de beneficios a expensas de la sustentabilidad. En lo que respecta a la agricultura convencional, en muchos casos, los productores han ignorado la parte biológica, es decir, hay científicos en el área agrícola que nunca han considerado a la biología del suelo, y este descuido ha traído como consecuencia tener que pagar un precio muy alto.

Las prácticas agrícolas y el uso de agroquímicos han diezmado la biología benéfica en el suelo, reduciendo así su capacidad para suprimir enfermedades y por ende aumentando la necesidad de intervención química.

La esencia de trabajar con la naturaleza, más que en contra de ella, implica nutrir la biología en todos los frentes. Esto es particularmente importante por el vínculo que existe entre la nutrición y el apoyo inmunológico de las plantas, debido a que la biología y la absorción de nutrientes están directamente relacionadas.

APOYANDO LA SINERGIA

La suplementación mineral al suelo idealmente debería involucrar la inclusión de biología para mejorar el desempeño de los nutrientes aplicados. Se ha descubierto que la combinación de un probiótico con un suplemento mineral aumenta la absorción de este hasta en un 45%. De manera similar, la inclusión de composta con fertilizantes puede promover una mejora comparable. Es una oportunidad desperdiciada aplicar un té de composta o un fertilizante líquido sin agregar un poco de inóculo microbiano; ya que siempre se requerirá mucho menos fertilizante cuando se estimule la absorción de nutrientes mediante microbiología.

La sinergia funciona en varios niveles:

En nuestro intestino, los organismos probióticos ayudan a la digestión de alimentos y suplementos, así como a la transferencia de nutrientes del intestino hacia la sangre.

En el suelo, los microorganismos benéficos funcionan como “el estómago” de la planta. Mediante exudados de las raices, la planta comparte alrededor del 40% de su producción de azúcares (simples y complejos) y otros compuestos con estos microorganismos para garantizar que se maximice la mineralización y el reciclaje de nutrientes. Por otra parte, los microorganismos que se encuentra en la superficie de la hoja (filósfera), para acceder a los fotosintatos producidos por la planta, producen sustancias bioquímicas que estimulan la absorción foliar de nutrientes. Estos organismos también ayudan a la planta, liberando CO2, que estimula la apertura estomática y mejora aún más la absorción de la nutrición foliar.

El objetivo del agricultor, cuando utiliza fertilizantes ácidos / salinos, es reducir el impacto y las dosis de aplicación de estos costosos insumos mediante la amortiguación con Carbono y el aumento de la eficiencia de los fertilizantes por acción de los microorganismos. La combinación de minerales y microorganismos determinan tanto la productividad como la resiliencia de los cultivos, aquí es donde los fertilizantes compostados entran en juego. Los agricultores pueden inocular los suelos con microorganismos posteriormente a la aplicación de minerales. Siempre es conveniente aplicar los fertilizantes junto con abonos, o bien adquirir un fertilizante compostado bien formulado que proporcione minerales y microorganismos benéficos.

SEIS SECRETOS SOBRE LA SINERGIA

-Los requerimientos de fertilizantes minerales pueden reducirse considerablemente cuando se inoculan primero los microorganismos al suelo y posteriormente se aplican los minerales. En algunos casos, se puede aplicar sólo el 10% de las recomendaciones del análisis de suelo y aun así lograr un buen resultado, cuando esos minerales se combinan con composta.

-Una aplicación foliar típica de zinc quelado puede ser de aproximadamente 5.0 litros por hectárea. Si el zinc se combina con un té de composta, es posible obtener una respuesta satisfactoria con una dosis de tan solo un litro por hectárea.

-Siempre es una buena idea incluir prebióticos junto con los microorganismos. Esto mejorará tanto el efecto como la colonización. Los prebióticos favoritos de los microorganismos incluyen los tres insumos más importantes de la agricultura biológica, los humatos, el pescado y las algas.

-Es importante tener cuidado al incluir Cobre tanto en tés de composta, inóculos o composta, ya que el cobre es un biocida que elimina tanto hongos como bacterias. La regla general es limitar la aplicación de este elemento a una dosis de 1.0 kg por tonelada de composta o bien a 100 gramos por 100 litros de té de composta.

-El mejor resultado se logra cuando los aportes de fertilizantes minerales se combinan con la composta al finalizar la fase de calentamiento (termófila) del proceso de compostaje (que generalmente se completa después de dos semanas). Se debe tener cuidado con la inclusión de cal, ya que puede cambiar el pH del material de compostaje y en consecuencia desacelerar la biodegradación. En este caso, la regla general es no superar los 100 kg de cal por tonelada de material de compostaje,  sin embargo, si es necesario, se puede incorporar más cal en el producto final justo antes de la aplicación.

-Los humatos a base de lignito que contienen acido húmico de liberación lenta, son un excelente ingrediente para la composta, ya que ayudan a estabilizar, incrementar y retener los nutrientes, al tiempo que proporcionan un muy deseable efecto “lonchera”.

Lo ideal es adicionar 100 kg de humatos por cada tonelada de composta. Esto es suficiente para quelar el componente mineral una vez que el ácido húmico y fúlvico (poderosos agentes quelantes naturales) se han liberado del carbón a través del proceso de mineralización llevado a cabo por los microorganismos.

EN CONCLUSION

Hemos practicado la agricultura extractiva durante gran parte del siglo pasado, tratando de solucionar los problemas generados por este sistema de producción con la aplicación de agroquímicos que cada vez son más costosos. Es momento de volver a una ciencia agrícola genuina y eso implica trabajar más de cerca tanto con los microorganismos como con los minerales del suelo.

REFERENCIAS:

Graeme, S. (10 de Mayo de 2012). Nutrition Matters. Obtenido de Putting the Microbes Behind the Minerals: https://blog.nutri-tech.com.au/microbes-behind-minerals/

¿CÓMO SE ALMACENA EL CARBONO EN EL SUELO?

Durante la fotosíntesis las plantas absorben CO2 y luz solar para producir azúcares (simples y complejos) y otras moléculas de cadena larga que en su mayoría están formadas por átomos de Carbono, asimismo liberan oxígeno.

Las plantas envían a sus raíces hasta el 40% de estos compuestos ricos en Carbono y ahí los liberan al suelo en forma de exudados para alimentar a hongos y bacterias. Esto lo hacen para promover el crecimiento de las poblaciones de microorganismos benéficos, lo que finalmente les representa un retorno de nutrientes (Figuras 1 y 2).

En algunas ocasiones los hongos producen estructuras en forma de “sombrero” (píleo) que son sus cuerpos fructíferos y que se manifiestan en cierta etapa del ciclo de vida de algunos de ellos. Los píleos constituyen una pequeña parte de la estructura del hongo ya que en su mayor parte éste se encuentra conformado por hifas, que son estructuras negras en forma de tubos largos y estrechos, hechas principalmente de Carbono. A medida que las hifas del hongo crecen, se hacen más largas y ramifican en diferentes direcciones en busca de nuevas fuentes de alimento (Figura 3). Con el tiempo, sus paredes se vuelven cada vez más gruesas almacenando más y más Carbono a medida que hongo continúa absorbiendo exudados provenientes de la planta y también materia orgánica presente en el suelo (Figura 4).

¿Qué tan efectivo podría ser el secuestro de Carbono en el suelo en la lucha contra el cambio climático?

Las estimaciones varían, pero aquí mencionamos algunas cifras razonables.

