Mejora inmunológica: La carencia esencial en el Covid-19 Parte 2

Traducción del artículo original: Immune Enhancement – The Missing Covid-19 Essential (Part 2)

Graeme Sait

En esta segunda entrega, consideraremos los otros minerales clave para mejorar el sistema inmunitario, junto con las vitaminas de apoyo más importantes.

Selenio: el antioxidante, antiinflamatorio, que da soporte al hígado.

Australia y Nueva Zelanda solo son superados por el continente africano, en términos de niveles sustancialmente bajos de selenio en los suelos. Si realmente somos lo que comemos, entonces los alimentos bajos en selenio que provienen de suelos (deficientes en selenio), inevitablemente crearán deficiencias en los consumidores. Sin embargo, hay un segundo tema aquí. En un mundo tóxico, donde nuestro sistema de desintoxicación de dos etapas está trabajando al máximo, existe una reducción “provocada» de selenio, esto ocurre para contrarrestar constantemente el daño de los radicales libres y desintoxicar nuestro organismo de los contaminantes. En consecuencia, la mayoría de nosotros requerimos suplementos de selenio.

El hígado es la pieza central del sistema de desintoxicación que ocurre en dos etapas; y el mineral más importante para el hígado es el selenio. Las enzimas están, una vez más, involucradas. Esta vez, es el sistema enzimático de limpieza más importante es la glutatión peroxidasa. Esta protección esencial se basa en el trabajo asociado entre un enlace de tres aminoácidos (llamado glutatión), y el mineral más importante, el selenio. La forma más económica (y quizás la más efectiva) para aumentar el glutatión es a través del concentrado de proteína de suero, ya que ofrece altos niveles de los tres aminoácidos componentes para que el cuerpo sintetice el glutatión.

El hígado es una parte integral del sistema inmunológico. De hecho, es un órgano clave de defensa deprimera línea, idealmente ubicado para identificar y ayudar a contrarrestar los patógenos que ingresan al cuerpo a través del intestino. De acuerdo a los estudios, parece que existe una fuerte conexión del intestino con el coronavirus. Las interacciones dinámicas entre las numerosas células en el hígado son muy importantes para optimizar la función inmune. Así que echemos un vistazo más de cerca al selenio, en relación con esta función.

Varios estudios han demostrado que niveles adecuados de selenio en la sangre están relacionados con una mejor respuesta inmune. De hecho, se ha demostrado que la deficiencia de selenio daña la función de las células inmunes. En un estudio titulado «La influencia del selenio en las respuestas inmunitarias», los autores resumen varias investigaciones relacionadas con la respuesta inmune mejorada en los ancianos y la protección antiviral asociada con este mineral. Citan un ejemplo relacionado con una enfermedad cardíaca viral (enfermedad de Keshan), que está directamente relacionada con la deficiencia de selenio. De hecho, el tratamiento primario para esta enfermedad mortal es la suplementación con selenio.

En otro estudio titulado, «Selenio en la dieta, una terapia adyuvante contra las infecciones virales y bacterianas», se informó una correlación clara y poderosa entre las selenoproteínas y la protección (y recuperación) del ataque viral.

También hay estudios relacionados a la suplementación de selenio para mejorar la función pulmonar en asmáticos. Esto puediera ser benéfico para resolver la dificultad para respirar, que es un síntoma clave del Covid-19.

Entonces, ¿cuál es la dosis ideal para la administración de suplementos de selenio y cuál es la mejor forma de suministrarlo?

200 mcg de selenio por día es la dosis requerida para proteger el organismo. Si prefiere obtener el selenio de sus alimentos (en lugar de un frasco), entonces el alimento con el mayor contenido de selenio es la nuez de Brasil (macadamia).

La nuez de Brasil contiene alrededor de 25 mcg de selenio por nuez, pero también contiene cofactores que aumentan la absorción de selenio. El más importante de estos cofactores es la vitamina E, que se encuentra en altos niveles en esta maravillosa nuez. La nuez de Brasil también presenta altos niveles de magnesio y zinc.

La mejor manera de absorber los nutrientes de la nuez de Brasil, es incluir cuatro nueces al preparar el batido verde (green smoothie) cada mañana. La mayoría de nosotros, no masticamos adecuadamente nuestra comida, y los trozos de nuez de Brasil pueden pasar por el tracto digestivo sin ser digeridos. El efecto micronizante de la licuadora asegurará que se absorban la mayor parte de los nutrientes que se encuentran en la nuez de Brasil, el más saludable de todos los frutos secos.

 

Yodo – Evitando la talla baja

El yodo es el cuarto de los minerales faltantes que deben abordarse para proporcionar protección viral. El mundo se volvió “yodo-fóbico” hace varias décadas, cuando una investigación equivocada sugirió que el yodo (que en ese tiempo se empleaba como suavizante de la masa para panificación), podría crear problemas de salud. Esa investigación ahora desacreditada, afirmaba que el consumo excesivo de pan (y el yodo contenido en él) tenían el potencial de crear hipertiroidismo. Esta condición adversa implica una tiroides hiperactiva, que produce globos oculares abultados, latidos cardíacos rápidos, ansiedad y varios síntomas maníacos. Posteriormente se eliminó el yodo del ablandador de masa y se reemplazó con bromuro, pero aquí radica el problema.

El yodo es parte de un grupo de minerales interrelacionados llamados halógenos. Otros miembros de este grupo incluyen cloruro, fluoruro y bromuro. El yodo es como el elemento “más pequeño de la camada”, en el sentido de que sus hermanos (flour, cloro, bromo) lo impactan seriamente. Los tres antagonistas afectan la absorción de yodo, pero el que más afecta es el bromo (bromuro). El bromuro no está solo en nuestro pan. Es un químico ignífugo que se encuentra en cortinas, alfombras, muebles y asientos de aerolíneas. El cloruro y el fluoruro se encuentran en el agua tratada de la ciudad; y si bien, es posible que usted haya instalado un filtro de carbón para eliminar el cloro en el agua potable, todavía está absorbiendo ambos halógenos a través de la piel cuando se ducha. De hecho, el agua caliente abre los poros para maximizar ese efecto.

Tal vez se pregunte por qué es importante abordar el tema del yodo en la nutrición. El yodo es el mineral más importante para la salud de la glándula tiroides. Es necesario para garantizar una producción adecuada de hormonas tiroideas, y estas hormonas pueden afectar directamente a múltiples áreas del sistema inmune.

Estas áreas incluyen, producción de células B y fagocitos (células de protección que se “comen” a los patógenos) y disminuye la toxicidad en las células. La tiroides también impulsa el metabolismo, que, a su vez, ayuda a maximizar la respuesta inmune.

La suplementación con yodo a base de alimentos se logra mejor con suplementos de algas marinas o con ensaladas de algas. Una sola hoja de algas secas puede proporcionar más de 1000 mcg de yodo.

Una de las razones por las cuales se ocupan las algas marinas para sumplementar la alimentación del ganado, se relaciona con el vínculo entre el yodo y la eficiencia reproductiva, junto con la mejora de la resiliencia de los animales gracias al yodo.

La otra estrategia que sirva para corregir la deficiencia por yodo, es suplementar cinco gotas de Solución Lugol (disponible en línea para Australia de IHerbs o Piping Rock) en un vaso de jugo, durante un mínimo de tres meses. Es importante que continúe con la suplementación durante un mínimo de tres meses. Por lo general, lleva varios años crear una deficiencia e invariablemente lleva varios meses corregirla.

