LA CONCEPTUALIZACIÓN DE LA MATERIA ORGÁNICA EN FORMAS PARTICULADAS, Y DE MINERALES ASOCIADOS, CON EL FIN DE ABORDAR EL CAMBIO GLOBAL EN EL SIGLO 21 (Lavallee, Soong, & Cotrufo, 2020) 2da Parte

El funcionamiento de la Materia Orgánica del Suelo (MOS) es clave para su papel en el aprovisionamiento de ciertos servicios ecosistémicos, la Materia Orgánica Particulada (MOP) y la Materia Orgánica Asociada a Minerales (MOAM tienden a funcionar de manera muy diferente.

Si bien la MOS realiza muchas funciones en el mismo (Smith et al., 2015), nos enfocamos en dos funciones clave que requieren que la MOS se transforme, en lugar de acumularse y persistir:

1) Impulsar el crecimiento microbiano y, por lo tanto, toda la red alimentaria del suelo.

2) Aportar nutrientes a la microbiota y a las plantas.

En comparación con la MOP, los compuestos en la MOAM tienden a ser más densos en nutrientes (Tipping, Somerville y Lustre, 2016), tienen energías de activación de descomposición más bajas (Williams et al., 2018) y requieren menos despolimerización antes de que ocurra la asimilación microbiana o vegetal. (Kleber et al., 2011, 2015). Como resultado, la MOAM que se disocia de los minerales y se vuelve disponible, probablemente será asimilada o descompuesta rápidamente, y el recambio de la MOAM puede ser una fuente importante de Nitrógeno para las plantas y la microbiota (Jilling et al., 2018).

Por el contrario, la MOP está más disponible, pero su calidad para los descomponedores es menos consistente que la de MOAM. En promedio, la MOP contiene moléculas insolubles más grandes, que requieren despolimerización antes de su asimilación (Kleber et al., 2015) y tienen energías de activación más altas (Williams et al., 2018). Muchos compuestos en la MOP son pobres en Nitrógeno (von Lützow et al., 2007) y pueden requerir mayor cantidad de N de la que producen  (en forma de exoenzimas) para descomponerse (Mooshammer, Wanek, Zechmeister-Boltenstern y Richter, 2014).

La calidad de la MOP para la microbiota depende de su contenido químico y de nutrientes y, en general, esto depende del origen de la MOS. En general, la MOAM es útil para la microbiota y las plantas como fuente de Carbono lábil y nutrientes, pero solo una vez que se desestabiliza. La MOP está más disponible, pero su utilidad o calidad para los descomponedores varía. Estas diferencias básicas en el funcionamiento de ambos tipos de Materia orgánica resaltan la necesidad de cuantificarlas y caracterizarlas por separado.

En el siguiente cuadro se mencionan las propiedades generales de la Materia Orgánica Particulada (MOP) y la Materia Orgánica Asociada a Minerales (MOAM) con referencias de estudios relevantes.

 MOPMOAMReferencias
Mecanismos de protecciónNinguno, u oclusión en agregados de tamaño grandeAsociaciones minerales (oclusión en agregados finos, grupos organo-minerales, y microporos; adsorción en superficies minerales)Von Lützow et al. (2007)
Vida media< 10 años – décadasDécadas – siglosKleber et al. (2015), Kögel-Knabner et al. (2008), von Lützow et al. (2007)
Ruta principal de formaciónfragmentación despolimerizaciónTransformación in vivo, o modificación ex vivo en compuestos de bajo peso molecularCotrufo et al. (2015), Liang et al. (2017)
¿Tiende a saturarse?NoCastellano et al. (2015), Cotrufo, Ranalli, Haddix, Six, and Lugato (in press), Stewart et al. (2008)
Componentes químicos dominantesDerivados de plantas (fenoles, celulosas, hemicelulosas), derivados de hongos (e.g., quitina, xilanasa)Compuestos de bajo peso molecular originarios de plantas y microbios (polisacáridos de origen microbiano, amino azúcares, ácido murámico)Baldock and Skjemstad (2000), Christensen (2001), Kögel-Knabner et al. (2008), Sanderman et al. (2014), Six et al. (2001)
Proporción C/N10–408–13Cotrufo et al. (in press), Von Lützow et al. (2007)
Rol nutrimental<>Compuestos más complejos con altas energías de activación <>No asimilable para las plantas. Poco o no asimilable para los microbios<>Compuestos más simples con baja energía de activación <>Compuestos más asimilables para las plantas y microbiosJilling et al. (2018), Kleber et al. (2015), Williams et al. (2018)

Conceptualizar la Materia Orgánica del Suelo en MOP versus MOAM es factible, está bien respaldado y permitirá a los científicos avanzar en los estudios de ésta, al mismo tiempo permite utilizar un esquema de clasificación consistente entre los estudios.

Se propone utilizar el marco de trabajo de MOP versus MOAM como la mejor forma de comprender y predecir la dinámica de la Materia Orgánica del Suelo a gran escala, en el contexto de los desafíos del cambio climático global, y brindar las recomendaciones necesarias a los profesionistas y a los responsables políticos.

Referencias:

Lavallee, J., Soong, J., & Cotrufo, M. (2020). Conceptualizing soil organic matter into particulate and mineral‐associated forms to address global change in the 21st century. Global Change Biology, 261-273.

LA CONCEPTUALIZACIÓN DE LA MATERIA ORGÁNICA EN FORMAS PARTICULADAS, Y DE MINERALES ASOCIADOS, CON EL FIN DE ABORDAR EL CAMBIO GLOBAL EN EL SIGLO 21 (Lavallee, Soong, & Cotrufo, 2020) Parte 1

Los suelos son cada vez más reconocidos como un espacio clave en la lucha contra el cambio climático, la contaminación por fertilizantes y otros desafíos urgentes del cambio global. Los suelos tienen la capacidad de almacenar grandes cantidades de Materia Orgánica (MO), lo que ayuda a proporcionar múltiples servicios ecosistémicos (Smith et al., 2015) y es ampliamente reconocido como un componente viable de una estrategia diversificada para abordar los objetivos de sostenibilidad de la ONU. (Keesstra et al., 2016).

La gestión de la Materia Orgánica del suelo (MOS) para abordar eficazmente los desafíos del cambio global requiere un conocimiento profundo acerca de su formación, persistencia y función. Décadas de investigación han demostrado que no podemos comprender estos aspectos de la MOS al estudiarla y modelarla como una entidad única y uniforme (Jenkinson, 1990; Parton, Stewart y Cole, 1988; Trumbore, 2009) por lo que existe un acuerdo generalizado sobre la necesidad de separar la Materia orgánica total del suelo en componentes de acuerdo a su comportamiento contrastante.