Actualmente, los niveles de Carbono atmosférico son un poco más de 410 ppm. Utilizando muestras de núcleos de hielo, los científicos han encontrado que durante 450 mil años los niveles de Carbono no han superado las 300 ppm.

La línea roja en la gráfica siguiente representa el cambio de temperatura y la línea azul los niveles de CO2.

Como se puede ver, ha habido una clara correlación entre el cambio de temperatura y el contenido de CO2 atmosférico durante los últimos 450 000 años. De ahí que, si la temperatura sigue aumentando en correspondencia con los niveles actuales de CO2, entonces veremos algunos cambios radicales en nuestro hábitat. Solo para poner esto en perspectiva, los seres humanos hemos estado en el planeta alrededor de 200 000 años, por lo que nunca hemos visto condiciones como las que actualmente están siendo previstas por los científicos.

¿Cuál se considera el nivel seguro de Carbono atmosférico?

Según el Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas, se encuentra alrededor de 350 ppm. Esto significa que aproximadamente 60 ppm deben ser removidas de la atmósfera, lo que equivale aproximadamente a 450 000 millones de toneladas de CO2e (CO2equivalente) pero………

¿Cuánto de esto se puede secuestrar en el suelo?

Realmente no lo sabemos, pero lo que sí sabemos es que es posible secuestrar 10 toneladas por hectárea por año y posiblemente hasta 20 toneladas por hectárea por año, como lo demostró el doctor David Johnson de la Universidad Estatal de Nuevo México, quien ha estado restaurando con éxito la red alimentaria del suelo. Si bien es cierto que esto lo ha hecho a nivel de investigación, con una mayor inversión, posiblemente se pueda llevar a cabo a nivel mundial con bastante rapidez

Los seres humanos manejan aproximadamente 5 000 millones de hectáreas en todo el mundo, por lo que si tomamos como base que se pueden secuestrar 20 toneladas de Carbono por hectárea por año, esto equivale a 100 000 millones de toneladas por año. Las emisiones totales de gases de efecto invernadero para todo el planeta en 2019 fueron de alrededor de 37 000 millones de toneladas por año. Aproximadamente el 50% de las emisiones son absorbidas por procesos naturales, según una investigación de NOAA (Administración nacional oceánica y atmosférica), lo que deja aproximadamente 20 000 millones de toneladas por año en la atmósfera.

Así pues, si no hiciéramos nada más que regenerar los suelos del mundo, potencialmente podemos secuestrar aproximadamente 80 mil millones de toneladas de CO2 por año (Figura 6)

Ahora bien, 450 mil millones de toneladas de CO2 que deben ser removidas de la atmosfera, divididas entre 80 mil millones de toneladas por año significa que, en teoría, podríamos volver al nivel seguro de 350 ppm de CO2 atmosférico en 6 años con solo regenerar los suelos del mundo. Por supuesto que no podemos hacer eso de la noche a la mañana, pero considerando dar un mayor tiempo para la implementación global, podemos mencionar un plazo de 10 a 15 años como algo más realista, y, si además contemplamos una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, el panorama se torna más alentador.

En conclusión, esto podría ser un aspecto muy importante cuando se trata de combatir el cambio climático.

Fuente: Soil Carbon Sequestration and the Soil Food Web. Dr. Elaine´s. SOILFOODWEB School

¿CÓMO LA RED ALIMENTARIA DEL SUELO INHIBE LAS PLAGAS Y LAS ENFERMEDADES?

Un suelo con una buena estructura es un ambiente hostil para la mayoría de los microorganismos causantes de enfermedades; esto se debe a que son organismos anaeróbicos que no se desarrollan bien en un ambiente rico en oxígeno. Por ésta razón, son fácilmente superados por la presencia de los microorganismos aeróbicos benéficos que si se desarrollan bien en este tipo de ambientes.

En consecuencia, el acceso a los alimentos para los microorganismos anaeróbicos se encuentra severamente limitado por la competencia de los microorganismos aeróbicos benéficos, lo que complica aún más su existencia.

Los azúcares (simples y complejos) necesarios para alimentar a los microorganismos benéficos son emitidos por la planta a través de sus raíces, por lo cual estos microorganismos se congregan alrededor de ellas. De hecho, cubren las superficies de las raíces en su totalidadpara tener acceso inmediato a esta valiosa fuente de alimento, y así dificultan el acceso de los microorganismos anaeróbicos a los alimentos suministrados por las plantas.

Además, como la superficie de las raíces está cubierta por microorganismos benéficos, los microorganismos causantes de enfermedades no pueden acceder a los sitios microscópicos de infección que están buscando (figura 1), de ahí que podemos decir que las raíces de las plantas están muy bien protegidas contra las infecciones.

¿Qué pasa con la parte aérea de la planta?Bueno, sucede qué las plantas también liberan azúcares (simples y complejas) de sus hojas, tallos y frutos, de hecho, lo hacen de todas las partes que las constituyen. En consecuencia, los microorganismos benéficos también pueden ubicarse en esos espacios, en los que se alimentan de los compuestos que libera la planta y en correspondencia brindan protección a los sitios de infección (figura 2).

Hay un aspecto interesante que vale la pena considerar:  imagina que cortas una manzana de un árbol y que la superficie de ésta se encuentra completamente cubierta de microorganismos benéficos. ¿Qué efecto crees que la pequeña fuerza de defensa de la naturaleza podría tener en tu bioma intestinal?

Ahora bien, sin tener acceso a alimentos y enfrentando condiciones aerobias (ricas en oxigeno) en el suelo, los microorganismos “nocivos” están severamente debilitados y muchos de ellos son consumidos por depredadores aeróbicos (figura 3).

Los insectos “plaga” también pueden ser un problema para los agricultores. Estos son mucho más grandes que los microorganismos causantes de enfermedades.

Al respecto, pruebas realizadas en campo, han demostrado qué con una red alimentaria del suelo en equilibrio que nos lleva a tener plantas en buenas condiciones de sanidad, los insectos plaga desisten de su ataque. En otras palabras, las plantas sanas producen compuestos químicos que disuaden a las plagas de atacarlas. Por el contrario, las plantas que están estresadas son menos capaces de producir este tipo de compuestos, por lo que son más susceptibles al ataque de insectos plaga (figura 4).

Una red alimentaria del suelo en equilibrio, trae como consecuencia ahorros en costos de producción para los agricultores, porque ya no necesitan invertir tiempo y dinero realizando aplicaciones de pesticidas. Asimismo, los productores observan que sus rendimientos se incrementan en la medida en que menos plantas son atacadas y dañadas.

Según la Organización de las Naciones Unidas, los pesticidas son en gran parte los causantes de la reducción de las poblaciones de insectos (aproximadamente un 25% por década durante los últimos 30 años). Las poblaciones de aves también están colapsando como consecuencia de su uso. Existe una creciente evidencia de que el microbioma humano es uno de los factores más importantes en nuestra salud. En este sentido, es importante considerar que consumir alimentos producidos de forma natural en suelos sanos es ideal para la salud del ser humano.

Referencia: Suppressing Pests and Diseases Using the Soil Food Web. Dr. Elaine´s Soilfoodweb school

¿Cómo funciona el ciclo de nutrientes?

