MANEJO DE INFECCIONES VASCULARES BACTERIANAS Parte 5

Consideraciones importantes en relación a la presencia de enfermedades en las plantas

1.- En el caso de Phytophthora cinammomi en frutales; generalmente no hay diferencia en cuanto a la presencia del patógeno en el suelo en las áreas de árboles que son resistentes, comparativamente con aquellas en las que los árboles son susceptibles; la diferencia radica en la presencia de organismos supresores.

*pulgada cuadrada: esta medida se refiere al volumen de agua que cubriría un área de 1 acre a una profundidad de 1 pulgada  

Phytophthora es un hongo que requiere de un ambiente oxidado en el suelo. En este sentido, hemos tenido diversas experiencias con diferentes subespecies de Phytophthora en distintos cultivos. En una ocasión, en una finca orgánica de producción de pimiento, encontramos que uno de los tratamientos que se recomendó para el control de este patógeno fue inyectar peróxido de hidrógeno en el sistema de riego. Dicho tratamiento se estuvo realizando en dosis muy significativas (varios galones por pulgada cuadrada* de H2O2 al 35%.) y resultó en el agravamiento de la presencia del patógeno. No hubo mejora. ¿Por qué? El Peroxido de Hidrogeno es un oxidante, por lo que provocó un cambio en el ambiente del suelo; es decir, tuvo un efecto de oxidación que en ocasionó el aumento en la presión de la enfermedad.

El ácido sulfúrico puede hacer lo mismo porque también es un oxidante fuerte; por ello, es necesario identificar las prácticas de manejo y los productos o inoculantes microbianos que podemos utilizar y que tienen un efecto reductor, ya que, si cambiamos el perfil de suelo de ser predominantemente oxidado a ser predominantemente reducido, vamos a ver que la presencia de ésta enfermedad se reduce significativamente.

 2.- Cuando los árboles frutales no están en etapa de producción, usualmente cualquier tratamiento nutricional que se aplique tiende a producir una mejor respuesta de crecimiento y una mayor respuesta de resistencia, debido a que aun no hay carga de frutos.

Si bien es cierto que el programa de manejo nutricional no puede ser el mismo para árboles jóvenes que se encuentran en etapa de de pre-producción, que para árboles que ya están produciendo; si es necesario tener los mismos niveles de integridad nutricional en árboles jóvenes y viejos. Es decir, el resultado de un análisis de savia debe mostrar las mismas proporciones entre nutrientes (Calcio y Magnesio, Calcio y Nitrógeno, etc.), aun cuando la cantidad de nutrientes requeridos para mantener dichas proporciones es completamente diferente para arboles jóvenes y para arboles viejos, debido a que los los primeros no tienen carga de frutos.

3.-  Cuando se trata de producción de cultivos en surco, es necesario dejar de realizar todas las actividades que tienen un efecto oxidante en el suelo para poder mantener el Nitrógeno en forma de Amonio. Esto implica no dejar el suelo descubierto con la superficie directamente expuesta al sol (suelos desnudos), ya que se produce un calentamiento excesivo y esas altas temperaturas desencadenan el proceso de Nitrificación, es decir la conversión de Amonio a Nitrato.

Los suelos con labranza excesiva, tienen demasiada aireación lo que provoca un fuerte efecto oxidante y propicia la

conversion a Nitrato.

La forma de mantener el Nitrogeno en forma de Amonio en el suelo es conservarlo en estado reducido a fin de tener un equilibrio entre los organismos aeróbios y anaeróbios que se traduce en un equilibrio entre la reducción y la oxidación.

En otras palabras, para que por si mismo el suelo mantenga la proporción óptima de Amonio versus Nitrato en las diferentes etapas del desarrollo de la planta, debe estar fresco, no demasiado seco, no estar expuesto a la luz solar directa, tener un buen intercambio gaseoso y un buen contenido de humedad.

El uso de inhibidores de la nitrificación generalmente no es una buena idea. Puede ser conveniente utilizarlos por los resultados que se obtienen a corto plazo, sin embargo, las consecuencias sobre los microorganismos del suelo a largo plazo no son totalmente conocidas.

En última instancia, lo que queremos es que las plantas absorban Nitrógeno en forma de aminoácidos (no de Nitratos y no de Amonio), como resultado de la presencia de buenos sistemas microbiológicos en el suelo y eso se puede lograr mediante la implementación de practicas de manejo adecuadas.

4.- La Clorosis variegada de los cítricos se presenta solamente en plantas que tienen altos niveles de Amonio libre en las hojas, pero éste no proviene del suelo, lo que sucede es que los árboles no están extrayendo el Manganeso, el Fierro y otros minerales traza en la forma que necesitan para convertir el Amonio presente en las hojas en Aminoácidos y Proteínas.

5.- Erwinia, el organismo causante del Tizón de fuego, se presenta cuando se tiene un perfil nutricional desequilibrado y/o suelos o plantas que están excesivamente oxidados. Lo mismo sucede con la agalla de la corona en nueces y con la enfermedad de Pierce.