 

Las vitaminas liposolubles que mejoran el sistema inmune

Quizás el antioxidante liposoluble más conocido es la vitamina D3. Curiosamente, ahora sabemos que esta potencia protectora no es en realidad una vitamina, pero es demasiado tarde para cambiarle el nombre. Esta sustancia, producida por nuestra piel en presencia de la luz solar, es en realidad una hormona con un importante vínculo con el sistema inmune. Existen estadísticas que relacionan la escasez de vitamina D3 con una susceptibilidad significativamente mayor a las enfermedades virales, particularmente aquellas que afectan el sistema respiratorio. En un meta-análisis de 25 ensayos aleatorizados y controlados, publicado en 2017, se confirmó que la suplementación con vitamina D ofrece una protección significativa contra las infecciones respiratorias agudas. Los estudios también han demostrado que existe una asociación aparente entre los bajos niveles de vitamina D y la susceptibilidad a infecciones virales como la influenza.

La mayoría de nosotros nos beneficiaremos con un incremento de D3. Un estudio en Queensland (el «Estado del Sol») encontró que la mayoría de los habitantes de Queensland eran deficientes en D3. Se necesita una exposición completa del cuerpo durante 11 minutos, siete días a la semana, durante las horas pico de luz solar (10 a.m. a 2 p.m.) para generar suficiente D3. La mayoría de nosotros cubrimos nuestros cuerpos con protector solar o ropa, si vamos a estar completamente expuestos a la radiación, y esto excluye lo bueno con lo malo.

Nuevas investigaciones sugieren que existe una proporción entre la cantidad de vitamina A y la vitamina D, esta proporción determina parcialmente el rendimiento protector de la vitamina D.

El mejor suplemento en relación con esta proporción proviene de la naturaleza (por supuesto). El aceite de hígado de bacalao contiene niveles óptimos de vitamina A y vitamina D3. Este aceite también contiene altos niveles de compuestos antiinflamatorios, los ácidos grasos omega-3. Lo más recomendable es tomar una cucharada sopera diaria.

La mejor manera de tomar la cucharada de aceite de hígado de bacalao es combinarlo con el jugo de un limón. De esa manera, no se percibirá el sabor a pescado y tampoco el subsecuente reflujo. Los limones también son alcalinizantes y ofrecen varios otros beneficios, incluida la vitamina C.

Mi gran amigo y mentor, el fallecido Jerry Brunetti, compartió algunas investigaciones hechas en EE. UU. Que involucran altas dosis de vitamina A, como un posible complemento de la vacuna contra la gripe. Lo probé hace algunos años, cuando la gripe aviar impactó a todos en NTS. Fui el único que complementó con grandes cantidades de vitamina A, y fui el único miembro del equipo que no sucumbió. Sin embargo, puede ser peligroso tomar altas dosis de este nutriente, por lo que compartiré una estrategia segura, que involucra el jugo de zanahoria, más adelante en este blog.

 

Vitamina C: Comprendiendo al “caballo de batalla”

Linus Pauling fue la única persona, por méritos propios, en ganar dos premios Nobel. Su segundo hallazgo llegó más tarde, cuando su salud se vio significativamente comprometida. Atribuye su posterior recuperación y vitalidad continua a su descubrimiento de los profundos beneficios de las altas dosis de vitamina C.

El cuerpo humano no produce vitamina C. Debe provenir de alimentos o suplementos. La vitamina C soluble en agua se excreta rápidamente, por lo que tiene sentido consumirla diariamente. Esto es particularmente importante a medida que envejecemos. Varios estudios han revelado niveles sanguíneos más bajos de esta vitamina, importante para el sistema inmune, asociada con el proceso de envejecimiento. Posiblemente, esto esté relacionado con un entorno cada vez más oxidativo relacionado con más inflamación y quizás con la toxicidad acumulada asociada con el envejecimiento.

La vitamina C es el caballo de batalla del sistema de desintoxicación de dos etapas y, en un mundo con 74,000 productos químicos registrados, este sistema a menudo requiere apoyo. De hecho, se podría argumentar que a pesar de la suplementación natural de vitamina C, su organismo no tendría la suficiente suplementación para lidiar con el estrés oxidativo que ocurre en nuestra vida.

Creo que todos nosotros debemos complementar la vitamina C a diario. Veamos cómo se vincula la vitamina C con el sistema inmune.

Nuestra capacidad inmune se basa en nuestro sistema inmune innato heredado, y en nuestro sistema adaptativo, desarrollado en las primeras dos décadas de vida. Ambos sistemas se vuelven menos eficientes en ausencia de suficiente vitamina C. Es importante observar el vínculo entre los niveles sanguíneos de vitamina C en individuos sanos y los niveles encontrados en las personas que padecen enfermedades como el cáncer, la diabetes, la artritis y la neumonía. Los niveles en sangre son típicamente 50% más bajos en las personas con problemas de salud. Esto podría estar relacionado con el aumento del estrés oxidativo asociado con estas enfermedades, o podría ser un factor importante que contribuye a la aparición de la enfermedad. De cualquier manera, es importante garantizar niveles óptimos de vitamina C en todo momento.

La vitamina C ofrece apoyo crítico a las células que elimina a los patógenos y a las células que coordinan esta defensa. La vitamina C es igualmente importante para la producción de anticuerpos que combaten infecciones conocidas.

Envejecer implica inmunosenescencia (el envejecimiento del sistema inmune), y en esta pandemia actual se ha vuelto muy claro que los baby boomers están en mayor riesgo. Como mencioné anteriormente, considero que es una negligencia grave que la maquinaria médica moderna no esté recomendando estrategias de protección para mejorar el sistema inmunológico en este momento. Recientemente escuché a un profesor del Reino Unido que afirmaba que la terapia con altas dosis de vitamina C carecía de investigación. ¡Por el amor de Dios! ¡Cuántos artículos publicados quieres, médico mal informado!

Las membranas de las células que forman parte del sistema inmunológico están equipadas con moléculas transportadoras diseñadas para bombear esta vitamina a la célula, siempre que se requiera más. Durante tiempos de inflamación e infección, esos transportadores aumentan su actividad, en la medida en que las células inmunes contendrán hasta 100 veces más vitamina C que la sangre. Es por eso que los niveles sanguíneos de vitamina C siempre disminuyen cuando estás enfermo, y es de sentido común que una estrategia altamente productiva sería suplementar con vitamina C.

Las células inmunes varían en su contenido de vitamina C, pero las células que tienen un mayor contenido de vitamina C son los fagocitos y los linfocitos T. Los fagocitos engullen y destruyen los organismos invasores, mientras que los linfocitos T reclutan, organizan y dirigen otras células inmunes.

Existen múltiples estudios que confirman la capacidad de la vitamina C para aumentar la inmunidad, de ahí mi molestia ante la inaceptable ignorancia del académico del Reino Unido.

Existen varios estudios sobre el uso de vitamina C en el tratamiento y prevención de síntomas respiratorios. Una revisión de los estudios de vitamina C publicados en Military Medicine encontró una reducción del 45 al 91% en los síntomas del resfriado común asociados con la suplementación. En este contexto, el hallazgo más emocionante de este meta-análisis fue una reducción del 80-100% en la neumonía.

Varios otros estudios han demostrado que la vitamina C puede evitar el proceso inducido por sepsis. Este es el fenómeno donde las moléculas inflamatorias inmunomediadas se acumulan en los pulmones y destruyen la función pulmonar (este es un resultado común que ocurre en las víctimas mortales del Covid-19).

Estas investigaciones, junto con muchos otros estudios, han promovido la publicación de un nuevo artículo realizado por la prestigiosa revista médica The Lancet Respiratory Medicine, donde se sugiere una dosis alta de vitamina C como terapia de rescate para las personas con síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA), causado por Covid-19.

Vitamina C, consejos

Hemos reconocido la gran importancia de esta vitamina para el apoyo inmunológico, entonces las siguientes preguntas estarían relacionadas con la dosis óptima y las formas más efectivas de consumir este nutriente clave.

La dosis diaria recomendada de vitamina C es de solo 90 mg por día, pero esto es inadecuado si buscamos protección contra la enfermedad. Es aceptado que se requiere un mínimo de 1000 mg (1 gramo) por día para mantener la inmunidad, pero, si se enfrenta a un problema específico, entonces la dosis se puede incrementar hasta 10.000 mg (10 gramos) por día, en dosis orales divididas. De hecho, la vitamina C intravenosa como tratamiento contra el cáncer puede llegar a dosis de hasta 25 gramos por día.

