MANEJO DE LA NUTRICIÓN DE CULTIVOS PARA EL CONTROL DE PLAGAS MEDIANTE EL ANALISIS DE SAVIA Parte 2

Nivel 1 de la Pirámide de Sanidad vegetal (continuación)

En el Nivel 1 de la Pirámide de Sanidad Vegetal, en el cual se logra una mayor actividad fotosintética, así como una mayor calidad en los fotosintatos producidos, las plantas desarrollan resistencia a todos los hongos patógenos transmitidos por el suelo, como es el caso de Verticillium, Fusarium, Rhizoctonia, Pythium, Phytophthora, etc.

El Dr. James White en la Universidad de Rutgers describió el impacto de las especies de Pseudomonas en la supresión de enfermedades y explicó que cuando se tiene una biología verdaderamente sana en el suelo, estos microorganismos potencialmente patógenos, cambian a ser saprófitos. En otras palabras, siguen infectando el sistema radical, pero ahora establecen una relación simbiótica con la planta; le suministran nutrientes y a su vez la planta los provee de azúcares, que los alimentan. Así pues, la relación entre ellos (Verticillium, Fusarium y Rhizoctonia) y la planta cambia de ser potencialmente patogénica a ser una relación benéfica; exactamente igual a lo que ocurre con los hongos micorrizicos y otros organismos benéficos.

Esto es realmente sorprendente porque significa que prácticamente no existe lo que conocemos como “patógeno”, sino que la patogenicidad de cualquier organismo depende de la sanidad de la planta y de la cantidad y calidad de los azúcares que ésta envía a través de los exudados de la raíz, mismos que cambian el perfil microbiano del suelo en la rizosfera y modifican estos “patógenos” potenciales, los cuales pasan de ser organismos patógenos a ser organismos benéficos. En otras palabras, hemos llegado al punto en el que estamos encontrando que no existe tal cosa como un “patógeno” o una “plaga”. Los organismossolo se expresan como plagas o patógenos cuando creamos un ambiente que les permita hacerlo. 

Esto es lo que ocurre en el primer nivel de la pirámide de Sanidad vegetal. Ahora bien, es importante mencionar que desafortunadamente la mayoría de los cultivos de producción comercial ni siquiera se ubican en este nivel. Están   por debajo de la Pirámide, por lo que se encuentran en un estado de pre-enfermedad. En realidad, podría decirse que se trata de un estado de enfermedad activo.

Aunque es común que la mayoría de los cultivos tengan cierta susceptibilidad a plagas y enfermedades, todo este tipo de problemas fitosanitarios pueden mitigarse con un manejo adecuado de la nutrición.

Acciones que los productores pueden tomar para alcanzar el Nivel 1 de la Pirámide de Sanidad Vegetal

Para alcanzar el Primer Nivel de la Pirámide de Sanidad Vegetal, las plantas necesitan tener un suministro adecuado de los siguientes 5 elementos: Magnesio, Fierro, Manganeso, Nitrógeno y Fósforo. Esto no significa que se tenga que aportar mayor cantidad de cada uno de ellos, sino que las plantas requieren de cantidades suficientes de cada uno.

Probablemente solo se tenga que adicionar uno de los 5 elementos mencionados, o quizá los cinco; lo importante es que cuando la planta cuenta con la cantidad apropiada de cada uno de ellos, entonces tiene la nutrición mineral que necesita para aumentar las concentraciones de clorofila, el tamaño y grosor de la hoja y fotosintetizar de forma más eficiente. Aun cuando la eficiencia fotosintética todavía podría estar limitada por el suministro de agua, el suministro de CO2 (que es lo más común), o la la luz solar en ciertos climas y regiones, ésta es la base nutricional que se requiere para llevar el rendimiento fotosíntesintético a un nivel mucho mayor.

Si bien es cierto que el Fósforo no participa directamente en la fotosíntesis, es necesario para la producción de fotosintatos que trae consigo un aumento en la producción de azúcares.

Nivel 2 de la Piramide de Sanidad

El segundo nivel de la Pirámide de Fitosanidad se logra cuando tenemos una síntesis proteíca completa. Comprender el proceso de síntesis y digestión de proteínas es fundamental para entender los mecanismos que permiten a las plantas ser resistentes a todo tipo de enfermedades y plagas.

En este nivel, la planta comienza a convertir todos los compuestos Nitrogenados solubles en aminoácidos y proteínas completas. Es decir, la planta convierte rápidamente cualquier forma de Nitrógeno soluble que absorbe del suelo (ya sea nitrato o amonio) en aminoácidos y proteínas completas en cada fotoperiodo de 24 horas. De tal forma que, si el 100% del Nitrógeno de la planta se transforma en proteínas completas en ese lapso, el resultado es que no quedan Nitratos ni Amonio en la savia de la planta.

El objetivo es tener un análisis de savia que muestre que la planta tiene niveles abundantes de nitrógeno total y de proteína total, pero que los nitratos y el amonio en la savia se encuentran en cero, ya que cuando eso ocurre, obtenemos resistencia a todos los insectos con sistemas digestivos simples.

Como resultado del proceso de fotosíntesis, las plantas producen un azúcar simple llamado glucosa cuya fórmula es C6H12O6. Podemos imaginar la glucosa como una cadena corta que tiene 24 eslabones, dicha cadena se utiliza como bloque de construcción para la glutamina. Sin entrar en todos los detalles de bioquímica que esto implica, podemos pensar en la glutamina simplemente como glucosa con Nitrógeno agregado, lo que la convierte en un aminoácido. Así tenemos que los aminoácidos son cadenas cortas que contienen Carbono, Hidrógeno, Oxígeno y Nitrógeno y que generalmente tienen entre 18 y 26 enlaces. Estos eslabones son muy cortos y comunmente están unidos entre sí en secciones de 2 o 3 que se conocen como péptidos (lo que conocemos como dipéptidos o tripéptidos son combinaciones de 2 o 3 aminoácidos unidos entre sí). A medida que estos péptidos se unen, se forman cadenas mucho mas largas y complejas a las que llamamos proteínas completas.

Fuente: “Managing crop Nutrition for Pest management with sap analysis” John Kempf /Regen Rev 2021

MANEJO DE LA NUTRICIÓN DE CULTIVOS PARA EL CONTROL DE PLAGAS MEDIANTE EL ANALISIS DE SAVIA Parte 1

La Pirámide de Sanidad Vegetal, nos permite enfatizar en el manejo de nutrientes específicos para obtener resistencia de los cultivos a diferentes tipos de plagas y enfermedades.

Esta Pirámide surgió como resultado de trabajos realizados con diversos agricultores que producen una gran variedad de cultivos en distintas regiones y en diferentes climas. En dichos trabajos, observamos que las plantas se volvieron resistentes a ciertos tipos de enfermedades y plagas con base en lo que estaba ocurriendo en su fisiología. De esta forma, pudimos definir cuatro etapas completamente diferentes, en las cuales las plantas mostraron resistencia a 4 grupos distintos de enfermedades e insectos plaga.

