¿Por qué es importante tener un suelo bien estructurado?

Un suelo con una estructura adecuada permitirá que el agua fluya gradualmente hacia el interior del mismo. A medida que el agua atraviesa el perfil del suelo crea un vacío y así permite la entrada de aire, lo que genera condiciones aeróbicas, es decir ricas en oxígeno. Esto es de vital importancia, ya que la mayoría de los microorganismos causantes de enfermedades, no pueden prosperar en un ambiente rico en oxígeno y en consecuencia colapsan, mientras que los microorganismos benéficos se desarrollan eficazmente en ambientes ricos en oxígeno.

Por otra parte, en un suelo bien estructurado las gotas de agua puedan almacenarse durante periodos prolongados en las numerosas grietas y hendiduras que se encuentran en ella, así como en la materia orgánica, lo que aumenta la resistencia a la sequía. Asimismo, una buena estructura en el suelo permite que las raíces se desplacen con mayor facilidad a través del perfil sin tener que luchar contra con las capas de compactación.

En los suelos donde la estructura no ha sido desarrollada por la actividad de los microorganismos benéficos, las capas de compactación se forman fácilmente, ya sea por el paso de vehículos, el tráfico humano y animal o bien donde la superficie del suelo hace frente a la lluvia. Estas capas de compactación obligan a las raíces a crecer hacia los lados, lo que limita su acceso al agua y nutrientes. Una vez que las raíces logran romper las capas de compactación, se encuentran con condiciones anaerobias (de bajo oxígeno) y con un entorno ocupado por microorganismos anaerobios los cuales producen compuestos altamente ácidos. Las raíces no pueden sobrevivir en estas condiciones en las que el pH puede ser inferior a 4.0.

Adicionalmente, el agua que fluye a través del suelo se topa con una capa de compactación que no puede atravesar. En el caso de lluvias intensas, esto puede provocar la formación de una capa saturada de suelo que se asienta sobre una capa de compactación, es decir sobre una capa de suelo endurecido, compactado. Cuando hay una pendiente, la capa superior del suelo puede comenzar a moverse provocando un deslizamiento de tierra. Este tipo de erosión es un gran problema en muchos lugares del mundo.

Ahora bien, ¿Cómo es que la red alimentaria del suelo puede desarrollar una buena estructura?

Esto depende del tipo de suelo del que se trate.

Los términos arena, limo y arcilla describen el tamaño de las partículas minerales del suelo. Las partículas de arena son relativamente grandes al igual que los espacios que existen entre ellas. En este caso, el agua encuentra rápidamente su camino a través de esos espacios por lo que no puede ser retenida en suficiente cantidad, especialmente si el contenido de materia orgánica es muy bajo (la materia orgánica puede absorber grandes cantidades de agua). De ahí que los suelos arenosos tienden a ser muy secos y propensos a la erosión eólica, la cual es un proceso por el cual la capa superior del suelo desaparece, es decir es arrastrada y se pierde.

La erosión del suelo es un problema ambiental grave y representa una amenaza existencial para la humanidad, ya que, según estimaciones recientes, solo le quedan alrededor de 60 años de existencia a la capa superficial de suelo en el mundo.

Con la red alimentaria del suelo en orden, el panorama cambia rápidamente.

Las bacterias benéficas producen compuestos pegajosos o gomas que facilitan su adherencia a la superficie de las partículas de arena y de materia orgánica (figura 1), mismas que luego se adhieren unas a otras formando macro-agregados (figura 2). A medida que las partículas se agrupan, se crean pequeños espacios a su alrededor.

Los hongos también producen algunas gomas y sus estructuras largas y estrechas en forma de tubo actúan como cuerdas que unen los micro-agregados para formar macro agregados (figuras 3 y 4). De esta manera se forman espacios aún más grandes en la estructura del suelo y cuando los microartrópodos, lombrices e insectos excavan en el suelo, crean espacios aún más grandes, como túneles (figura 5).

La red trófica del suelo continuamente está incrementando la materia orgánica en el perfil mediante la descomposición de los residuos que se encuentran en la superficie, formando humus y llevándolo a mayor profundidad en el suelo. Así, en poco tiempo podremos escarbar y descubrir una capa tras otra de suelo café chocolate oscuro donde antes solo había arena de color claro.

El resultado de toda esta actividad biológica es una estructura que retendrá agua durante varios meses después de que las lluvias hayan cesado, poniéndola a disposición de las plantas en épocas de sequía, además, permitirá penetrar a las raíces a una mayor profundidad para tener acceso a más agua y nutrientes, mismos que se encuentran en partes del suelo que antes no les eran alcanzables. En esencia, el subsuelo ahora se ha convertido en suelo vegetal.

La Dra. Ingham y su equipo han trabajado con praderas, céspedes y campos de golf, en los que las raíces de los pastos solo podían penetrar en el suelo aproximadamente una pulgada (2.5 cm) debido a la presencia de capas de compactación, sin embargo, unos cuantos meses después de restablecer la red alimentaria del suelo, esas raíces pudieron adentrarse a más de 3.0 pies de profundidad (0.90 cm) y tener acceso a más agua y nutrientes, lo que nunca antes había ocurrido.

En el caso de suelos arcillosos los problemas son algo diferentes. A las partículas de arcilla se les denomina “laminas”, ya que son planas como los platos que usamos en la cocina, y cuando no hay una red alimentaria del suelo equilibrada, estas laminas se apilan una encima de la otra formando estructuras muy compactas.

Las capas de compactación se pueden formar muy fácilmente en suelos arcillosos. La solución a este problema es encontrar una manera de hacer que las partículas de arcilla dejen de apilarse. Esto se puede lograr mediante un proceso llamado floculación.

La floculación ocurre cuando hay suficientes iones de Calcio (que son positivamente cargados) en la superficie de las arcillas. Esto hace que se repelan entre sí como lo hacen los imanes cuando sus polos están alineados.

La red alimentaria del suelo aumenta la floculación y una vez que esto se logra, su estructura puede desarrollarse de la misma forma que ocurre con las partículas de arena. Nuevamente el resultado es un suelo bien estructurado que permite a las plantas tener acceso a más agua y nutrientes. Para los agricultores, esto representa mayores rendimientos, un ahorro en costos debido a la reducción de los requisitos de riego e incluso un mayor ahorro en costos, debido a que ya no hay necesidad de realizar laboreo del suelo. La reducción de costos y el incremento en los rendimientos da como resultado mayores ganancias

Para el medio ambiente también hay beneficios. Un suelo bien estructurado que alberga su red alimentaria, purifica el agua a medida que atraviesa el perfil. Esto se debe a que las bacterias y los hongos consideran como nutrientes a los contaminantes presentes en el agua y los absorben rápidamente a medida que ésta pasa.