Personalmente, recomiendo una dosis protectora de 3000 mg por día, dividida equitativamente en dos dosis, es decir, 1500 mg por la mañana y 1500 mg por la noche.

Una dosis oral de 10,000 mg por día debe dividirse en tres dosis de 3,350 mg, tomadas con cada comida.

Hay dos factores clave a considerar al elegir el suplemento de vitamina C oral más efectivo:

1) El suplemento siempre debe contener bioflavonoides, ya que la vitamina C se absorbe mucho mejor en presencia de estos antioxidantes. No es casualidad que los bioflavonoides estén presentes a altas tasas en productos frescos que contienen altos niveles de vitamina C.

2) Los suplementos de vitamina C también deben tener una amortiguación (buffer) de pH con un complejo mineral (como ocurre en la naturaleza). Las dosis altas de ácido ascórbico sin amortiguar pueden tener un efecto contrario en organismos intestinales benéficos. De hecho, a menudo se usa la vitamina C como estabilizador en el pan comercial.

La vitamina C liposómica es costosa, pero se absorbe y utiliza particularmente bien. Discutí la mecánica del suministro de liposomas anteriormente en este artículo. Esto implica la entrega del nutracéutico deseado, encapsulado dentro de pequeñas burbujas de grasa (fosfolípidos), que son rápidamente absorbidas por nuestras membranas celulares basadas en fosfolípidos. Es un caso de «lo similar atrae a lo similar». La vitamina C liposómica está mucho más disponible en el mercado que el zinc liposómico. Sin embargo, debido a la crisis actual, es posible que sea difícil conseguirla.

En la última entrega de este blog, analizaré a profundidad a los jugadores clave para tener un buen régimen de mejora inmunológica. También describiré mi propia práctica diaria para crear una capacidad inmune óptima, en caso de ser necesario.

Les deseo a todos una maravillosa Pascua, a pesar de las limitaciones.

Manténganse felices y saludables.

Un cordial saludo,

Graeme

 

https://blog.nutri-tech.com.au/immune-enhancement-the-missing-covid-19-essential-part-2/

 

Mejora inmunológica: La carencia esencial en el Covid-19 Parte 1

Traducción del artículo original: Immune Enhancement – The Missing Covid-19 Essential (Part 1)

Graeme Sait

Este artículo se publicará en tres partes en los siguientes días, así que asegúrese de revisar el blog para las próximas entregas.

En este primer segmento, analizaré la necesidad urgente de una iniciativa proactiva y analizaré dos de las deficiencias minerales más comunes que todos debemos abordar.

Estoy atónito por un grave descuido en la crisis de Covid. ¿Dónde está el consejo médico del gobierno sobre la estrategia más obvia para prepararse para el ataque? Estamos lavando la piel de nuestras manos, esterilizando nuestros alrededores y autoaislados para aplanar la curva. Se nos informa que los más vulnerables son los ancianos y los inmunocomprometidos. Sin embargo, no hay una palabra sobre cómo podríamos contrarrestar el contagio a nivel personal, al aumentar nuestro sistema inmunológico y reducir el impacto.

Hay cientos de artículos revisados ​​por pares relevantes para la mejora inmune, pero parece haber una desconexión enorme dentro del modelo médico moderno.

Por favor, que se entienda, este llamado no es a la comunidad médica. A medida que avanzamos de crisis en crisis, los médicos se convertirán en la próxima versión de nuestros increíbles bomberos. Aquí en Australia, estos héroes bomberos sorprendieron al mundo con su valentía para salvar miles de hogares y vidas. Eso fue hace unos pocos meses, ahora tenemos otra llamada a las armas.

El desafío que enfrentan nuestros médicos y enfermeras es horrible. Muchos de los médicos de primera línea en Italia sugieren que es posible que nunca se recuperen de los escenarios donde se vieron obligados a elegir quién vivió y quién murió, debido a la escasez de ventiladores.

Nuestros profesionales médicos son más preciados que nunca en estos tiempos tumultuosos, pero nadie está nunca por encima de la crítica. He notado que la nutrición apenas se estudia en las escuelas médicas. ¿Cómo se puede esperar comprender la bioquímica protectora de ciertos minerales, antioxidantes y vitaminas, si su papel se pasó por alto durante su educación?

Nuestros médicos se gradúan con maravillosas habilidades quirúrgicas, y han dominado el arsenal de medicamentos para el tratamiento de síntomas disponibles, pero esto es medicina reactiva. Ahora, más que nunca, requerimos un enfoque proactivo. Todos y cada uno de nosotros deberíamos aumentar nuestra inmunidad en preparación para este virus.

Este es un nuevo enemigo, por lo que no hay forma de evitarlo. Nuestros sistemas inmunes no tienen forma de identificar y responder a esta invasión. Si estamos en contacto con un portador durante el tiempo suficiente, todos enfermaremos. Por lo tanto, debemos mantener una distancia suficiente para reducir la propagación a través del aire. Sin embargo, es más difícil cuando se trata de evitar las superficies que albergan el virus.

Irónicamente, se acaba de descubrir que en el plástico, el material que causa más daño ambiental, mantiene al virus durante más tiempo que cualquier otra superficie. Según un nuevo estudio, publicado recientemente en The New England Journal of Medicine, el cartón alberga el virus durante 24 horas, el acero inoxidable durante 48 horas y el plástico durante 3 días. Esto hace que nuestras incursiones en los supermercados sean especialmente preocupantes.

Me parece irónico, porque hemos creado mucho daño ambiental con plástico, y ahora se ha convertido en un huésped primario para esta nueva enfermedad. Se podría uno preguntar si la naturaleza ha intervenido de alguna manera.

Durante los últimos años, en mis seminarios que he impartido por todo el mundo, he estado argumentando que necesitamos una desaceleración económica para darle al planeta un respiro que necesita desesperadamente. Estamos muy cerca del punto de inflexión del cambio climático, y una recesión / depresión cambia esta trayectoria.

Durante estas recesiones, hay mucha menos demanda de carbón, petróleo y hormigón. Este trío proporciona la mayor parte de los gases de efecto invernadero. Cuando las empresas se ralentizan, también lo hacen los requisitos de energía y hormigón para la construcción.

En un contexto ambiental, la interrupción de nuestra tan querida libertad de viaje puede verse de manera más positiva. El colapso de la industria de las aerolíneas y el nulo movimiento de decenas de miles de aviones significa que ya no se queman miles de millones de toneladas de combustible. Podemos estar sintiéndonos desesperados, pero ¿está nuestro planeta sonriendo? La atmósfera es la más limpia en décadas. Se puede ver el fondo de los canales de Venecia por primera vez en décadas, y los delfines vuelven a las bahías, hace mucho tiempo abandonados por ellos.

Podría verse extrañamente como kármico, que este virus perdone en gran medida a los niños y se centre en la generación de los baby boomers. Este es el grupo demográfico reinante desde hace mucho tiempo (al que pertenezco) que tan orgullosamente ha impulsado el materialismo extractivo y la desaparición asociada de lo natural. Realmente no creo que la naturaleza pida su venganza, pero es una coincidencia interesante.

Rezo para que esta recesión / depresión pueda desencadenar un restablecimiento que salve el planeta. Podríamos ser sacudidos al reconocer que el modelo materialista y de consumo del crecimiento perpetuo es inherentemente defectuoso. Seremos testigos del cambio completo de un modelo de «toma más, gasta más, crece más», de una espiral descendente. A medida que más de nosotros perdamos nuestros empleos y más empresas fracasen, habrá menos demanda de los consumidores en todos los niveles, e incluso más de nosotros perderemos nuestros empleos a medida que más empresas colapsen.

Entonces, podríamos reevaluar lo que es importante, y el cambio podría fluir desde allí.