El manejo de la MOS es importante para abordar los desafíos del cambio climático. Para ello se requiere de un conocimiento bien fundamentado de su comportamiento, y que este se pueda comunicar claramente entre los científicos, los profesionales y los responsables de la formulación de políticas. La Materia Orgánica es increíblemente compleja y requiere de su separación en múltiples componentes, de acuerdo con su comportamiento en el suelo; esto con el objetivo de estudiar y predecir su dinámica. Actualmente se utilizan numerosos esquemas de separación de la MOS, lo que dificulta las comparaciones entre estudios, así como las generalizaciones a gran escala. De acuerdo con Lavallee et al, se recomienda separar la Materia orgánica del suelo en formas particuladas (Materia Orgánica Particulada = MOP) y en formas asociadas con minerales (Materia Orgánica Asociada a Minerales = MOAM). Estos dos componentes de la materia orgánica son fundamentalmente diferentes en términos de su formación, persistencia y funcionamiento. El estudio presenta evidencia de las diferencias en sus propiedades físicas y químicas, tiempo de permanencia en el suelo, respuestas al cambio de uso del suelo, calentamiento del suelo, enriquecimiento con CO2, y fertilización nitrogenada.

En términos generales, la MOP está constituida en gran parte de pequeños fragmentos que están relativamente sin descomponer, mientras que la MOAM consta de moléculas individuales o fragmentos microscópicos de material orgánico que se han lixiviado directamente del material vegetal o han sido transformados químicamente por la biota del suelo. La diferencia es que la MOAM está protegida de la descomposición a través de la asociación con partículas minerales del suelo, mientras que la MOP no lo está. Las asociaciones minerales incluyen enlaces químicos entre la MOS y superficies minerales, además de la oclusión dentro de microporos o pequeños agregados (<50-63 µm), que hacen que la MOS sea menos accesible para los organismos descomponedores y sus enzimas (Kleber et al., 2015; Kögel ‐ Knabner et al., 2008; Totsche et al., 2018). Debido a esta diferencia fundamental en sus niveles de protección contra la descomposición, la MOAM tiende a persistir por mucho más tiempo que la MOP (Kögel ‐ Knabner et al., 2008; Poeplau et al., 2018; Trumbore & Zheng, 1996).

Químicamente, la MOP y la MOAM son bastante distintas, y se plantea la hipótesis de que esto se debe a que se forman a través de diferentes vías (Cotrufo et al., 2015).

La MOP ingresa a la fracción mineral del suelo a partir de la hojarasca/capa orgánica y la rizosfera, principalmente a través de la fragmentación, y generalmente solo ha experimentado un procesamiento parcial por parte de los organismos del suelo. La MOAM puede hacerlo mediante la adsorción mineral de compuestos de peso molecular relativamente bajo (Lehmann & Kleber, 2015), que se cree que son el componente principal de la porción más persistente de la MOAM.

Los compuestos de bajo peso molecular pueden convertirse en MOAM de dos maneras:

Pueden lixiviarse de la hojarasca vegetal o ser producidos por la despolimerización de exoenzimas en la hojarasca vegetal y asociarse directamente con la fase mineral, esta es la “vía de modificación ex vivo” (sensu Liang, Schimel y Jastrow, 2017, y Sanderman, Maddern y Baldock, 2014).

O bien pueden ser producidos por la “vía de recambio microbiano in vivo” sensu Liang et al (2017) mediante la cual, la microbiota descompone y transforma la materia orgánica, dando lugar a necro-masas o exudados que luego se incorporan a la MOAM. En comparación con la MOP, la MOAM tiene una relación C / N más baja, menos compuestos derivados de plantas, más compuestos derivados de microbios y presentan una mayor abundancia natural (Baldock & Skjemstad, 2000; Christensen, 2001; Poirier et al., 2005; von Lützow et al., 2007; Williams, Fogel, Berhe y Plante, 2018).

Referencias:

Lavallee, J., Soong, J., & Cotrufo, M. (2020). Conceptualizing soil organic matter into particulate and mineral‐associated forms to address global change in the 21st century. Global Change Biology, 261-273

FÓSFORO: LA NUEVA ARISTA DE LA CRISIS GLOBAL AMBIENTAL. (Tapia-Torres & Viladomat-Jasso, 2016) 2da parte

Ya que las plantas y los microorganismos solamente pueden adquirir el P como HPO4, necesitan de enzimas para romper las moléculas orgánicas y así liberar al P en esta forma. Estas enzimas son secretadas al ambiente por plantas y organismos para que realicen su función, ya sea en el suelo o en un ambiente acuático, y se conocen como exoenzimas o ecoenzimas; generalmente son específicas para cada tipo de molécula orgánica.

En el caso de las moléculas orgánicas que contienen P, las enzimas que rompen los ésteres de fosfato y los fosfonatos se llaman fosfatasas y fosfonatasas, respectivamente. Las fosfatasas las pueden producir la gran mayoría de los microorganismos y plantas, mientras que las fosfonatasas solamente las pueden producir algunos grupos específicos de bacterias y hongos. Una vez que el fósforo se ha liberado de la molécula orgánica, cualquier microorganismo o planta lo puede adquirir, y si esto no ocurre, al ser el ortofosfato tan reactivo, este será ocluido nuevamente.

Ilustración 1. Esquema simplificado de la dinámica del fósforo (P) en el suelo. Del lado izquierdo se observa la parte geoquímica y del derecho la parte biológica. En los suelos donde existe poco P en la roca (parte geoquímica), el almacén orgánico es muy importante (parte biológica) y ahí los microorganismos adquieren mayor importancia para que el P esté disponible (P en la solución del suelo). Se explican los procesos que ocurren (sobre las flechas). Modificado de Paul y Clark 1989.

La alternativa para enfrentar la crisis de Fósforo

Una alternativa para enfrentar la crisis futura del fósforo es reciclar el P que se encuentra en el suelo. Como se explicó anteriormente, una manera de reciclarlo es liberándolo, tanto de moléculas inorgánicas estables, como de moléculas orgánicas. Y para liberar al fósforo los microorganismos son la clave.

No cualquier microorganismo tiene la capacidad de producir todas las ecoenzimas y ácidos solubilizadores que se requieren para liberar el P de moléculas orgánicas o inorgánicas que lo retienen. Esta capacidad dependerá de los genes que los microbios tengan, lo cual les permitirá producir estos compuestos, y también dependerá de las condiciones adecuadas para la liberación del P. Por ejemplo, cuando los microorganismos están limitados por energía o por otros nutrientes, no pueden sintetizar estas sustancias debido a que su metabolismo tiene un déficit energético, así pues, las condiciones no serán adecuadas.