Asimismo, la erosión del suelo por efecto del viento y el agua son mitigadas en gran medida, lo que ofrece seguridad alimentaria a las generaciones futuras.

Finalmente, el vapor de agua es uno de los gases de efecto invernadero más abundantes y al permitir que se infiltre más agua en los suelos y fluya hacia los acuíferos podemos contribuir a la lucha contra el cambio climático.

Referencia: Why is it important to have well structured soil?  Dr. Elaine´s Soilfoodweb school

¿QUÉ ES LA RED ALIMENTARIA DEL SUELO?

Para comprender la red alimentaria del suelo, comencemos por comprender el término Red Alimentaria.

Todos sabemos que, en el reino animal, una “cadena alimenticia” es una serie organizada de seres vivos vinculados por una relación alimentaria (Figura 1), sin embargo, si prestamos más atención, descubriremos que algunos miembros de la cadena alimenticia (también conocida como cadena trófica), no consumen solamente una cosa. De ahí que, más que una cadena, se trata de una red (Figura 2). Esto es lo que origina el término Red Alimentaria.

En el suelo también existe una red alimentaria. Se trata de la parte viva que lo habita y está compuesta por insectos, lombrices y diversos organismos mucho más pequeños, entre los que se encuentran hongos y bacterias.

La Dra. Elaine Ingham es pionera en la investigación de los microorganismos en el suelo, misma que ha desarrollado durante las últimas 4 décadas, en las cuales ha trabajado con un equipo de investigadores para comprender cómo éstos microorganismos interactúan entre sí y cómo interactúan con las plantas.

La red trófica o red alimentaria del suelo, se puede considerar como el bioma del suelo. Al igual que los seres humanos tenemos un bioma intestinal encargado de digerir nuestros alimentos, el suelo tiene un bioma que descompone la materia orgánica y libera nutrientes en formas disponibles para las plantas. Así es como la Naturaleza ha estado alimentando a las diferentes especies vegetales durante miles de millones de años.

Los principales grupos que integran la red alimentaria del suelo son bacterias, hongos, protozoos y nematodos, y cuando se encuentran en equilibrio, estos organismos interactúan entre sí, y con las plantas, para crear magníficos ecosistemas, como los grandes bosques del mundo.

¿Alguna vez se han preguntado cómo los bosques pueden ser los ecosistemas más productivos del mundo sin la necesidad de fertilizantes o pesticidas?

La respuesta está en la biología del suelo. Con un bioma sano, el suelo puede proporcionar a las plantas todos los nutrientes que necesitan, junto con una serie de beneficios adicionales, como la protección contra plagas y enfermedades, la sequía y las inundaciones.

La red alimentaria del suelo es prácticamente el sistema operativo de la naturaleza. Desafortunadamente, los seres humanos la hemos alterado en casi todos los suelos que manejamos. Es decir, hemos provocado un desequilibrio y, en consecuencia, las plantas que cultivamos tienen que esforzarse para sobrevivir. La labranza es la principal causa del problema, ya que destruye los microorganismos más grandes como es el caso de los hongos y los protozoos, rompiendo el equilibrio de la red trófica del suelo. Esto ocasiona un mal funcionamiento del sistema; los nutrientes ya no están disponibles para las plantas y la protección contra enfermedades se complica.

Antes de la revolución industrial, para llevar a cabo la labranza se empleaban bueyes, que proporcionaban alrededor de 3 o 4 caballos de fuerza. El rendimiento de los tractores modernos puede ser de 400 caballos de fuerza o mayor, por lo que la maquinaria moderna hace mucho más daño al bioma del suelo, además, el uso de productos químicos ha agravado el problema.

La buena noticia es que podemos restaurar la red Alimentaria del suelo elo a los suelos kost en tan solo unos meses. Esto se traduce en una serie de beneficios tanto para los agricultores como para el medio ambiente, ya que, con una red trófica en el suelo bien equilibrada, los agricultores no necesitan usar fertilizantes y tampoco necesitan usar pesticidas, porque el sistema operativo de la Naturaleza protege a las plantas de los ataques de organismos perjudiciales. Los herbicidas tampoco son necesarios, pues las malezas solo prosperan en condiciones de suelo en las que la red alimentaria está desequilibrada.

De tal manera que restaurar la red, significa que los agricultores ahorran dinero en insumos químicos en todos los ámbitos. También significa que sus rendimientos aumentan notablemente. En algunos casos, agricultores que trabajan con la Doctora Ingham han visto aumentar sus rendimientos en más del 200%. Esto se debe a que la red trófica del suelo proporciona a las plantas acceso a un flujo constante de nutrientes provenientes tanto de la materia orgánica presente, como de las partículas que conforman el suelo. Las partículas de arena contienen nutrientes, y los hongos y las bacterias pueden extraerlos y ponerlos a disposición de la planta en un proceso que ella realmente controla. Esto significa que las plantas tienen acceso al tipo de nutrientes que necesitan precisamente cuando los necesitan. Así es como se maximizan los rendimientos y se optimizan las ganancias.

En cuanto al medio ambiente, hay una gran cantidad de beneficios que se derivan de tener una red alimentaria de suelo en equilibrio. Sabemos que la humanidad se enfrenta a una serie de amenazas existenciales, pero, ¿Qué relación con el suelo tiene algunas de ellas? La más obvia es la erosión del suelo. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha estimado que solo nos quedan alrededor de 60 años antes de que se agote la capa superior del suelo del mundo, (otras estimaciones son menores, alrededor de 30 años). En este sentido, la red alimentaria del suelo evita su erosión, tanto por el viento como por el agua, mediante la conformación de su estructura.

Otra amenaza existencial a la que nos enfrentamos es el colapso del ecosistema. La Organización de las Naciones Unidas, ha declarado recientemente que las poblaciones de insectos han sido diezmadas en alrededor de un 25% cada década durante los últimos 30 años (eso significa que hay un 57% menos de insectos hoy, que los que había en 1989), asimismo, ha identificado el uso de pesticidas como una de las principales causas de esta disminución. Por otra parte, en algunas partes de Europa, las poblaciones de aves han disminuido 1/3 en los últimos 15 años. Al respecto, ¿Cómo ayuda la red alimentaria del suelo?

Pues bien, el sistema operativo de la naturaleza protege las plantas contra los ataques de insectos “plaga” y de enfermedades, eliminando la necesidad de usar pesticidas.

Otra amenaza para la vida en la Tierra es el cambio climático, afortunadamente el suelo es capaz de retener grandes cantidades de Carbono en los cuerpos de los microorganismos y también de algunos macroorganismos. El organismo vivo más grande del mundo no es una ballena, es un hongo que se encuentra en Oregón, cuyo tamaño es equivalente a 1665 campos de fútbol americano. Tiene entre 2000 y 8000 años y está compuesto principalmente de Carbono. Así, mediante la restauración de la red alimentaria del suelo podríamos detener el cambio climático.