Esta agitación completa bien podría sacar lo peor de la humanidad (ver las largas colas en las tiendas de armas de los EE. UU.) O podría sacar lo mejor. Yo veo el vaso medio lleno.

Desde este punto de vista, veamos cómo podríamos preparar nuestro sistema inmunológico para luchar más hábilmente y para asegurarnos de sobrevivir para presenciar este maravilloso reinicio.

 

Preparando la Protección contra la pandemia

El apoyo inmunitario implica una serie de estrategias comprobadas para maximizar el rendimiento de nuestro sistema de protección. Estos incluyen cuatro minerales clave, tres vitaminas clave, un par de fitoquímicos y el uso de probióticos para estimular a los microorganismos intestinales.

Hay cuatro minerales claves involucrados y son zinc, magnesio, selenio y yodo. Irónicamente, estos «Cuatro Grandes» son los minerales que más faltan en la mayoría de nosotros, por lo tanto, si buscamos aumentar la protección contra la pandemia, es urgentemente necesario abordar esta escasez.

 

Los «cuatro grandes» protectores

Piensa en zinc

Se estima que hasta el 79% de la población, somos deficientes en zinc y magnesio. La glándula timo requiere zinc para la producción de células clave del sistema inmune. También es el mineral más importante para la salud de la próstata. De hecho, una próstata sana contiene siete veces más zinc que una glándula agrandada o cancerosa. Se ha demostrado que solo una deficiencia de zinc del 10% compromete la respuesta inmune.

Hay varias razones por las que somos tan deficientes en este mineral, incluida la baja capacidad de almacenamiento de zinc en nuestros cuerpos.

El zinc es deficiente en la mayoría de los suelos donde se producen cereales, y la absorción se ve afectada en muchos vegetales debido al alto contenido de fósforo (un notorio inhibidor de la absorción del zinc en planta). Sin embargo, la mayor contribución a nuestra escasez de zinc se relaciona con nuestro consumo excesivo de cereales. Realmente no fuimos diseñados para desayunar cereales y tostadas, seguidos de un almuerzo a media mañana de galletas y pan, seguidos de sándwiches para la comida y pasta o arroz para la cena. Los granos de cereales contienen un ácido natural llamado ácido fítico. Esta sustancia se une al zinc y forma un fitato de zinc insoluble, que luego excretamos.

El zinc es muy importante en la ecuación de inmunidad, pero no estamos siendo advertidos de este hecho. En un estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition, los científicos descubrieron que aquellos con niveles aceptables de zinc en la sangre tenían aproximadamente un 50% menos de probabilidades de desarrollar neumonía que aquellos con bajas concentraciones.

Se han realizado múltiples estudios en relación con el papel del zinc en la reducción de la gravedad de la neumonía infantil. Curiosamente, en varios de esos estudios, la respuesta protectora más grande comenzó después de tres meses de suplementación con zinc a una tasa de 20 mg por día.

En este punto, es importante tener en cuenta las diferencias en dosis para adultos y niños (y esto se aplica a todos los suplementos). 100 mg por día es el límite superior tolerable para adultos durante un período corto, pero 30 mg de zinc por día es una tasa típica para la suplementación a largo plazo.

De 5 a 10 mg de zinc se consideran apropiados para niños entre 1 y 7 años, mientras que 15 mg son aplicables para niños mayores.

Sin embargo, el hallazgo sobre zinc más importante se relaciona específicamente con los virus corona. Es sorprendente preguntarse por qué estos hallazgos no han desencadenado la respuesta global y las directivas de suplementación de zinc asociadas.

Es un poco complicado, pero esencialmente el virus secuestra a las células, y sus propios mecanismos de replicación celular (que involucran ADN y ARN) ahora están secuestradas para la replicación del virus. Una parte crítica de este proceso involucra una enzima utilizada por el virus, llamada ARN polimerasa dependiente de ARN (RdRP). Esta enzima es esencial para la replicación y la supervivencia continua del virus, por lo que la inhibición de esta enzima se convierte en una pieza central de la investigación farmacéutica.

En una revisión de la literatura sobre el zinc, encontré un estudio que demuestra que el zinc inhibe la RdRP. La deficiencia de zinc también se encuentra comúnmente en personas con problemas de asma y en aquellos con trastornos autoinmunes. Sabemos que la mayoría de nosotros somos deficientes en este mineral clave de apoyo inmunológico. ¿Por qué no abordaríamos esta deficiencia con urgencia? ¿Qué posible daño podría ocurrir? ¡Incluso podría salvar su próstata en el proceso!

Simplemente busque en Internet “el zinc inhibe los virus corona” (“zinc inhibits corona viruses”), y encontrará los estudios relevantes. También hay un gran video que explica la mecánica de la capacidad protectora del zinc. Proviene de un sitio llamado MedCram.com, donde la ciencia médica compleja se vuelve más accesible.

Una característica del estudio de inhibición de zinc fue el uso de un potenciador de la absorción para aumentar los niveles de zinc en las células. Si estamos buscando la forma más efectiva de suplementación para maximizar la absorción celular de zinc, es difícil pasar el zinc liposomado. Hay más de 54,000 artículos publicados sobre el suministro de liposomas, algunos de los cuales han mostrado una respuesta de absorción equivalente al tratamiento intravenoso. ¿Cómo funciona este sistema de entrega?

Los liposomas son pequeñas burbujas. De hecho, son mil veces más pequeños que el ancho de un cabello humano. Estas diminutas cápsulas están hechas de grasas llamadas fosfolípidos. Esta es la misma grasa que comprende nuestras membranas celulares, a través de la cual los nutrientes se mueven hacia la célula. Aquí yace el secreto. Nuestra membrana celular absorbe fácilmente su propio tipo, y cuando esas burbujas de grasa se han precargado con nutrientes solubles en agua y solubles en grasa, tenemos un suministro (de zinc) dramáticamente acelerado.

Si no puede obtener zinc liposomado en su región, cualquier forma de zinc quelado será suficiente, pero existe una estrategia clave de tiempo que maximizará la absorción y el almacenamiento.

El secreto de la suplementación de zinc para adultos es tomar 30 mg de zinc quelado, antes de acostarse. De esta forma se evitará las pérdidas relacionadas con la alimentación con cereales, y el almacenamiento de zinc puede ser repuesto mientras duerme. Un bote de zinc quelado junto a su mesa de noche, debe ser parte de su régimen suplementario diario por el resto de su vida, y esa vida podrá ser más larga si decide seguir este consejo.

 

Magnesio – El Mineral Maestro

Siempre me refiero al magnesio como el «mineral maestro», ya que está vinculado a muchas más enzimas que cualquier otro mineral. Cada respiro, cada movimiento que realiza, se realiza mediante el uso de enzimas; y su sistema inmunológico también es impulsado por estos catalizadores basados ​​en proteínas (enzimas).

Quizás se pregunte por qué a casi 8 de cada 10 de nosotros nos falta este mineral central. Un factor clave de esta deficiencia es el estrés. La “respuesta de luchar o huir” es generada por el estrés y la ansiedad, que la mayoría de nosotros experimentamos de manera regular. En este momento en particular, rara vez ha habido niveles más altos de estrés en nuestras vidas. La respuesta de lucha o huida relacionada con la ansiedad implica muchos cambios metabólicos importantes, incluida la producción de adrenalina. Todos estos cambios son impulsados ​​por el magnesio, por lo tanto, el estrés absorbe nuestras reservas de magnesio.

Irónicamente, el magnesio es el «mineral de crucero» que nos hace sentir relajados. El estrés recurre constantemente a nuestras reservas de magnesio, por lo que nos sentimos más estresados ​​y en consecuencia se requiere aún más magnesio. El resultado final podría ser un derrame cerebral o un colapso suprarrenal, ninguno de los cuales es muy agradable. Cada aspecto de la enfermedad coronaria, nuestro mayor asesino, también tiene un vínculo con el magnesio, y también está el vínculo del sistema inmune con el cáncer y la protección contra los virus.