Durante la fotosíntesis, las plantas combinan el CO2 presente en la atmósfera y la luz solar para producir azúcares (carbohidratos) simples y complejos, sin embargo, al igual que los seres humanos, las plantas no pueden vivir solo de este tipo de compuestos. Afortunadamente para ellas, existe una vasta fuente de nutrientes justo debajo de sus raíces, tanto en el material parental del suelo como en la materia orgánica (figura1)

Cuando el material vegetal muerto (materia orgánica) cae a la superficie del suelo, se descompone gradualmente gracias a la actividad de los microorganismos, así, los nutrientes que lo constituyen son liberados al suelo en formas disponibles para el cultivo. Luego, la siguiente generación de plantas absorbe dichos nutrientes y el ciclo comienza de nuevo (figura 2)

Los seres humanos removemos los nutrientes de este ciclo al cosechar los alimentos producidos en nuestros campos, no obstante, estos se reponen fácilmente cuando los microorganismos los extraen del material parental, esto es, de las rocas, piedras y partículas mucho más pequeñas como arenas, limos y arcillas.

A nivel molecular, el material parental está conformado de grandes estructuras químicas que contienen Nitrógeno, Fósforo, Potasio, Calcio, Fierro y todos los demás nutrientes que necesita una planta.

Con una red alimentaria del suelo en equilibrio, las plantas pueden controlar el ciclo de nutrientes que se está llevando a cabo en la zona de la raíz.

Las plantas mandan a sus raíces algunos de los carbohidratos (azúcares) que producen durante la fotosíntesis, con el propósito de alimentar a las bacterias y hongos que habitan su rizosfera (figuras 3 y 4). Esto hace que las poblaciones de dichos microorganismos incrementen notablemente. (figura 5)

Las bacterias y los hongos se encargan de extraer nutrientes de la materia orgánica y el material parental asimilándolos como alimentos. Subsecuentemente, los microorganismos depredadores son atraídos y comienzan a consumir bacterias y hongos. Los desechos que dejan estos depredadores contienen una gran cantidad de nutrientes en formas disponibles para las plantas, mismos que son fácilmente absorbidos por las raíces. (figura 6)

Podemos decir que la planta obtiene un buen “retorno de su inversión”, ya que intercambia azúcares (carbohidratos) simples y complejos por todos los nutrientes que necesita, lo cual da como resultado plantas bien alimentadas, resilientes, es decir, capaces de adaptarse a condiciones adversas con resultados positivos, y productos agrícolas densos en nutrientes ideales para el consumo humano.

En otras palabras, con una red alimentaria del suelo equilibrada y funcionando correctamente, las plantas pueden acceder a todos los nutrientes requeridos, simplemente variando los compuestos que liberan en el suelo.

Lo anterior, significa que los agricultores no necesitan gastar dinero comprando y aplicando fertilizantes, comparativamente, mantener la red alimentaria del suelo cuesta muy poco.

El hecho de tener plantas bien nutridas nos lleva a obtener mayores rendimientos y una mejor calidad de producto. Esta reducción en costos aunada al aumento en rendimientos permite lograr un aumento muy considerable en las ganancias. Es el caso de muchos agricultores que han integrado el enfoque de la red alimentaria del suelo en sus sistemas de producción.

Los fertilizantes a base de Nitrógeno que se utilizan en la producción agrícola, se elaboran utilizando grandes cantidades de combustibles fósiles, y solo alrededor del 40% de estos fertilizantes inorgánicos es absorbido por el cultivo; el resto se volatiliza contaminando la atmósfera, o bien escurre, contaminando nuestros ríos, lagos y océanos y provocando la proliferación de algas y zonas muertas que son un problema ambiental importante.

De ahí que, restaurar la red alimentaria del suelo, además de permitirnos obtener alimentos ricos en nutrientes para el consumidor y aumentar las ganancias para el agricultor, trae consigo un beneficio para el medio ambiente.

Referencia: Nutrient cycling. Dr. Elaine´s Soilfoodweb school

¿Por qué es importante tener un suelo bien estructurado?

Un suelo con una estructura adecuada permitirá que el agua fluya gradualmente hacia el interior del mismo. A medida que el agua atraviesa el perfil del suelo crea un vacío y así permite la entrada de aire, lo que genera condiciones aeróbicas, es decir ricas en oxígeno. Esto es de vital importancia, ya que la mayoría de los microorganismos causantes de enfermedades, no pueden prosperar en un ambiente rico en oxígeno y en consecuencia colapsan, mientras que los microorganismos benéficos se desarrollan eficazmente en ambientes ricos en oxígeno.

Por otra parte, en un suelo bien estructurado las gotas de agua puedan almacenarse durante periodos prolongados en las numerosas grietas y hendiduras que se encuentran en ella, así como en la materia orgánica, lo que aumenta la resistencia a la sequía. Asimismo, una buena estructura en el suelo permite que las raíces se desplacen con mayor facilidad a través del perfil sin tener que luchar contra con las capas de compactación.

En los suelos donde la estructura no ha sido desarrollada por la actividad de los microorganismos benéficos, las capas de compactación se forman fácilmente, ya sea por el paso de vehículos, el tráfico humano y animal o bien donde la superficie del suelo hace frente a la lluvia. Estas capas de compactación obligan a las raíces a crecer hacia los lados, lo que limita su acceso al agua y nutrientes. Una vez que las raíces logran romper las capas de compactación, se encuentran con condiciones anaerobias (de bajo oxígeno) y con un entorno ocupado por microorganismos anaerobios los cuales producen compuestos altamente ácidos. Las raíces no pueden sobrevivir en estas condiciones en las que el pH puede ser inferior a 4.0.

Adicionalmente, el agua que fluye a través del suelo se topa con una capa de compactación que no puede atravesar. En el caso de lluvias intensas, esto puede provocar la formación de una capa saturada de suelo que se asienta sobre una capa de compactación, es decir sobre una capa de suelo endurecido, compactado. Cuando hay una pendiente, la capa superior del suelo puede comenzar a moverse provocando un deslizamiento de tierra. Este tipo de erosión es un gran problema en muchos lugares del mundo.

Ahora bien, ¿Cómo es que la red alimentaria del suelo puede desarrollar una buena estructura?

Esto depende del tipo de suelo del que se trate.

Los términos arena, limo y arcilla describen el tamaño de las partículas minerales del suelo. Las partículas de arena son relativamente grandes al igual que los espacios que existen entre ellas. En este caso, el agua encuentra rápidamente su camino a través de esos espacios por lo que no puede ser retenida en suficiente cantidad, especialmente si el contenido de materia orgánica es muy bajo (la materia orgánica puede absorber grandes cantidades de agua). De ahí que los suelos arenosos tienden a ser muy secos y propensos a la erosión eólica, la cual es un proceso por el cual la capa superior del suelo desaparece, es decir es arrastrada y se pierde.

La erosión del suelo es un problema ambiental grave y representa una amenaza existencial para la humanidad, ya que, según estimaciones recientes, solo le quedan alrededor de 60 años de existencia a la capa superficial de suelo en el mundo.

Con la red alimentaria del suelo en orden, el panorama cambia rápidamente.

Las bacterias benéficas producen compuestos pegajosos o gomas que facilitan su adherencia a la superficie de las partículas de arena y de materia orgánica (figura 1), mismas que luego se adhieren unas a otras formando macro-agregados (figura 2). A medida que las partículas se agrupan, se crean pequeños espacios a su alrededor.

Los hongos también producen algunas gomas y sus estructuras largas y estrechas en forma de tubo actúan como cuerdas que unen los micro-agregados para formar macro agregados (figuras 3 y 4). De esta manera se forman espacios aún más grandes en la estructura del suelo y cuando los microartrópodos, lombrices e insectos excavan en el suelo, crean espacios aún más grandes, como túneles (figura 5).