En este contexto, el análisis de savia se convierte en una herramienta crucial, en vista de que es la única que hemos encontrado hasta el momento, que realmente se relaciona con la susceptibilidad de las plantas a la presencia de plagas y enfermedades. Se trata de un método tan sensible que nos permite asociar diferentes perfiles nutricionales con determinados perfiles de susceptibilidad, lo que lo convierte en un recurso muy valioso.

Ahora bien, si revisamos los distintos niveles de la Pirámide de Sanidad Vegetal y lo que está ocurriendo en cada uno de ellos, encontramos que el Primer Nivel es fundamental, y se alcanza cuando las plantas llegan a su máxima actividad fotosintética. Esto significa que, en cada fotoperiodo de 24 horas, hay un aumento tanto en la tasa de fotosíntesis como en la calidad de ésta; es decir que, el resultado final del proceso fotosintético va a ser la producción de importantes niveles de Carbohidratos de mayor calidad (azúcares no reductores y polisacáridos en lugar de monosacáridos y azúcares reductores simples).

En otras palabras, el volumen de fotosíntesis aumenta entre un 150 y un 600 por ciento y el perfil de carbohidratos cambia a estar integrado por una alta proporción de carbohidratos complejos y bajos niveles de azúcares no reductores en la savia de la planta.

En lo que respecta al incremento en la tasa fotosintética, es importante mencionar que hemos llegado a considerar como normal el hecho de que las plantas estén fotosintetizando alrededor del 15 al 20 por ciento de su capacidad fotosintética inherente, esto es común.

El principio fundamental de la agricultura regenerativa es abastecer el sistema, y la fotosíntesis es la única forma de hacerlo. En otras palabras, la única forma de introducir nueva energía al sistema es cuando las plantas absorben la energía fotónca del sol, el resto de la energía se recicla; es decir el agua y el dióxido de carbono se reciclan.

Por ello, comunmente escuchamos que se necesita mantener el suelo cubierto con plantas en crecimiento que tengan raíces vivas para alimentar a la biología del suelo en todo momento y esto ciertamente es indispensable.

Por otra parte, es posible aumentar el nivel de fotosíntesis en cada centímetro cuadrado de superficie foliar en un factor de 3X a 4X. El incremento en la tasa de fotosíntesis nos permite alimentar más rápidamente al sistema, de ahí que aprovechar el motor fotosintético es más efectivo que casi cualquier otra cosa que podamos hacer.

A medida que aumenta la eficiencia fotosintética, se suscitan una serie de cambios en la planta. Estos se pueden observar en algunas de sus características, por ejemplo, se da un aumento en el tamaño y grosor de las hojas, (pueden ser de 3 a 4 veces más gruesas), lo cual significa que hay una mayor cantidad de cloroplastos y en consecuencia mucho más clorofila por centímetro cuadrado de superficie foliar.

La combinación de tales características, a su vez confiere a la planta niveles de actividad fotosintética mucho más altos de lo que consideramos como normal.

Podemos decir que, en realidad ya no sabemos cómo se ven las plantas sanas, pues cuando la fotosíntesis aumenta 2, 3 ó 4 veces, éstas empiezan a comportarse de forma diferente modificando sus patrones de crecimiento.  Asi, los entrenudos pueden volverse mas cortos y vigorosos, las pautas de desarrollo del follaje cambian, y también hay cambios en la distribución de los Carbohidratos dentro de la planta, es decir se translocan mas azúcares al sistema radical, comparativamente con los que transfieren para la biomasa y la reproducción, y estos azucares salen en forma de exudados de las raíces.

Fuente: “Managing crop Nutrition for Pest management with sap analysis” John Kempf /Regen Rev 2021

CUATRO IDEAS PARA PLANIFICAR LA ROTACION DE CULTIVOS EN UN ESQUEMA DE PRODUCCION ORGANICA

Existen diferentes aspectos importantes que se deben de considerar para poder planificar el establecimiento de los cultivos en el campo. A continuación, se detallan 4 de los más relevantes: (Rodale Institute, 2021)

1.- El siguiente cultivo no será perfecto, pero eso está bien

Sería ideal poder implementar un sistema de rotación orgánico a prueba de errores, una rotación de cultivos que se pudiera implementar año tras año, pero desafortunadamente esto no es posible.  Cada rotación de cultivos es única para cada empresa agrícola y depende de muchas variables, por ejemplo, los tipos de cultivos que se siembren o planten, la distribución y superficie de los predios, el rendimiento deseado, etc.

Cuando se trabaja para desarrollar un plan de rotación de cultivos, es todo un proceso, no una receta.

2.- Vender la cosecha antes de siquiera pensar en sembrarla

Comprar semillas e insumos al comienzo de la temporada es una gran inversión. Puede ser necesario un préstamo para cubrir el costo de todo lo que se requiere, y si se llegara al momento de la cosecha, y ésta no se pudiera vender, esto nos pondría en una posición financiera difícil.

De ahí que es vital encontrar un mercado para la cosecha antes de comprar los insumos para planificar la rotación de cultivos, por ello, es importante encontrar y contactar compradores de productos orgánicos.

En ciertos escenarios, es posible que se desee establecer un nuevo cultivo para el cual no se tiene mercado, por ejemplo, una fruta exótica. En este caso se sugiere empezar poco a poco para que la inversión financiera sea baja. Quizá, en el momento de la cosecha se pueda encontrar un mercado local que compre el producto mientras que se consigue un comprador de mayor volumen que pueda ofrecer un contrato.

3.- ¿Qué tabla tuvo un rendimiento adecuado en el ciclo anterior? ¿Qué tabla rendirá mejor en el ciclo actual?

Este consejo se implementa mejor manteniendo registros por varios ciclos. Tener un cuaderno de observaciones de la temporada ayudará a planificar el año venidero. ¿Qué predios tuvieron el mejor rendimiento?, ¿Qué cultivos experimentaron la mayor presión de plagas?, ¿Qué tipos de malas hierbas aparecieron en cada tabla?

Tener la respuesta a estas preguntas puede ayudar a planificar el año siguiente y a evitar que se presenten los mismos problemas.

4.- Mantener el suelo cubierto

Cuando se desarrolle el plan de rotación de cultivos, se sugiere comenzar seleccionando los cultivos comerciales y definiendo cuándo se establecerán y cuando se cosecharán. A partir de esto, se puede complementar cualquier momento en el que el suelo esté sin cultivo estableciendo algún cultivo de cobertura, de tal manera que el suelo nunca esté descubierto. Los cultivos de cobertura se pueden colocar estratégicamente en la rotación de cultivos para eliminar las malezas, fijar Nitrógeno y mejorar la absorción de agua en el suelo.

5.- ¿Cómo iniciar?