Aquí estamos considerando el vínculo de inmunidad, pero el potencial para reducir el estrés del magnesio puede salvar también. El potencial de daño colateral relacionado con el estrés de esta crisis actual aún no se ha evaluado.

Hay algunos hallazgos recientes importantes que relacionan el magnesio y al sistema inmune. Existen varios estudios relacionados con la inflamación y el magnesio. La deficiencia de magnesio parece aumentar la producción de citocinas proinflamatorias, y esto puede estar profundamente relacionado con el gran incremento de citoquinas (proinflamatorias) que a menudo están relacionadas con las muertes por Covid-19. Explicaré este fenómeno con más profundidad un poco más adelante en este artículo.

La deficiencia de Mg también parece acelerar la involución del timo. Uno de los resultados más notables, con respecto a los efectos de la deficiencia de Mg en el organismo, es el mayor nivel de apoptosis (muerte celular) que ocurre en los timos de ratas con deficiencia de Mg, en comparación con los testigos (Malpuech-Brugère et al, 1999).

El timo es la glándula que produce linfocitos T que luego se distribuyen por todo el cuerpo. La involución del timo es a menudo una característica del proceso de envejecimiento, donde las células del timo mueren, la glándula se encoge y nuestra capacidad inmunológica disminuye.

Esto parece algo que deberíamos tratar de evitar desesperadamente al enfrentar esta crisis, particularmente cuando la deficiencia de magnesio está tan extendida entre la comunidad.

Supongo que puede estar pensando, cómo puede solventar su probable deficiencia de magnesio en este momento. La suplementación oral puede no ser su mejor opción. Si ha tenido deficiencia de magnesio durante algún tiempo, un efecto secundario de esta deficiencia crónica es una capacidad reducida para absorber magnesio a través del revestimiento intestinal y hacia la sangre. Puede acelerar la corrección por medio de inyecciones intramusculares o por medio de una inyección intravenosa directa. Sin embargo, también hay una corrección más fácil de realizar, llamada suplementación transdérmica de magnesio. Eso implica reconocer que la forma más rápida de introducir algo en su cuerpo es a través de la piel. Aquí, no hay una interfaz intestinal. La sustancia deseada ingresa fácilmente a través de la piel y va directamente al sistema sanguíneo.

La suplementación transdérmica de magnesio es diez veces más eficiente que la suplementación oral. Podría rociar debajo de sus brazos o en las plantas altamente absorbentes de sus pies, con los populares productos de aceite de magnesio (cloruro de magnesio). También, podría ocupar la antigua estrategia de bañarse en sales de Epsom (sulfato de magnesio). Esto es muy efectivo y puede ser muy económico si compra un costal de 20 kg de sulfato de magnesio. La receta consiste en permanecer durante treinta minutos en un baño (de tina) de agua tibia mezclada con dos tazas (500 gramos) de sulfato de magnesio. El costal alcanza para 40 baños con sales de Epsom, lo que equivale a un costo de menos de 50 centavos (de dólar australiano) por tratamiento. Los niños incluso podrían compartir un baño.

El agua tibia abre los poros de la piel y aumenta la absorción del magnesio. Este baño súper relajante debe realizarse justo antes de acostarse, y usted dormirá como un bebé.  Sin duda comprenderá por qué el magnesio se llama el «mineral de relajación», cuando experimente este relajante baño.

En el próximo segmento, destacaré nuestra necesidad de ocupar el selenio y el yodo en nuestro régimen de mejora de nuestro sistema inmune, y también trataremos sobre la participación de tres vitaminas clave.

Manténgase seguros y saludables.

Un cordial saludo,

Graeme.

https://blog.nutri-tech.com.au/immune-enhancement-the-missing-covid-19-essential-part-1/

 

 

Cambiando la Agronomía con Biología Parte 2

¿Cómo influyen las Plantas y la Biología en la Química del suelo?

Las plantas envían señales a microorganismos específicos (bacterias y hongos del microbioma) para que liberen nutrientes que se encuentran escasos y así estos son liberados de las reservas del suelo donde se encuentran inmovilizados. Dichas señales se transmiten mediante el sistema de raíces, generalmente en forma de compuestos (exudados) y en algunos casos como señales eléctricas, pero si una planta comunica su necesidad de un mayor suministro de Fósforo, y las bacterias, micorrizas, tricodermas u otros organimos que solubilizan este elemento no están presentes, no se da ninguna liberación.

Si bien es cierto que podemos cambiar la forma en que la que manejamos nuestros suelos y nuestros cultivos a fin de crear un ambiente propicio para que la biología se recupere (la biología del suelo tiene una capacidad increíble de recuperación) y reconstruir así la población en el perfil de suelo; en muchos casos, a la población que se pretende recuperar pueden faltarle muchos  de los microorganismos esenciales para la liberación de nutrientes y  la supresión de enfermedades; de aquí la importancia del uso de inoculantes.

El uso de inoculantes es indispensable para asegurarnos de tener la disponibilidad de los distintos nutrientes de los que dependen las plantas ya que no podemos confiar solo en la condición del suelo para su liberación. La experiencia nos ha mostrado que sin aplicaciones de inoculantes no tenemos los mismos patrones de liberación de nutrientes y que cuando las bacterias u hongos necesarios están ausentes, estos permanecen en el suelo en forma compleja.

Un aspecto relevante que debemos considerar en relación con la presencia de biología en el suelo es que ésta controla y regula la bioquímica en la rizosfera (zona del suelo inmediata a las raíces). Si bien es cierto que el pH del volumen de suelo es un factor muy importante que debe manejarse de la mejor forma posible; la biología es la que regula el pH en la rizosfera, de hecho, es la que controla directamente todo lo que sucede en esta zona incluyendo la disponibilidad de nutrientes. La biología trabaja muy activamente para mantener un pH ácido (generalmente 3.5 a 4.5), a unas cuantas micras de la superficie de la raíz y así, demás de estar produciendo enzimas para desencadenar la liberación de nutrientes, genera un ambiente propicio para que los que se encuentran en forma compleja sean liberados. En este sentido sería conveniente prestar menos atención al pH del suelo y mucha más atención a la presencia de biología.

Ahora bien, los efectos biológicos de la liberación de nutrientes solo ocurren cuando los microorganismos tienen el ambiente adecuado, por lo que no importa cuántos inoculantes agreguemos ni lo que adicionemos desde la perspectiva de nutrición al cultivo para provocar cambios en los resultados del análisis de suelo, si los microorganismos no tienen el entorno apropiado, no vamos a obtener esa respuesta.

Contar con el ambiente adecuado significa tener:

1.- Un buen estado de agregación en el suelo (buena estructura).  Esto es esencial para que se establezcan y prosperen las bacterias, hongos y demás organismos que conforman su red alimentaria.

 

blog tema 2

2.- Un buen intercambio gaseoso, para lo cual es muy importante que el suelo tenga una estructura granular o de migajón.

Respecto al intercambio de gases y particularmente dentro de la comunidad de agricultura biológica, existe la idea de que necesitamos tener suelos aeróbicos, que estén dominados por bacterias y organismos aerobios ya que los organismos anaerobios son “malos”, producen enfermedades, degradación de materiales orgánicos y no producen sustancias húmicas estables; sin embargo, es posible que esto no sea estrictamente cierto.

Si se piensa en ambientes aeróbicos versus ambientes anaeróbicos (una forma diferente de decirlo sería ambientes oxidados versus ambientes reducidos) debe tenerse en cuenta que hay diversos tipos de bacterias y organismos que prosperan en diferentes partes dentro de este rango.

Se trata de un espectro completo, no solo es negro o blanco. Si por ejemplo se realiza laboreo del suelo o se trabaja en un sustrato para macetas, se tiene algunos grupos de bacterias o algunos organismos que pueden prosperar en ambientes extremadamente aeróbicos (muy oxidados) y lo mismo ocurre en el otro extremo del espectro; en el caso de suelos duros que están completamente compactados en los que no hay ni flujo ni intercambio de gases o bien en el caso de suelos saturados ya sea terrenos con exceso de humedad o bien campos inundados.