La red trófica del suelo continuamente está incrementando la materia orgánica en el perfil mediante la descomposición de los residuos que se encuentran en la superficie, formando humus y llevándolo a mayor profundidad en el suelo. Así, en poco tiempo podremos escarbar y descubrir una capa tras otra de suelo café chocolate oscuro donde antes solo había arena de color claro.

El resultado de toda esta actividad biológica es una estructura que retendrá agua durante varios meses después de que las lluvias hayan cesado, poniéndola a disposición de las plantas en épocas de sequía, además, permitirá penetrar a las raíces a una mayor profundidad para tener acceso a más agua y nutrientes, mismos que se encuentran en partes del suelo que antes no les eran alcanzables. En esencia, el subsuelo ahora se ha convertido en suelo vegetal.

La Dra. Ingham y su equipo han trabajado con praderas, céspedes y campos de golf, en los que las raíces de los pastos solo podían penetrar en el suelo aproximadamente una pulgada (2.5 cm) debido a la presencia de capas de compactación, sin embargo, unos cuantos meses después de restablecer la red alimentaria del suelo, esas raíces pudieron adentrarse a más de 3.0 pies de profundidad (0.90 cm) y tener acceso a más agua y nutrientes, lo que nunca antes había ocurrido.

En el caso de suelos arcillosos los problemas son algo diferentes. A las partículas de arcilla se les denomina “laminas”, ya que son planas como los platos que usamos en la cocina, y cuando no hay una red alimentaria del suelo equilibrada, estas laminas se apilan una encima de la otra formando estructuras muy compactas.

Las capas de compactación se pueden formar muy fácilmente en suelos arcillosos. La solución a este problema es encontrar una manera de hacer que las partículas de arcilla dejen de apilarse. Esto se puede lograr mediante un proceso llamado floculación.

La floculación ocurre cuando hay suficientes iones de Calcio (que son positivamente cargados) en la superficie de las arcillas. Esto hace que se repelan entre sí como lo hacen los imanes cuando sus polos están alineados.

La red alimentaria del suelo aumenta la floculación y una vez que esto se logra, su estructura puede desarrollarse de la misma forma que ocurre con las partículas de arena. Nuevamente el resultado es un suelo bien estructurado que permite a las plantas tener acceso a más agua y nutrientes. Para los agricultores, esto representa mayores rendimientos, un ahorro en costos debido a la reducción de los requisitos de riego e incluso un mayor ahorro en costos, debido a que ya no hay necesidad de realizar laboreo del suelo. La reducción de costos y el incremento en los rendimientos da como resultado mayores ganancias

Para el medio ambiente también hay beneficios. Un suelo bien estructurado que alberga su red alimentaria, purifica el agua a medida que atraviesa el perfil. Esto se debe a que las bacterias y los hongos consideran como nutrientes a los contaminantes presentes en el agua y los absorben rápidamente a medida que ésta pasa.

Asimismo, la erosión del suelo por efecto del viento y el agua son mitigadas en gran medida, lo que ofrece seguridad alimentaria a las generaciones futuras.

Finalmente, el vapor de agua es uno de los gases de efecto invernadero más abundantes y al permitir que se infiltre más agua en los suelos y fluya hacia los acuíferos podemos contribuir a la lucha contra el cambio climático.

Referencia: Why is it important to have well structured soil?  Dr. Elaine´s Soilfoodweb school

¿QUÉ ES LA RED ALIMENTARIA DEL SUELO?

Para comprender la red alimentaria del suelo, comencemos por comprender el término Red Alimentaria.

Todos sabemos que, en el reino animal, una “cadena alimenticia” es una serie organizada de seres vivos vinculados por una relación alimentaria (Figura 1), sin embargo, si prestamos más atención, descubriremos que algunos miembros de la cadena alimenticia (también conocida como cadena trófica), no consumen solamente una cosa. De ahí que, más que una cadena, se trata de una red (Figura 2). Esto es lo que origina el término Red Alimentaria.

En el suelo también existe una red alimentaria. Se trata de la parte viva que lo habita y está compuesta por insectos, lombrices y diversos organismos mucho más pequeños, entre los que se encuentran hongos y bacterias.

La Dra. Elaine Ingham es pionera en la investigación de los microorganismos en el suelo, misma que ha desarrollado durante las últimas 4 décadas, en las cuales ha trabajado con un equipo de investigadores para comprender cómo éstos microorganismos interactúan entre sí y cómo interactúan con las plantas.

La red trófica o red alimentaria del suelo, se puede considerar como el bioma del suelo. Al igual que los seres humanos tenemos un bioma intestinal encargado de digerir nuestros alimentos, el suelo tiene un bioma que descompone la materia orgánica y libera nutrientes en formas disponibles para las plantas. Así es como la Naturaleza ha estado alimentando a las diferentes especies vegetales durante miles de millones de años.

Los principales grupos que integran la red alimentaria del suelo son bacterias, hongos, protozoos y nematodos, y cuando se encuentran en equilibrio, estos organismos interactúan entre sí, y con las plantas, para crear magníficos ecosistemas, como los grandes bosques del mundo.

¿Alguna vez se han preguntado cómo los bosques pueden ser los ecosistemas más productivos del mundo sin la necesidad de fertilizantes o pesticidas?

La respuesta está en la biología del suelo. Con un bioma sano, el suelo puede proporcionar a las plantas todos los nutrientes que necesitan, junto con una serie de beneficios adicionales, como la protección contra plagas y enfermedades, la sequía y las inundaciones.

La red alimentaria del suelo es prácticamente el sistema operativo de la naturaleza. Desafortunadamente, los seres humanos la hemos alterado en casi todos los suelos que manejamos. Es decir, hemos provocado un desequilibrio y, en consecuencia, las plantas que cultivamos tienen que esforzarse para sobrevivir. La labranza es la principal causa del problema, ya que destruye los microorganismos más grandes como es el caso de los hongos y los protozoos, rompiendo el equilibrio de la red trófica del suelo. Esto ocasiona un mal funcionamiento del sistema; los nutrientes ya no están disponibles para las plantas y la protección contra enfermedades se complica.

Antes de la revolución industrial, para llevar a cabo la labranza se empleaban bueyes, que proporcionaban alrededor de 3 o 4 caballos de fuerza. El rendimiento de los tractores modernos puede ser de 400 caballos de fuerza o mayor, por lo que la maquinaria moderna hace mucho más daño al bioma del suelo, además, el uso de productos químicos ha agravado el problema.

La buena noticia es que podemos restaurar la red Alimentaria del suelo elo a los suelos kost en tan solo unos meses. Esto se traduce en una serie de beneficios tanto para los agricultores como para el medio ambiente, ya que, con una red trófica en el suelo bien equilibrada, los agricultores no necesitan usar fertilizantes y tampoco necesitan usar pesticidas, porque el sistema operativo de la Naturaleza protege a las plantas de los ataques de organismos perjudiciales. Los herbicidas tampoco son necesarios, pues las malezas solo prosperan en condiciones de suelo en las que la red alimentaria está desequilibrada.

De tal manera que restaurar la red, significa que los agricultores ahorran dinero en insumos químicos en todos los ámbitos. También significa que sus rendimientos aumentan notablemente. En algunos casos, agricultores que trabajan con la Doctora Ingham han visto aumentar sus rendimientos en más del 200%. Esto se debe a que la red trófica del suelo proporciona a las plantas acceso a un flujo constante de nutrientes provenientes tanto de la materia orgánica presente, como de las partículas que conforman el suelo. Las partículas de arena contienen nutrientes, y los hongos y las bacterias pueden extraerlos y ponerlos a disposición de la planta en un proceso que ella realmente controla. Esto significa que las plantas tienen acceso al tipo de nutrientes que necesitan precisamente cuando los necesitan. Así es como se maximizan los rendimientos y se optimizan las ganancias.