Es fundamental tener en cuenta los 4 puntos anteriores antes de establecer el plan de rotación de cultivos. A continuación, se sugieren algunos pasos a seguir para implementar dicho plan:

  • Priorizar las metas financieras, metas de rendimiento y tipos de cultivos para el año siguiente.
  • Obtener un mapa del predio en cuestión, para lo cual se puede utilizar Google Earth.
  • Desarrollar tablas estandarizadas en campo, basadas en curvas de nivel / o características del suelo.
  • Agrupar los cultivos por familias para no correr el riesgo de plantar consecutivamente un cultivo de la misma familia, sin haber establecido un cultivo de cobertura intermedio.
  • Seleccionar los cultivos que se establecerán en las tablas determinadas.
  • Documentar qué tan bien se implementó el plan de cultivo durante la temporada. Tomar nota de los aspectos positivos y negativos del plan de rotación de cultivos.

Al igual que todo el proceso de producción agrícola, los planes de rotación de cultivos requieren de  previsión, experiencia e ingenio.

Referencias:

Rodale Institute. (17 de febrero de 2021). 4 TIPS FOR PLANNING YOUR SPRING CROP ROTATION. Obtenido de Rodale Institute: https://rodaleinstitute.org/blog/4-tips-for-planning-your-spring-crop-rotation/

MÁS ALLÁ DE LAS CUBIERTAS PLÁSTICAS Parte 4

IMPLEMENTANDO UN SISTEMA ORGÁNICO DE LABRANZA CERO

Cómo iniciar

A continuación, se mencionarán algunas sugerencias sobre cómo iniciar este sistema, mismas que serán de utilidad para convertirse en un agricultor orgánico de labranza cero, al mismo tiempo que se manejan los riesgos de adaptarse al nuevo sistema.

Leer y aprender

Averigüe todo lo que pueda acerca de los cultivos de cobertura que funcionan bien en la zona de interés. Esto incluye hablar con otros agricultores orgánicos y de labranza cero, aprovechar los recursos disponibles en sus institutos de extensión local y consultar guías de referencia.

Fuentes de semillas locales

Las semillas de los cultivos de cobertura adaptados localmente, tienen la ventaja de proporcionarnos un cultivo que ya está bien aclimatado para una zona específica y por consiguiente será más probable que se desarrolle bien.

Debido a que puede llevar algún tiempo localizar una fuente de semilla local, se sugiere comenzar está búsqueda lo más pronto posible. Esto es especialmente importante en el caso de semillas orgánicas, ya que las cantidades disponibles pueden ser limitadas.

Áreas de prueba

Tal vez la mayor fuente de riesgo con la labranza cero orgánica proviene de la transición a un nuevo sistema de manejo y al uso de una tecnología completamente novedosa. Durante los primeros años, la curva de aprendizaje puede ser bastante pronunciada, por lo que es una buena idea comenzar con un área experimental pequeña o una parcela de prueba en el predio.

Evaluación del predio

Es necesario determinar el tipo de suelo con el que se cuenta, estudiar los cultivos que se pretende plantar o sembrar, el equipo y los recursos que se tienen, así como el tiempo disponible para explorar nuevos esquemas de siembra y plantación. Como cualquier cambio en el manejo de un predio, el conocimiento es poder, de ahí que, comprender cómo las nuevas herramientas de manejo de cultivos de cobertura se adaptarán al sistema de producción será fundamental para el éxito.

Consideraciones acerca de la labranza cero

Aunque la labranza cero orgánica puede funcionar bajo diversas condiciones, hay algunos aspectos que deben tomarse en cuenta.

El ciclo del nitrógeno

La labranza cero orgánica cambia la forma en que el Nitrógeno circula en el sistema. Durante el proceso de descomposición, el nitrógeno puede volverse temporalmente menos accesible para las plantas. Esto ocurre especialmente si las condiciones del suelo son muy secas, por ejemplo, podría haber una retención de Nitrógeno en el suelo al principio de la temporada si la cobertura es una gramínea. También puede haber retención de Nitrógeno si se utiliza el doblador de rodillos en cultivos de cobertura demasiado maduros (lignificados), particularmente en gramíneas.

Para minimizar estos impactos negativos se pueden usar leguminosas como cultivo de cobertura o como parte de una mezcla de cultivos de cobertura, o bien adicionar Nitrógeno suplementario a partir de una fuente orgánica.

Uso del agua

Las necesidades de agua para algunos cultivos de cobertura pueden ser altas, como en el caso del centeno. Cuando se cultiva en un lugar árido o se depende del temporal para el establecimiento de un cultivo; el cultivo de cobertura puede competir con el comercial al absorber gran parte del agua disponible, afectando el suministro de ésta para las siembras posteriores. Un aspecto positivo es que, con el tiempo, la labranza cero puede ayudar considerablemente a la conservación del agua al mejorar la salud general del suelo y al aumentar su contenido de materia orgánica.

Biomasa insuficiente

Un cultivo de cobertura deficiente no funciona bien en el sistema de labranza cero. Si por algún motivo el establecimiento del cultivo de cobertura es inadecuado, el agricultor deberá evaluar su permanencia de manera realista y así decidir si continúa según lo planeado, si realiza una operación de labranza o si elimina la cobertura de otra manera.

Doblar el cultivo de cobertura demasiado pronto

Un error común es doblar el cultivo de cobertura demasiado pronto, lo que ocasiona que éste no muera por completo. Puede ser muy tentador doblar el cultivo de cobertura antes de que esté maduro (especialmente cuando los agricultores vecinos ya están sembrando, y nosotros estamos esperando la maduración de nuestro cultivo de cobertura), sin embargo, los cultivos de cobertura que no mueren por completo pueden generar competencia por nutrientes y humedad con el cultivo comercial.

Problemas con el establecimiento de los cultivos comerciales

Es posible que se necesite algo de experimentación para asegurarse de que su sembradora/plantadora esté funcionando correctamente. Las dificultades comunes incluyen: la sembradora no corta adecuadamente el cultivo de cobertura, la sembradora no proporciona un buen contacto entre la semilla y el suelo o las ruedas de profundidad de la sembradora se mueven hacia arriba, lo que dificulta colocar bien la semilla en el surco.

Siembra/plantación retrasada

Debido a que se tendrá que esperar a que los cultivos de cobertura maduren para doblarlos de manera efectiva, es posible que la siembra del cultivo comercial deba retrasarse y vaya más allá de la fecha normal de calendario. Es posible que se requiera obtener variedades de cultivos de cobertura de maduración más temprana o variedades que se adapten mejor a la ubicación especifica. Si se ubica en un clima del norte, la ventana de plantación en primavera puede ser muy corta.

Es importante tener en cuenta los requerimientos específicos para el sistema de producción en cuestión y buscar variedades que se adapten a ellos.

Suelos más fríos y húmedos

Los cultivos de cobertura proporcionan un mayor sombreado al suelo, lo que resulta en suelos más fríos durante la temporada templada y fría. Debido a esto, los cultivos que requieren de altas temperaturas para su desarrollo, como los tomates, las berenjenas y los pimientos, pueden comenzar lentamente.