Afortunadamente, durante la larga evolución de los microorganismos en la historia de este planeta, éstos han desarrollado diferentes genes que les permiten acceder al P, ya que siempre ha sido un elemento escaso. Esta diversidad de genes microbianos se puede convertir en una herramienta muy útil para enfrentar a la carencia de fósforo que podría enfrentar la agricultura en el futuro.

Para ello, es necesario analizar la capacidad que tiene una comunidad microbiana dada para producir estas sustancias, lo que representaría su capacidad para liberar el P no disponible en el suelo. Así mismo es necesario identificar los genes que realizan estas funciones y cómo se expresan.

 Con la selección de las especies microbianas que tengan las mejores capacidades, se podría implementar la producción de biofertilizantes que promuevan la liberación del P. Sin embargo, este tipo de investigación apenas se está desarrollando. En México se están estudiando estos microorganismos, una de las investigaciones más importantes es la de Cuatrociénegas, Coahuila.  Es muy importante que la sociedad conozca la problemática del P.  También es importante que se amplíe la investigación en esta área, para contar con herramientas que nos permitan asegurar la disponibilidad y accesibilidad de P a largo plazo, que sean distintas a la fertilización. La disponibilidad del fósforo de manera sostenible es indispensable para mantener la seguridad alimentaria en nuestro planeta.

Ilustración 2. Bacillus subtilis creciendo en medio lpdm (siglas en inglés de Low phosphorus defined medium) con diferentes fuentes de fósforo: a) fosfato de potasio (éster de fosfato), b) 2-aminoetil fosfonato, c) glifosato (fosfonato). Se aprecian las diferencias en el desarrollo de las colonias, dependiendo de la fuente de fósforo.

Referencias:

Tapia-Torres, Y., & Viladomat-Jasso, M. (2016). Fósforo: la nueva arista de la crisis global ambiental . Oikos, 22-24

FÓSFORO: LA NUEVA ARISTA DE LA CRISIS GLOBAL AMBIENTAL. (Tapia-Torres & Viladomat-Jasso, 2016) 1era Parte

El fósforo (P) es un elemento químico indispensable para la vida por muchas razones. Su principal función es la formación de biomoléculas claves que todos los organismos necesitamos, pero también el fósforo se requiere en grandes cantidades para que las plantas puedan crecer rápidamente. Existen muchos otros ejemplos que resaltan su importancia: el P permite a las células contar con energía mediante el adenosin trifosfato (ATP), también es necesario para mantener un balance hídrico adecuado por acción de los fosfolípidos y por último, permite guardar y transmitir de generación a generación, la información genética en la molécula de ADN (ácido desoxirribonucleico). Por lo que todos los organismos necesitamos adquirir P de nuestro entorno para poder realizar estas funciones básicas.

Las plantas y los microorganismos tienen que tomar el Fósforo de la solución del suelo en su forma disponible (ortofosfato) y el resto de los organismos lo adquirimos por medio de nuestros alimentos, por lo que el P que usamos la mayoría de los organismos vivos, es el absorbido primeramente por las plantas. A diferencia de otros elementos, el fósforo no se encuentra libre en la naturaleza, dependemos de él para abastecer la producción agrícola mundial. Este elemento se obtiene de minerales y de desechos animales, particularmente del guano de aves. Por lo tanto, es una limitante para la producción agrícola, y en los ecosistemas el suministro natural de este elemento tampoco es abundante. En la actualidad existe una gran demanda de P para producir fertilizantes fosfatados, que se utilizan tanto en la agricultura como en procesos industriales. Sin embargo, la disponibilidad futura del P está fuertemente comprometida a nivel mundial, porque las reservas de las minas de este elemento se han reducido alarmantemente.  Si se mantiene la extracción de fósforo con su tasa actual de aproximadamente 24 millones de toneladas por año, se tendrán problemas de abastecimiento a partir del 2030.

Aunado a este problema, las principales minas existentes en el mundo se encuentran en pocos países. Por ejemplo, el 80% de las reservas de fósforo se encuentran solamente en: Marruecos, China, Jordania y Sudáfrica.

Ilustración 1. Distribución global de las reservas de fosfato. Datos de United States Geological Survey (USGS) 2009

En el futuro cercano, una vez agotadas las reservas de fósforo, la única alternativa que nos quedará para que los seres vivos continúen abasteciéndose de este elemento, sería a través de su reciclaje natural, es decir el que esté disponible en los ecosistemas, ya que no existe a la fecha ningún método que permita fabricar fertilizantes fosfatados de manera artificial. Toda esta situación representa un gran reto para la sustentabilidad, sin embargo, rara vez se menciona este asunto en los medios noticiosos o en la literatura científica. Hay que tener muy claro que se requiere de una búsqueda urgente de soluciones, las cuales permitan que los seres vivos (especialmente los cultivos de los que depende la humanidad), en el futuro puedan tener acceso al Fósforo, indispensable para sus funciones vitales.

En la mayoría de los ecosistemas, el “presupuesto” de P depende de que éste sea reciclado de las diversas moléculas orgánicas que lo contienen.

En el suelo existen principalmente dos grupos de moléculas orgánicas que contienen fósforo: los ésteres de fosfato y los fosfonatos (ilustración 2). Los ésteres de fosfato son moléculas en donde el P está unido directamente al oxígeno (RO-P) y en los fosfonatos el P está unido directamente al Carbono (C-P). Los fosfonatos son moléculas más estables, debido a que el C y el P están unidos directamente, por lo que se requiere de mayor energía para romper esta molécula.

Ilustración 2. Imagen obtenida de espectrometría por resonancia magnética que muestra la variedad de formas químicas de Fósforo (P) en una muestra de suelo

Referencias:

Tapia-Torres, Y., & Viladomat-Jasso, M. (2016). Fósforo: la nueva arista de la crisis global ambiental . Oikos, 22-24

SECRETOS DE LA FERTILIDAD DEL SUELO AL DESCUBIERTO 4ta Parte

Las bacterias y hongos benéficos se encargan de construir una adecuada estructura en el suelo y de retener los nutrientes, pero hay un problema, esos nutrientes contenidos en las bacterias y hongos no están disponibles para la planta, es decir están inmovilizados.