En cuanto al medio ambiente, hay una gran cantidad de beneficios que se derivan de tener una red alimentaria de suelo en equilibrio. Sabemos que la humanidad se enfrenta a una serie de amenazas existenciales, pero, ¿Qué relación con el suelo tiene algunas de ellas? La más obvia es la erosión del suelo. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha estimado que solo nos quedan alrededor de 60 años antes de que se agote la capa superior del suelo del mundo, (otras estimaciones son menores, alrededor de 30 años). En este sentido, la red alimentaria del suelo evita su erosión, tanto por el viento como por el agua, mediante la conformación de su estructura.

Otra amenaza existencial a la que nos enfrentamos es el colapso del ecosistema. La Organización de las Naciones Unidas, ha declarado recientemente que las poblaciones de insectos han sido diezmadas en alrededor de un 25% cada década durante los últimos 30 años (eso significa que hay un 57% menos de insectos hoy, que los que había en 1989), asimismo, ha identificado el uso de pesticidas como una de las principales causas de esta disminución. Por otra parte, en algunas partes de Europa, las poblaciones de aves han disminuido 1/3 en los últimos 15 años. Al respecto, ¿Cómo ayuda la red alimentaria del suelo?

Pues bien, el sistema operativo de la naturaleza protege las plantas contra los ataques de insectos “plaga” y de enfermedades, eliminando la necesidad de usar pesticidas.

Otra amenaza para la vida en la Tierra es el cambio climático, afortunadamente el suelo es capaz de retener grandes cantidades de Carbono en los cuerpos de los microorganismos y también de algunos macroorganismos. El organismo vivo más grande del mundo no es una ballena, es un hongo que se encuentra en Oregón, cuyo tamaño es equivalente a 1665 campos de fútbol americano. Tiene entre 2000 y 8000 años y está compuesto principalmente de Carbono. Así, mediante la restauración de la red alimentaria del suelo podríamos detener el cambio climático.

Es importante capacitar y ayudar a los agricultores para que practiquen una agricultura en armonía con la naturaleza y así, mediante la restauración de la red alimentaria del suelo, puedan dejar de utilizar productos químicos.

 Referencia: What is the soil food web?  Dr. Elaine´s Soilfoodweb school

LAS BACTERIAS ANAEROBIAS TAMBIÉN PUEDEN SER BENÉFICAS

Cuando se habla de bacterias benéficas en el suelo, casi siempre se relaciona a las bacterias aerobias, de tal manera que buscamos proteger, regenerar y aportar al suelo estos valiosos organismos.

Usualmente, las bacterias anaerobias son consideradas indeseables; ya que producen desechos tóxicos para las raíces como el ácido butírico o el ácido sulfúrico. (Sait, 2018). Sin embargo, hay otra historia que debe ser contada. Existen organismos anaerobios que promueven el desarrollo de la raíz y la protegen contra el ataque de organismos patógenos. Dentro de estos organismos anaerobios benéficos se encuentran cepas de Lactobacillus, hongos fermentadores, actinomicetos, levaduras probióticas, y bacterias púrpuras no sulfurosas (PNSB).

Algunos de los beneficios que los microorganismos anaerobios benéficos (MAB) proporcionan a la planta son:

  1. Promueven el crecimiento de la planta y solubilizan nutrientes del suelo.

Es muy interesante observar que los MAB promueven el crecimiento de la planta tanto si se aplican en la zona de las raíces, como en forma foliar. Cuando se aplican al suelo, proporcionan un beneficio extra, ya que promueven la solubilización de nutrientes.

La aplicación de MAB a los cultivos es muy rentable, incluso en los cultivos extensivos, ya que se puede utilizar de manera efectiva empleando dosis de tan solo 300 ml / ha. Se puede aplicar vía fertirriego en cereales y algodón. El efecto promotor del crecimiento de las plantas está parcialmente relacionado con los exudados producidos por las PNSB. Estas bacterias fotosintéticas y fijadoras de nitrógeno son famosas por la producción de metabolitos secundarios.

Los metabolitos secundarios de las plantas (PSM) incluyen potentes sustancias protectoras como alcaloides, terpenoides, compuestos fenólicos y aminoácidos sulfatados. Estos compuestos se encuentran entre las moléculas con efecto medicinal más potente para los seres humanos, aunque en realidad se producen para ayudar a la planta de diferentes formas. Los aminoácidos sulfatados, por ejemplo, incluyen los compuestos protectores que se encuentran en las Crucíferas (brócoli, por ejemplo) y Liliáceas (ajo).

Los beneficios de los PSM son complejos y diversos, incluyen protección de la planta contra los rayos UV y una mayor tolerancia a las condiciones climáticas extremas. Tienen efectos antibacterianos y antifúngicos y aumentan la producción fotosintética.

Otro beneficio importante de los PSM es que promueven la respuesta inmune de la planta. Estos exudados microbianos desencadenan un fenómeno llamado resistencia sistémica inducida. El incremento en la inmunidad de la planta trae consigo un beneficio colateral, ya que cualquier cosa que mejore la inmunidad también aumenta el rendimiento.

Un estudio reciente en el que se aplicaron PNSB al suelo y al follaje en plantas de estevia, mostró resultados muy    

interesantes: La cantidad de clorofila en las hojas aumentó, los niveles de azúcar también aumentaron, la actividad biológica en la hoja y en el suelo mejoró y el contenido de esteviósido (azúcar natural que le proporciona el sabor dulce a la estevia) aumentó en un 61%.

  • Pueden ser empleadas para tratar semillas. Las MAB sirven como un excelente y económico tratamiento de semillas. En pruebas en campo se demostró que mejoran la germinación y el vigor de las plántulas.
  • Aceleran el proceso de compostaje. La tasa de conversión del compostaje aeróbico es de aproximadamente 670 kg de producto final, por cada tonelada de materia prima (se requieren al menos 3 meses para que haya un buen compostaje). En contraste, las MAB producen 910 kg de producto final por cada tonelada de materia prima y esto ocurre en sólo dos meses. De hecho, si a las dos semanas se destapa el contenedor o la pila donde se está realizando el compostaje anaerobio y se voltea, y este proceso se repite una semana después, el compostaje anaerobio se puede completar en tan solo cinco semanas. Esto significa la producción de un tercio más de composta en solo un tercio del tiempo habitual y con mucho menos esfuerzo involucrado. Simplemente pre-mezcle la materia prima rica en carbono y en nitrógeno, haga una capa de 30 cm con la pre-mezcla, e inocule toda esta capa con los MAB; humedezca bien cada capa subsecuente y luego cubra completamente la pila con una lona grande o una cubierta de ensilaje. La cubierta debe ser colocada de tal forma que garantice las condiciones anaeróbicas durante todo el proceso de compostaje. No es necesario realizar algún otro paso (a menos que se esté buscando acelerar el proceso a 5 semanas, como se describió anteriormente). Unas semanas después, retire la capa para revelar una cama de composta rica en humus negro.
  • Activan el proceso de degradación de materia orgánica en estanques de estiércol y fosas sépticas. Los estanques de estiércol son un gran problema para muchos productores de leche. En muchos países, estos residuos no se pueden aplicar a los pastizales debido a que tienen un contenido mineral inestable y además por problemas sanitarios. Los nitratos presentes en estos estanques pueden contaminar las vías fluviales y el fósforo puede provocar la proliferación de algas. La adición de MAB a los estanques de estiércol puede transformarlos en fertilizantes líquidos vivos que se estabilizan y mejoran biológicamente. Estos microorganismos anaerobios benéficos prosperan y se multiplican bien en agua estancada.

