El Factor K- Beneficiándose del Potasio Parte 2

El Potasio es el fertilizante más costoso y uno de los que más incrementan la productividad, por lo que dominar su manejo inevitablemente proporcionará beneficios al productor. Entre estos beneficios se incluyen ahorros debido a una menor necesidad del uso de agroquímicos para el control fitosanitario, ya que el equilibrio en este elemento impacta considerablemente la presión de plagas y enfermedades.

El Potasio y el pH de la savia

Muchos agricultores están familiarizados con la medición del pH de la savia como una herramienta de monitoreo del cultivo. Este descubrimiento fue una de las muchas contribuciones del brillante investigador estadounidense Bruce Tainio, quién observó que las plantas sanas y resistentes tenían un pH de 6.4 en la savia. Curiosamente, este es el mismo valor que tiene un suelo sano, un animal sano y un ser humano sano (acorde al pH de la orina). Una célula es una célula y este principio parece aplicable a todos estos organismos.

Un pH en savia inferior a 6.4 es indicativo de una probable presión causada por hongos, mientras que un pH de alto puede predecir la llegada de insectos no deseados. El vínculo del potasio con el pH es muy significativo ya que este mineral alcalinizante y muy móvil puede ser determinante en lo que respecta a la prevención de enfermedades.

El Potasio es uno de los minerales más móviles en la planta; generalmente se mueve en forma ascendente, de las hojas inferiores hacia la fruta o los ápices de crecimiento donde se requiere. Este primer signo de deficiencia de Potasio rara vez se reconoce, porque usualmente estamos monitoreando la planta mediante análisis foliares de la primera hoja completamente desarrollada. En este contexto, este tipo de análisis no siempre son un indicador confiable del estatus del este elemento.

Cuando el Potasio se sale de las hojas inferiores, el pH de la savia desciende en ellas, lo que puede provocar que las hojas viejas sean el sitio más probable de ataque de enfermedades. Piense en una planta de tomate. ¿Dónde comienzan a aparecer las pequeñas manchas cafés que eventualmente la dañan? Aparecen primero en las hojas inferiores y muy comúnmente se debe a una deficiencia de Potasio no identificada.

Los tomates requieren mucho más Potasio del que se les provee; este problema se puede solucionar con aportaciones de Sulfato de Potasio. La técnica invaluable para asegurar un suministro adecuado y un mejor control en el manejo de este elemento implica el uso de un medidor de potasio en savia. De forma regular hay que evaluar las hojas más viejas y luego las más jóvenes. Idealmente, los niveles de Potasio en las hojas procedentes de ambos sitios deberían ser los mismos. Si difieren en más del 10%, entonces hemos descubierto una deficiencia de Potasio y cuanto antes se actúe, mejor.

Síntomas de escasez de Potasio

Cuando los niveles de potasio disminuyen en el suelo, a menudo se notará una falta de vigor en la planta. La caída de la fruta puede ocurrir en tanto que los tallos débiles tratan de retener su carga. El acame en cereales es común y en el resto de los cultivos el sabor se ve afectado.

La deficiencia de Potasio también puede observarse en las hojas, localizándose primero en las hojas inferiores. La manifestación más probable es la clorosis o la quemadura de los bordes de las hojas. En el cultivo de maíz, por ejemplo, los márgenes de las hojas inferiores se tornan cafés. Este borde necrosado suele ir acompañado de una apariencia de franjas en el resto de la hoja. Hay un color verde claro característico en estas hojas, que es fácilmente visible a distancia.

En los cultivos de soya, los márgenes de las hojas inferiores se vuelven amarillos, pero en los cultivos de la familia de las solanáceas (tomates, pimientos, papas y berenjenas), los cuales requieren mucho potasio, las hojas inferiores desarrollan bordes claramente necrosados (“quemados”), en lugar de cloróticos.

En conclusión, una escasez de potasio será costosa, ya que este nutriente promueve el llenado de frutas y semillas y la pérdida de rendimiento es inevitable.

Siete tips sobre el Potasio

  1. El Sulfato de Potasio casi siempre es una mejor opción que el Cloruro de potasio. Tiene un índice salino más bajo, es más amigable con los microorganismos y la mayoría de los cultivos necesitan azufre, pero usualmente no requieren cloruro. Parte del cloruro se convierte en cloro y no es una buena estrategia tratar al suelo como si se tratara de una piscina.