En estos suelos fuertemente anaeróbicos se presenta una fermentación completamente anaerobia con ninguna inclusión de oxígeno. Sin embargo, hay una parte que está en medio de este rango, es decir, no es un ambiente completamente aeróbico, ni completamente anaeróbico. Aquí se encuentra un grupo de bacterias que se denominan anaerobicas facultativas, esto significa que pueden prosperar tanto en ambientes aeróbicos como en ambientes hasta cierto punto. Esto es importante porque la gran mayoría de las bacterias y hongos benéficos(aunque particularmente las bacterias benéficas) que deseamos tener en nuestros sistemas de producción, esto es todas las bacterias supresoras de enfermedades y todas las solubilizadoras de nutrientes, pertenecen a este grupo de anaerobios facultativos.

Entonces no se trata de tener suelos que sean completamente aeróbicos, con una presencia de altos niveles de oxígeno (muy oxidados); más bien necesitamos suelos que puedan respirar libremente, es decir que tengan un buen intercambio gaseoso, porque eso significa una buena liberación de CO2 de su superficie.

Cuando se tiene un cultivo de alto rendimiento, en condiciones saludables, con una nutrición bien equilibrada y buen desarrollo, en muchos de los casos un factor limitante para lograr una fotosíntesis eficiente es la disponibilidad de CO2, por ello es muy importante que los suelos tengan un intercambio gaseoso realmente bueno, que pueda liberarse CO2 a partir de la respiración de sus comunidades microbianas y asimismo, pueda darse un flujo e intercambio de oxígeno en su perfil.

Es conveniente recordar que el oxígeno que fluye hacia el interior del suelo, no va a permanecer como gas oxígeno por mucho tiempo, de hecho, generalmente en cuestión de minutos va a ser utilizado en las reacciones químicas que involucran al Nitrógeno. El proceso de nitrificación por ejemplo, lo usará muy rápidamente, por lo que realmente no hay mucho oxígeno presente en el perfil del suelo.

blog tema 2 imagen 2

3.- Una fuente de alimento (exudados de la raíz). Este aspecto es el que nos permite manejar e impulsar la biología durante toda la temporada de crecimiento, para lo cual es necesario que las plantas fotosintetizen de la forma más eficiente posible.

blog tema 2 imagen 3

Podemos usar la biología del suelo para liberar nutrientes sin depender completamente del uso de enmiendas (hay que tener en cuenta que estos se pueden liberar sin utilizarlas). No obstante, en ocasiones hay suelos en los que es difícil desarrollar una buena biología ya que para ello primero deben corregirse algunos de los desequilibrios nutricionales que presentan, como son niveles de Magnesio muy altos y una proporción Calcio/Magnesio muy baja. En estos casos se puede llegar a tener suelos muy compactos y con  una estructura pobre (poca formación de agregados), lo mismo puede ocurrir si existen niveles altos de sodio o bien de bicarbonatos en el agua de riego. En cualquiera de estas situaciones es primordial abordar los desequilibrios bioquímicos a fin de desarrollar una estructura adecuada (granular o de migajón) que favorezca la presencia de una biología diversa y activa. Producir cultivos de cobertura y manejar la labranza de manera diferente son prácticas que contribuyen a generar un ambiente en el que la biología realmente puede prosperar, sin embargo, hay que tener presente que corregir los desequilibrios de nutrientes no significa que la biología se va a recuperar completamente por si misma, por lo que se necesita reinocular cepas especificas de los microorganismos faltantes mediante el uso de inoculantes.

Fuente: “Changing Agronomy with Biology?”
John Kempf. Advancing Eco Agriculture

 

Uso de yodo para biofortificar y promover el crecimiento y la tolerancia al estrés en cultivos Parte 1

Introducción, y absorción del yodo por las plantas

El yodo no se considera esencial para las plantas terrestres; sin embargo, en algunas plantas acuáticas, El yodo juega un papel crítico en el metabolismo antioxidante.

En humanos, el yodo es esencial para el metabolismo de la tiroides y para el desarrollo de habilidades cognitivas; está asociado con la reducción de riesgo a desarrollar ciertos tipos de cáncer. Por lo tanto, se han hecho grandes esfuerzos para garantizar la ingesta adecuada de yodo a la población, por ejemplo, la yodación de la sal de mesa.

Como una alternativa, se evalúa el uso de diferentes técnicas de fertilización con yodo para biofortificar los cultivos y que proporcionen un suministro adecuado de yodo. La biofortificación con yodo es un área activa de la investigación, con varios de resultados relevantes.

La aplicación agrícola de yodo para mejorar el crecimiento, la adaptación ambiental y la tolerancia al estrés en las plantas no se han explorado por completo, aunque esto también pudiera contribuir a un mayor uso de este elemento en la práctica agrícola y, por lo tanto, apoyar a la biofortificación de cultivos.

Esta revisión presenta sistemáticamente los resultados publicados sobre la aplicación de yodo en la agricultura, considerando diferentes condiciones ambientales y sistemas agrícolas en diversas especies y diferentes concentraciones del elemento, sus distintas formas químicas y su método de aplicación. Algunos estudios informan efectos beneficiosos del yodo, que incluyen un mejor crecimiento y cambios favorables en la tolerancia al estrés y el incremento en la capacidad antioxidante; mientras que otros estudios informan que las aplicaciones de yodo no causan respuesta o incluso pueden ter efectos adversos. Se proponen diferentes supuestos que intentan explicar estos resultados contradictorios, considerando la posible interacción del yodo con otras elementos trazas, así como las diferentes condiciones fisicoquímicas y biogeoquímicas que dan lugar a la distinta disponibilidad y volatilización del elemento.

Absorción del yodo

El yodo es un elemento que puede ser absorbido por la raíz y por las estructuras aéreas, tanto por los estomas como por las ceras cuticulares con alto grado de insaturación (Shaw et al., 2007; Tschiersch et al., 2009). El yodo puede ser absorbido tanto en forma disuelta, como en forma de gas como I2, y CH3I. No se ha verificado el impacto de las diferencias entre especies en el perfil y la cantidad de ceras cuticulares en la absorción de yodo por las hojas. Esta información puede ser relevante considerando que la absorción de yodo a través de las ceras cuticulares puede ser una alternativa para la biofortificación (antes y después de la cosecha) de frutas y semillas. No hay información que indique cuánto del elemento que las plantas han absorbido proviene del suelo y cuánto de la atmósfera, pero se sabe que la absorción de yodo en forma de gas puede ser significativa (Barry y Chamberlain, 1963; Nakamura y Ohmomo, 1984; Whitehead, 1984). Por lo contrario, Tsukada y otros (2008), estiman que la contribución atmosférica a la absorción de yodo en el arroz es de sólo 0.2%. Se esperaría que la contribución atmosférica directa sea mayor en las regiones cercanas al mar y menor en las áreas continentales; sin embargo, la evidencia indica que la volatilización del yodo que se fija en el suelo también puede ser un factor importante en la transferencia de yodo a los organismos (Whitehead, 1984; Fuge y Johnson, 2015). Una vez que el yodo se absorbe, se transporta a través del xilema; su redistribución a través del floema es baja (Herrett et al., 1962); Por lo tanto, se acumula en mayores cantidades en las hojas que en los frutos y semillas.