Es importante capacitar y ayudar a los agricultores para que practiquen una agricultura en armonía con la naturaleza y así, mediante la restauración de la red alimentaria del suelo, puedan dejar de utilizar productos químicos.

 Referencia: What is the soil food web?  Dr. Elaine´s Soilfoodweb school

LAS BACTERIAS ANAEROBIAS TAMBIÉN PUEDEN SER BENÉFICAS

Cuando se habla de bacterias benéficas en el suelo, casi siempre se relaciona a las bacterias aerobias, de tal manera que buscamos proteger, regenerar y aportar al suelo estos valiosos organismos.

Usualmente, las bacterias anaerobias son consideradas indeseables; ya que producen desechos tóxicos para las raíces como el ácido butírico o el ácido sulfúrico. (Sait, 2018). Sin embargo, hay otra historia que debe ser contada. Existen organismos anaerobios que promueven el desarrollo de la raíz y la protegen contra el ataque de organismos patógenos. Dentro de estos organismos anaerobios benéficos se encuentran cepas de Lactobacillus, hongos fermentadores, actinomicetos, levaduras probióticas, y bacterias púrpuras no sulfurosas (PNSB).

Algunos de los beneficios que los microorganismos anaerobios benéficos (MAB) proporcionan a la planta son:

  1. Promueven el crecimiento de la planta y solubilizan nutrientes del suelo.

Es muy interesante observar que los MAB promueven el crecimiento de la planta tanto si se aplican en la zona de las raíces, como en forma foliar. Cuando se aplican al suelo, proporcionan un beneficio extra, ya que promueven la solubilización de nutrientes.

La aplicación de MAB a los cultivos es muy rentable, incluso en los cultivos extensivos, ya que se puede utilizar de manera efectiva empleando dosis de tan solo 300 ml / ha. Se puede aplicar vía fertirriego en cereales y algodón. El efecto promotor del crecimiento de las plantas está parcialmente relacionado con los exudados producidos por las PNSB. Estas bacterias fotosintéticas y fijadoras de nitrógeno son famosas por la producción de metabolitos secundarios.

Los metabolitos secundarios de las plantas (PSM) incluyen potentes sustancias protectoras como alcaloides, terpenoides, compuestos fenólicos y aminoácidos sulfatados. Estos compuestos se encuentran entre las moléculas con efecto medicinal más potente para los seres humanos, aunque en realidad se producen para ayudar a la planta de diferentes formas. Los aminoácidos sulfatados, por ejemplo, incluyen los compuestos protectores que se encuentran en las Crucíferas (brócoli, por ejemplo) y Liliáceas (ajo).

Los beneficios de los PSM son complejos y diversos, incluyen protección de la planta contra los rayos UV y una mayor tolerancia a las condiciones climáticas extremas. Tienen efectos antibacterianos y antifúngicos y aumentan la producción fotosintética.

Otro beneficio importante de los PSM es que promueven la respuesta inmune de la planta. Estos exudados microbianos desencadenan un fenómeno llamado resistencia sistémica inducida. El incremento en la inmunidad de la planta trae consigo un beneficio colateral, ya que cualquier cosa que mejore la inmunidad también aumenta el rendimiento.

Un estudio reciente en el que se aplicaron PNSB al suelo y al follaje en plantas de estevia, mostró resultados muy    

interesantes: La cantidad de clorofila en las hojas aumentó, los niveles de azúcar también aumentaron, la actividad biológica en la hoja y en el suelo mejoró y el contenido de esteviósido (azúcar natural que le proporciona el sabor dulce a la estevia) aumentó en un 61%.

  • Pueden ser empleadas para tratar semillas. Las MAB sirven como un excelente y económico tratamiento de semillas. En pruebas en campo se demostró que mejoran la germinación y el vigor de las plántulas.
  • Aceleran el proceso de compostaje. La tasa de conversión del compostaje aeróbico es de aproximadamente 670 kg de producto final, por cada tonelada de materia prima (se requieren al menos 3 meses para que haya un buen compostaje). En contraste, las MAB producen 910 kg de producto final por cada tonelada de materia prima y esto ocurre en sólo dos meses. De hecho, si a las dos semanas se destapa el contenedor o la pila donde se está realizando el compostaje anaerobio y se voltea, y este proceso se repite una semana después, el compostaje anaerobio se puede completar en tan solo cinco semanas. Esto significa la producción de un tercio más de composta en solo un tercio del tiempo habitual y con mucho menos esfuerzo involucrado. Simplemente pre-mezcle la materia prima rica en carbono y en nitrógeno, haga una capa de 30 cm con la pre-mezcla, e inocule toda esta capa con los MAB; humedezca bien cada capa subsecuente y luego cubra completamente la pila con una lona grande o una cubierta de ensilaje. La cubierta debe ser colocada de tal forma que garantice las condiciones anaeróbicas durante todo el proceso de compostaje. No es necesario realizar algún otro paso (a menos que se esté buscando acelerar el proceso a 5 semanas, como se describió anteriormente). Unas semanas después, retire la capa para revelar una cama de composta rica en humus negro.
  • Activan el proceso de degradación de materia orgánica en estanques de estiércol y fosas sépticas. Los estanques de estiércol son un gran problema para muchos productores de leche. En muchos países, estos residuos no se pueden aplicar a los pastizales debido a que tienen un contenido mineral inestable y además por problemas sanitarios. Los nitratos presentes en estos estanques pueden contaminar las vías fluviales y el fósforo puede provocar la proliferación de algas. La adición de MAB a los estanques de estiércol puede transformarlos en fertilizantes líquidos vivos que se estabilizan y mejoran biológicamente. Estos microorganismos anaerobios benéficos prosperan y se multiplican bien en agua estancada.

Del mismo modo, el agua de drenaje se puede transformar. Puede verter MAB en el inodoro para activar su tanque séptico y evitar problemas con el olor y la sobrecarga.

