El equilibrio marca la diferencia

Los procesos y ciclos que siguen las leyes naturales mantienen todo en equilibrio, sin embargo,  los sistemas de producción agrícola  no son completamente naturales,  por lo que éste equilibrio puede perderse con facilidad sobre todo si se contempla al suelo solamente como un medio de sostén y aprovisionamiento de nutrientes y no como un recurso en constante interacción con las plantas a fin de favorecer su óptimo crecimiento y desarrollo.

El suelo funciona como un sistema vivo y dinámico que proporciona las condiciones necesarias para la producción de cultivos. Está conformado por una mezcla compleja de 4 componentes principales: Minerales, Materia orgánica, Agua y Aire  (fases sólida, líquida y gaseosa).

Las variaciones en las  proporciones en que se encuentran y combinan estos componentes  determinan a su vez las propiedades físicas, químicas y biológicas del mismo.

Propiedades del suelo:

Aun cuando en principio son características  inherentes al suelo, las propiedades físicas, químicas y biológicas del mismo pueden modificase mediante el manejo agronómico. Este es un aspecto muy importante a considerar ya que muchas veces los cambios que se promueven se tornan desfavorables para el productor. El uso contínuo y excesivo de insumos de síntesis química  (fertilizantes, insecticidas, fungicidas y herbicidas) altera el equilibrio que debe existir entre las propiedades del suelo  y en mayor o menor grado deteriora su nivel de fertilidad y su capacidad productiva.

Llevar y mantener un suelo en equilibrio implica conocer al menos los aspectos más importantes que determinan éstas propiedades  así como la manera en que  interactúan para así poder proponer  un manejo agronómico  más adecuado.

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“Tecnología Q” en la Nutrición y Activación fisiológica (sin aplicación de hormonas) del Papayo

La utilización de los diversos productos que integran  la línea de Nutrición y Activación fisiológica que conforma la “Tecnología Q” en la producción de papayo nos ha mostrado las siguientes ventajas.

  • Acelera la germinación de la semilla
  • El tratamiento a las plantas en vivero, mejora su capacidad de adaptación al trasplante, la  raíz presenta mejor desarrollo, el tallo es más vigoroso y hay un mejor desarrollo de las hojas (mayor área foliar)

 

 

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  • En cultivos establecidos, las plantas presentan mayor crecimiento vegetativo; las hojas son más largas y anchas con pecíolos más largos y tienen una coloración más intensa.
  • Plantas de mayor altura y vigor, lo que incrementa su resistencia a enfermedades
  • Floración mas temprana, más uniforme y mayor número de flores
  • Mayor amarre de fruto que se presenta desde el inicio de la floración
  • Mayor número de frutos por planta y mejor llenado, aún en el caso de plantas afectadas por virosis en alguna etapa de su desarrollo
  • Mejor calidad de fruta
  • Incremento en el rendimiento hasta del 80%
  • Se prolonga la vida útil del cultivo alargándose el periodo de cosecha

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“Tecnología Q” = Sanidad en Papayo

El principal  problema  que enfrentan  los productores de papayo es el ataque de virosis. Este puede manifestarse en cualquier etapa de desarrollo del  cultivo causando la pérdida del potencial de producción de las plantas, lo que a su vez se verá reflejado en considerables pérdidas económicas.

Una alternativa de solución al problema  es la integración de nuestros productos Q 2000 Q virus al programa de control fitosanitario del agricultor, lo que le  permite lograr:

  • Excelente prevención y control de virosis
  • Restauración del crecimiento normal en los meristemos de las plantas dañadas por virus
  • Generación de hojas nuevas sanas
  • Regeneración de la parte superior de la planta conforme van apareciendo hojas nuevas sanas y predominando en número sobre las hojas dañadas y viejas

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  • Las hojas afectadas por virus no recuperan su forma original pero la lámina foliar se extiende (se les quita lo enrollado) y se tornan menos cloróticas
  • Se logra un nuevo desarrollo de follaje, flores y amarre de fruto normal en las plantas que fueron dañadas por virus
  • La fruta producida por una planta dañada por virosis es de calidad normal
  • Lo anterior permite recuperar la posibilidad de alcanzar buena producción considerando tanto rendimiento como calidad de fruta