Por otra parte, los suelos serán más uniformes y de temperatura moderada durante todo el año. Esto puede ser una ventaja ya que una vez que se han doblado los cultivos de cobertura, se pueden mantener condiciones de suelo más frescas y húmedas que protejan a los cultivos durante los períodos cálidos y secos que se presenten más adelante en la temporada.

Referencias:

Rodale Institute. (2014). Beyond Black Plastic. Cover crops and organic no-till for vegetable production. EE. UU. Obtenido de https://rodaleinstitute.org/: https://rodaleinstitute.org/science/articles/beyond-black-plastic/

MAS ALLA DE LAS CUBIERTAS PLASTICAS Parte 3

Una dobladora de cultivos a base de rodillos es un implemento especializado diseñado por el Instituto Rodale que permite a un agricultor convertir un cultivo de cobertura en su etapa final, en una capa de mantillo. Funciona haciendo pasar los rodillos sobre las plantas en una dirección, triturándolas y doblando sus tallos. Cuando esta práctica se realiza correctamente, las plantas quedan como una densa capa de mantillo que cubre la superficie del suelo y suprime el crecimiento de malezas.

Dado que el sistema se basa en la biología y la parte mecánica, esta tecnología se puede escalar, de ahí que este implemento es adecuado para su uso en granjas pequeñas o grandes. La dobladora de rodillos se puede mover con un tractor, un caballo o incluso empujarlo con la mano, según la escala de la operación. Puede montarse en la parte delantera o trasera de un tractor. Cuando se monta en la parte delantera, libera la parte trasera del tractor para que una sembradora de labranza-cero o una trasplantadora pueda plantar directamente en el cultivo de cobertura doblado. De esta manera, el cultivo de cobertura se puede acondicionar como mantillo y el cultivo comercial se puede plantar en una sola pasada.

Otras herramientas, como las cortadoras de forraje, tienen la capacidad de convertir los cultivos de cobertura en mantillo, sin embargo, la dobladora de rodillos tiene algunas ventajas, requiere menos combustible y crea una cubierta vegetal más consistente; es decir, mientras que las cortadoras de forraje pueden dar como resultado una cobertura irregular en el suelo, las dobladoras de rodillos permiten al agricultor crear un mantillo intacto que cubre el suelo completamente.

Consideraciones para el uso de dobladoras de cultivos de cobertura a base de rodillos

Definir el momento indicado para utilizar la dobladora de rodillos es importante para terminar con el cultivo de cobertura al 100% y evitar que vuelva a crecer. Para la mayoría de los cultivos, el momento indicado para usarla es cuando la planta está en antesis o produciendo polen. Durante esta fase de su ciclo de vida, la planta es más vulnerable y puede ser doblada en forma efectiva por el rizador del rodillo. Si se trata de leguminosas de cobertura, al menos el 75% de las plantas deben estar en floración (lo ideal es tener el 100% de floración).

En el este de Pensilvania, el momento adecuado para la terminación del centeno de invierno y las leguminosas de cobertura, suele ser a finales de mayo o principios de junio.

Para lograr un control adecuado de malezas, el cultivo de cobertura debe tener suficiente biomasa una vez que las plantas lleguen a su fase de antesis. Un cultivo de cobertura debe establecerse a una alta densidad de siembra y producir aproximadamente de 7.5 a 10 toneladas por hectárea de materia seca; los cultivos de cobertura que producen una gran cantidad de biomasa funcionan mejor para el sistema de labranza cero.

Por otra parte, es importante seleccionar cultivos de cobertura con una proporción Carbono/Nitrógeno superior a 20:1; cuanto mayor sea ésta proporción, mayor el contenido de Carbono y el cultivo se degradará más lentamente. Esto proporcionará un manejo de malezas continuo durante la temporada.

Después de la cosecha, los residuos del cultivo de cobertura se pueden remover del campo y se pueden establecer los cultivos de cobertura para la temporada siguiente; esto significa que el año de cosecha comienza en otoño con la programación para el año siguiente. Por esta razón, la labranza cero orgánica requiere una considerable planeación a largo plazo.

Referencias:

Rodale Institute. (2014). Beyond Black Plastic. Cover crops and organic no-till for vegetable production. EE. UU. Obtenido de https://rodaleinstitute.org/: https://rodaleinstitute.org/science/articles/beyond-black-plastic/

MAS ALLA DE LAS CUBIERTAS PLASTICAS Parte 2

La importancia de una biota saludable en el suelo

El suelo sano contiene un conjunto diverso de microorganismos que brindan muchos beneficios a los cultivos y al agricultor. Estas bacterias, protozoos, nematodos, hongos y microartrópodos descomponen los residuos de las plantas, mejoran la agregación y la porosidad del suelo, reciclan los nutrientes de la materia orgánica y transforman los minerales a formas disponibles para las plantas e incluso pueden protegerlas contra los patógenos. Como resultado, las plantas que crecen en campos que cuentan con una biota saludable serán más resistentes a las enfermedades y se desarrollarán mejor bajo situaciones de estrés, como es el caso de periodos de sequía o calor extremo. Por otra parte, los suelos serán más capaces de absorber y retener la humedad y será menos probable que se erosionen.

El trabajo de John Teasdale y Aref Abdul-Baki

En la década de los 80´s, John Teasdale y Aref Abdul-Baki, ambos fisiólogos de plantas del Departamento de Agricultura de EE. UU., comenzaron a explorar la implementación de cultivos de cobertura como una alternativa al acolchado del suelo con cubiertas plásticas. Desarrollaron un sistema de cobertura con leguminosas para el cultivo de jitomate, en el que la leguminosa se corta justo antes de hacer el trasplante y se realizan una o dos aplicaciones de herbicida para controlar el rebrote tanto de la leguminosa como de otras malezas que emergen durante el ciclo del cultivo.

Mediante sus investigaciones encontraron que los tomates producidos con éste sistema, generalmente tenían mejores rendimientos, menos enfermedades foliares y requerían menos fertilizantes comerciales que los cultivados con el sistema de acolchado con plástico. Además, la aportación de Nitrógeno por parte de la leguminosa, generaba dos tercios más de utilidades, en comparación con el uso del acolchado con plástico negro.

Teasdale y Abdul-Baki no solo establecieron que los sistemas de cobertura vegetal pueden ser una alternativa viable al acolchado de suelo con cubierta de plástico negro, sino que también demostraron que dichos sistemas son benéficos para el suelo, las plantas y el medio ambiente.

La labranza cero orgánica y el doblador de rodillos

¿Qué es la labranza cero orgánica?

Habitualmente la labranza se usa para la preparación del suelo antes de la siembra, como un medio para reducir malezas y como un método para incorporar fertilizantes, residuos de cultivos y enmiendas.

La labranza es perjudicial para los suelos porque en ocasiones estimula la descomposición de la materia orgánica a un ritmo muy rápido y puede dañar físicamente la estructura del suelo, rompiendo los agregados, micro-agregados, y elementos estructurales que funcionan como canales de infiltración. Las prácticas comunes de labranza a menudo “voltean” el suelo, lo que perturba la vida que lo habita.

