“Tecnología Q” En la producción de banano (Musa paradisíaca) Parte 2

Una experiencia similar a la  que se mencionó anteriormente (ver Parte 1), se tuvo en el manejo de plátano macho en la misma región (Soconusco, Chiapas). En este caso se utilizó una dosis de 0.750 L / Ha de Q 2000 + 1 kg del mancozeb (que es el 50% de la dosis recomendada por el fabricante), en un volumen de 60.0 litros de agua por hectárea en aplicación aérea para 10 hectáreas.

Durante las semanas en las que se realizaron las aplicaciones, se logró un buen control  de la Sigatoka. El nivel de infección fue muy bajo, lo que permitió al agricultor emplear fungicidas de contacto (que son de menor costo que los sistémicos), en una época crítica, ya que se presentaron condiciones de  mucha lluvia en la región,  lo cual  favorece el desarrollo del hongo.

En las siguientes fotografías (1 y 2), se observan las marcas que se realizaron para  valorar el control del tratamiento con  Q 2000 en la incidencia  de la Sigatoka negra en el cultivo. Las hojas se marcaron antes de realizar la primera aplicación y las fotos se tomaron una semana después de ésta. Se puede apreciar que el tamaño de las manchas no aumentó, lo que significó un  buen control.

imagen 1 banano (parte 2)Foto 1

imagen 2 banano (parte 2)Foto 2

Las fotografías 3 y 4 se tomaron dos semanas después del inicio de las aplicaciones. Aquí también se ve como se marcaron inicialmente las manchas de Sigatoka en el follaje y se puede observar que estas no aumentaron de tamaño. Se tornaron de color rojo con una tonalidad amarillo claro a su alrededor, lo que significa que se tuvo un buen control de la enfermedad.

imagen 3 banano (parte 2)Foto 3

imagen 4 banano (parte 2)Foto 4

Las fotografías 5 y 6  corresponden a la tercera semana a partir del inicio de las aplicaciones. En ellas se  puede observar cómo se sigue manteniendo el control de la enfermedad. Se ve una  pigmentación muy clara, lo que significa que la Sigatoka está retenida. Cabe mencionar que esta evaluación fue realizada por el Ingeniero a cargo del rancho.

imagen 5 banano (parte 2)Foto 5

imagen 6 banano (parte 2)Foto 6

Las fotografías 7 y 8  se tomaron la cuarta semana a partir del inicio de las aplicaciones. La coloración que se ve es de una tonalidad muy clara. Las  manchas de Sigatoka no aumentaron su tamaño y  se empezaron a notar puntos rojos  en ellas, es decir no se desarrollaron. Esto  significa que se logró un buen control de la enfermedad con el tratamiento con Q 2000.

imagen 7 banano (parte2)Foto 7

imagen 8 bananoFoto 8

Finalmente, en las fotografías 9 a 12  se  muestra  cómo se encontraban las plantas ya paridas, se observa una adecuada cantidad de hojas y la Sigatoka controlada. Esto se tradujo en una  buena producción de racimos.

“Tecnología Q” en la producción de banano (Musa paradisiaca)

El desarrollo comercial de la “Tecnología Q” en la producción de cultivos se ha llevado a cabo de manera integral enfocándose en tres aspectos claves estrechamente interrelacionados:

  • Sanidad: Planteamos un programa de gran efectividad con un enfoque preventivo-curativo para problemas en suelo y follaje. Nuestra línea de productos actúa de manera selectiva a los microorganismos y organismos benéficos promoviendo su presencia.
  • Nutrición: Considerando la problemática y condiciones del entorno, proponemos un programa específico para el cultivo (suelo-foliar) a fin de sostener su adecuado crecimiento y desarrollo. Este programa es complementario al de Sanidad, ya que la experiencia nos ha mostrado que dar un respaldo nutricional equilibrado y de fácil asimilación a las plantas, es determinante para estimular y fortalecer la resistencia de un cultivo ante la presencia de plagas y enfermedades.
  • Activación fisiológica: El uso de la “Tecnología Q” induce un efecto de activación fisiológica en forma consistente (sin aplicaciones de hormonas), al cual se le da soporte mediante el programa de nutrición mencionado anteriormente. De ésta forma, se impulsa al cultivo para que exprese todo su potencial genético, lo que resulta en un incremento en rendimiento y potencialmente una mayor ganancia para el productor.