Del mismo modo, el agua de drenaje se puede transformar. Puede verter MAB en el inodoro para activar su tanque séptico y evitar problemas con el olor y la sobrecarga.

  • Pueden ocuparse para la limpieza del hogar. Es posible ocupar los MAB para apoyar en las labores de limpieza de la casa. Se pueden mezclar los MAB en agua con un poco de aceite esencial en botellas atomizadoras.
  • Promueven la desintoxicación de los suelos. Si en sus suelos ha utilizado una gran cantidad de agroquímicos, es probable que los residuos químicos afecten el rendimiento de los cultivos y supriman la fertilidad biológica del suelo. Algunos MAB son capaces de degradar muchos residuos químicos.
  • Promueven la degradación del rastrojo. A menudo, la única opción para producir humus implica una descomposición rápida de los residuos del cultivo anterior. Con frecuencia, los microorganismos que más faltan en los suelos son los hongos que degradan la celulosa. Dentro de los MAB existen hongos fermentativos que son anaerobios facultativos. Eso significa que pueden operar con o sin oxígeno. Generalmente, también está presente una bacteria que degrada la celulosa, particularmente efectiva, llamada Lactobacillus plantarum.
  •  Las MAB sirven para elaborar mejores tés de composta. Cuando se producen tés de composta y otros inoculantes, siempre existe el riesgo de que la higiene de la elaboración del fermento o la producción de organismos madre haya sido deficiente. El estiércol animal no degradado que se incluya accidentalmente en la elaboración del té, puede contener E. coli o Enterococcus fecalis. Estos son organismos anaerobios facultativos, que pueden desarrollarse con o sin oxígeno. De esta forma, estos agentes patógenos pueden mezclarse con los benéficos y amenazar la seguridad de quienes trabajen con el té de composta y de quienes consuman los productos contaminados. Una solución que puede ayudar a reducir este riesgo implica la adición de los MAB al té de composta ya elaborado.
  • Pueden ser empleados para limpiar y proteger las plantas “de arriba abajo”.  Una estrategia de aplicación de los MAB consiste en asperjar toda la planta hasta que goteé, e incluir la aspersión en drench de la zona radicular más superficial. El principal efecto que se obtiene con este tipo de aplicación es mejorar la salud de los cultivos, especialmente, en el caso de hortalizas.

La inclusión de los MAB en sus campos de cultivo puede ser una valiosa decisión, gracias a la gran versatilidad y beneficio que proporcionan. Las vías fluviales contaminadas pueden regenerarse con su aplicación, las toxinas en el suelo pueden degradarse, el impacto probiótico en las hojas y en el suelo puede ser substancial y se puede reducir el efecto dañino de los fitopatógenos. Por otra parte, no hay una mejor forma de producir un compostaje de alta calidad y en tan poco tiempo.

Referencia:

Sait, G. (15 de Octubre de 2018). The Benefits of BAM – Gifts from the Anaerobes. Obtenido de Nutrition Matters: https://blog.nutri-tech.com.au/the-benefits-of-bam-gifts-from-the-anaerobes

/

El Ganado puede ser parte de la Solución al Cambio Climático. Entrevista con el Dr. Richard Teague 2da Parte

-Usted subraya la importancia de no tener productos químicos sintéticos en el suelo, pero si comienza con un suelo que ha sido manejado de manera convencional, con aplicaciones de fertilizantes y pesticidas, ¿Esto afectará la capacidad del suelo para regenerarse?

Bueno, para empezar, probablemente uno de los grupos de organismos más benéficos para un suelo sano son los hongos micorrízicos arbusculares (AMF) y los hongos saprófitos. Los AMF forman una asociación con las raíces. Su red explora un mayor volumen de suelo, mejorando su estructura e infiltración y accediendo a nutrientes y agua que de otro modo no estarían disponibles para las plantas. Conjuntamente con las poblaciones bacterianas, los hongos construyen la estructura del suelo que permite una mayor y mejor infiltración de agua.

Todo lo que se tiene que hacer es eliminar los factores que están disminuyendo las poblaciones de hongos y de bacterias benéficas: la labranza es uno de ellos y los productos químicos son el otro.

La mayoría de las explotaciones agrícolas que realizan actividades de labranza y que aplican agroquímicos, han disminuido o destruido la biota del suelo, no obstante, con cambios en el manejo agrícola basados en principios regenerativos, ésta puede recuperarse rápidamente.

Cuando se eliminan los factores que suprimen los microorganismos clave del suelo y se establece una mezcla diversa de plantas, se puede obtener una mejora en uno o dos años en términos de regeneración del suelo.

-La idea de establecer una diversidad de especies de pastos parece poco práctica en pastizales extensos. ¿Cómo funciona? ¿Con el manejo del pastoreo se seleccionan ciertas plantas perennes que serán más benéficas para los hongos y otras formas de vida del suelo que secuestran Carbono?

Esa es una pregunta interesante. Las personas que practican el pastoreo regenerativo se deshacen de todo lo dañino, y manejan el pastoreo por periodos cortos, permitiendo así una adecuada recuperación de la planta, lo que mejora la profundidad de enraizamiento, la proporción de hongos y bacterias, la estructura del suelo y la infiltración. A medida que aumenta el carbono del suelo en estos sistemas de manejo, la fertilidad del suelo, su capacidad de intercambio catiónico, también aumenta porque la materia orgánica retiene temporalmente a muchos más nutrientes. El pastoreo adaptativo multi-parcelas (AMP) regenerativo, mejora rápidamente la biología del suelo y la diversidad de plantas, y las plantas más productivas y saludables regresan naturalmente.

-Otra área de la investigación de su equipo es la producción de carne de res y los gases de efecto invernadero, entonces, ¿cómo responde a aquello de que el ganado es causante del efecto invernadero?

Esto es tanto verdadero como falso. Déjame empezar con la verdad. Hay muchos terrenos mal manejados. Las personas producen ganado en pastizales que, en general, están abundante y continuamente sobre explotados y como consecuencia de ello degradados; y luego toman el ganado y lo envían a los corrales de engorde para su finalización. Una vez en los corrales de engorde, si cultivan maíz, o cualquier otra cosa, están alimentando al ganado con productos obtenidos a partir de sistemas de producción convencional, es decir, con labranza, fertilizantes inorgánicos y agroquímicos. De esta forma, están destruyendo el suelo. Todos estos factores: manejo deficiente de los pastizales, sistemas de corrales de engorde, producción de alimentos convencionales, tienen una enorme huella de carbono.

En cuanto a la parte falsa: si se está empleando el pastoreo y cultivo regenerativo de la manera en la que lo trabajamos, si se ha tomado un suelo pobre y pastizales pobres y se han mejorado mediante el manejo, además de que no se están usando productos químicos y no se está terminando el proceso de engorde del ganado con forrajes procedentes de sistemas de agricultura convencional, es decir,  si su alimentación en los corrales de engorde se está haciendo con cultivos manejados de forma regenerativa, entonces se están produciendo cultivos con una huella de Carbono negativa, en otras palabras, se está poniendo Carbono en el suelo. El mismo pastoreo manejado de manera regenerativa está apoyando a la fijación de Carbono en el suelo.