Sin embargo, en plantas de lechuga tratadas con yodo por aspersión foliar, Smolen et al. (2014a) encontraron evidencia de transporte de yodo desde las hojas hasta las raíces. En plantas de trigo, incluso cuando el yodo se aplicó mediante pulverización foliar, la movilidad de las hojas a los granos (denominado factor de translocación) fue muy baja (0.2–1.1%), pero este valor parece ser acumulativo, es decir, el yodo se transloca de las hojas al grano con cada evento de aplicación (Hurtevent et al., 2013). Los factores de translocación observados para el rábano, la papa y el frijol varían de 0.8 a 2.6%, 0.1 a 2.3% y 0.1 a 2.6%, respectivamente (Henner et al., 2013). Por otro lado, el factor de transferencia de yodo (ITF) se refiere al elemento que es absorbido por la raíz, y se define como la relación entre la concentración de yodo en los tejidos de la planta vs su concentración en el sustrato. La ITF es mayor en cultivos frondosos como las espinacas (ITF≥2.0), comparado con frutos como los tomates y las nectarinas, o los cereales (0.0005 ≤ ITF ≤ 0.02; Shinonaga et al., 2001; Lawson, 2014). Por ejemplo, con una concentración de yodo en el suelo de 48 mg kg 1, la distribución del yodo que se absorbe por una planta de arroz (peso seco) es la siguiente: 53 mg kg -1 en la raíz, 16 mg kg -1 en las hojas, y 0.034 mg kg-1 en el grano pulido (Tsukada et al., 2008). Cuando el yodo se aplica a las plantas como IO− 3, se reduce a I – por la acción de una yodato reductasa, que responde a la disponibilidad de yodo en el medio (Kato et al., 2013). Esta enzima también se encuentra en microorganismos (Amachi, 2008), pero se desconoce la magnitud de la contribución microbiana en el suelo.

En los suelos, IO-3 es absorbido más eficientemente por las plantas, en comparación con I- (Lawson et al., 2015), y en cultivos sin suelo, la aplicación de I- puede inducir fitotoxicidad más fácilmente, en comparación a IO-3 (Borst Pauwels, 1962 ; Umaly y Poel, 1971; Muramatsu et al., 1983; Zhuetal., 2003).

La menor toxicidad de IO-3 podría explicarse porque el yodato es un sustrato alternativo a otras enzimas abundantes, como la nitrato reductasa (Barberand Notton, 1990);  o mediante la activación de la enzima yodato reductasa a través de IO-3, lo cual induce otras respuestas asociadas con la señalización redox y el metabolismo de yodo en las plantas, además de la reducción de IO-3.

Como IO−3 es termodinámicamente más estable que I-, se presume que es la forma más disponible en los suelos agrícolas. Sin embargo, debido a que la relación I- / IO−3 depende de la actividad biológica, no se limita estrictamente a un equilibrio termodinámico (Kaplan et al., 2014). Este hecho hace que sea difícil predecir el patrón de especiación de yodo en un suelo particular.

Las plantas absorben yodo como I a través de canales iónicos y transportadores de cloruro que son energizados por bombas de protones (White y Broadley, 2009); por lo tanto, pueden ocurrir escenarios de interferencia con otros aniones como nitrato, tiocianato y perclorato (Voogt y Jackson, 2010). La identidad de los transportadores I no está firmemente establecida, pero su actividad puede presumiblemente ser compartida por varias familias de transportadores y canales aniónicos (White y Broadley, 2009; Landini et al., 2012).

Entre estos se encuentran los cotransportadores Na: K / Cl pertenecientes a la familia de genes CCC (Colmenero-Flores et al., 2007), que regulan directamente la concentración de iones en el xilema de la raíz (Shabala, 2013; Wegner, 2014; Fricke, 2015). Otro grupo es la familia de genes de CLC Cl-canales permeables a I- (Roberts, 2006; Barbier-Brygoo et al., 2011). Actualmente, los genes CLC se han relacionado con la tolerancia al estrés osmótico (Ma et al., 2016; Nguyen et al., 2016), movimiento estomático, transporte de nutrientes y tolerancia a metales pesados (Zifarelli y Pusch, 2010).

Medrano-Macías, J., Leija-Martínez, P., González-Morales, S., Juárez-Maldonado, A., & Benavides-Mendoza, A. (2016). Use of Iodine to Biofortify and Promote Growth and Stress Tolerance in Crops. Frontiers in Plant Science, 1-20.

 

Cambiando la Agronomía con Biología Parte 1

Algunos investigadores que han estudiado y tratado de entender como los productores utilizan el sistema de agronomía de Albrecht, no encuentran gran respaldo para hacer recomendaciones de enmiendas de suelo en base a la CIC y demás aspectos propuestos por dicho sistema. No obstante, muchos agricultores y agrónomos, especialmente de la comunidad de Agricultura Biológica y Regenerativa, han manifestado con firmeza haber obtenido buenos resultados al utilizarlo y hacer sugerencias de enmiendas de suelo y de fertilizantes basadas en la CIC, asi como ajustando y equilibrando el porcentaje de saturación de bases.

¿Cuáles son las diferencias? ¿Por qué los productores en la práctica están viendo buenos resultados mientras que los investigadores que están estudiando el sistema y tratando de entender cómo se hacen las propuestas y como se aplican estas enmiendas de suelo no son capaces de replicarlo?

Cuando al estudiar agronomía aprendemos como interpretar un análisis de suelo y como hacer recomendaciones en base a sus resultados, el proceso de pensamiento es lineal, de tal manera que si el análisis nos indica que tenemos X libras de deficiencia de cierto nutriente; es decir que no tenemos niveles adecuados de Calcio, Fósforo o Azufre (cualquiera que sea el caso); simplemente vamos a agregar lo que falta, no obstante, hemos visto que no es conveniente hacer recomendaciones tan lineales como solo aplicar enmiendas al suelo para suministrar los nutrientes que faltan y luego adicionar las cantidades correspondientes en función de las tasas de extracción del cultivo, sino que también debemos tomar en cuenta el impacto que su biología va a tener en la liberación y la disponibilidad de nutrientes. Este es un efecto que deberíamos considerar al hacer recomendaciones ya sea para la aplicación de enmiendas al suelo, o el uso de los fertilizantes agrícolas, en lugar de hacerlo basados en un algoritmo de cálculo que nos dice que necesitamos cierta cantidad de un nutriente específico y por lo tanto hay que aplicarla; no solo se trata de aumentar o quitar kilos.

¿Cómo cambiamos la agronomía?

Ante todo, consideramos que la biología predomina sobre a la química. La premisa básica es que mientras el suelo tenga buena biología, se puede desequilibrar la química y aún así producir un cultivo sano; sin embargo, si el suelo tiene una biología pobre o disfuncional, sin importar que tan buena sea la química, no se podrá producir un cultivo resistente a plagas y enfermedades. Cuando se trabaja en un suelo biológicamente activo, es posible superar sus desequilibros químicos.

Digamos por ejemplo que se tiene un suelo cuyo análisis reporta severas deficiencias de Potasio, Manganeso y Fósforo. Si realmente hay buena biología, aunque los niveles de estos nutrientes aparezcan muy bajos; por alguna razón en el análisis de savia las plantas no muestran deficiencias, sino que tienen niveles adecuados durante toda la estación de crecimiento (esto lo hemos visto un sinnúmero de veces).

En cultivos que presentan una alta demanda de nutrientes, una vez que las plantas entran al período de llenado de fruto empiezan a absorber gran cantidad de Potasio, lo cual ocurre en periodos muy cortos. En el caso de cultivos de tomate de muy alto rendimiento esta remoción puede ser de hasta 200-240 libras por acre (225-269 kg/ha) y aproximadamente el 80% puede ser absorbido en las ultimas 4 o 5 semanas del periodo de llenado de fruto. En este sentido hemos observado que en suelos cuyo análisis reporta bajos niveles de Potasio, (50 ppm) y en los que por alguna razón los agricultores no pudieron aplicar dicho elemento en la cantidad deseada, pero se pudo suplementar el suelo con una biología fuerte, también se obtuvo este pico de absorción de Potasio. En algunos de estos casos, hemos llegado al punto de aplicar una cantidad relativamente pequeña de los nutrientes que esperaríamos que se requirieran con base en las tasas de remoción del cultivo, ya que sabemos que siempre que se tenga buena biología los nutrientes que el cultivo necesita se pueden liberar continuamente. Por otra parte, también hemos visto lo contrario, es decir, se puede producir un cultivo en un suelo que tenga una química perfectamente equilibrada, con un porcentaje de saturación de bases de Calcio, Potasio y Magnesio correcto y niveles de Fósforo adecuados y sin embargo el cultivo puede ser un completo desastre porque la biología del suelo simplemente no está trabajando; de tal forma que, aunque el laboratorio reporte una excelente química de suelo no se puede producir un cultivo verdaderamente sano.