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fruto verde

Asimismo y debido a su actividad como catalizador,  el uso de  Q 2000 en mezcla con los fungicidas convencionales utilizados para el control de enfermedades como Antracnosis y Rhizopus, potencializa el efecto de los mismos. Esto permite al productor reducir las dosis recomendadas por el  fabricante hasta en un 50 %, manteniendo la frecuencia normal de aplicaciones  lo que significa una considerable reducción de costos por concepto de control fitosanitario.

SANIDAD EN POSCOSECHA
Por lo que respecta a este renglón, los tratamientos de inmersión en una solución con Q 2000 son una alternativa al uso de fungicidas para lograr una adecuada protección y mayor vida de anaquel, manteniendo la fruta en adecuadas condiciones de sanidad

 

Tratamiento de inmersión con Q 2000            Sin tratamiento

 

Cinco días después del tratamiento

 

                  Tratamiento de inmersión con Q 2000              Sin tratamiento

“Tecnología Q” En la producción de banano (Musa paradisíaca) Parte 3

A manera de resumen,  podemos enlistar los beneficios que se obtienen al utilizar la “Tecnología Q”  para el control de la Sigatoka negra (Mycosphaerella fijiensis) en  el cultivo de Banano, Plátano macho y Dominico:

  • La plantación se mantiene en buenas condiciones de sanidad y a su vez hay un ahorro muy considerable en el costo de las aplicaciones al utilizar los fungicidas convencionales (tanto protectantes como sistémicos), a una sub-dosis del 50% en combinación con Q 2000.}
  • La velocidad de control de la enfermedad es mayor (casi inmediata a la aplicación), en comparación con la utilización solamente de fungicidas convencionales (solos o combinados en mezclas).
  • La planta presenta menor número de hojas dañadas por “quema” de Sigatoka. El número total de hojas por planta es mayor en comparación con los cultivos manejados con tratamientos fitosanitarios convencionales, lo que significa que su capacidad de producción no se verá afectada por daños al follaje.
  • Al detener el avance de la enfermedad, se prolonga el tiempo de vida del follaje (no es necesario eliminarlo).
  • A mayor cantidad de follaje, mayor capacidad fotosintética en la planta, lo que  se refleja en la obtención de un racimo de mejor calidad, además una reducción de costos al espaciar la frecuencia de saneo en la plantación.

“Tecnología Q” en la Nutrición y Activación fisiológica del Banano

En forma simultánea a la efectividad que se ha logrado en el control de  Sigatoka negra con el uso de Q 2000, se ha observado un efecto de  activación fisiológica en el cultivo (sin aplicación de hormonas) que como se mencionó inicialmente, se promueve de manera contundente al utilizar la “Tecnología Q”; especialmente al integrar nuestro producto Q 2000 Plus en el programa aplicaciones.

Es sumamente importante proporcionar al cultivo la nutrición adecuada para que la respuesta de la planta a la activación fisiológica sea la mejor y además constante. Para ello, nuestra línea cuenta con excelentes  productos nutricionales de fácil asimilación  diseñados para sostener dicha respuesta y asimismo aumentar la resistencia natural de la planta a los patógenos.

Los beneficios que se han  se han alcanzado en  plantaciones comerciales de banano como consecuencia de la activación que se promueve en el cultivo al utilizar nuestros productos son los siguientes:

  • Las plantas son más precoces. Se logra acortar el periodo de plantación a cosecha hasta en  4 ó 6 semanas (dependiendo de las condiciones de manejo). Lo que representa un ahorro en costos de producción directamente proporcional al ahorro en tiempo.
  • Los vástagos son más vigorosos, tienen mayor diámetro. Se ha observado que las vainas foliares se agrietan en la base del tallo debido al engrosamiento del mismo. Se desarrollan plantas compactas, no crecen de forma desproporcionada o desmesuradamente. Gracias a este incremento en vigor, las plantas producen mayor número de hojas. Las hojas son de mayor tamaño (largo y ancho) y tienen un color verde más intenso, mayor brillo. Hay una ganancia en área foliar, lo que significa mayor capacidad de fotosíntesis que a su vez  le permite a la planta soportar más carga.