Cuando se combina todo lo anteriormente mencionado, el pastoreo regenerativo tiene una enorme capacidad para extraer Carbono del aire y ponerlo en el suelo, mejorando así el agro-ecosistema, que ahora ofrece un suelo saludable, Asimismo, se está restaurando el ciclo hidrológico, lo que permite captar más agua en el suelo y esto mejora todo.

Con el manejo adecuado del ganado, se puede hacer que sucedan cosas positivas para el clima y el suelo. Bajo un mal manejo, la mayoría de la gente sabe exactamente lo que sucede, y culpan al ganado, pero no es así. El problema es la manera en que se ha manejado el ganado y los potreros; por ello es importante señalar que tenemos esas dos opciones, una es mala para el entorno, mientras que la otra es completamente benéfica.

Referencias:

Hayden, J. (20 de Agosto de 2020). The Rodale Institute. Obtenido de CATTLE ARE PART OF THE CLIMATE SOLUTION: https://rodaleinstitute.org/blog/cattle-are-part-of-the-climate-solution/

El Ganado puede ser parte de la Solución al Cambio Climático: Entrevista con el Dr. Richard Teague 1era parte

El Dr. Richard Teague es un ecologista de pastizales, que analiza el papel que juega el pastoreo adaptativo de ganado en potreros múltiples, en la captura de carbono. (Hayden, 2020)

– Comenzaremos con una cuestión de semántica. Hay muchos términos para el manejo del pastoreo intensivo, entre los que se encuentran el de “pastoreo adaptativo multi-parcelas” o AMP, “pastoreo en turba”, “pastoreo rotativo de alta intensidad”, “manejo holístico del pastoreo” y ahora “pastoreo regenerativo”. ¿Existen diferencias prácticas entre estos sistemas?

Si hay pequeñas diferencias, pero todos forman parte del mismo esquema en términos de una manera general de hacer las cosas y de una misma filosofía. Antes de comenzar nuestros estudios de pastoreo regenerativo en 1999, trabajamos con el NRCS (Natural Resources Conservation Service), el cual hizo todo el mapeo del suelo en EE.UU. Solicitamos al NRCS que nos presentaran a los agricultores y ganaderos que tenían los niveles más altos de Carbono en el suelo. Sin una sola excepción, todos estaban siguiendo un Manejo Holístico, quizá con un par de variaciones. Desde entonces, nuestra investigación ha estado dando seguimiento a estos casos.

– ¿Qué encontraron en términos de qué tan rápido se puede regenerar el suelo cuando se usa el sistema de pastoreo adaptativo multi-parcelas (AMP)?

Depende del punto de partida. En la situación publicada por Megan Machmuller de Georgia, comenzaron con una granja que había sido manejada de manera convencional durante mucho tiempo, lo que había dado como resultado un suelo degradado. Primero establecieron pastos perennes y los manejaron con ganado lechero en un esquema de pastoreo regenerativo en múltiples potreros. En tres o cuatro años registraron mejoras sustanciales y después de cinco años, tuvieron grandes incrementos en el contenido de Carbono del suelo; hasta ocho toneladas de carbono por hectárea por año fueron fijadas en el suelo.

En áreas donde se puede cultivar durante todo el año, si se asegura que haya una cubierta vegetal de suelo, es decir una raíz viva en el durante todo el año, y se practica el pastoreo regenerativo utilizando múltiples potreros con recuperación, se obtendrán resultados extraordinariamente rápidos.

En áreas más áridas en Texas, encontramos que se necesitan alrededor de 10 años para obtener una mejora sustancial del suelo.

En Canadá, trabajamos con personas que habían comenzado hace 20 o 30 años, y habían avanzado notablemente. Durante ese periodo, el suelo se había analizado cada dos o tres años y, en el mejor de los casos, en cuatro o cinco años, había un aumento notable en su contenido de Carbono y una mejora en la infiltración del agua superficial. En esas áreas del norte, después de 14 años, aún no hay disminución en el aumento en la fijación del Carbono en el suelo.

– ¿No es generalmente aceptado que los suelos tienen un punto de saturación de Carbono? ¿Es cierto que no pueden acumular Carbono de forma indefinida?

Estos sistemas habían sido manejados con pastoreo regenerativo y no habían sido fertilizados con productos inorgánicos ni se había utilizado agroquímicos, estos aspectos son importantes para el éxito. Al evitar la aplicación de agroquímicos que eliminen a los microorganismos del suelo, habrá una mayor diversidad de ellos y también una mayor actividad biológica, lo que en consecuencia mantendrá en aumento la fijación de Carbono en el suelo.

Después de 15 años, la materia orgánica se incrementó un 15% (el valor inicial era de 1%.) Además, las tasas de infiltración de agua continúan aumentando; de menos de media pulgada por hora (12.7 mm/hora) en un inicio; a más de diez pulgadas por hora (254 mm/hora). Estas praderas tienen niveles más altos de carga de ganado, ya que la carga se establece de acuerdo a la cantidad de pasto producido, así, la biología del sistema se encarga de más pasto por unidad de área.

Todos se refieren a los estudios a largo plazo de Rothamsted del Reino Unido (de hace 100 años), que muestran que, con el tiempo, el Carbono del suelo aumenta y luego se estabiliza. Sin embargo, un estudio de cómo se manejaron esas parcelas es revelador. No se estaban manejando para aumentar el Carbono, sino para determinar cómo cambiaba su contenido en el suelo con diferentes combinaciones de pastoreo y corte de forraje en relación con diferentes opciones de cultivo. Pastorearon forrajes perennes, pero si había suficiente forraje en la segunda mitad de la temporada como para sacar un cultivo de forraje, lo cortaron para este fin y quitaron el cultivo.

Compararon la dinámica del Carbono en el suelo con ese sistema de pastoreo/forraje, y descubrieron que, cuando pastorearon con ovejas, el manejo de los pastos incrementó el contenido de Carbono durante muchos año. Sin embargo, en cierto momento dejaron de pastorear por completo las parcelas y comenzaron a cortarlas y a incorporar el residuo en los suelos para tratar de completar el ciclo de nutrientes.

Mediante diversas investigaciones, sabemos que cuando se corta el forraje, se está removiendo Carbono y nutrientes del suelo. Esto, en vez de favorecerlo, retrasa su proceso de mejoramiento, porque es probable que el corte y la remoción del forraje afecten negativamente sus niveles de Carbono.

Además, gracias al conocimiento ecológico versus el conocimiento agrícola, sabemos que, al sacar al animal del sistema de pastoreo, se elimina un elemento clave del ciclo de mejoramiento de nutrientes.

Los entomólogos ecológicos están descubriendo que los escarabajos peloteros desempeñan un papel importante en este ciclo. No solo cavan hoyos y entierran el estiércol, sino que también fomentan el establecimiento de un grupo adicional de microorganismos que aceleran el ciclo de nutrientes, aumentando así la fijación de Carbono en el suelo. En el manejo de Rothamsted se eliminó este elemento clave y se perdió su función (que es esencial en el ecosistema), lo cual no se tomó en consideración. Poco después de realizar estos cambios en el manejo, se comenzó a presentar el estancamiento del contenido de Carbono del suelo.

Por otra parte, donde siempre se ha mantenido ganado en el terreno bajo el manejo de Pastoreo adaptativo multi-parcelas (AMP), y no se han usado fertilizantes ni pesticidas, el Carbono del suelo sigue aumentando, aún después de 15 años.