Cuando tenemos un crecimiento bacteriano y fúngico realmente bueno en el suelo, pero eso es lo único que tenemos, las plantas van a morir, porque si bien es cierto que estos microorganismos van a absorber el Nitrógeno, Fósforo, Azufre, Magnesio, Calcio, Sodio, Potasio, Fierro, Zinc, etc. (todos los diferentes nutrientes que nuestro cultivo necesita), van a mantenerlos retenidos en su biomasa.

¿Cómo solucionó este problema la Madre Naturaleza? ¿Qué hizo para crear el ciclo de nutrientes que continuamente se lleva a cabo en todos los ecosistemas del planeta? Bueno, aquí participa el siguiente grupo de criaturas que integran la red alimentaria del suelo.

Los protozoos se alimentan de bacterias, pero debido a que sus requerimientos de concentración de Nitrógeno, Fósforo, Azufre, Magnesio, Calcio, Sodio, Potasio, etc. (todos los nutrientes) es mucho menor en su biomasa, cuando un protozoo se come cualquier especie bacteriana, libera Nitrógeno, Fosforo, Azufre, Magnesio, Potasio, Sodio Fierro, Zinc, Boro, cualquier nutriente que quieras mencionar, en el equilibrio adecuado para la planta.

¿Dónde crecen la mayoría de las bacterias en el suelo? justo alrededor de las raíces, de modo que cuando esas bacterias son devoradas por sus depredadores, la mayoría de los nutrientes van a ser liberados en ese lugar y entonces la planta dirá “gracias, fue muy amable de su parte señor protozoo comerse a esas bacterias que hice crecer con los exudados que les proporcioné a través de mi sistema de raíces”

¿No es maravilloso que la Madre Naturaleza haya resuelto esto?, así es como ella recicla los nutrientes. Es tan simple, ¿por qué tenemos que hacerlo tan complejo?, como cuando escuchas a alguien que trabaja con fertilizantes químicos que te dice: “Déjame calcular exactamente cuánto Nitrato va a absorber tu planta”, eso suena un tanto o esotérico y alquímico ¿no?

En lo que respecta a los hongos que inmovilizan nutrientes, estos son devorados por los nematodos comedores de hongos y los microartrópodos comedores de hongos. Cada vez que uno de estos organismos se alimenta de un hongo, los nutrientes se liberan directamente en la superficie del sistema radical. Como vemos, la planta no tiene que trabajar en absoluto, tiene todos los nutrientes que necesita, siempre y cuando nos aseguremos de recuperar estos organismos en nuestro suelo.

En otras palabras, si estamos reteniendo y almacenando todos los nutrientes que requerimos en las bacterias y en los hongos y luego, en el momento adecuado, los protozoos, los microartrópodos y los nematodos se alimentan de estos microorganismos y liberan los nutrientes, cada segundo de cada día que la planta está creciendo, podrá obtener todos los nutrientes que necesite, en el equilibrio adecuado.

Cuando hablamos de material vegetal de alta nutrición, en los pastos forrajeros comunes con manejo convencional, generalmente vemos aumentos de tal vez solo 5 a 6 por ciento de proteína, mientras que teniendo la biología adecuada en el suelo vemos aumentos de hasta un 25 a 26 por ciento de proteína. Esto nos va a permitir producir mejores vacas y en consecuencia obtener un poco más de leche de mayor calidad.

¿Qué pasa cuando los seres humanos consumen este tipo de productos? pues están obteniendo la nutrición requerida, no es necesario tomar suplementos vitamínicos. La gente piensa que los suplementos son la forma de volver a estar sanos. La comida es medicina y debemos obtener todos los nutrientes que necesitamos a partir de los alimentos que consumimos, pero, ¿cómo nos aseguramos de que esos nutrientes van a estar ahí? para eso debemos tener los organismos adecuados en nuestros suelos.

Espero que ahora se tenga una idea más clara del por qué necesitamos la presencia de bacterias y hongos, por qué necesitamos protozoos y nematodos (los comedores de hongos y bacterias), por qué necesitamos microartrópodos.

Ahora bien, ¿sería posible que tuviéramos demasiados protozoos y nematodos en el suelo y que estos se sobrealimenten de nuestras bacterias y hongos?, si, absolutamente. Si hay demasiados de estos depredadores ¿Cómo vamos a solucionar el problema? Bien, ¿cómo lo resolvió la Madre Naturaleza? Pues con la participación del siguiente grupo de depredadores en el sistema.

Debe haber alguien que se alimente de protozoos y nematodos y los mantenga en el equilibrio adecuado para que el ciclo de nutrientes pueda seguir. De ahí que debemos tener depredadores de nematodos y macro artrópodos, pero luego, ¿cómo mantener a estos grupos en equilibrio?, pues en el siguiente nivel trófico debe haber lombrices de tierra, arañas, topos, ratones de campo, y pájaros. ¿Y sabes quién está en la parte superior de esta red alimentaria?: nosotros.

Nosotros somos los jardineros de este planeta. Es nuestra responsabilidad como seres humanos no extraer, no destruir, sino mantener las interacciones naturales para que no destruyamos nuestra sociedad.

Tenemos que regresar a esto, no tenemos otra opción. Si los seres humanos vamos a permanecer en este planeta, debemos dejar de destruirlo, así que, si queremos quedarnos, es mejor que prestemos atención y cambiemos el camino.

Esto es completamente sustentable, no le cuesta al productor nada más que sembrar o plantar en la primavera y luego salir en la época de cosecha y recoger el rendimiento. Las plagas, enfermedades y la falta de fertilidad no se presentan cuando se tiene la biología adecuada en el suelo. No tienes que trabajar tanto, solo restablece a los trabajadores orgánicos naturales en tu suelo, para que el trabajo lo hagan ellos y no tengas que trabajar tan arduamente.

Si estás teniendo problemas para deshacerte de las malas hierbas, o problemas con plagas y/o enfermedades en tus cultivos, la Madre Naturaleza está tratando de enviarte un mensaje, por favor, aprende a leerlo para que no tengas que seguir peleando. Vuelve a poner a esos organismos a trabajar para ti, tanto en el sistema de raíces como en la parte aérea de tus plantas.

Referencia: Secrets of soil fertiliy exposed Dr. Elaine Ingham

SECRETOS DE LA FERTILIDAD DEL SUELO AL DESCUBIERTO 3ra Parte

Los exudados que salen por las raíces alimentan únicamente a las bacterias y a los hongos benéficos, en consecuencia, tendremos una gran cantidad de este tipo de bacterias y hongos alrededor del sistema radical de la planta. Estos microorganismos van a hacer algo más que dar protección contra enfermedades, ya que las bacterias aerobias elaboran muchas gomas.