  • Pueden ocuparse para la limpieza del hogar. Es posible ocupar los MAB para apoyar en las labores de limpieza de la casa. Se pueden mezclar los MAB en agua con un poco de aceite esencial en botellas atomizadoras.
  • Promueven la desintoxicación de los suelos. Si en sus suelos ha utilizado una gran cantidad de agroquímicos, es probable que los residuos químicos afecten el rendimiento de los cultivos y supriman la fertilidad biológica del suelo. Algunos MAB son capaces de degradar muchos residuos químicos.
  • Promueven la degradación del rastrojo. A menudo, la única opción para producir humus implica una descomposición rápida de los residuos del cultivo anterior. Con frecuencia, los microorganismos que más faltan en los suelos son los hongos que degradan la celulosa. Dentro de los MAB existen hongos fermentativos que son anaerobios facultativos. Eso significa que pueden operar con o sin oxígeno. Generalmente, también está presente una bacteria que degrada la celulosa, particularmente efectiva, llamada Lactobacillus plantarum.
  •  Las MAB sirven para elaborar mejores tés de composta. Cuando se producen tés de composta y otros inoculantes, siempre existe el riesgo de que la higiene de la elaboración del fermento o la producción de organismos madre haya sido deficiente. El estiércol animal no degradado que se incluya accidentalmente en la elaboración del té, puede contener E. coli o Enterococcus fecalis. Estos son organismos anaerobios facultativos, que pueden desarrollarse con o sin oxígeno. De esta forma, estos agentes patógenos pueden mezclarse con los benéficos y amenazar la seguridad de quienes trabajen con el té de composta y de quienes consuman los productos contaminados. Una solución que puede ayudar a reducir este riesgo implica la adición de los MAB al té de composta ya elaborado.
  • Pueden ser empleados para limpiar y proteger las plantas “de arriba abajo”.  Una estrategia de aplicación de los MAB consiste en asperjar toda la planta hasta que goteé, e incluir la aspersión en drench de la zona radicular más superficial. El principal efecto que se obtiene con este tipo de aplicación es mejorar la salud de los cultivos, especialmente, en el caso de hortalizas.

La inclusión de los MAB en sus campos de cultivo puede ser una valiosa decisión, gracias a la gran versatilidad y beneficio que proporcionan. Las vías fluviales contaminadas pueden regenerarse con su aplicación, las toxinas en el suelo pueden degradarse, el impacto probiótico en las hojas y en el suelo puede ser substancial y se puede reducir el efecto dañino de los fitopatógenos. Por otra parte, no hay una mejor forma de producir un compostaje de alta calidad y en tan poco tiempo.

Referencia:

Sait, G. (15 de Octubre de 2018). The Benefits of BAM – Gifts from the Anaerobes. Obtenido de Nutrition Matters: https://blog.nutri-tech.com.au/the-benefits-of-bam-gifts-from-the-anaerobes

/

El Ganado puede ser parte de la Solución al Cambio Climático. Entrevista con el Dr. Richard Teague 2da Parte

-Usted subraya la importancia de no tener productos químicos sintéticos en el suelo, pero si comienza con un suelo que ha sido manejado de manera convencional, con aplicaciones de fertilizantes y pesticidas, ¿Esto afectará la capacidad del suelo para regenerarse?

Bueno, para empezar, probablemente uno de los grupos de organismos más benéficos para un suelo sano son los hongos micorrízicos arbusculares (AMF) y los hongos saprófitos. Los AMF forman una asociación con las raíces. Su red explora un mayor volumen de suelo, mejorando su estructura e infiltración y accediendo a nutrientes y agua que de otro modo no estarían disponibles para las plantas. Conjuntamente con las poblaciones bacterianas, los hongos construyen la estructura del suelo que permite una mayor y mejor infiltración de agua.

Todo lo que se tiene que hacer es eliminar los factores que están disminuyendo las poblaciones de hongos y de bacterias benéficas: la labranza es uno de ellos y los productos químicos son el otro.

La mayoría de las explotaciones agrícolas que realizan actividades de labranza y que aplican agroquímicos, han disminuido o destruido la biota del suelo, no obstante, con cambios en el manejo agrícola basados en principios regenerativos, ésta puede recuperarse rápidamente.

Cuando se eliminan los factores que suprimen los microorganismos clave del suelo y se establece una mezcla diversa de plantas, se puede obtener una mejora en uno o dos años en términos de regeneración del suelo.

-La idea de establecer una diversidad de especies de pastos parece poco práctica en pastizales extensos. ¿Cómo funciona? ¿Con el manejo del pastoreo se seleccionan ciertas plantas perennes que serán más benéficas para los hongos y otras formas de vida del suelo que secuestran Carbono?

Esa es una pregunta interesante. Las personas que practican el pastoreo regenerativo se deshacen de todo lo dañino, y manejan el pastoreo por periodos cortos, permitiendo así una adecuada recuperación de la planta, lo que mejora la profundidad de enraizamiento, la proporción de hongos y bacterias, la estructura del suelo y la infiltración. A medida que aumenta el carbono del suelo en estos sistemas de manejo, la fertilidad del suelo, su capacidad de intercambio catiónico, también aumenta porque la materia orgánica retiene temporalmente a muchos más nutrientes. El pastoreo adaptativo multi-parcelas (AMP) regenerativo, mejora rápidamente la biología del suelo y la diversidad de plantas, y las plantas más productivas y saludables regresan naturalmente.

-Otra área de la investigación de su equipo es la producción de carne de res y los gases de efecto invernadero, entonces, ¿cómo responde a aquello de que el ganado es causante del efecto invernadero?

Esto es tanto verdadero como falso. Déjame empezar con la verdad. Hay muchos terrenos mal manejados. Las personas producen ganado en pastizales que, en general, están abundante y continuamente sobre explotados y como consecuencia de ello degradados; y luego toman el ganado y lo envían a los corrales de engorde para su finalización. Una vez en los corrales de engorde, si cultivan maíz, o cualquier otra cosa, están alimentando al ganado con productos obtenidos a partir de sistemas de producción convencional, es decir, con labranza, fertilizantes inorgánicos y agroquímicos. De esta forma, están destruyendo el suelo. Todos estos factores: manejo deficiente de los pastizales, sistemas de corrales de engorde, producción de alimentos convencionales, tienen una enorme huella de carbono.

En cuanto a la parte falsa: si se está empleando el pastoreo y cultivo regenerativo de la manera en la que lo trabajamos, si se ha tomado un suelo pobre y pastizales pobres y se han mejorado mediante el manejo, además de que no se están usando productos químicos y no se está terminando el proceso de engorde del ganado con forrajes procedentes de sistemas de agricultura convencional, es decir,  si su alimentación en los corrales de engorde se está haciendo con cultivos manejados de forma regenerativa, entonces se están produciendo cultivos con una huella de Carbono negativa, en otras palabras, se está poniendo Carbono en el suelo. El mismo pastoreo manejado de manera regenerativa está apoyando a la fijación de Carbono en el suelo.

Cuando se combina todo lo anteriormente mencionado, el pastoreo regenerativo tiene una enorme capacidad para extraer Carbono del aire y ponerlo en el suelo, mejorando así el agro-ecosistema, que ahora ofrece un suelo saludable, Asimismo, se está restaurando el ciclo hidrológico, lo que permite captar más agua en el suelo y esto mejora todo.