La cero-labranza orgánica aborda un tema que es muy criticado a la agricultura orgánica, que es que se utiliza demasiada labranza y cultivo del suelo, lo cual causa mucha perturbación en el mismo. Especialmente los productores de hortalizas pueden labrar el suelo varias veces al año, ya que establecen múltiples cultivos y utilizan el cultivo mecánico para controlar las malezas anuales.

Por otra parte, los agricultores convencionales pueden reducir o eliminar la labranza en sus campos mediante el uso de herbicidas para controlar las malezas y equipo especial de labranza cero para la siembra.

Dado que el herbicida no es una opción en las producciones orgánicas, muchos agricultores orgánicos dependen en gran medida de la labranza para controlar las malezas y, con frecuencia, se les acusa de labrar demasiado el suelo. Las nuevas técnicas y herramientas que se han desarrollado en las últimas dos décadas, como el doblador de rodillos, permiten a los agricultores orgánicos reduzcan el uso de la labranza dentro de los sistemas de producción.

La labranza cero orgánica se basa en tres principios fundamentales:

1.-La biología del suelo impulsa el sistema

2.-Los cultivos de cobertura son una fuente de fertilidad y control de malezas, y

3.-La labranza es limitada y se describe mejor como labranza rotacional.

En objetivos e ideología, la labranza cero orgánica es muy similar a otros tipos de agricultura orgánica. Estos objetivos incluyen la conformación de suelos con materia orgánica y biología activa; el manejo de malezas, insectos y enfermedades a través de medios diversos no químicos y la obtención de la sanidad general del cultivo mediante la salud del suelo y buenas prácticas agrícolas. No obstante, la labranza cero orgánica utiliza diferentes métodos para lograr dichos objetivos, es decir, pone mucho más énfasis en los cultivos de cobertura, que reemplazan la labranza y las labores de cultivo, como un medio para mejorar la salud del suelo y el control de malezas.

Referencias:

Rodale Institute. (2014). Beyond Black Plastic. Cover crops and organic no-till for vegetable production. EE. UU. Obtenido de https://rodaleinstitute.org/: https://rodaleinstitute.org/science/articles/beyond-black-plastic/

MAS ALLA DE LAS CUBIERTAS PLASTICAS Primera Parte

Introducción

El sistema de producción con acolchado plástico está permitido en la agricultura orgánica, sin embargo, su uso es insostenible ya que se emplea un producto hecho a base de petróleo y es difícil de reciclar.

Cada hectárea de tierra cultivada con este sistema, produce entre 200 y 250 kilogramos de desechos que normalmente van a los basureros. Más aun, cuando se utilizan plásticos, del 50 al 70% del terreno se transforma en una superficie impermeable, lo que aumenta el volumen de escorrentía en un 40% y la erosión en un 80%. Asimismo, cuando se aplican herbicidas y pesticidas en campos cubiertos con acolchado, la concentración de estos productos químicos aumenta en la escorrentía, lo que hace que los impactos tanto en el ambiente como en la salud humana sean todavía más preocupantes.

Por otra parte, se ha descubierto qué durante los calurosos días de verano, el aumento de la temperatura del suelo bajo la cubierta plástica promueve el desarrollo de colonias de bacterias, en vez de hongos y el estrés microbiológico en el suelo aumenta. El plástico también representa un costo anual sustancial para el agricultor que va de  $630.00  a $750.00 dólares por hectárea para el material y alrededor de $35.00 dólares por hectárea para su remoción (Rodale Institute, 2014)

Con los incrementos en costos de producción y el cambio climático, los productores de hortalizas están buscando sistemas rentables y sostenibles que mejoren la salud del suelo, reduzcan la huella de carbono y aumenten sus ganancias.

En 2010, el Programa de Investigación y Educación de Agricultura Sostenible del Noreste (NE SARE, por sus siglas en inglés), proporcionó fondos al Instituto Rodale para realizar durante tres años, una prueba de producción de hortalizas enfocada al uso de acolchado plástico como alternativa a los cultivos de cobertura.

Si bien es cierto que se han tenido grandes avances en el desarrollo y demostración de la eficacia de los sistemas de cultivos de cobertura, la mayoría de las modalidades que se han implementado dependen hasta cierto punto de la utilización de herbicidas sintéticos para complementar el control de malezas proporcionado por estos.

Los investigadores del Instituto Rodale han estado trabajando para desarrollar un modelo en el que el uso de herbicidas no sea necesario para la supresión de malezas, a fin de que los cultivos de cobertura sean una opción viable para los productores de hortalizas (convencionales y orgánicos). En dichos trabajos se han realizado mediciones del impacto de diferentes sistemas de cobertura en la calidad y fertilidad del suelo, el control de malezas, los rendimientos, la producción de desechos, y la rentabilidad de las explotaciones de hortalizas (pequeñas y medianas).

En los ensayos realizados en hortalizas, se comparó la cantidad de Nitrógeno aportada, la potencial contribución al secuestro de Carbono, la supresión de malezas, los rendimientos y la sanidad del suelo entre cultivos de cobertura de leguminosas y de centeno y el uso de plástico negro como cobertura. En las cuatro granjas colaboradoras en Pensilvania y Nueva Jersey, cada agricultor probó un sistema de cultivo de cobertura en comparación con el sistema estándar.

Los sistemas de cultivos de cobertura proporcionaron un control de malezas adecuado, agregaron más biomasa al suelo, aportaron nutrientes, aumentaron la humedad del suelo e incrementaron su contenido total de Carbono. Aunque en promedio los rendimientos comercializables fueron menores, algunos de los sistemas de cultivos de cobertura lograron mayores ganancias durante los tres años que duró la prueba. Adicionalmente, los sistemas de cobertura vegetal eliminaron 105 kg/ha de desechos plásticos.

Los problemas relacionados con las condiciones climáticas extremas y la presencia de tizón tardío son indicadores de que los resultados fueron más variables de lo previsto, no obstante, todos los agricultores asociados continúan usando las cubiertas vegetales, en sustitución de las plásticas. Los beneficios que los agricultores asociados obtuvieron, incluyen el desarrollo de un método para reutilizar los cultivos de cobertura de manera más eficaz, ahorros sustanciales en costos y nuevas formas de usar los cultivos de cobertura entre las camas para beneficiar al ecosistema. De hecho, uno de los productores asociados ha reducido el uso de cubiertas plásticas y espera expandirse aún más.

Referencias:

Rodale Institute. (2014). Beyond Black Plastic. Cover crops and organic no-till for vegetable production. EE. UU. Obtenido de https://rodaleinstitute.org/: https://rodaleinstitute.org/science/articles/beyond-black-plastic/

MANEJO NUTRICIONAL EN INFESTACIONES DE ACAROS Parte 5

-Mediante el análisis de savia, hemos visto que el maíz generalmente responde muy bien a las aplicaciones foliares de Molibdeno. Sin embargo, cuando éste se aplica durante las etapas de crecimiento vegetativo, el análisis de savia subsecuente a la aplicación no muestra un aumento significativo en sus niveles, debido a que la planta está acumulando una gran cantidad de biomasa a la cual se incorpora rapidamente, de ahí que pareciera que su contenido disminuye.  