Los organismos anaerobios son los causantes de enfermedades, digamos que son los “malos”. Estos organismos van a reducir el pH del suelo a un valor inferior a 5.5 y eso va a dañar a las plantas. No hay forma de tener un pH en el suelo menor a 5.5 mientras se mantengan condiciones aeróbicas.

Un principio fundamental es que, si vamos a producir plantas sanas, el suelo tiene que ser aeróbico, ya que tan pronto como se torna anaeróbico suceden cosas realmente desagradables, esto es, se favorece la presencia de enfermedades, disminuye el valor del pH y se pierde la mayor parte del Nitrógeno, Fósforo y Azufre en forma de gases.  Solo en condiciones anaeróbicas, las formas inorgánicas solubles de Nitrógeno, Fósforo o Azufre se convierten en gas y como consecuencia abandonan el suelo. ¿Cuántos agricultores pueden producir buenos cultivos si se pierde todo su Nitrógeno inorgánico, que es el único tipo que la planta absorbe, en forma de gas?  ¿Cuántas plantas van a poder producir? ¿Cuál será su rendimiento si han permitido que su suelo se compacte? Es importante tener a las bacterias junto con las gomas que producen y que hacen que se formen microagregados en el suelo, es decir, unen todas las pequeñas partículas que lo conforman y comienzan a construir un lugar seguro y protegido para vivir. Al tiempo que la solución del suelo pasa, esas bacterias atrapan y aprovechan todo lo inorgánico soluble que esté presente en dicha solución y de esta forma capturan y retienen los nutrientes en el suelo.  No deberíamos permitir que los nutrientes salgan de nuestro suelo y terminen en nuestras aguas superficiales.

Cuando ponemos un fertilizante inorgánico en el suelo ¿qué sucede con el 80% de ese producto una vez que se aplicó?, adiós, está saliendo del sistema, no se queda en el suelo.

¿Por qué tenemos que seguir poniendo cada vez más y más cantidades de fertilizante inorgánico a medida que pasa el tiempo? Pues porque hemos destruido cada vez más la biología y no hay forma de retener los nutrientes en el suelo. Cada vez que usas fertilizantes inorgánicos estas dañando todo aguas abajo, sin embargo, hay quien argumenta que esa es la única forma de producir cultivos comerciales, yo realmente cuestiono ese punto de vista en particular.

Así pues, las bacterias forman microagregados y construyen estructura en el suelo, pero también debemos tener hongos. Los hongos crecen como filamentos largos (hebras largas) y van a tomar a los microagregados (las pequeñas partículas formadas por las bacterias), uniéndolos para formar macroagregados, mismos que se pueden ver a simple vista. Si recogemos con la mano un poco de suelo y lo agitamos, deberíamos poder ver los pasadizos construidos por los hongos utilizando los microagregados que fabricaron las bacterias. El agua se moverá y se infiltrará en el suelo tan profundo como esta estructura haya sido conformada. En un suelo normal, es decir donde hay grupos normales de microorganismos ¿a qué profundidad se infiltra el agua? Si se tiene un suelo bueno, sano y tan profundo como sea posible, ¿cuál es la profundidad?…16 millas (25.7 km aprox.). Cuando se ha producido una zona de compactación en algún lugar a lo largo del camino, el agua se va a detener en esa interfaz, no continuará infiltrándose. El agua de ese encharcamiento, a la profundidad a la que se encuentre, va a moverse a favor de la pendiente y con ella se llevará todo el suelo. De ahí que la erosión es solo una consecuencia del daño que le hemos hecho a la vida del suelo, devolvámosle la biología y ya no tendremos esos problemas.

Atrape y mantenga los nutrientes en donde pertenecen, donde estarán disponibles para sus plantas en el futuro. Para eso se debe promover el crecimiento de las bacterias y hongos benéficos que estarán formando estructura, la cual podemos ver a simple vista. Si quiere anticiparse un poco y saber si su suelo va a tener una estructura adecuada, adquiera un pequeño microscopio y aprenda a usarlo. De esta forma puede comenzar a evaluar tanto su suelo como su propia composta, no es difícil, usted podrá observar su propia biología y ya no tendrá que enviar muestras al laboratorio.

Referencia: Secrets of soil fertiliy exposed Dr. Elaine Ingham

SECRETOS DE LA FERTILIDAD DEL SUELO AL DESCUBIERTO 2da Parte

¿Qué es un exudado? Un exudado emitido por la raíz de la planta está compuesto principalmente de azúcares, un poco de proteína y un poco de carbohidratos. Si te pidiera que fueras a tu cocina y prepararas una receta que tenga en su mayor parte azúcar, un poco de proteína y un poco de carbohidratos ¿Cuántos tipos diferentes de comida te estoy pidiendo que prepares? Veamos… ¿qué tipos de azúcar encuentras en la cocina?: azúcar blanca, azúcar morena, miel, melaza, jarabe. Toma un tazón y comienza por poner ahí cualquiera de ellos o todos. Ahora, ¿qué proteínas puedes encontrar en la cocina?: leche, huevos, tal vez un poco de queso. Imagina las combinaciones posibles con todos esos tipos de azúcares y proteínas. Continuamos con los Carbohidratos, ¿qué carbohidratos hay en tu cocina?: harina. Entonces, vamos a poner mucha azúcar, un poco de proteína (huevos, leche) y un poco de harina. ¿Para qué es esta receta?: para pasteles y galletas! Así, podemos decir que tu planta está secretando “pasteles y galletas” al suelo para alimentar a los microorganismos que lo habitan. En consecuencia, ¿dónde encontramos la mayoría de las bacterias y la mayoría de los hongos? Si observamos las pequeñas flechas de color amarillo en la imagen siguiente, vemos como los exudados que están siendo emitidos al suelo van a alimentar a las bacterias y a los hongos, por lo que la concentración más alta y la mayor diversidad de especies de estos microorganismos se encuentran alrededor de las raíces de las plantas.

Ahora bien, ¿las plantas van a estar produciendo y enviando al suelo exudados que alimenten a los microorganismos “malos”?, es decir, que alimenten a los organismos causantes de enfermedades, a las plagas y a los organismos problemáticos. Si la planta produce sustancias que alimenten a este tipo de organismos, ¿qué le va a pasar a ella?, simplemente muere, se acabó, digamos que sería el fin de la historia evolutiva pues ya no habría formación de semillas. Por lo tanto, estos exudados exclusivamente van a favorecer y hacer crecer en el suelo a las bacterias y hongos benéficos, y a su vez, la mayoría de estos microorganismos constituyen “murallas” alrededor de los sistemas de raíces para protegerlas contra enfermedades, plagas y otros organismos problemáticos. Por eso es necesario tener toda esa diversidad de especies de bacterias y hongos presentes en el suelo para que cuando la raíz crezca y expulse exudados, estos se pongan en contacto con ellos y al hacerlo, los microorganismos comiencen a crecer y a multiplicarse y de esta forma protegerán completamente a la planta de cualquier enfermedad y/o plaga.