Con el manejo adecuado del ganado, se puede hacer que sucedan cosas positivas para el clima y el suelo. Bajo un mal manejo, la mayoría de la gente sabe exactamente lo que sucede, y culpan al ganado, pero no es así. El problema es la manera en que se ha manejado el ganado y los potreros; por ello es importante señalar que tenemos esas dos opciones, una es mala para el entorno, mientras que la otra es completamente benéfica.

Referencias:

Hayden, J. (20 de Agosto de 2020). The Rodale Institute. Obtenido de CATTLE ARE PART OF THE CLIMATE SOLUTION: https://rodaleinstitute.org/blog/cattle-are-part-of-the-climate-solution/

El Ganado puede ser parte de la Solución al Cambio Climático: Entrevista con el Dr. Richard Teague 1era parte

El Dr. Richard Teague es un ecologista de pastizales, que analiza el papel que juega el pastoreo adaptativo de ganado en potreros múltiples, en la captura de carbono. (Hayden, 2020)

– Comenzaremos con una cuestión de semántica. Hay muchos términos para el manejo del pastoreo intensivo, entre los que se encuentran el de “pastoreo adaptativo multi-parcelas” o AMP, “pastoreo en turba”, “pastoreo rotativo de alta intensidad”, “manejo holístico del pastoreo” y ahora “pastoreo regenerativo”. ¿Existen diferencias prácticas entre estos sistemas?

Si hay pequeñas diferencias, pero todos forman parte del mismo esquema en términos de una manera general de hacer las cosas y de una misma filosofía. Antes de comenzar nuestros estudios de pastoreo regenerativo en 1999, trabajamos con el NRCS (Natural Resources Conservation Service), el cual hizo todo el mapeo del suelo en EE.UU. Solicitamos al NRCS que nos presentaran a los agricultores y ganaderos que tenían los niveles más altos de Carbono en el suelo. Sin una sola excepción, todos estaban siguiendo un Manejo Holístico, quizá con un par de variaciones. Desde entonces, nuestra investigación ha estado dando seguimiento a estos casos.

– ¿Qué encontraron en términos de qué tan rápido se puede regenerar el suelo cuando se usa el sistema de pastoreo adaptativo multi-parcelas (AMP)?

Depende del punto de partida. En la situación publicada por Megan Machmuller de Georgia, comenzaron con una granja que había sido manejada de manera convencional durante mucho tiempo, lo que había dado como resultado un suelo degradado. Primero establecieron pastos perennes y los manejaron con ganado lechero en un esquema de pastoreo regenerativo en múltiples potreros. En tres o cuatro años registraron mejoras sustanciales y después de cinco años, tuvieron grandes incrementos en el contenido de Carbono del suelo; hasta ocho toneladas de carbono por hectárea por año fueron fijadas en el suelo.

En áreas donde se puede cultivar durante todo el año, si se asegura que haya una cubierta vegetal de suelo, es decir una raíz viva en el durante todo el año, y se practica el pastoreo regenerativo utilizando múltiples potreros con recuperación, se obtendrán resultados extraordinariamente rápidos.

En áreas más áridas en Texas, encontramos que se necesitan alrededor de 10 años para obtener una mejora sustancial del suelo.

En Canadá, trabajamos con personas que habían comenzado hace 20 o 30 años, y habían avanzado notablemente. Durante ese periodo, el suelo se había analizado cada dos o tres años y, en el mejor de los casos, en cuatro o cinco años, había un aumento notable en su contenido de Carbono y una mejora en la infiltración del agua superficial. En esas áreas del norte, después de 14 años, aún no hay disminución en el aumento en la fijación del Carbono en el suelo.

– ¿No es generalmente aceptado que los suelos tienen un punto de saturación de Carbono? ¿Es cierto que no pueden acumular Carbono de forma indefinida?

Estos sistemas habían sido manejados con pastoreo regenerativo y no habían sido fertilizados con productos inorgánicos ni se había utilizado agroquímicos, estos aspectos son importantes para el éxito. Al evitar la aplicación de agroquímicos que eliminen a los microorganismos del suelo, habrá una mayor diversidad de ellos y también una mayor actividad biológica, lo que en consecuencia mantendrá en aumento la fijación de Carbono en el suelo.

Después de 15 años, la materia orgánica se incrementó un 15% (el valor inicial era de 1%.) Además, las tasas de infiltración de agua continúan aumentando; de menos de media pulgada por hora (12.7 mm/hora) en un inicio; a más de diez pulgadas por hora (254 mm/hora). Estas praderas tienen niveles más altos de carga de ganado, ya que la carga se establece de acuerdo a la cantidad de pasto producido, así, la biología del sistema se encarga de más pasto por unidad de área.

Todos se refieren a los estudios a largo plazo de Rothamsted del Reino Unido (de hace 100 años), que muestran que, con el tiempo, el Carbono del suelo aumenta y luego se estabiliza. Sin embargo, un estudio de cómo se manejaron esas parcelas es revelador. No se estaban manejando para aumentar el Carbono, sino para determinar cómo cambiaba su contenido en el suelo con diferentes combinaciones de pastoreo y corte de forraje en relación con diferentes opciones de cultivo. Pastorearon forrajes perennes, pero si había suficiente forraje en la segunda mitad de la temporada como para sacar un cultivo de forraje, lo cortaron para este fin y quitaron el cultivo.

Compararon la dinámica del Carbono en el suelo con ese sistema de pastoreo/forraje, y descubrieron que, cuando pastorearon con ovejas, el manejo de los pastos incrementó el contenido de Carbono durante muchos año. Sin embargo, en cierto momento dejaron de pastorear por completo las parcelas y comenzaron a cortarlas y a incorporar el residuo en los suelos para tratar de completar el ciclo de nutrientes.

Mediante diversas investigaciones, sabemos que cuando se corta el forraje, se está removiendo Carbono y nutrientes del suelo. Esto, en vez de favorecerlo, retrasa su proceso de mejoramiento, porque es probable que el corte y la remoción del forraje afecten negativamente sus niveles de Carbono.

Además, gracias al conocimiento ecológico versus el conocimiento agrícola, sabemos que, al sacar al animal del sistema de pastoreo, se elimina un elemento clave del ciclo de mejoramiento de nutrientes.

Los entomólogos ecológicos están descubriendo que los escarabajos peloteros desempeñan un papel importante en este ciclo. No solo cavan hoyos y entierran el estiércol, sino que también fomentan el establecimiento de un grupo adicional de microorganismos que aceleran el ciclo de nutrientes, aumentando así la fijación de Carbono en el suelo. En el manejo de Rothamsted se eliminó este elemento clave y se perdió su función (que es esencial en el ecosistema), lo cual no se tomó en consideración. Poco después de realizar estos cambios en el manejo, se comenzó a presentar el estancamiento del contenido de Carbono del suelo.

