LOS CULTIVOS TRAMPA Y EL CONTROL DE PLAGAS

Las prácticas agrícolas tradicionales, como la producción de cultivos diversos; además de reducir el daño por plagas, pueden ayudar a reducir el riesgo de pérdidas por problemas climáticos.

Las causas de los cambios en los niveles de daño por plagas en hábitats diversificados no siempre son claras, sin embargo, la diversificación de cultivos tiene un uso potencial en el control de plagas. Un método de diversificación es el establecimiento de cultivos trampa. Los insectos tienen preferencias por ciertas especies de plantas, ciertos cultivares o bien por plantas que se encuentran en determinadas etapas fenológicas, esto se debe a que responden a algunas señales atrayentes. Dichas señales pueden ser visuales, táctiles, olfativas o una combinación de estímulos. Los fitomejoradores han podido explotar algunas de estas preferencias desarrollando cultivares que evitan la atracción de insectos plaga (Smith 1989). Asimismo, la preferencia de los insectos plaga hacia plantas específicas, puede aprovecharse mediante la implementación de cultivos trampa.

Los cultivos trampa se componen de una o más especies de plantas que se establecen para atraer insectos plaga a fin de proteger el cultivo comercial. La protección puede lograrse ya sea evitando que las plagas accedan al cultivo comercial o bien concentrándolas en una zona determinada en el campo, donde se pueden manejar. Los cultivos trampa se pueden manipular en el tiempo y/o en el espacio, por lo que pueden atraer insectos en un período crítico del ciclo de vida ya sea de la plaga o del cultivo.

Dependiendo de la biología del insecto y las prácticas de manejo disponibles, la población en el cultivo trampa se puede manejar de diferentes maneras (en algunos casos las plantas simplemente pueden resistir el daño y no es necesaria ninguna acción adicional). El cultivo trampa puede mantener la población de plagas, sirviendo como un recurso para que la población de sus enemigos naturales pueda incrementar. Los enemigos naturales pueden suprimir la población de plagas, evitando que se extienda hacia el cultivo comercial, o bien el cultivo trampa puede servir como una fuente inicial de enemigos naturales que se trasladen al cultivo comercial. Si existe la preocupación de que, de manera similar, las plagas se trasladen al cultivo comercial, se pueden manejar con insecticidas o prácticas culturales, como destruir el cultivo trampa y las plagas que se encuentran en él.

CONSIDERACIONES IMPORTANTES

El establecimiento de cultivos trampa es una práctica que requiere de muchos conocimientos y de la comprensión de diversos factores:

  1. Hábitos de alimentación y oviposición de la plaga: El cultivo trampa debe ser mucho más atractivo para la plaga como fuente de alimento o sitio de oviposición que el cultivo comercial.
  2. Patrones de dispersión de la plaga: En la mayoría de los casos, el cultivo trampa se centra en atraer y detener el movimiento de los insectos adultos, evitando que se trasladen al cultivo comercial. Si los adultos son voladores con alta movilidad, y el cultivo trampa no es muy atractivo, es posible que los insectos simplemente no sean retenidos por el cultivo trampa.
  3. Disposición espacial del cultivo trampa: Es importante decidir si la mejor táctica es establecer el cultivo trampa alrededor del cultivo comercial o bien intercalarlo. Esto depende de los patrones de movimiento del insecto; no existen reglas generales para establecer un cultivo trampa. Por ejemplo, los picudos de la papa se trasladan desde sus lugares de hibernación a las nuevas plantaciones utilizando movimientos de alcance relativamente corto, por lo que establecer el cultivo trampa alrededor del campo puede detenerlos. Sin embargo, las palomillas del barrenador del maíz que vuelan hacia un campo de cultivo pueden no ser tan fáciles de detener por los cultivos trampa. El diseño del cultivo trampa puede variar dependiendo de la forma del campo de cultivo.
  4. Proporción necesaria de cultivo trampa: Debe haber un equilibrio entre la proporción del cultivo comercial y la del cultivo trampa para que éste sea económicamente viable y eficaz para el manejo de plagas. En algunos ensayos recientes con la palomilla dorso de diamante, los resultados indicaron que se requiere alrededor del 20% de cultivo trampa, en proporción al cultivo comercial.
  5. Destino de los insectos en los cultivos trampa: A menos que las etapas inmaduras de los insectos plaga mueran antes de alcanzar la etapa adulta, es posible que su desplazamiento del cultivo trampa hacia el cultivo comercial ocurra en algún momento de la temporada, por lo que es importante monitorear el cultivo trampa con regularidad.

Se ha desarrollado un sistema que se denomina “cultivos trampa sin salida”. Estos cultivos trampa están desarrollados con plantas que son muy atractivas para la oviposición de las plagas, sin embargo, las larvas no pueden sobrevivir en ellas. Por ejemplo, la rúcula amarilla (Diplotaxis tenuifolia) se ha utilizado como cultivo trampa para la palomilla dorso de diamante (Shelton y Nault 2004). En ensayos en invernadero, la preferencia por la rúcula amarilla (Diplotaxis tenuifolia) para la oviposición, varió entre 24 y 66 veces más que la col, pero ninguna larva pudo desarrollarse.

OTROS ESTUDIOS

El número de ensayos de cultivos trampa ha aumentado rápidamente en los últimos años. Se han analizado diferentes esquemas de cultivos trampa, como la siembra temprana de hileras únicas de papas trampa para el control del escarabajo de la papa y cultivos trampa perimetrales contra plagas de pimientos y cucurbitáceas. Los resultados han sido buenos, sin embargo, es importante evaluar esta tecnología in situ.

Los estudios de cultivos trampa en Cucurbitáceas para el control del picudo rayado son de particular interés ya que los cultivos trampa establecidos en el perímetro completo de los campos de calabazas han mostrado cierto éxito. Estos cultivos trampa perimetrales altamente atractivos se asperjan con insecticidas cuando llega la plaga, pero el cultivo comercial no. Las plantas del cultivo comercial mostraron poco daño por la plaga, incluso cuando el cultivo trampa no fue asperjado.

Si bien los resultados positivos con el uso de cultivos trampa ha generado un interés considerable en los últimos años, también ha habido muchos tropiezos. El uso de este tipo de cultivos puede estar limitado en algunos cultivos comerciales, debido a la complejidad de intentar manejar múltiples plagas con diferentes comportamientos. Por ejemplo, el uso de cultivos trampa puede proporcionar un buen control de la palomilla dorso de diamante, pero no del gusano de la col. Sin embargo, el uso de trampas en el cultivo comercial debe investigarse como un componente de un programa general de manejo de insectos plaga.

Aunque no existen pautas estrictas y rápidas sobre cómo usar los cultivos trampa de manera efectiva, los productores deben considerar los cinco puntos mencionados anteriormente y luego examinar cuidadosamente su situación agrícola para determinar si el establecimiento de este tipo de cultivos puede ser exitoso en sus campos.

El intercambio de experiencias sobre cultivos trampa con otros agricultores debe ser parte de un esfuerzo general para aumentar el conocimiento colectivo sobre el potencial de su utilización como parte de un plan de manejo integral.

Referencia:

Caldwell, B., Sideman, E., Seaman, A., Shelton, A., & Smart, C. (2013). Resource Guide for Organic Insect and Disease Management. Geneva, New York: CALS Communications.

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