Por otra parte, si ya no tenemos enfermedades o plagas que ataquen las raíces de las plantas ¿necesitamos pesticidas?, ¿esto nos va a ahorrar dinero? ..… ¡desde luego! Así que, devolvamos estos organismos benéficos a nuestros suelos.

Ahora bien, ¿dónde vamos a encontrar toda esa enorme diversidad de bacterias y hongos autóctonos que nuestras plantas necesitan para proteger sus sistemas de raíces? Pues vamos a preparar nuestra propia composta, porque la materia orgánica que tenemos en la pila de compostaje contiene todas las especies de organismos locales que necesitamos. Si ponemos la materia orgánica en la pila de compostaje y preparamos la composta correctamente, en 21 días la tendremos terminada y dispondremos de un inóculo con las mejores bacterias, hongos, protozoos y nematodos para ponerlos de vuelta en nuestro suelo. No es un proceso difícil, no nos va a costar una gran cantidad de dinero ya que no es necesario estar aplicando grandes cantidades de composta.

La gente siempre comete el error de intentar calcular la cantidad de Nitrógeno, de Fósforo o de Azufre presente en la composta, como si se tratara de un fertilizante, pero no lo es. La composta es un inóculo que contiene los organismos que necesitamos regresar a nuestro suelo. Por eso, si la preparamos bien, solo deberíamos de aplicarla una vez y luego mantener a estos organismos creciendo alrededor del sistema de raíces de la planta y descomponiendo los residuos de cosecha, de tal forma que ese material vegetal se deshaga en un mes a partir de que la materia orgánica entre en contacto con la superficie del suelo.

¿Cuánto tiempo hace que cosechaste? ¿todavía tienes residuos? ¿todavía tienes esa materia orgánica en la superficie del suelo? Entonces la Madre Naturaleza está tratando de enviarte un mensaje: “no tienes la biología necesaria en tu suelo, vas a tener plagas, vas a tener enfermedades, vas a tener problemas nutricionales, no estás formando estructura en el suelo, tus sistemas de raíces están frágiles, tus plantas no están sanas”. Debemos poner atención a estos sencillos indicadores que nos dicen si tenemos, o no, la vida que necesitamos en nuestro suelo, y si no la hay, entonces preparemos un poco de composta.

 Referencia: “Secrets of soil fertiliy exposed” Dr. Elaine Ingham

SECRETOS DE LA FERTILIDAD DEL SUELO AL DESCUBIERTO 1era Parte

¿Realmente entendemos y utilizamos las estrategias de manejo de la biología del suelo para reducir nuestros costos de producción y problemas como la falta de fertilidad? Cómo usamos esa información para deshacernos de las plagas y las enfermedades, para preservar el agua en el suelo, o para retener nutrientes, evitando que se pierdan por lixiviación y previniendo así la contaminación de aguas subterráneas. Es indispensable retener todos los nutrientes y toda el agua posible en nuestros suelos, porque si perdemos nutrientes, vamos a tener que reemplazarlos.

¿Cómo podemos aplicar en forma práctica los principios que hemos estado descubriendo sobre la red alimentaria del suelo?  Primero debemos entender las normas que rigen la productividad de un suelo y luego saber que funcionan en cualquier parte del mundo en la que nos encontremos.

¿Que hace que un suelo sea productivo? Quizá algunos se sorprendan con los descubrimientos que hemos hecho durante los últimos años en los que hemos estado trabajando en campo.

¿Para qué tenemos todas esas especies de bacterias en el suelo?, que por cierto son diferentes en cada lugar del planeta al que vamos. Es decir, si el ecosistema es diferente, tenemos todo un conjunto diferente de especies de bacterias y de hongos. A propósito, los hongos no son sólo malos. Siempre me ha sorprendido que la gente diga que los hongos sólo causan enfermedades. ¿Es eso realmente cierto?

¿Qué hacen los protozoos en el suelo? ¿cuál es su función?, ¿son importantes?, ¿los necesitamos? Bueno, simplemente no podemos producir plantas sin protozoos.

En cuanto a los nematodos, podemos decir que en nuestro suelo solamente debe haber nematodos benéficos. Si tenemos nematodos comedores de raíces, la Madre Naturaleza está tratando de enviarnos un mensaje: “¡No tenemos suelo, tenemos tierra! En otras palabras, si no contamos con la biología adecuada, no estamos trabajando con suelo, estamos trabajando con tierra, y posiblemente no podamos cultivar las plantas deseadas.

Ahora bien, ¿cuál es la diferencia entre suelo y tierra? El suelo requiere la presencia de organismos vivos, es decir, debemos tener en él bacterias hongos, protozoos, nematodos, microartrópodos, hongos micorrízicos, etc.; de lo contrario, no podremos cultivar las plantas como pretendemos y entonces, ¿de dónde vamos a obtener el máximo beneficio? Por ello, es importante comprender el papel y la función que desempeñan todos estos tipos organismos en el suelo.

Ante todo, ¿qué necesitan para mantenerse con vida? Si piensas en ti mismo. ¿Qué tenemos que proporcionarte tres veces al día? Todos los días, mientras estás vivo y habitando en este planeta, necesitas comida. Los microorganismos en el suelo son como tú. Imagina que eres una bacteria, digamos un bacilo. De hecho, en una escala mucho mayor, eso es lo que somos, somos como bacterias. De ahí que, si no te harías labranza a ti mismo, entonces no hagas labranza en tu suelo y destruyas a los microorganismos que lo habitan. No rebanes o cortes en cubitos a los hongos. No destruyas esa biología que está presente en tu suelo.

Cada fertilizante inorgánico que se utilice, va a eliminar estos organismos en tu suelo. Cada pesticida acaba con muchos más organismos benéficos que lo que hace a los organismos causantes de enfermedades. Si aplicas un pesticida en tu suelo, vas a destruir a muchos de los organismos que lo habitan, (quizá a todos), tanto “malos” como “buenos”. Sin embargo, quienes se recuperan más rápido son los malos, así que, ¿para quienes preparaste el escenario en tu suelo?

Una vez que usas un pesticida, ¿a quien se está favoreciendo?, realmente necesitarás suerte para tener una buena cosecha; por eso tenemos que revertir esa tendencia.