En el caso de la producción de Banano, Plátano macho y Dominico, es bien conocido que el problema más importante al que se enfrentan los productores es la incidencia de Sigatoka negra (Mycosphaerella fijiensis). Esta se considera una enfermedad limitante, ya que se manifiesta en cualquier momento a lo largo del ciclo del cultivo con efectos devastadores que se reflejan en grandes pérdidas económicas.

Aun cuando actualmente en el mercado convencional se ofrecen diversos productos para su tratamiento, su utilización resulta muy costosa para el productor ya que se manejan programas de aplicaciones continuas a fin de prevenir y/o controlar la presencia del hongo,debido a la alta resistencia que este patógeno ha desarrollado a los fungicidas y a la facilidad de dispersión del inóculo.
En este sentido, la “Tecnología Q” ofrece una alternativa viable y confiable al agricultor para reducir los costos de producción por concepto de control fitosanitario y además evitar una mayor generación de resistencia a los agroquímicos por parte del hongo.
El mayor beneficio en el control de Sigatoka Negra en se ha obtenido con aplicaciones de nuestro producto Q 2000 en mezcla con los fungicidas convencionales que comúnmente se utilizan ya sean protectantes (clorotalonil, mancozeb) ó sistémicos (tridemorf, pyraclostrobin ó triazoles), pero empleando solamente el 50% de la dosis recomendada por el fabricante, lo que representa un ahorro muy considerable para el productor.

En banano, en la región del Soconusco, Chiapas, se logró el mismo control sobre la Sigatoka negra que se tuvo con el manejo fitosanitario convencional, realizando aplicaciones semanales terrestres de una mezcla de 200 ml de Q 2000 + 1 kg de mancozeb (que es el 50 % de la dosis recomendada por el fabricante) en 100 litros de agua por hectárea a un pH de 5.5. En el caso de aplicaciones aéreas, se tuvo el mismo efecto aplicando 13.0 litros de Q 2000 en mezcla con 50.0 kg de mancozeb (que equivale al 50% de la dosis recomendada por el fabricante) en 1250 litros de agua para un vuelo (50 hectáreas) a un pH de 5.5, también en aplicaciones semanales.

En ambos casos se logró reducir el costo en el control fitosanitario con respecto al manejo convencional (basado en aplicaciones de fungicidas solos o en mezcla con otros fungicidas).
En las aplicaciones terrestres, la reducción fue de aproximadamente un 24% por hectárea por aplicación, mientras que en el caso de aplicaciones aéreas, el ahorro es de aproximadamente un 16% por hectárea por aplicación.

Propuesta para suelos Alcalinos

Propuesta Quimcasa para Manejo de Sales en el Suelo

Quimcasa de México es una empresa en pro de una agricultura sana y sustentable y por ello cuenta con una línea de productos completamente amigables con el entorno (plantas animales, personas, vida del suelo); uno de ellos es

Nosal Q. Este es un producto cuyo uso se recomienda cuando se tienen suelos con problemas por exceso de sales solubles (alta CEes)  y/o con un alto porcentaje de sodio intercambiable.

Nosal Q está elaborado a base de microorganismos benéficos digestores de diferentes  tipos de sales que ha demostrado  tener un control  efectivo en suelos que manifiestan una acumulación de éstas en su superficie debido al uso continuo y/o excesivo de fertilizantes de síntesis química. Nosal Q permite el crecimiento y desarrollo normal de las plantas, evitando que se presenten los efectos desfavorables atribuibles a la salinidad, además de evitar la pérdida de nutrientes minerales que ocurre cuando se realizan lavados al suelo para reducir la concentración de sales.

Se sugiere realizar aplicaciones semanales de Nosal Q en el sistema de riego o en “drench” a partir del establecimiento del cultivo y al menos durante 10 semanas, pero de ser necesario se debe continuar a lo largo de todo el ciclo del cultivo con el propósito de mantener activas las poblaciones de microorganismos, especialmente si se trata de un suelo con pobre estructura o de un sistema de producción convencional. Las dosis recomendadas varían de 2.0 a 5.0 lts/ha por semana dependiendo de la condición de salinidad del suelo, sin embargo se sugiere monitorear continuamente la CEes  para ajustar las dosis y periodicidad de las aplicaciones en su caso.

Nosal Q puede utilizarse en todo tipo de cultivos y en cualquier etapa de desarrollo. Es importante evitar mezclar el producto con bactericidas o productos a base de cobre, asi como evitar el uso de ácido sulfúrico para ajustar el pH del agua de riego.