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  • Hay una mejor producción de retornos, estos aparecen en mayor número, son más vigorosos (gruesos) y con hojas más anchas.

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  • Se corrige el problema de “arrepollamiento” del follaje en la parte apical, se da un alargamiento que permite una mejor expresión de la bellota.
  • Las plantas presentan menor porcentaje de rasgueo en las hojas por efecto del viento.
  • El cultivo tratado soporta mejor condiciones de estrés, donde el retorno puede llevarse a producción más rápido lo que significa que el siguiente racimo en la planta se logra en menor tiempo.
  • Se producen racimos de mayor peso y con el raquis más grueso.

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  • Las manos tienen una mejor distribución en el  Hay más espacio entre cada penca.
  • Los dedos están más abiertos por lo que se evita el daño físico por rozamiento durante el traslado del racimo al empaque.
  • Los dedos son más homogéneos en tamaño y forma, lo que significa mejor calidad de acuerdo a las preferencias del mercado.

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logo Quimcasa f4 ofrece asesoría técnica especializada para la implementación de programas de manejo de Banano, Plátano macho y Dominico,  integrando el uso de la “Tecnología Q” en función de  la problemática y condiciones específicas del productor. Contáctanos a través de nuestra página web: www.quimcasa.com o a los teléfonos: 55 5251 8388 / 55 5251 0340

“Tecnología Q” En la producción de banano (Musa paradisíaca) Parte 2

Una experiencia similar a la  que se mencionó anteriormente (ver Parte 1), se tuvo en el manejo de plátano macho en la misma región (Soconusco, Chiapas). En este caso se utilizó una dosis de 0.750 L / Ha de Q 2000 + 1 kg del mancozeb (que es el 50% de la dosis recomendada por el fabricante), en un volumen de 60.0 litros de agua por hectárea en aplicación aérea para 10 hectáreas.

Durante las semanas en las que se realizaron las aplicaciones, se logró un buen control  de la Sigatoka. El nivel de infección fue muy bajo, lo que permitió al agricultor emplear fungicidas de contacto (que son de menor costo que los sistémicos), en una época crítica, ya que se presentaron condiciones de  mucha lluvia en la región,  lo cual  favorece el desarrollo del hongo.

En las siguientes fotografías (1 y 2), se observan las marcas que se realizaron para  valorar el control del tratamiento con  Q 2000 en la incidencia  de la Sigatoka negra en el cultivo. Las hojas se marcaron antes de realizar la primera aplicación y las fotos se tomaron una semana después de ésta. Se puede apreciar que el tamaño de las manchas no aumentó, lo que significó un  buen control.

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Las fotografías 3 y 4 se tomaron dos semanas después del inicio de las aplicaciones. Aquí también se ve como se marcaron inicialmente las manchas de Sigatoka en el follaje y se puede observar que estas no aumentaron de tamaño. Se tornaron de color rojo con una tonalidad amarillo claro a su alrededor, lo que significa que se tuvo un buen control de la enfermedad.

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Las fotografías 5 y 6  corresponden a la tercera semana a partir del inicio de las aplicaciones. En ellas se  puede observar cómo se sigue manteniendo el control de la enfermedad. Se ve una  pigmentación muy clara, lo que significa que la Sigatoka está retenida. Cabe mencionar que esta evaluación fue realizada por el Ingeniero a cargo del rancho.

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Las fotografías 7 y 8  se tomaron la cuarta semana a partir del inicio de las aplicaciones. La coloración que se ve es de una tonalidad muy clara. Las  manchas de Sigatoka no aumentaron su tamaño y  se empezaron a notar puntos rojos  en ellas, es decir no se desarrollaron. Esto  significa que se logró un buen control de la enfermedad con el tratamiento con Q 2000.

