El Ganado puede ser parte de la Solución al Cambio Climático: Entrevista con el Dr. Richard Teague 1era parte

El Dr. Richard Teague es un ecologista de pastizales, que analiza el papel que juega el pastoreo adaptativo de ganado en potreros múltiples, en la captura de carbono. (Hayden, 2020)

– Comenzaremos con una cuestión de semántica. Hay muchos términos para el manejo del pastoreo intensivo, entre los que se encuentran el de “pastoreo adaptativo multi-parcelas” o AMP, “pastoreo en turba”, “pastoreo rotativo de alta intensidad”, “manejo holístico del pastoreo” y ahora “pastoreo regenerativo”. ¿Existen diferencias prácticas entre estos sistemas?

Si hay pequeñas diferencias, pero todos forman parte del mismo esquema en términos de una manera general de hacer las cosas y de una misma filosofía. Antes de comenzar nuestros estudios de pastoreo regenerativo en 1999, trabajamos con el NRCS (Natural Resources Conservation Service), el cual hizo todo el mapeo del suelo en EE.UU. Solicitamos al NRCS que nos presentaran a los agricultores y ganaderos que tenían los niveles más altos de Carbono en el suelo. Sin una sola excepción, todos estaban siguiendo un Manejo Holístico, quizá con un par de variaciones. Desde entonces, nuestra investigación ha estado dando seguimiento a estos casos.

– ¿Qué encontraron en términos de qué tan rápido se puede regenerar el suelo cuando se usa el sistema de pastoreo adaptativo multi-parcelas (AMP)?

Depende del punto de partida. En la situación publicada por Megan Machmuller de Georgia, comenzaron con una granja que había sido manejada de manera convencional durante mucho tiempo, lo que había dado como resultado un suelo degradado. Primero establecieron pastos perennes y los manejaron con ganado lechero en un esquema de pastoreo regenerativo en múltiples potreros. En tres o cuatro años registraron mejoras sustanciales y después de cinco años, tuvieron grandes incrementos en el contenido de Carbono del suelo; hasta ocho toneladas de carbono por hectárea por año fueron fijadas en el suelo.

En áreas donde se puede cultivar durante todo el año, si se asegura que haya una cubierta vegetal de suelo, es decir una raíz viva en el durante todo el año, y se practica el pastoreo regenerativo utilizando múltiples potreros con recuperación, se obtendrán resultados extraordinariamente rápidos.

En áreas más áridas en Texas, encontramos que se necesitan alrededor de 10 años para obtener una mejora sustancial del suelo.

En Canadá, trabajamos con personas que habían comenzado hace 20 o 30 años, y habían avanzado notablemente. Durante ese periodo, el suelo se había analizado cada dos o tres años y, en el mejor de los casos, en cuatro o cinco años, había un aumento notable en su contenido de Carbono y una mejora en la infiltración del agua superficial. En esas áreas del norte, después de 14 años, aún no hay disminución en el aumento en la fijación del Carbono en el suelo.

– ¿No es generalmente aceptado que los suelos tienen un punto de saturación de Carbono? ¿Es cierto que no pueden acumular Carbono de forma indefinida?

Estos sistemas habían sido manejados con pastoreo regenerativo y no habían sido fertilizados con productos inorgánicos ni se había utilizado agroquímicos, estos aspectos son importantes para el éxito. Al evitar la aplicación de agroquímicos que eliminen a los microorganismos del suelo, habrá una mayor diversidad de ellos y también una mayor actividad biológica, lo que en consecuencia mantendrá en aumento la fijación de Carbono en el suelo.

Después de 15 años, la materia orgánica se incrementó un 15% (el valor inicial era de 1%.) Además, las tasas de infiltración de agua continúan aumentando; de menos de media pulgada por hora (12.7 mm/hora) en un inicio; a más de diez pulgadas por hora (254 mm/hora). Estas praderas tienen niveles más altos de carga de ganado, ya que la carga se establece de acuerdo a la cantidad de pasto producido, así, la biología del sistema se encarga de más pasto por unidad de área.

Todos se refieren a los estudios a largo plazo de Rothamsted del Reino Unido (de hace 100 años), que muestran que, con el tiempo, el Carbono del suelo aumenta y luego se estabiliza. Sin embargo, un estudio de cómo se manejaron esas parcelas es revelador. No se estaban manejando para aumentar el Carbono, sino para determinar cómo cambiaba su contenido en el suelo con diferentes combinaciones de pastoreo y corte de forraje en relación con diferentes opciones de cultivo. Pastorearon forrajes perennes, pero si había suficiente forraje en la segunda mitad de la temporada como para sacar un cultivo de forraje, lo cortaron para este fin y quitaron el cultivo.

Compararon la dinámica del Carbono en el suelo con ese sistema de pastoreo/forraje, y descubrieron que, cuando pastorearon con ovejas, el manejo de los pastos incrementó el contenido de Carbono durante muchos año. Sin embargo, en cierto momento dejaron de pastorear por completo las parcelas y comenzaron a cortarlas y a incorporar el residuo en los suelos para tratar de completar el ciclo de nutrientes.

Mediante diversas investigaciones, sabemos que cuando se corta el forraje, se está removiendo Carbono y nutrientes del suelo. Esto, en vez de favorecerlo, retrasa su proceso de mejoramiento, porque es probable que el corte y la remoción del forraje afecten negativamente sus niveles de Carbono.

Además, gracias al conocimiento ecológico versus el conocimiento agrícola, sabemos que, al sacar al animal del sistema de pastoreo, se elimina un elemento clave del ciclo de mejoramiento de nutrientes.

Los entomólogos ecológicos están descubriendo que los escarabajos peloteros desempeñan un papel importante en este ciclo. No solo cavan hoyos y entierran el estiércol, sino que también fomentan el establecimiento de un grupo adicional de microorganismos que aceleran el ciclo de nutrientes, aumentando así la fijación de Carbono en el suelo. En el manejo de Rothamsted se eliminó este elemento clave y se perdió su función (que es esencial en el ecosistema), lo cual no se tomó en consideración. Poco después de realizar estos cambios en el manejo, se comenzó a presentar el estancamiento del contenido de Carbono del suelo.

Por otra parte, donde siempre se ha mantenido ganado en el terreno bajo el manejo de Pastoreo adaptativo multi-parcelas (AMP), y no se han usado fertilizantes ni pesticidas, el Carbono del suelo sigue aumentando, aún después de 15 años.

Referencias:

Hayden, J. (20 de Agosto de 2020). The Rodale Institute. Obtenido de CATTLE ARE PART OF THE CLIMATE SOLUTION: https://rodaleinstitute.org/blog/cattle-are-part-of-the-climate-solution/

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