Por otra parte, donde siempre se ha mantenido ganado en el terreno bajo el manejo de Pastoreo adaptativo multi-parcelas (AMP), y no se han usado fertilizantes ni pesticidas, el Carbono del suelo sigue aumentando, aún después de 15 años.

Referencias:

Hayden, J. (20 de Agosto de 2020). The Rodale Institute. Obtenido de CATTLE ARE PART OF THE CLIMATE SOLUTION: https://rodaleinstitute.org/blog/cattle-are-part-of-the-climate-solution/

UNA DESCRIPCION GENERAL DE LOS SISTEMAS DE AGRICULTURA ORGANICA Tercera Parte

Principios incorporados en los sistemas de agricultura orgánica (continuación…)

PLANTAS ARVENSES (malezas)

El manejo de malezas para los agricultores orgánicos y de transición es un gran problema. En una encuesta nacional de agricultores orgánicos hecha en EE. UU., está clasificado como el número uno entre las prioridades de investigación.

Las estrategias estándar de manejo de malezas en la producción orgánica incluyen:

  • Reducir las malas hierbas con cultivos de cobertura y forrajes.

Un manto denso de cultivos de cobertura evitará la germinación de malezas o bien reducirá la cantidad de éstas en el terreno. Es necesario considerar que los residuos de un cultivo de cobertura de gramíneas se descomponen lentamente, mientras que los residuos de leguminosas se descomponen más rápido.

Las mezclas de gramíneas y leguminosas pueden controlar las malezas al mismo tiempo que proporcionan más Nitrógeno al cultivo comercial y los forrajes cumplen un proceso similar. En una rotación de 5 años con cultivos de alfalfa, maíz y avena, según Joe Rude, “la alfalfa que se estableció durante 3 años, fue muy útil para reducir el banco de semillas de malezas del campo”

  • Manejo selectivo de malezas.

Es importante identificar las malezas y manejarlas de acuerdo con su etapa fenológica, así como de acuerdo a sus estrategias reproductivas. Por ejemplo, el cultivo de malezas como pastos y cardo es ineficaz a corto plazo, ya que las labores de cultivo pueden propagar sus rizomas. Sin embargo, el cultivo repetido los obliga a utilizar el almacenamiento contenido en los rizomas y eventualmente puede debilitar su población. Las malezas bianuales por otro lado, pueden controlarse mediante el corte continuo, lo cual, eventualmente agota las reservas de sus raíces.

  • Labranza de conservación.
  • Mark Davis, agrónomo que trabaja en una prueba de investigación de sistemas de agricultura orgánica a largo plazo, realizada por el Laboratorio de Sistemas Agrícolas Sostenibles de los Servicios de Investigación Agrícola del USDA en Beltsville, Maryland, utiliza una sembradora convencional de siembra directa para sembrar maíz en un rodal vivo de frijol. Posteriormente enrolla y corta el frijol con una picadora. «Este sistema tiene un gran potencial para la producción orgánica de labranza cero, porque proporciona control de malezas e incrementa la cantidad del Nitrógeno disponible para el cultivo al mismo tiempo», dijo Davis.

Al permitir que el frijol crezca más en la primavera, se incrementa la cantidad de Nitrógeno agregado al sistema. Al mismo tiempo, la cobertura hecha por el frijol elimina las malas hierbas el tiempo suficiente para que haya un adecuado control de estas al inicio de la temporada. «Te da lo mejor de ambos mundos», dijo Davis. «Las prácticas de labranza cero ayudan a reducir la erosión del suelo, mejorar su estructura y aumentar el contenido de materia orgánica «. La única observación, es que, en años con una primavera seca, el crecimiento tardío del frijol puede agotar la humedad del suelo para el siguiente cultivo.

  • Utilizar coberturas vivas.

La siembra de diferentes especies de plantas en un mismo terreno se puede hacer a gran escala; por ejemplo, sembrando centeno ya sea desde un avión, con tractores o bien manualmente, sobre una superficie de maíz.

El segundo cultivo, que debe germinar después del primero, competirá por los nutrientes y la humedad, por lo que esta técnica solo debe usarse cuando los cultivos están bien establecidos o tienen un suelo muy fértil y con abundante y humedad. El trébol blanco holandés, es una excelente opción de mezcla con cultivos de maíz o de plantas del género Brassica (coliflor, brócoli). La alta densidad del trébol evita el desarrollo de malas hierbas, fija Nitrógeno al suelo y además crece poco, por lo que no compite con el cultivo por la luz solar.

Muchos agricultores orgánicos también utilizan el control mecánico de malezas en combinación con las estrategias anteriores.

Algunos agricultores orgánicos creen que las malas hierbas no necesitan ser erradicadas, solo manejadas. Saber cuándo una maleza es una amenaza y cuándo se puede ignorar, es algo que a menudo se llega a conocer con la experiencia.

“Nuestra granja se vuelve mucho más simple”, dijo Dan Nagengast, quien cultiva cinco acres (2.0 has. aprox.) de flor de corte y hortalizas en Lawrence, Kansas, y ha estado produciendo en el esquema orgánico desde hace 15 años. “Hemos aprendido de nuestros errores; antes ocurría que, si nos faltaban entre ocho y diez días para cosechar lechugas, cortábamos las malas hierbas. Ahora sabemos cuándo se producirá la cosecha, no tenemos que hacer todas las labores adicionales que pensamos que necesitábamos «.

En una discrepancia algo radical del enfoque convencional de “la única mala hierba buena es una mala hierba muerta”, algunos agricultores orgánicos optan por integrar las malas hierbas en sus sistemas de cultivo para el beneficio de toda la granja. Steve Gilman, que cultiva 15 acres (6.0 has. aprox.) en Stillwater, Nueva York, y produce hortalizas frescas como lechuga, tomates y pimientos en camas elevadas de 4 pies de ancho (1.2 metros aprox.), decidió que no era necesario gastar “tiempo y energía para mantener limpia de plantas las franjas entre camas».

Gilman, estaba preocupado por la susceptibilidad del suelo desnudo a la erosión, por lo que desarrolló el sistema de «bio-tiras». Primero, con cultivos constantes eliminó las malas hierbas perennes como el cardo, esto antes de formar las tiras. Luego sembró trébol blanco entre las camas, permitiendo que floreciera una mezcla de pastos perennes, plantas y flores silvestres. Gilman ve numerosas ventajas de estas bio-tiras, entre las que se incluyen:

  • Tener un hábitat protector y diverso junto a los cultivos, que proporciona alimentos para insectos y microorganismos benéficos
  • Tener una fuente de materia orgánica o mantillo al cortar estas plantas (asegúrese de cortar las bio-tiras antes de que produzcan semillas); y
  • Reducir la compactación en las bio-tiras, gracias a las raíces y organismos que habitan esas secciones del suelo. Las bio-tiras también brindan una base libre de suelo, para cuando Gilman necesita caminar o conducir un tractor entre las camas.