Existen diferencias entre los organismos que infectan solo el floema y solo el xilema, comparativamente a los que infectan todo el tejido vascular. También existen diferencias entre estos organismos en relación al punto de entrada de la infección a la planta (hoja, raíz, etc.), sin embargo, en realidad hay mucha concordancia en los factores que favorcen la incidencia de enfermedades en los cultivos.

6.- Desde el punto de vista de nutrición, la reducción puede manejarse aplicando los nutrientes en las formas adecuadas. Esto consiste en identificar la forma en que se están aplicando (reducida u oxidada), dependiendo de la fuente que se esté utilizando, y determinar el efecto que eso tiene directamente en la química del suelo y en su perfil microbiológico.

Por ejemplo, en el caso de Nitrogeno, puede estarse aplicando amonio (reductor) o nitrato (oxidante), en el caso de azufre ácido sulfúrico, que es un oxidante fuerte, o bien tiosulfato, que tiene un efecto oxidante mucho menor y asi sucesivamente.

7.- Se puede medir el nivel Redox en el suelo usando los medidores de ORP (potencial redox) que son muy precisos, sin embargo, el valor que se obtiene de esta medición realmente es poco significativo porque en los sistemas biológicos los valores fluctúan mucho. Por ejemplo, si se mide un suelo seco que no ha sido regado durante 3 o 4 días puede obtenerse un valor oxidado, pero si éste recibe una pulgada de lluvia el valor cambia a reducido. Debido a que los valores pueden fluctuar drásticamente en el perfil de suelo, lo realmente importante no es tanto el valor encontrado, sino el equilibrio general. En este sentido, el equilibrio en la población microbiana presente es clave, esto es, el equilibrio entre organismos aeróbios y anaeróbios, nitrificantes versus desnitrificantes, reductores versus oxidantes. Esto se puede detectar si observamos la forma en que las plantas están absorbiendo los nutrientes, es decir, si están absorbiendo niveles adecuados de Manganeso o si están absorbiendo la mayor parte del Nitrógeno en forma de Amonio o de Nitrato.

Se puede medir el perfil nutricional de la planta y utilizarlo como un indicador analógico de lo que está sucediendo en el perfil del suelo y desde la perspectiva de la resistencia a las enfermedades estos son los aspectos verdaderamente importantes.

Actualmente hay quienes están trabajando en el desarrollo de sensores que puedan emplearse en el campo para medir los valores redox en la superfcie de las hojas y usarlos para predecir la susceptibilidad a plagas y enfermedades. Se trata de una tecnología que esta en desarrollo, que seguramente estará disponible en un futuro próximo, y que será una herramienta que nos permita obtener información mas confiable comparativamente a la que actualmente obtenemos con los medidores ORP. Al respecto es importante considerar el gran desafio que es obtener una lectura confiable de redox a partir de la savia de las plantas debido a las diferencias significativas que hay entre el floema y el xilema. Los valores redox del xilema corresponden al perfil nutricional que la planta está absorbiendo del suelo. El xilema es la “tubería” que transporta agua y nutrientes del suelo al interior de la planta. Mientras que, en el caso del floema, éste tiene un ambiente extremadamente rico en protones, con un pH muy alto, ambas características debidas a la presencia de sacarosa y azucares que le son transferidas de las hojas. El punto es que hay variaciones significativas en los valores redox entre el xilema y el floema, asi como en otros puntos dentro de la hoja. Nuevamente tenemos que el valor en si mismo no es lo realmente importante de medir.

Sabemos que el pH es el resultado de un equilibrio o desequilibrio nutricional. De la misma forma, el redox es el resultado del equilibrio o desequilibrio nutricional, por ello, si manejamos éste equilibrio, el redox se equilibrará automáticamente. En otras palabras, el equilibrio nutricional es lo que realmente podemos medir y manejar con mas precisión actualmente.  

7.- El aceite de pescado contiene Nitrógeno en forma de aminoácidos. Esta forma no necesariamente está oxidada o reducida y es la que proporciona más energía a las plantas.

8.- No se trata de manejar la química de nuestros suelos, se trata de manejar su biología, pues cuando manejamos las proporciones de microorganismos reductores versus microorganismos oxidantes, ellos se encargan de la forma oxidada o reducida de los nutrientes que se encuentran en el perfil. De aquí que simplemente debemos enfocarnos en el manejo de la Biología.

9.- Tanto las sustancias húmicas (humatos, acidos húmicos y fúlvicos) como la materia orgánica aumentan el equilibrio redox. Cuando se habla de amortiguación del pH, nos referimos a la capacidad de los suelos para atenuar los cambios rápidos de éste factor, lo mismo ocurre cuando nos referimos al equilibrio redox. Los suelos realmente saludables con altos niveles de materia orgánica y abundante actividad microbiana tienen una efecto de equilibrio redox muy alto, lo que hace que las fluctuaciones de oxido-reducción no ocurran tan rápidamente. El suelo es mucho más estable y en consecuencia la planta también.

10.- Las plantas tienen la capacidad de ser completamente inmunes a las enfermedades, cuando están respaldadas con la nutrición y el microbioma necesarios.

Fuente: “Managing Vascular Bacterial Infections” Webinar hosted by AEA. Featuring John Kempf

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