La única razón por la que la Revolución Verde funcionó es porque ya habíamos destruido la biología en nuestros suelos y los habíamos convertido en tierra. Echa un vistazo a la red alimentaria del suelo y por favor ten en cuenta que antes de 1986, la mayoría de los científicos no tenían idea de que todos los organismos que la integran son importantes y que cada uno desempeña un papel significativo para asegurarse de que las plantas se mantengan sanas.

Ahora bien, gracias a la fotosíntesis las plantas producen azúcares a partir de la energía solar, y la mayoría de los azucares que se producen mediante este proceso son translocadas al sistema de raíces. De ahí que, más del 50% de la energía de cualquier planta que nos interese producir va a ser trasladada al sistema de raíces y va a permanecer ahí o en el suelo.

En otras palabras, la planta expulsa exudados en el suelo, que son comida para los microorganismos que lo habitan.

Referencia: Secrets of soil fertiliy exposed Dr. Elaine Ingham

MÉXICO Y SUS POLINIZADORES: CRÓNICA DE UNA CRISIS ANUNCIADA (MORA CARRERA, 2017) 2da Parte

En 2011 se produjo un total de 39 millones de toneladas entre productos agrícolas provenientes de cultivos dependientes y no-dependientes de polinizadores, tomando en cuenta únicamente los productos mostrados en el cuadro 1 (ver la primera parte de este artículo). De esa producción total, la fracción que se exportó generó una ganancia de poco más de 2,500 millones de dólares. De esta ganancia, el 77% provino de cultivos que dependen en gran medida de los polinizadores, principalmente de las abejas. Esto concuerda con lo que Ashworth y sus colegas habían señalado desde 2009; que a pesar de que es mucho mayor la producción proveniente de cultivos que no dependen de los polinizadores (como el trigo, el maíz y la cebada, que son polinizados por el viento), los productos que sí dependen de los polinizadores generan más ganancias económicas. 

Para determinar si en México se han reducido los rendimientos, como se esperaría en caso de haber una diminución en las poblaciones de polinizadores, se analizó el comportamiento de los rendimientos de varios productos dependientes y no-dependientes de polinizadores. Para esto, se obtuvieron los datos del rendimiento anual de varios cultivos en México, de 1961 a 2011. Estos datos se encuentran disponibles en la base de datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP). Los cultivos seleccionados fueron los de sandía, pepino, calabaza, manzana, mango, aguacate y cacao (que dependen completa o casi completamente de los polinizadores) y los de jitomate, papaya, limón, trigo, maíz y cebada (que dependen poco o nada de los polinizadores). La clasificación entre cultivos dependientes y no-dependientes de los polinizadores se basa una revisión hecha por Alexandra Klein y sus colaboradores en 2007. Los resultados de este análisis muestran que, en promedio, el rendimiento anual de los cultivos que dependen de los polinizadores ha aumentado 0.017% por año, mientras que el de los cultivos no dependientes ha aumentado 0.036% por año. Esto sugiere que, a pesar de que los rendimientos de ambos tipos de cultivo están aumentando anualmente, este incremento es casi dos veces mayor en el caso de los cultivos que no dependen de los polinizadores. Un caso distinto es el del rendimiento de los cultivos de vainilla, que es una de las especias más caras del mundo y depende en gran medida de los polinizadores; en este caso, sus rendimientos fueron más altos que los de los cultivos no dependientes. Esto podría deberse a que, en algunos centros de cultivo controlados, la vainilla se poliniza de manera manual para obtener la vaina. El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) señaló en 2011 que este tipo de polinización manual requiere una gran cantidad de mano de obra, entre 300 a 600 jornaleros por hectárea.

Aunque el efecto en la disminución del rendimiento de los cultivos que dependen de polinizadores, en comparación con los no dependientes, concuerda con lo esperado bajo un escenario de reducción en poblaciones de polinizadores, todavía no se cuenta con información suficiente para asegurar si esta reducción se debe a la pérdida de las poblaciones naturales de los polinizadores a través del tiempo. Es decir, este efecto se podría deber a que las plantas no dependientes de polinizadores son anuales, o incluso pueden tener varias generaciones en un año, como el maíz y el trigo, que permiten procesos de mejora de las semillas. En cambio, plantas como los árboles que producen el aguacate o la manzana tienen ciclos de vida muy largos que dificultan los procesos de mejoramiento genético. Por otro lado, se podría observar un efecto similar si las especies que dependen de los polinizadores fueran más susceptibles a nuevas plagas y enfermedades como la moniliasis del cacao, que es causada por hongos que atacan directamente a los frutos. Por esta razón es importante comenzar a monitorear las poblaciones de polinizadores, tanto nativos como introducidos, para poder determinar si se esto se relaciona con la diminución en el rendimiento de los cultivos.

Con este breve análisis no se puede determinar con certeza estadística si la falta de polinizadores tiene o no un efecto en la reducción del rendimiento agrícola de nuestro país, pero es importante considerar que, al reducirse el rendimiento por hectárea, en algún momento podría ser necesario aumentar la superficie cultivada para mantener la misma capacidad de producción en los cultivos que dependen de la polinización. Esto último sería un problema grave, ya que reduciría aún más los hábitats naturales que sirven como reservorio de la biodiversidad, de la que también forman parte los polinizadores silvestres.

Los de casa siempre ganan (y otras soluciones para la polinización agrícola)

En Estados Unidos la renta de colonias de polinizadores ha surgido como una alternativa para solucionar el problema de la pérdida de polinizadores. Los apicultores llevan en camiones las colmenas para que sus abejas lleven a cabo la polinización en campos agrícolas. Sin embargo, en 2013, Garibaldi y colaboradores encontraron que la polinización que realizan los insectos nativos o silvestres aumenta mucho más los rendimientos y la producción agrícola, en comparación con la polinización por abejas no-nativas o introducidas como lo son las abejas europeas (Apis mellifera). Más aún, estos autores sugieren que el uso del servicio ecosistémico de abejas comerciales no compensa, sino que sólo complementa el servicio realizado por especies silvestres nativas. Estos autores revisaron diferentes prácticas que han demostrado incrementar el rendimiento de los cultivos por medio del uso de polinizadores nativos. Estas prácticas incluyen actividades como proveer recursos para que los polinizadores puedan anidar, la práctica de siembra de plantas que atraigan insectos hacia las orillas de los cultivos y la de conservar los hábitats naturales cercanos (todas ellas se realizan fuera del área de cultivo). Dentro del cultivo, se podría disminuir el uso de pesticidas sintéticos, por ejemplo, aquellos que contengan neonicotinoides, los cuales han demostrado incrementar la mortalidad de las abejas, lo que incluso ha llevado a los europeos a prohibir su uso. Además, se pueden utilizar métodos de cultivo agroforestales en donde el cultivo crece rodeado de vegetación nativa, lo que permite preservar la diversidad de insectos nativos asociados.