Una práctica importante a considerar para reducir y evitar el problema de salinización que actualmente ocurre en  los suelos agrícolas es la  reducción en el uso de fertilizantes de síntesis química, ya que en muchas ocasiones estos se aplican en cantidades excesivas. Asimismo es importante conocer el índice salino de las fuentes  seleccionadas para soportar el programa de nutrición del cultivo. En este caso se  sugiere manejar fuentes de bajo  índice salino o mejor aún  utilizar productos elaborados a base de fuentes altamente  biodisponibles e  inocuos para el medio ambiente como los que conforman  la línea  Quimcasa.

Nosal Q = Control de Salinidad en suelos agrícolas

El incremento de sales solubles en la solución del suelo es un problema que afecta su fertilidad y por consiguiente su capacidad de producción. Esta situación puede originarse a partir de causas naturales (material madre, pobre drenaje clima árido, poca precipitación pluvial) o bien por algunas prácticas agrícolas empleadas en el sistema de producción.

La sobreexplotación del  terreno, el uso de agua de riego proveniente de fuentes industriales o bien proveniente de fuentes con presencia de sales, las técnicas de riego, así como el uso continuo y/o excesivo de fertilizantes de síntesis química promueven la acumulación de sales en el perfil de suelo. Como resultado de la evapotranspiración, éstas ascienden a las capas superiores, manifestándose en forma de manchas o costras (dependiendo de la severidad del problema) de color blanquecino, que afloran y se acumulan en la superficie.

La Conductividad eléctrica (CE), que generalmente se expresa en dS/m (decSiemens por metro),  es el parámetro que se utiliza para medir la concentración de sales en la solución del suelo y su valor es directamente proporcional a la concentración de sales disueltas. Es decir a mayor valor, mayor presencia de sales y viceversa.

Los problemas de salinidad que se encuentran en suelos agrícolas se deben a la acumulación de Cloruros, Sulfatos, Carbonatos y Bicarbonatos de Sodio, Calcio, Magnesio y Potasio. Aunado a esto, puede haber un contenido excesivo de sodio (Na+)  tanto en la solución del suelo como en el complejo de intercambio (partículas coloidales de arcilla y humus), en cuyo caso se le refiere como Porcentaje de sodio intercambiable (PSI). Este exceso de sodio intercambiable, en mayor o menor medida, deteriora la estructura del suelo provocando  problemas de permeabilidad y de falta de aireación que afectan tanto el crecimiento de raíces como la actividad de los organismos benéficos que habitan el suelo; además de causar toxicidad al cultivo.

Tomando como base la Conductividad eléctrica, el Porcentaje de Sodio Intercambiable y el valor del pH, los suelos con problemas de salinidad se clasifican en tres tipos:

caracteristicas de los suelos salinos*1dS/m=1mmho/cm

Efecto de la salinidad en los cultivos

Básicamente todos los fertilizantes de síntesis química son sales, por ello al disolverse en agua y pasar a formar parte de la solución del suelo, aumentan la Conductividad eléctrica. De hecho, la causa más común del daño por sales solubles a los cultivos así como de la acumulación de éstas en los suelos agrícolas es la sobrefertilización

El principal efecto de una excesiva concentración de sales en la solución del suelo es de tipo osmótico, lo que hace que las raíces tengan problemas para absorber agua;  incluso puede llegar a ocurrir el fenómeno de plasmólisis, en el cual en vez de que la planta absorba agua la cederá al suelo, presentándose  así la muerte celular por deshidratación. De esta forma, la planta experimenta  un efecto similar al que se produce por estrés hídrico (marchitez, quemaduras en las hojas), no obstante que en el suelo exista suficiente humedad.

Las consecuencias de este problema pueden ser una mala germinación, reducción en la actividad fotosintética y en el crecimiento celular lo que a su vez se manifiesta como una disminución en el crecimiento y desarrollo vegetativo y finalmente en el rendimiento. La severidad del daño dependerá del nivel de salinidad existente, dela etapa fenológica en la que se presente el problema y del tiempo en que la planta esté sometida a este tipo de estrés.

Chile Jalapeño LIBRE DE PESTICIDAS, potencializando la capacidad genética de las plantas

Breve narrativa de productor en San Luis Potosí quien comparte  con nosotros  los resultados que obtuvo al utilizar productos quimcasa,  ayudando a la planta  a un pronta recuperación  cuando  ha sufrido de  plaga y como  potencializador   genético.

Logrando   obtener  excelente calidad de  fruta y uniformidad  sin hormonas, fungicidas, bactericidas o insecticidas convencionales, haciendolas más  resistentes a las plagas  y enfermedades.