Las bio-tiras permiten mantener un tercio de la superficie cultivada con labranza cero de forma permanente, evitando la erosión y preservando la materia orgánica del suelo. En las propias camas, Gilman siembra rápidamente cultivos intermedios después de cada cosecha para mantener el suelo cubierto y evitar que las malezas se arraiguen. La mayor capacidad de crecimiento que proporcionan las camas elevadas permite mayores densidades de plantas de cultivo, esto compensa la pérdida de superficie que ocurre por la implementación de bio-tiras; mientras que la alta densidad en las camas ayuda a prevenir las malezas.

http://www.sare.org/publications/transitioning-to-organic-production/an-overview-of-organic-farming-systems/

Referencias:

Sustainable Agriculture Network. SARE. (Enero de 2007). Opportunities in Agriculture. Transitioning to Organic Production. EE. UU. Obtenido de https://www.sare.org/resources/transitioning-to-organic-production/

UNA DESCRIPCION GENERAL DE LOS SISTEMAS DE AGRICULTURA ORGANICA Segunda Parte

Principios incorporados en los sistemas de agricultura orgánica (continuación…)

El Suelo

Además de desarrollar un esquema de rotación exitoso, crear un suelo fértil es imperativo para un sistema de producción orgánica rentable y exitoso.

«Mucha gente no piensa en el suelo como un ecosistema, sin embargo, probablemente es el ecosistema más complejo de la Tierra», dijo Ray Weil, profesor de ciencias del suelo de la Universidad de Maryland. “Un suelo sano puede fijar dióxido de carbono, inhalar oxígeno, así como retener y absorber agua para que las plantas puedan sobrevivir y resistir la erosión». Por el contrario, un suelo poco saludable puede provocar escorrentía y contaminación de las aguas superficiales. Desde el punto de vista de producción, un suelo de mala calidad puede limitar el crecimiento y el vigor de las plantas.

En los sistemas de agricultura orgánica, la mayoría de los nutrientes provienen de la materia orgánica adicionada como compostas, abonos y cultivos de cobertura. Estas enmiendas no solo alimentan a las plantas, sino también a los organismos del suelo. A medida que la materia orgánica se acumula en el suelo, mejora su estructura y se incrementan las poblaciones de algunos organismos importantes que lo habitan, cómo la lombriz de tierra, que hace túneles y mejora la aireación y la infiltración. Estos organismos descomponen el material orgánico a fin de liberar nutrientes a un ritmo constante haciéndolos disponibles para las plantas. Los microorganismos del suelo retienen los nutrientes en una forma más estable, por lo que son menos susceptibles a perderse por lixiviación, erosión del suelo o escorrentía.

El suelo prácticamente es un zoológico de organismos microscópicos. Los biólogos están comenzando a analizar cómo funcionan los procesos de dichos organismos en los sistemas agrícolas orgánicos.

Numerosos estudios muestran que los sistemas orgánicos tienen mayor población y actividad microbiana. El ensayo realizado por el SAFS (Sustainable Agriculture Farming Systems Project) en el Valle Central de California, comparó sistemas de producción agrícola orgánicos versus convencionales, en un esquema de rotación de tomate, frijol, maíz y cártamo, y encontró poblaciones de microorganismos y actividad microbiológica significativamente mayor en los sistemas orgánicos que en los convencionales.

Otra investigación de la Universidad Estatal de Carolina del Norte muestra que pueden existir incrementos en las poblaciones y la actividad microbiana en el primer o segundo año de la transición a un sistema orgánico.

Los investigadores también han encontrado que se puede mejorar la fertilidad del suelo en sistemas orgánicos mediante el manejo de la fauna del suelo. En el experimento realizado por el SAFS, los investigadores estudiaron el papel de los nematodos benéficos que se alimentan de bacterias, lo cual ayuda a que el Nitrógeno y otros nutrientes estén disponibles para las plantas (redes tróficas), y encontraron que, al regar las parcelas en el otoño para mejorar la germinación de los cultivos de cobertura, la población de nematodos benéficos aumentó. Esta mayor población de nematodos condujo a una mayor disponibilidad de Nitrógeno del cultivo de cobertura en la primavera. Los nematodos también ayudaron a almacenar nitrógeno durante el invierno, mismo que de otro modo se habría perdido.

En los sistemas de producción orgánica, los cultivos de cobertura son una parte esencial para desarrollar la fertilidad del suelo. También lo benefician al mejorar su estructura, lo que a su vez mejora la infiltración y la capacidad de retención de humedad. Al respecto, investigaciones de la UC-Davis demostraron incrementos espectaculares en parcelas orgánicas, aproximadamente de un 50% más de infiltración de agua en el suelo y un 35% menos de escorrentía. “Nadie podría haber pronosticado una diferencia tan marcada en la escorrentía e infiltración de agua entre los sistemas orgánicos y convencionales”, dijo el líder del proyecto SAFS, Steve Temple. «Nos ha dado una nueva apreciación de la importancia de los cultivos de cobertura y el manejo de residuos».

Los cultivos de cobertura establecidos después de la cosecha, también conocidos como cultivos intermedios, recuperan nutrientes que de otro modo se filtrarían al subsuelo y al agua subterránea.

Los cultivos de cobertura resultan invaluables para los productores orgánicos que no tienen acceso a fuentes asequibles de abono y estiércol. Un estudio realizado en el cultivo de papa en Idaho, reportó que leguminosas como la alfalfa, y el chícharo podrían proporcionar del 80 al 100% del Nitrógeno necesario para el cultivo, y si el chícharo se cosecha para consumo o semilla, del 40 al 60% por ciento del Nitrógeno requerido. De manera similar, un proyecto de investigación en el Norte de California reveló una aportación de Nitrógeno de 150 libras/acre (168 kg/ha aprox.)  con cultivos de cobertura.

Carmen Fernholz, quien cultiva cebada, avena, trigo, lino, maíz, soya y alfalfa orgánicos en su granja de 410 acres (166 hectáreas aprox.), en el centro oeste de Minnesota, maneja una rotación de cultivos de tres a cuatro años o incluso más, que depende en gran medida de los cultivos de cobertura. Sin excepción, siembra todos sus granos finos con un cultivo de leguminosas ya sea anual o perenne, como el trébol rojo o la alfalfa. Después de cosechar el grano fino, permite que el cultivo de cobertura de leguminosas (sin semillas) sirva como abono verde o, en el caso de la alfalfa perenne, como cultivo comercial. El número de temporadas para la alfalfa perenne dependerá del historial de malezas y nutrientes del predio en particular.