Referencias:

Hayden, J. (20 de Agosto de 2020). The Rodale Institute. Obtenido de CATTLE ARE PART OF THE CLIMATE SOLUTION: https://rodaleinstitute.org/blog/cattle-are-part-of-the-climate-solution/

UNA DESCRIPCION GENERAL DE LOS SISTEMAS DE AGRICULTURA ORGANICA Tercera Parte

Principios incorporados en los sistemas de agricultura orgánica (continuación…)

PLANTAS ARVENSES (malezas)

El manejo de malezas para los agricultores orgánicos y de transición es un gran problema. En una encuesta nacional de agricultores orgánicos hecha en EE. UU., está clasificado como el número uno entre las prioridades de investigación.

Las estrategias estándar de manejo de malezas en la producción orgánica incluyen:

  • Reducir las malas hierbas con cultivos de cobertura y forrajes.

Un manto denso de cultivos de cobertura evitará la germinación de malezas o bien reducirá la cantidad de éstas en el terreno. Es necesario considerar que los residuos de un cultivo de cobertura de gramíneas se descomponen lentamente, mientras que los residuos de leguminosas se descomponen más rápido.

Las mezclas de gramíneas y leguminosas pueden controlar las malezas al mismo tiempo que proporcionan más Nitrógeno al cultivo comercial y los forrajes cumplen un proceso similar. En una rotación de 5 años con cultivos de alfalfa, maíz y avena, según Joe Rude, “la alfalfa que se estableció durante 3 años, fue muy útil para reducir el banco de semillas de malezas del campo”

  • Manejo selectivo de malezas.

Es importante identificar las malezas y manejarlas de acuerdo con su etapa fenológica, así como de acuerdo a sus estrategias reproductivas. Por ejemplo, el cultivo de malezas como pastos y cardo es ineficaz a corto plazo, ya que las labores de cultivo pueden propagar sus rizomas. Sin embargo, el cultivo repetido los obliga a utilizar el almacenamiento contenido en los rizomas y eventualmente puede debilitar su población. Las malezas bianuales por otro lado, pueden controlarse mediante el corte continuo, lo cual, eventualmente agota las reservas de sus raíces.

  • Labranza de conservación.
  • Mark Davis, agrónomo que trabaja en una prueba de investigación de sistemas de agricultura orgánica a largo plazo, realizada por el Laboratorio de Sistemas Agrícolas Sostenibles de los Servicios de Investigación Agrícola del USDA en Beltsville, Maryland, utiliza una sembradora convencional de siembra directa para sembrar maíz en un rodal vivo de frijol. Posteriormente enrolla y corta el frijol con una picadora. “Este sistema tiene un gran potencial para la producción orgánica de labranza cero, porque proporciona control de malezas e incrementa la cantidad del Nitrógeno disponible para el cultivo al mismo tiempo”, dijo Davis.

Al permitir que el frijol crezca más en la primavera, se incrementa la cantidad de Nitrógeno agregado al sistema. Al mismo tiempo, la cobertura hecha por el frijol elimina las malas hierbas el tiempo suficiente para que haya un adecuado control de estas al inicio de la temporada. “Te da lo mejor de ambos mundos”, dijo Davis. “Las prácticas de labranza cero ayudan a reducir la erosión del suelo, mejorar su estructura y aumentar el contenido de materia orgánica “. La única observación, es que, en años con una primavera seca, el crecimiento tardío del frijol puede agotar la humedad del suelo para el siguiente cultivo.

  • Utilizar coberturas vivas.

La siembra de diferentes especies de plantas en un mismo terreno se puede hacer a gran escala; por ejemplo, sembrando centeno ya sea desde un avión, con tractores o bien manualmente, sobre una superficie de maíz.

El segundo cultivo, que debe germinar después del primero, competirá por los nutrientes y la humedad, por lo que esta técnica solo debe usarse cuando los cultivos están bien establecidos o tienen un suelo muy fértil y con abundante y humedad. El trébol blanco holandés, es una excelente opción de mezcla con cultivos de maíz o de plantas del género Brassica (coliflor, brócoli). La alta densidad del trébol evita el desarrollo de malas hierbas, fija Nitrógeno al suelo y además crece poco, por lo que no compite con el cultivo por la luz solar.

Muchos agricultores orgánicos también utilizan el control mecánico de malezas en combinación con las estrategias anteriores.

Algunos agricultores orgánicos creen que las malas hierbas no necesitan ser erradicadas, solo manejadas. Saber cuándo una maleza es una amenaza y cuándo se puede ignorar, es algo que a menudo se llega a conocer con la experiencia.

“Nuestra granja se vuelve mucho más simple”, dijo Dan Nagengast, quien cultiva cinco acres (2.0 has. aprox.) de flor de corte y hortalizas en Lawrence, Kansas, y ha estado produciendo en el esquema orgánico desde hace 15 años. “Hemos aprendido de nuestros errores; antes ocurría que, si nos faltaban entre ocho y diez días para cosechar lechugas, cortábamos las malas hierbas. Ahora sabemos cuándo se producirá la cosecha, no tenemos que hacer todas las labores adicionales que pensamos que necesitábamos “.

En una discrepancia algo radical del enfoque convencional de “la única mala hierba buena es una mala hierba muerta”, algunos agricultores orgánicos optan por integrar las malas hierbas en sus sistemas de cultivo para el beneficio de toda la granja. Steve Gilman, que cultiva 15 acres (6.0 has. aprox.) en Stillwater, Nueva York, y produce hortalizas frescas como lechuga, tomates y pimientos en camas elevadas de 4 pies de ancho (1.2 metros aprox.), decidió que no era necesario gastar “tiempo y energía para mantener limpia de plantas las franjas entre camas”.

Gilman, estaba preocupado por la susceptibilidad del suelo desnudo a la erosión, por lo que desarrolló el sistema de “bio-tiras”. Primero, con cultivos constantes eliminó las malas hierbas perennes como el cardo, esto antes de formar las tiras. Luego sembró trébol blanco entre las camas, permitiendo que floreciera una mezcla de pastos perennes, plantas y flores silvestres. Gilman ve numerosas ventajas de estas bio-tiras, entre las que se incluyen:

  • Tener un hábitat protector y diverso junto a los cultivos, que proporciona alimentos para insectos y microorganismos benéficos
  • Tener una fuente de materia orgánica o mantillo al cortar estas plantas (asegúrese de cortar las bio-tiras antes de que produzcan semillas); y
  • Reducir la compactación en las bio-tiras, gracias a las raíces y organismos que habitan esas secciones del suelo. Las bio-tiras también brindan una base libre de suelo, para cuando Gilman necesita caminar o conducir un tractor entre las camas.

Las bio-tiras permiten mantener un tercio de la superficie cultivada con labranza cero de forma permanente, evitando la erosión y preservando la materia orgánica del suelo. En las propias camas, Gilman siembra rápidamente cultivos intermedios después de cada cosecha para mantener el suelo cubierto y evitar que las malezas se arraiguen. La mayor capacidad de crecimiento que proporcionan las camas elevadas permite mayores densidades de plantas de cultivo, esto compensa la pérdida de superficie que ocurre por la implementación de bio-tiras; mientras que la alta densidad en las camas ayuda a prevenir las malezas.

http://www.sare.org/publications/transitioning-to-organic-production/an-overview-of-organic-farming-systems/

Referencias:

Sustainable Agriculture Network. SARE. (Enero de 2007). Opportunities in Agriculture. Transitioning to Organic Production. EE. UU. Obtenido de https://www.sare.org/resources/transitioning-to-organic-production/