-La presencia de abundante Boro y Silice puede desempeñar un papel importante en el control de ácaros ya que se pueden fortalecer las membranas celulares y reducir asi la depredación por parte de éstos, no obstante, no se resuelve la raíz del problema. En otras palabras, si se atiende la causa del problema, que son las concentraciones de amonio presentes, entonces este no aparecerá.

-Cuando las plantas absorben Nitrógeno en forma de aminoazúcares, el tema sobre la susceptibilidad a los ácaros llega a su fin, al menos en el ámbito de la absorción del suelo. Es decir, puede haber fotorrespiración y catabolismo de proteínas, pero ya no se obtiene más esa enorme cantidad de Nitrógeno o de amonio proveniente del sistema radical y esto es en lo que debemos enfocarnos.

Si nuestro suelo no provee al cultivo con la cantidad adecuada de Nitrógeno y necesitamos adicionarlo al suelo, éste debe combinarse con sustancias húmicas, Carbohidratos, Molibdeno, enzimas y cofactores enzimáticos, para que sea rápidamente convertido en amino azúcares en el sistema de suelo.

Antes que nada, debemos aplicar el Nitrógeno al suelo en una forma en que las plantas no absorban ni amonio ni nitratos y asi evitar que aparezcan problemas.

-En nuestra experiencia no hemos visto que exista una conexión directa entre el pH del suelo y la presencia de ácaros, hemos visto ácaros en todo tipo de suelos

-Si no se alcanza primero al Nivel 1 de la pirámide de Sanidad vegetal, los nutrientes requeridos para convertir el amonio en proteínas funcionarán durante un periodo corto, en otras palabras, convertirán todo el amonio en proteínas durante poco tiempo. De manera similar a lo que se mencionó anteriormente para el caso del uso de estimulantes del sistema inmunitario, este efecto puede durar de una a varias semanas, ya que a medida que la planta continúa creciendo y desarrollándose, y la biomasa se expande, los nutrientes se diluyen y el efecto finalmente desaparece.

Por otra parte, si primero se logra llegar al Nivel 1 y luego se aplican los nutrientes (lo que realmente seria estar en el nivel 2 de la pirámide de Sanidad vegetal), el proceso de conversión de amonio, puede durar un mes o más, es decir se tiene un efecto más prolongado.

-Hay una pequeña diferencia entre lo que ocurre con los ácaros y los insectos. La diferencia clave es que muchas de las larvas de insectos o de áfidos, etc., se sienten atraídas por los Nitratos en lugar del Amonio. En este caso, la temperatura foliar y el catabolismo de las proteínas no son tan relevantes. En dichas ocasiones es necesario manejar los Nitratos en vez del amonio.

-Las principales fuentes de Carbohidratos sugeridas para incorporarse a una preparación sinérgica para aplicación foliar pueden ser en primer lugar la melaza, debido a los minerales que contiene (específicamente la melaza de caña) y luego la dextrosa. También podría usarse la sacarosa y el jarabe de maíz.

Se sugiere evitar el uso de azúcar de remolacha genéticamente modificada, o de cualquier otra fuente de azúcar de éste tipo, porque las plantas responden negativamente a ellas de manera bastante interesante.

-La conversion a Amonio es más eficiente que la conversión a Nitrato, ya que ésta última consume una gran cantidad de energía de la planta. Se puede decir que el mayor derroche de energía que una planta puede tener es la conversión a nitratos, es un proceso es muy ineficiente. Por otro lado, deseamos que la planta absorba el 100% de su Nitrógeno en forma de aminoazúcares.

-Aunque la narrativa habitual es que a los ácaros no les gusta la humedad, en realidad éste no es el caso. Lo que a esta plaga no le gusta son las plantas con bajo contenido de amonio. Por ello, cuando las plantas se enfrían mejor y no tienen altos niveles de amonio en savia, no hay problema con presencia de ácaros.

-En todos los cultivos con los trabajamos la resistencia a enfermedades y plagas, el objetivo es que las plantas absorban todo su Nitrógeno en forma de aminoazúcares, para así tener niveles de nitratos y de amonio en cero y niveles abundantes de Nitrógeno Total.

-No se trata de tener niveles altos de Nitrato o niveles altos de amonio en savia, ambos pueden estar en cero, de hecho, eso es lo óptimo. Cualquier forma de Nitrógeno que se aplique al suelo, amonio, nitrato, urea o cualquier otra, se combina con azúcares o se combina con sustancias húmicas, para que se convierta rápidamente en amino azúcares gracias a la biología del suelo. Las bacterias consumen dichas formas de Nitrógeno y lo transforman en células y proteínas bacterianas. Si esto ocurre, las plantas tendrán bajos niveles de nitrato y al mismo tiempo pueden tener bajos niveles de amonio (en ambos casoso no detectables) y abundantes niveles de Nitrógeno total. Es decir, su contenido de Nitrógeno total puede ser verdaderamente alto, mientras que los niveles de amonio y nitrato pueden ser cero. Esto es un indicador de un cultivo verdaderamente sano. 

-Una de las razones por las que no usamos medidores Horiba en campo, es porque podemos tener plantas con niveles abundantes de Nitrógeno total y cuando están sanas, sus niveles de nitrato en el pecíolo serán cero.

-Cuando las hojas tienen polvo, su nivel de estrés aumenta y comienzan el proceso de fotorrespiración. La fotosíntesis disminuye, y en forma anticipada la fotorrespiracion se convierte en el proceso dominante. Esto ocasiona un rápido incremento en la acumulación de amonio en las hojas como consecuencia tanto del proceso de fotorrespiración, como del catabolismo de proteínas.

-Al igual que los ácaros, los trips también requieren la presencia de amonio en la savia de la planta y también se presentan en ambientes similares (secos y polvorientos), exactamente por las mismas razones.

 Fuente: “Nutrition management for mite infestations” Webinar hosted by AEA. Featuring John Kempf

MANEJO NUTRICIONAL EN INFESTACIONES DE ACAROS Parte 4

En lo que respecta al manejo nutricional, es de suma importancia realizar aplicaciones solamente de lo que el cultivo necesita, cuando lo necesita.

Mediante el análisis de savia hemos visto que el Nitrógeno y el Potasio son dos nutrientes que se aplican continuamente en cantidades mucho mayores de las que el cultivo realmente requiere. De hecho, hay muchos productores que pueden reducir en forma segura las aplicaciones de Nitrógeno en más del 40% (sin que disminuya la productividad del cultivo), simplemente programándolas en el momento en que el cultivo las necesita. Las aportaciones continuas de Nitrógeno a lo largo de todo el ciclo del cultivo crean problemas de susceptibilidad a las plagas, por ello, es mejor realizarlas en la cantidad y momento adecuados según lo indicado por el análisis de savia.