 A pesar de la gravedad de este problema, y de las diversas soluciones que se han propuesto para revertir la pérdida de biodiversidad en los cultivos, son aún pocas las investigaciones en nuestro país que hacen evidente la crisis a la que podemos enfrentarnos en el futuro. Esto es sólo es un atisbo de lo que podría implicar. Una prueba de lo poco que sabemos es el trabajo de Steward y colaboradores, quienes encuentran que tan sólo el 11% de los trabajos científicos relacionados con polinización y control biológico en agro-sistemas, a nivel mundial, se han hecho en países en desarrollo (como México). Y más preocupante aún es que la mayoría de estos trabajos están relacionados con cultivos de café, el cual, a pesar de su gran importancia comercial, no sirve como alimento para el ser humano.

En otras palabras, no sabemos mucho acerca de cómo la crisis de biodiversidad afecta a aquellos cultivos de los cuales depende la alimentación de los habitantes de nuestro país. Por lo que resulta indispensable dirigir esfuerzos para poder entender cómo la pérdida de diversidad biológica, como en el caso de la “Crisis de los Polinizadores”, puede poner en riesgo no solamente la economía, sino el futuro de nuestra alimentación.

Referencias:

Mora Carrera, E. (Diciembre de 2017). México y sus polinizadores: crónica de una crisis anunciada. Oikos(19), 19-24

MÉXICO Y SUS POLINIZADORES: CRÓNICA DE UNA CRISIS ANUNCIADA (MORA CARRERA, 2017) 1era Parte

En los últimos años se ha observado una enorme disminución de la diversidad biológica a escala mundial. Esta pérdida es ocasionada en gran medida por la alteración de los hábitats, principalmente por el cambio de uso de los suelos (para la agricultura y ganadería), y por los efectos del cambio climático. Este fenómeno es más visible y estudiado en las especies más grandes, como los mamíferos y las aves. Sin embargo, la actividad agrícola intensifica esta pérdida de biodiversidad en otro grupo de animales menos estudiado: los insectos.

La agricultura acentúa esta crisis en la diversidad de insectos debido a la gran cantidad de agroquímicos que se utilizan en 

el campo, principalmente en forma de insecticidas. Los insecticidas no sólo eliminan a las plagas, sino también a insectos que son benéficos para los cultivos. Entre los principalmente afectados están los polinizadores, que son los animales que promueven la formación de frutos al transportar el polen de la parte masculina a la parte femenina de una flor.

La disminución en el número de poblaciones y de especies de polinizadores a nivel mundial ha generado una creciente preocupación, ya que al haber menos polinizadores se prevé que las plantas que dependen de estos insectos produzcan menos frutos. Esta disminución de polinizadores, principalmente de las abejas silvestres y de la abeja domesticada (Apis mellifera), ha sido estudiada a detalle en Europa y Norteamérica, e incluso ha llegado a conocerse como “la crisis de los polinizadores”. Esta crisis puede ocasionar un grave problema ecológico, ya que disminuye la producción de semillas y esto a su vez ocasiona la reducción de las poblaciones de plantas que dependen de los polinizadores. Esta reducción podría tener un efecto drástico en la producción de alimentos.

Como sabemos, la agricultura es fundamental para todos nosotros, ya que es la principal (y, en algunos casos, la única) fuente de producción de alimento para los miles de millones de personas que habitamos el planeta. En el caso particular de México, nos provee de los ricos aguacates que utilizamos para acompañar una buena torta, de la sandía que comemos en el verano y del cacao con el que se produce el chocolate que millones de personas disfrutan alrededor del mundo. Para producir todo esto, la agricultura depende en gran medida de los servicios que proveen los diversos participantes de un ecosistema. Uno de estos servicios es la polinización, la cual promueve la formación de frutos y semillas. Es por esta razón que los polinizadores juegan un papel importantísimo en relación con la economía de nuestro planeta. Así pues, es indispensable identificar la forma en que la pérdida o reducción de las poblaciones de polinizadores afecta actualmente a los ecosistemas y también a las actividades económicas que dependen de ellos. Esto nos va a permitir tomar medidas que ayuden a resolver tanto las problemáticas actuales como las que se avecinan.

 Considerando que las poblaciones de polinizadores han disminuido, en 2009, Marcelo Aizen y sus colaboradores encontraron que los cultivos que no dependen, o que dependen poco de los polinizadores, tienen un mayor incremento anual en su rendimiento en comparación con los cultivos que dependen en gran medida de los polinizadores. Ellos reportan que la disminución en el rendimiento anual de los cultivos que dependen de los polinizadores se relaciona con un incremento en el área cultivada de los mismos. En otras palabras, para compensar la reducción del rendimiento en estos cultivos, se siembran en una mayor superficie. Ashworth sugiere que este impacto negativo en el rendimiento de los cultivos podría ser más fuerte en los países en desarrollo. Esto se debe a que los países no desarrollados, no cuentan con la infraestructura económica necesaria para poder suplir el servicio ecosistémico de los polinizadores (como lo hacen los países más desarrollados) mediante métodos comerciales como la renta de colonias de polinizadores.

La riqueza que les debemos a los polinizadores

En el caso de México, del total de las 316 especies de plantas que se cultivan en el país, cerca de 145 dependen (en cierta medida) de los polinizadores para producir los frutos y semillas que después se consumen. Sin embargo, aún no hay información con respecto al nivel de dependencia de más de 60 especies.

Según el INEGI, muchos de los productos agrícolas que más se producen y que generan grandes beneficios económicos se obtienen gracias a la polinización. En el siguiente cuadro (Cuadro 1) se puede ver el nivel de dependencia de polinizadores de algunos de los productos que se producen en mayor cantidad (toneladas) o que generan una ganancia económica importante para nuestro país a través de la exportación. Cabe destacar que varios de los productos mencionados en esta tabla son originarios de México o se han cultivado en el país desde tiempos prehispánicos; entre ellos están el maíz, el frijol, la vainilla, el jitomate, la calabaza, el aguacate y el cacao.

Referencia:

Mora Carrera, E. (Diciembre de 2017). México y sus polinizadores: crónica de una crisis anunciada. Oikos(19), 19-24