El Sulfato de potasio es más costoso, sin embargo, si se gasta lo mismo y se adquiere menos potasio, pero se logra un mejor resultado, no habrá descontento por haber hecho esta elección, considerando que el sulfato de potasio es más amigable con el medio ambiente.

  1. La aplicación excesiva de composta puede crear un exceso de Potasio. Esto puede generar problemas al limitar la absorción del calcio (fortalecedor celular), del magnesio (fundamental para la formación de la clorofila) y del boro. La composta de residuos orgánicos tiene alto contenido de Potasio.

Algunos productores han usado hasta 100 toneladas de composta por hectárea y han creado serios problemas de desequilibrio de nutrientes en el suelo.

  1. Las cenizas son una buena fuente de Potasio, por lo que hay que aprovecharlas. El mejor resultado se logra al agregarlas a una composta con el fin de estabilizar este mineral altamente lixiviable.
  2. El ácido fúlvico es un gran aditivo para el Potasio líquido, ya que aumenta su absorción y lo estabiliza mediante la formación de un fulvato de potasio mucho menos lixiviable. El ácido fúlvico también es un extraordinario bioestimulante foliar.
  3. El humus es un almacén de azufre y el ácido húmico es básicamente un concentrado de humus, por lo que puede usarse como un aditivo para estabilizar tanto el sulfato como el  potasio contenidos en el Sulfato de Potasio y así reducir su lixiviación.
  4. Nunca permita que los niveles de saturación de bases de sodio excedan los niveles de saturación de bases de potasio, ya que, si esto ocurre, invariablemente la planta absorberá el Sodio en lugar del Potasio.

Este desequilibrio puede ser costoso, porque el sodio no ofrece los beneficios del potasio. De hecho, el sodio que se ha absorbido por error, puede provocar un exceso de turgencia celular y dañar las paredes celulares en condiciones de calor. De esta forma, no solo se pierde el tamaño y sabor en los frutos y la resistencia de la planta; sino que también se presenta necrosis en las hojas.

  1. Hay un gran beneficio al tratar de lograr los mismos niveles (ppm) de Potasio y Magnesio en el suelo. Esta importante relación (1:1) puede marcar una gran diferencia en nuestro resultado final.

Cuando se perfecciona la relación K: Mg, se están suministrando niveles óptimos de ambos minerales al cultivo, pero hay otro aspecto interesante. Siempre que se logran concentraciones iguales de magnesio y potasio, aumenta la absorción de ambos minerales en la hoja y no solo se maximiza su absorción, sino que también hay un impacto positivo asociado en la absorción de fósforo.

En conclusión

El Potasio es un mineral importante ya que desempeña múltiples funciones.

El manejo adecuado de Potasio en la nutrición de cultivos puede ser muy productivo, por lo que se sugiere monitorearlo continuamente a fin de evitar pérdidas en el rendimiento. La técnica de analizar tanto las hojas superiores como las inferiores y esforzarse por mantener niveles similares en toda la planta genera excelentes resultados. Si no es posible adquirir un medidor de Potasio, se puede tener una noción de lo que está ocurriendo usando tiras de pH en ambos sitios. Si logra mantener el mismo valor de pH en las hojas superiores e inferiores de la planta, es muy probable que no sufra una deficiencia de potasio y la pérdida asociada en calidad y rendimiento de su cultivo.

referencia k factor 2

 

 

Enfoque Quimcasa

Es muy importante para nosotros emplear todas las herramientas a nuestro alcance para apoyar a los agricultores. Por ello, parte esencial de nuestro servicio incluye el análisis de extracto de hoja en el que se determinan diferentes nutrientes (NH4, Ca, Mg, K, Na, Si, Mo, I, NO3, P, SO4, Cl, Fe, Mn, Zn, Cu, NO2), pH, ºBrix, y conductividad eléctrica (CE).

Acérquese a nosotros, nos dará mucho gusto apoyarle en el manejo de un sistema de producción agrícola más rentable y sustentable.

 

 

 

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