Por otra parte, los nutrientes que tienen que estar presentes en cantidades adecuadas para convertir el amonio que se encuentra en la hoja (ya sea debido al catabolismo de las proteínas o bien a una sobrecarga del sistema radical), de nuevo en proteínas son: Carbohidratos, Magnesio, Azufre, Molibdeno y en algunos suelos también Níquel.

Una aplicación foliar de los 4 componentes previamente mencionados, convertirá el amonio que aparece en el análisis de savia en proteínas completas en cuestión de 24 a 48 horas. Esto ocurre aproximadamente en el 80% de los casos o tal vez un poco más; es decir, ocasionalmente no obtenemos la respuesta que esperamos.

Desde una perspectiva reguladora, en el caso del Níquel hay algunos problemas en América del Norte, ya que se le considera como un metal pesado y no es posible recomendarlo para su aplicación en la mayoría de los cultivos (hay algunas excepciones, como el caso del nogal pecanero). Por este motivo, las cantidades que se sugieren son extremadamente pequeñas; la recomendación que se hace para la mayoría de los cultivos es de 5.0 a 10.0 gramos/acre de níquel efectivo.

A causa del marco regulatorio existente, ha sido difícil desarrollar o tener acceso a productos que contengan Níquel y que puedan recomendarse para su aplicación en los distintos cultivos agrícolas. Esto debe tomarse en cuenta cuando se realizan aplicaciones de dicho elemento y no se obtiene la respuesta esperada. Aunque de acuerdo a nuestra experiencia no sucede frecuentemente, tal vez sea la causa por la que algunos suelos no tengan suficiente Níquel.

Es conveniente utilizar productos que contengan Carbohidratos, Magnesio, Azufre, Molibdeno y de ser posible Níquel, para producir una respuesta de resistencia del cultivo a los ácaros. Esta resistencia resulta del cambio en los niveles de amonio presentes en savia, en otras palabras, de cambiar el perfil del Nitrógeno en la planta.

Consideraciones importantes en relación a la nutrición y la sanidad del cultivo

1.- Lo ideal es realizar aplicaciones foliares cuando la temperatura de las hojas está por debajo de los 78°F (25.5 °C) para plantas con vía fotosintética C3 y de 86 ° F (30°C) para plantas con vía fotosintética C4. La forma más sencilla de medir la temperatura foliar es usando un termómetro infrarrojo y la medición consiste simplemente en apuntar y disparar, de ésta forma podemos medir fácilmente la temperatura del dosel vegetal.

2.- Siempre recomendamos aplicar Carbohidratos con nuestras fuentes de Nitrógeno, tanto al follaje como al suelo, pero particularmente en el caso de las aplicaciones al suelo, porque el objetivo es estimular a la biología para que transforme lo más rápido posible, todo el Nitrógeno aplicado en amino azúcares, ya que a partir de ésta conversión ganamos una gran cantidad de beneficios tanto en la sanidad de las plantas como en la del suelo.

3.-Siempre que tenemos un suelo saturado ya sea por lluvia o por cualquier otra forma de suministrar agua, se produce la conversión a amonio. La saturación del suelo ocasiona un intercambio gaseoso inadecuado (hay una falta de flujo de aire hacia el interior del suelo) y cuando esto ocurre, incluso por un período muy breve, digamos de 24 a 48 horas, puede ser suficiente para desencadenar la conversión a amonio.

La cantidad del Nitrógeno aplicado al suelo que se convertirá en amonio en un período de 24 a 48 horas depende de que tan intensa sea su actividad microbiana. Cuanto más intensa es, más rápido se lleva a cabo dicha conversión. 

4.- A partir de las investigaciones que realizó en los años 60, en relación a los sistemas de comunicación de los insectos, el Dr. Phillip Callahan describió que éstos se comunican con las plantas y que son atraídos por aquellas que emiten una señal infrarroja muy fuerte. El Dr. Callahan cita en sus escritos que, en el espectro infrarrojo, las plantas con altos niveles de amonio se muestran como si fueran una luz de neón sobre un fondo oscuro, debido a que el amonio es un emisor de señal infrarroja, digamos que es un amplificador de este tipo de señal, de tal manera que cuando hay altos niveles de amonio en la planta, esta se vuelve significativamente más atractiva para los insectos.

5.- La conversión del amonio tiene lugar en las raíces y de ahí es transportado hacia la parte aérea de la planta; de tal forma que si hay un exceso de éste ion (ya sea por un problema de saturación de humedad del suelo o bien por aplicaciones excesivas de nitrógeno), la capacidad de las raíces para convertirlo se sobrecarga, simplemente porque hay demasiada cantidad de amonio ingresando a la planta. Como la planta no puede metabolizarlo todo en la raíz, se mueve hacia la parte aérea de la planta y se acumula en las hojas  

6.- Es posible, que los lípidos puedan hacer que las membranas celulares sean un poco más elásticas y de esta forma proporcionen cierta protección tanto al congelamiento como al calentamiento. Por experiencia sabemos que podemos ganar alrededor de 6 ° F en la resistencia a las heladas como resultado de un buen manejo de la nutrición.

7.- El tipo de carbohidratos que debemos incluir en las aplicaciones son aquellos que las plantas puedan metabolizar, como por ejemplo la melaza y la dextrosa. 

8.- Se pueden usar estimulantes del sistema inmunológico, para desencadenar una reacción inmunitaria dentro de la planta (al activar la vía del ácido salicílico y la vía del jasmonato), y de esta forma producir una respuesta inmunitaria temporal. Es decir, se puede producir una reacción inmunológica que podría desacelerar el desarrollo de los ácaros y de otras enfermedades o plagas (o incluso detenerlas por completo), durante un período de una o dos semanas, sin embargo, si no se atiende la causa del problema, esto es, si la planta continúa teniendo altos niveles de amonio, el problema seguirá empeorando luego de ese efecto.

En otras palabras, cuando la planta no está sana y tiene altos niveles de amonio, la aplicación de un estimulante del sistema inmunitario solo produce un efecto temporal que dura 1 o 2 semanas, mientras que, cuando la planta está sana y tiene bajos niveles de amonio, la aplicación de este tipo de productos producirá una respuesta de resistencia que puede durar de 4 a 6 semanas o más. De ahí que puede haber una enorme diferencia en la efectividad de las aplicaciones de otros productos dependiendo del perfil nutricional de las plantas. Si se maneja bien el perfil nutricional, los estimulantes del sistema inmunológico serán mucho más efectivos y producirán una respuesta mucho mayor que cuando solamente se aplican sin abordar los desequilibrios nutricionales existentes.

MANEJO NUTRICIONAL EN INFESTACIONES DE ACAROS Parte 3

El tercer factor que puede contribuir a tener un nivel alto de amonio en las plantas es la alta temperatura foliar. Cuando hay alta temperatura en las hojas, el proceso que se está llevando a cabo en forma dominante es la fotorrespiracion en lugar de la fotosíntesis, es decir, la proporción de estos dos procesos en la planta cambia.