“Los cultivos de cobertura, junto con aportaciones de abono de origen animal, se han convertido en el pilar de mi plan de manejo de generación de nutrientes en el suelo”, dijo Fernholz. “Son la base de mi rotación porque suministran una parte importante del Nitrógeno necesario para cultivos como el maíz y el trigo. Son una solución confiable, amigable con la naturaleza y de fácil manejo entre mis cultivos comerciales «.

Los agricultores orgánicos también usan abonos con regularidad, especialmente cuando son accesibles y asequibles. Muchos agricultores orgánicos elaboran su propio abono, ya sea utilizando estiércol de ganado de sus propias granjas (o bien de una fuente cercana), y combinándolo con paja o viruta de madera.

Los abonos proporcionan muchos de los mismos beneficios para la fertilidad del suelo que los cultivos de cobertura. Las regulaciones federales dictan que el estiércol crudo se puede aplicar 90 días antes de la cosecha, si la parte comestible del cultivo no entra en contacto con el suelo, ó 120 días antes de la cosecha, si la parte comestible del cultivo entra en contacto con el suelo.

La composta también proporciona muchos otros beneficios. “Desde que hice la transición a lo orgánico” dijo Vollmer, productor de fresas orgánicas, “puedo ver mejoras en el suelo: el pH ha aumentado de 5.2 a 6.7, no necesito agregar cal, la capacidad de retención de humedad ha mejorado y hay menos costras en la superficie del suelo.»

Referencias:

Sustainable Agriculture Network. SARE. (Enero de 2007). Opportunities in Agriculture. Transitioning to Organic Production. EE. UU. Obtenido de https://www.sare.org/resources/transitioning-to-organic-production/

UNA DESCRIPCION GENERAL DE LOS SISTEMAS DE AGRICULTURA ORGANICA Primera Parte

Diseñar un sistema agrícola orgánico que busque unir los principios de sostenibilidad y productividad es un trabajo complejo. Los agricultores orgánicos deben considerar cómo los diversos componentes de su sistema (rotaciones de cultivos, manejo integrado de plagas, enfermedades y malezas y la salud del suelo) pueden mantener tanto la productividad como la rentabilidad. Para ayudar a lograr dichos objetivos, a continuación, se describen los principios incorporados en los sistemas de agricultura orgánica.

ROTACIONES DE CULTIVOS

Aunque las prácticas varían de una explotación agrícola a otra y de una región a otra, en el centro de cualquier sistema de producción orgánico anual exitoso, está la rotación de cultivos.

De acuerdo con la investigación titulada «Sistemas de cultivo de cereales y leguminosas: nueve estudios de casos de granjas en las llanuras del Norte de tierras secas, praderas canadienses y el Noroeste de la región inter-montaña”, las rotaciones productivas lograron:

  • Mejorar la conservación del suelo y producir materia orgánica en el mismo
  • Proporcionar control de malezas, enfermedades e insectos
  • Mejorar la calidad y conservación del agua, la diversidad biológica y el hábitat de la vida silvestre y
  • Asegurar la rentabilidad económica del sistema agrícola

Como principal herramienta de gestión para todos los aspectos del sistema agrícola, incluidos el manejo integral de plagas, enfermedades y malezas, la fertilidad de suelos y la producción de cultivos; una rotación bien planificada es más que la suma de sus partes, abordando las conexiones entre todos esos factores.

De acuerdo con la publicación “Switching to a Sustainable System” de Fred Kirschenmann; para conseguir un esquema exitoso de rotación de cultivos, se deben tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Incluir el uso de cultivos de cobertura para proporcionar fertilidad, controlar las malezas y proporcionar un hábitat para insectos benéficos
  • Tener una diversidad de especies de plantas para alentar a los depredadores naturales, desalentar la acumulación de plagas y enfermedades, y minimizar el riesgo económico y ambiental
  • Proporcionar un equilibrio entre la conservación del suelo y la producción de cultivos agregando materia orgánica al suelo para suministrar nutrientes y mejorar la fertilidad del mismo, así como mejorar la infiltración de agua y su capacidad de retención de humedad y
  • Proporcionar control de malezas alternando cultivos de clima cálido y frío e incluyendo plantas inhibidoras de éstas, como es el caso del centeno y el sorgo.

Elizabeth Henderson, productora de hortalizas orgánicas de Newark, N.Y., quien cultiva 15 acres (6.0 Hectáreas aprox.), considera que las rotaciones con cultivos de cobertura de verano e invierno son un componente clave de su exitoso sistema y confía en este tipo de cultivos para minimizar la erosión, mantener y mejorar la calidad del suelo y controlar las plagas.

En el caso de producciones orgánicas de maíz, una rotación estándar de alfalfa, maíz, soya y granos pequeños proporcionan múltiples beneficios debido a que:

  • Las leguminosas (alfalfa, soya) fijan Nitrógeno y proporcionan este nutriente a los demás cultivos de la rotación
  • Se interrumpen varios ciclos biológicos de plagas, especialmente el de especies de larvas que se alimentan de las raíces, los cuales pueden ser devastadores para el maíz
  • Se suprimen varias enfermedades de las plantas, incluido el nemátodo de la soya y
  • El control de malezas mejora cuando las malezas perennes se destruyen mediante el cultivo de granos anuales
  • La mayoría de las malezas anuales se eliminan mediante el segado, cuando la alfalfa está en producción.

Para algunos agricultores, cambiar a una rotación orgánica puede no ser más difícil que ampliar o cambiar el tiempo en una rotación ya existente. Cuando Lydia y Dennis Poulsen de Snowville, Utah, decidieron convertir su operación de 800 acres (323.7 hectáreas aprox.) de carne de res, alfalfa y cereales, en orgánicos, hacer el cambio fue mucho más fácil de lo que habían esperado.

“Una lechería orgánica vecina se acercó a nosotros para comprar pacas para sus vacas”, recordó Poulsen. «Teníamos alfalfa en nuestra rotación original y ya estábamos probando alternativas para hacer el suelo más fértil». Debido a que su rotación para producción de pacas de alfalfa-trigo-avena encajaba perfectamente en un plan de sistema orgánico, el único cambio sustancial que hicieron en su rancho fue qué en el último corte de la alfalfa, dejaron ésta como abono verde para posteriormente establecer el cultivo de trigo, en lugar de dejar que las vacas se alimentaran de la alfalfa en su último corte. Es importante considerar que cada explotación agrícola tiene sus propias variables y complejidades, por lo que el desarrollo del esquema de rotación de cultivos será único.

http://www.sare.org/publications/transitioning-to-organic-production/an-overview-of-organic-farming-systems/

REFERENCIAS: Sustainable Agriculture Network. SARE. (Enero de 2007). Opportunities in Agriculture. Transitioning to Organic Production. EE. UU. Obtenido de https://www.sare.org/resources/transitioning-to-organic-production