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Finalmente, en las fotografías 9 a 12  se  muestra  cómo se encontraban las plantas ya paridas, se observa una adecuada cantidad de hojas y la Sigatoka controlada. Esto se tradujo en una  buena producción de racimos.

“Tecnología Q” en la producción de banano (Musa paradisiaca)

El desarrollo comercial de la “Tecnología Q” en la producción de cultivos se ha llevado a cabo de manera integral enfocándose en tres aspectos claves estrechamente interrelacionados:

  • Sanidad: Planteamos un programa de gran efectividad con un enfoque preventivo-curativo para problemas en suelo y follaje. Nuestra línea de productos actúa de manera selectiva a los microorganismos y organismos benéficos promoviendo su presencia.
  • Nutrición: Considerando la problemática y condiciones del entorno, proponemos un programa específico para el cultivo (suelo-foliar) a fin de sostener su adecuado crecimiento y desarrollo. Este programa es complementario al de Sanidad, ya que la experiencia nos ha mostrado que dar un respaldo nutricional equilibrado y de fácil asimilación a las plantas, es determinante para estimular y fortalecer la resistencia de un cultivo ante la presencia de plagas y enfermedades.
  • Activación fisiológica: El uso de la “Tecnología Q” induce un efecto de activación fisiológica en forma consistente (sin aplicaciones de hormonas), al cual se le da soporte mediante el programa de nutrición mencionado anteriormente. De ésta forma, se impulsa al cultivo para que exprese todo su potencial genético, lo que resulta en un incremento en rendimiento y potencialmente una mayor ganancia para el productor.

En el caso de la producción de Banano, Plátano macho y Dominico, es bien conocido que el problema más importante al que se enfrentan los productores es la incidencia de Sigatoka negra (Mycosphaerella fijiensis). Esta se considera una enfermedad limitante, ya que se manifiesta en cualquier momento a lo largo del ciclo del cultivo con efectos devastadores que se reflejan en grandes pérdidas económicas.

Aun cuando actualmente en el mercado convencional se ofrecen diversos productos para su tratamiento, su utilización resulta muy costosa para el productor ya que se manejan programas de aplicaciones continuas a fin de prevenir y/o controlar la presencia del hongo,debido a la alta resistencia que este patógeno ha desarrollado a los fungicidas y a la facilidad de dispersión del inóculo.
En este sentido, la “Tecnología Q” ofrece una alternativa viable y confiable al agricultor para reducir los costos de producción por concepto de control fitosanitario y además evitar una mayor generación de resistencia a los agroquímicos por parte del hongo.
El mayor beneficio en el control de Sigatoka Negra en se ha obtenido con aplicaciones de nuestro producto Q 2000 en mezcla con los fungicidas convencionales que comúnmente se utilizan ya sean protectantes (clorotalonil, mancozeb) ó sistémicos (tridemorf, pyraclostrobin ó triazoles), pero empleando solamente el 50% de la dosis recomendada por el fabricante, lo que representa un ahorro muy considerable para el productor.

En banano, en la región del Soconusco, Chiapas, se logró el mismo control sobre la Sigatoka negra que se tuvo con el manejo fitosanitario convencional, realizando aplicaciones semanales terrestres de una mezcla de 200 ml de Q 2000 + 1 kg de mancozeb (que es el 50 % de la dosis recomendada por el fabricante) en 100 litros de agua por hectárea a un pH de 5.5. En el caso de aplicaciones aéreas, se tuvo el mismo efecto aplicando 13.0 litros de Q 2000 en mezcla con 50.0 kg de mancozeb (que equivale al 50% de la dosis recomendada por el fabricante) en 1250 litros de agua para un vuelo (50 hectáreas) a un pH de 5.5, también en aplicaciones semanales.

En ambos casos se logró reducir el costo en el control fitosanitario con respecto al manejo convencional (basado en aplicaciones de fungicidas solos o en mezcla con otros fungicidas).
En las aplicaciones terrestres, la reducción fue de aproximadamente un 24% por hectárea por aplicación, mientras que en el caso de aplicaciones aéreas, el ahorro es de aproximadamente un 16% por hectárea por aplicación.