Ahora bien, ¿Qué es lo que determina la alta temperatura del follaje?

En las plantas con vía fotosintética C3, la cual comprende a la mayoría de los cultivos de frutales y hortalizas (en general la mayoría de los cultivos agrícolas), el umbral de temperatura de la hoja es de 78 °F (25°C). Mientras que, en las plantas con vía fotosintética C4 como el maíz y los pastos de estación cálida, el umbral es de 86°F (30°C).

En estos umbrales de temperatura, las plantas cambian la proporción de dos de sus procesos metabólicos, asi, la fotosíntesis deja de ser el proceso dominante y la fotorespiración pasa a serlo. Esto se convierte en un gran problema, porque cuando las plantas están fotosintetizando activamente, están absorbiendo agua del suelo, capturando luz solar y tomando CO2 del aire para producir azúcares de las cuales obtienen la mayor parte de su energía, sin embargo, cuando  necesitan enfriarse, la fotorespiración se convierte en el proceso dominante, y en vez de que la planta utilice la mayor parte del flujo de agua que ingresa a ella para la fotosíntesis, comienza a usarlo como mecanismo de enfriamiento.

Cuando esto sucede, la producción de azúcares baja y por ello, en el análisis de savia encontramos frecuentemente que cuando hay niveles altos de amonio, debido a ambientes con alta temperatura, los niveles de azúcares en la hoja descienden a consecuencia de una caída en la fotosíntesis. No obstante, la planta quiere mantenerse, quiere reproducirse con éxito ó no quiere perder fruta, y para lograrlo tiene que obtener energía de algún lugar. De ahí que, si no obtiene suficiente energía de los azúcares, comienza a obtenerla de las proteínas que ha fabricado con anterioridad.

Asi pues, durante este período en el que la fotorespiracion es dominante, las plantas se sostienen obteniendo energía a partir de la descomposición de las proteínas. A este proceso se le llama “catabolismo de las proteínas”.

Durante el catabolismo de las proteínas, las plantas descomponen estas biomoléculas en los constituyentes que las conforman, péptidos, aminoácidos, etc., siendo el amonio el producto final de este proceso de degradación. Debido a esto, las plantas pueden acumular amonio en las hojas, que previamente no existía como tal, tan solo por el hecho de estar en un ambiente con alta temperatura.

Vale la pena mencionar que cuando las plantas absorben amonio del suelo, éste se transforma en aminoácidos y en aminas en el sistema radical de modo que este proceso de conversión no ocurre en las hojas.

Desde la perspectiva de sanidad vegetal, lo ideal para la planta es que el amonio que se absorbe del suelo se convierta en formas amino y en formas orgánicas de Nitrógeno en el sistema radical, y luego se mueva hacia la parte superior ya como un componente de aminoácidos, péptidos y proteínas. Es importante tener en cuenta que, si aplicamos un fertilizante en exceso, o tenemos una descarga de amonio disponible del suelo, podemos saturar la capacidad del sistema radical para convertir todo ese amonio en aminoácidos, etc.

Idealmente el suelo nunca debería suministrar una cantidad de Nitrógeno tal, que sobrepase la capacidad del sistema radical para convertirlo. Si esto se logra, nunca tendremos altos niveles de amonio en la savia de la planta como consecuencia de una aplicación de fertilizante. De hecho, el amonio nunca debe venir desde el sistema de raíces hacia la parte aérea. Si conseguimos que esto suceda, cuando el análisis de savia nos muestre que tenemos niveles elevados de amonio, podemos dar por hecho que este no provino del sistema radical, sino que se originó en la hoja como resultado de la degradación de proteínas.

Ahora bien, ¿Es adecuado para una planta convertir el amonio en el sistema radical?, ¿Cómo se maneja la conversión de amonio a aminoácidos y amino azúcares en la parte aérea de la planta? (es decir en el dosel vegetal). Es posible que las plantas tengan el mecanismo para hacer esto, sin embargo, no es tan eficiente como hacerlo en el sistema radical, y hay requerimientos nutricionales que deben cumplirse para que esto suceda y funcione bien.

Con base en lo anterior podemos decir que cuando buscamos prevenir las infestaciones de ácaros, además de la nutrición, hay 2 factores fundamentales que debemos tomar en cuenta:

  1. Reducir la temperatura del follaje y mantenerla fresca
  2. Manejar las aportaciones de Nitrógeno con precisión, es decir, aplicar solamente lo que el cultivo necesita y no más, porque si aplicamos Nitrógeno en exceso, estamos propiciando las infestaciones de ácaros.

En lo referente al manejo de la temperatura foliar, un aspecto clave es que las hojas se pueden enfriar de manera mucho más eficiente cuando su superficie tiene una capa cerosa brillante, que resulta del aumento en la síntesis de lípidos en la planta.

Siempre que nos hemos referido a la pirámide de sanidad vegetal, hemos mencionado que cuando las plantas llegan al nivel 3, comienzan a producir un excedente de lípidos, esto es, mayor cantidad de la que requieren para mantenerse y construir sus membranas celulares, y una vez que empiezan a producir lípidos en abundancia, una capa de ceras y aceites comienza a acumularse en la superficie de las hojas. Esto podemos corroborarlo visualmente por el brillo ceroso que se puede apreciar en ella.

Gracias a una basta experiencia de campo y a una gran cantidad de mediciones realizadas, sabemos que cuando las hojas muestran esta capa cerosa brillante, permanecen mucho más frias. En este caso, su temperatura es mucho más fresca y se calientan mucho más lentamente, incluso a la misma temperatura ambiente, que lo que sucede con las plantas cuyas hojas no muestran esta capa cerosa. Aunque no hemos identificado con precisión la razón por la que esto ocurre, una hipótesis es que sabemos que las ceras y los aceites son conductores muy eficientes del calor, por lo que suponemos que esta característica permite que la planta se enfríe mucho más rápidamente durante el proceso de fotorrespiración. Por otra parte, es posible que las ceras en la superficie de la hoja también reflejen mucho mejor el calor. Desconocemos si alguna de éstas hipótesis es correcta (es algo que vale la pena investigar y tratar de entender mejor), sin embargo, desde una perspectiva práctica basada en la experiencia de campo, sabemos que las plantas con hojas que tienen una superficie cerosa brillante, facilmente pueden estar de 5 a 10 °F más frescas que las plantas que carecen de dicha capa cerosa, en exactamente las mismas condiciones ambientales. Esta característica realmente puede marcar una gran diferencia, porque las plantas requieren menos agua para mantenerse hidratadas y continuar con su proceso de fotosíntesis. De hecho, las plantas que tienen mayores niveles de energía (que producen muchos lípidos) continúan fotosintetizando en ambientes con alta temperatura y produciendo mayores rendimientos.

Fuente: “Nutrition management for mite infestations” Webinar hosted by AEA. Featuring John Kempf