Algunas escuelas de pensamiento plantean un modelo que dice que nuestro objetivo como agricultores ó agrónomos debe ser lograr un análisis de suelo perfectamente balanceado y así desarrollan números y proporciones específicas que nos indican que debemos tener una saturación de Calcio del 68 al 75% y una saturación de Magnesio del 12 al 16%  y que si nuestros niveles de nutrientes se encuentran en las cantidades y proporciones que proponen, los demás problemas que se presenten se resolverán por si solos. En nuestro enfoque, el principal objetivo de un agricultor es producir un cultivo sano y rentable en lugar de desarrollar un reporte de laboratorio de un suelo perfecto. Si bien es cierto que con el tiempo nuestros suelos deberán estar más acondicionados y más cercanos al equilibrio óptimo de nutrientes, éste no debería ser nuestro principal objetivo desde el inicio.

cuadrito 1

Al referirse a los niveles de Calcio en el suelo y a la forma de remineralizarlo y reequilibrarlo, Gary Zimmer* describió la enmienda de estos niveles a largo plazo. Digamos que se tiene un suelo con 50-55% de saturación de Calcio. Desde la perspectiva de la respuesta del cultivo, es mucho más efectivo realizar aplicaciones de pequeñas cantidades de este elemento durante un período prolongado; por ejemplo, aplicar 500 libras por acre (561 kg/ha aprox.) de Carbonato de Calcio (malla 200) una vez cada 12 meses durante un periodo total de 4 a 5 años, nos dará mucho más Calcio absorbible y una respuesta del cultivo mucho mejor, que  aplicar 2.0 Toneladas por acre (2242 kg/ha aprox.) de una excelente piedra caliza una sola vez. Este tipo de enmiendas nos permite obtener un equilibrio ácido-alcalino además de un flujo de Calcio disponible que el cultivo puede absorber en esa temporada de crecimiento.

Habitualmente cuando se hacen recomendaciones para aplicaciones de nutrientes, el razonamiento para determinar que y cuánto aplicar es relativamente sencillo:

1.- Hay que agregar lo que falta de acuerdo a lo que reporta el análisis de suelo; por ejemplo, si no hay niveles adecuados de Potasio, Fósforo o Calcio (cualquiera que sea el caso), hay que aplicarlos.

2.- Hay que poner las tasas de remoción de NPK correspondientes al cultivo. Ante esto sería importante tener en cuenta que si se deben agregar las tasas de remoción de NPK, ¿Por qué no también se enfatiza en agregar las tasas de remoción de Calcio, Magnesio,

Azufre y de algunos de los minerales traza? ya que particularmente el Calcio, Magnesio y Azufre pueden ser absorbidos en cantidades muy sustanciales, igualando a menudo algunas de las cantidades de N, P y K en muchos cultivos.

Como podemos darnos cuenta, normalmente no se considera la posible liberación biológica de nutrientes, es decir, qué nutrientes puede liberar la biología y cómo podemos manejar esto.

En diversas ocasiones hemos observado que hay casos en los que podemos aplicar enmiendas al suelo, ya sea Calcio o Fósforo, sin obtener cambios en los resultados del análisis. ¿Cómo y por qué ocurre esto?

Un ejemplo interesante es el de una granja lechera en la zona central de Ohio cuyos análisis de suelos mostraban proporciones de Calcio y Magnesio relativamente bien equilibradas, un porcentaje de saturación de Calcio un poco bajo (aproximadamente 65%), pHs ligeramente ácidos (6.3), una CIC de 9.6 y valores de Fósforo muy bajos, lo suficiente como para que dentro del balance general de nutrientes éste se considerara el factor limitante para la producción de cultivos. En el primer análisis de suelo los valores de Fósforo eran de 23 ppm (Bray 1) y de 35 ppm (Bray 2). El productor aplicó 500 libras por acre (560 kg/ha) de roca fosfórica, hizo 4 aplicaciones durante 2 años y posteriormente realizó un análisis de seguimiento (23 meses después del primero). A pesar de las aplicaciones, los niveles de Fósforo no cambiaron, seguían en 23 ppm (Bray 1), y en 37 ppm (Bray 2), si bien hubo un ligero aumento de 2 puntos en este último dato, no se consideró suficiente como para ser estadísticamente significativo, fue esencialmente un error de redondeo. Esta granja estaba en proceso de transición a orgánica, previamente se había trabajado con manejo convencional y en ella se realizaban una variedad de prácticas tales como el uso de amoníaco anhidro, glifosato, maíz triple stack, etc. por lo que casi no había biología funcional en el suelo, como consecuencia la roca fosfórica que se aplicó no fue digerida y al no ser procesada no hubo respuesta en los niveles de Fósforo. Sabemos que había otras granjas en la misma área con un tipo de suelo parecido en las que al hacer una aplicación similar de roca fosfórica, los valores de Fósforo se moverían de 23 ppm hasta 100 ppm (Bray 1) y la única diferencia que pudimos identificar fue la presencia de biología en el suelo.

     Ahora bien, el estudio de la influencia de la biología en la condición del suelo se enfoca en la identificación de los diferentes   microorganismos, así por ejemplo se determina un tipo o grupo de ellos que son muy buenos solubilizadores de fósforo como es el caso de las micorrizas. Además de importante, esta información es muy útil ya que nos permite asegurarnos de contar con la biología adecuada para cubrir necesidades específicas del sistema de suelo. Sin embargo, la biología no es la que rige e impulsa el sistema; ésta es solo una consecuencia de lo que está sucediendo con el cultivo ya que en realidad son las plantas las que promueven y dirigen todo el proceso. Esto sucede por 2 razones:

1.-Las plantas pueden enviar señales a los microorganismos del suelo para liberar y atraer distintos tipos de nutrientes, por ejemplo,  aumentar la liberación de Fósforo ó Calcio ó Manganeso ó Fierro. Mediante diversos mecanismos de señalización realmente ejercen un efecto en lo que está ocurriendo en la rizosfera y pueden comunicarse con microorganismos específicos para que liberen nutrientes específicos que podrían estar escasos. Se trata de un proceso de autoregulación.

2.-La biología del suelo en la rizosfera es completamente dependiente de los fotosintatos qué, como fuente de energía, se liberan en forma de exudados a través del sistema de raíces; por lo que el vigor, la actividad y la agresividad de la comunidad microbiana tienen una correlación directa con la cantidad de azúcares enviados a la raíz y liberados de esta forma. Cuanto más saludable sea la planta, más activamente va a fotosintetizar y cuánto más fotosintatos produzca, la comunidad microbiana del suelo va a ser mas fuerte.

El uso de las aplicaciones foliares diseñadas adecuadamente para incrementar la fotosíntesis, puede aumentar la cantidad total de producción de azúcar de las plantas en un factor de aproximadamente 3 a 4 X en cada fotoperiodo de 24 horas, esto carga la biología del suelo a gran velocidad. Es muy importante darle respaldo respecto a las fuentes de alimento que necesita durante toda la estación de crecimiento, para que libere los nutrientes que queremos que libere. Se pueden emplear inoculantes como una herramienta valiosa, pero para realmente activar la biología hay que prestar atención al motor fotosintético de las plantas.

Fuente: “Changing Agronomy with Biology?”
John Kempf. Advancing Eco Agriculture
blog 1
Se da una relación simbiótica en la rizosfera en la cual las plantas comunican sus necesidades a la biología del suelo y los micoorganismos  liberan  nutrientes específicos